viernes, 4 de abril de 2008

THE SAVAGES * * * *

Philip Seymour Hoffman y Laura Linney.
Una película como The Savages (E.U., 2007) llama la atención desde su cartel, una estilizada y colorida ilustración. La película es un trabajo independiente que lleva el inconfundible sello de Alexander Payne (quien funge como productor ejecutivo), es decir, un relato sobre los golpes de la vida y los vuelcos existenciales de personajes en crisis, o como dice su protagonista, Wendy Savage (Laura Linney, magnífica), la “crisis de la mediana edad”.

Wendy se encuentra en esa etapa difícil a sus 39 años. Aburrida de su trabajo como oficinista, Wendy escribe obras de teatro y espera conseguir la beca Guggenheim que logre consagrar su carrera como dramaturga. Atada a una relación con un hombre casado y mucho mayor, Wendy sentirá que el mundo se le viene encima cuando le avisen que su padre, Lenny (el actor televisivo Philip Bosco, notable), hace cosas extrañas, como escribir con su propio excremento en las paredes del baño.

Wendy y su hermano Jon (Philip Seymour Hoffman, magnífico como siempre), maestro de teatro, irán por su padre para llevárselo de la casa donde vivía junto a su fallecida novia, y el problema vendrá cuando no sepan qué hacer con él. Jon, indiferente y con un culposo sentido práctico, querrá ingresarlo en una clínica especializada para ancianos, mientras Wendy, más sensible con su padre, afectado con demencia senil. querrá una idílica casa para ancianos que acaba de descubrir.

Dirigida y escrita por Tamara Jenkins, The Savages es la gris crónica del reencuentro de Wendy y Jon; de su ajuste de cuentas emocional con el pasado y el presente, del acomodo que deberá hacer Wendy de las piezas de su vida, teniendo en medio a su padre, más ausente que presente, quien a ratos los mira y escucha pelearse a gritos como si fueran un par de desconocidos.

Pero no hay que irse por el lado equivocado. The Savages no es el melodrama familiar lacrimógeno que uno pudiera imaginar. Como sucedía en About Schmidt (2002), Sideways (2004), ambas de Alexander Payne, o The Squid and the Whale (Noah Baumbach, 2005), el trabajo de Jenkins es una ácida e irónica mirada, con cierta dosis de humor, a la vida de seres comunes y corrientes que de pronto ven sus vidas desestabilizadas (o más de lo que ya están) por problemas familiares, a un idílico y contrastado mundo de la senectud, siempre lo más realista posible

El camino seguido en The Savages es seguro, sabemos hacia donde nos dirigimos. Y si ese camino hacia la redención lo recorremos de la mano de un trío de actores extraordinarios, la resolución no podría ser más reconfortante, tanto para los personajes como para nosotros.

jueves, 3 de abril de 2008

CINESPAÑA: EL VIAJE DE CAROL * * *

Contados son los filmes que abordan el tema de la Guerra Civil Española desde el punto de vista infantil. Ejemplos recientes están en La Lengua de las Mariposas (Cuerda, 1999), El Espinazo del Diablo (2001) o El Laberinto del Fauno (2006), ambas de Guillermo del Toro.

En la misma línea se encuentra El Viaje de Carol (España, 2002), dirigida por el salvadoreño Imanol Uribe (productor precisamente de La Lengua de las Mariposas), realizador de filmes como La fuga de Segovia, La muerte de Mikel, El Rey Pasmado, etc. Carol (buen trabajo de Clara Lago), niña de 11 años, emprende un viaje de los Estados Unidos a España, país de origen de su madre, Aurora (María Barranco), para encontrarse por primera vez con su abuelo y sus tíos.

Durante su viaje conocerá a Tomiche (Juan José “El Bola” Ballesta), con quien, a pesar de las fricciones iniciales, terminará entablando una profunda amistad. Además de ayudarle a superar la difícil distancia que la separa de su padre (Ben Temple), aviador en las Brigadas Internacionales, Tomiche hará llegar las cartas que Carol le envía, a través de contactos especiales que permitían el flujo del correo por los territorios dominados por el ejército franquista.

Adaptación de la novela de Angel García Roldán (autor del guión), aunque la trama de El Viaje de Carol se encuentre ambientada dentro de la época de la Guerra Civil Española, Uribe decidió apartarse de un tratamiento histórico, para centrarse en sus personajes infantiles y sus problemas: el analfabetismo de Tomiche, quien recibe clases de una amable maestra, Maruja (Rosa María Sardà), y que tiene que soportar el acoso y los maltratos de un guardia civil. Mientras Carol, de carácter rebelde y caprichudo, deberá aceptar la nueva vida que tiene al lado de sus tíos y lograr entenderse con Amalio, su abuelo (Álvaro de Luna), quien prefiere jugar al dominó con sus amigos que la soledad de su espaciosa casa en el bosque.

Si bien el filme no carece de actuaciones infantiles destacables, una buena ambientación y que la idea argumental arranca bien desde el principio, el problema de El Viaje de Carol está en el pobre desarrollo de sus personajes, que parecen una calca de otras películas con la misma temática, como la mencionada La Lengua de las Mariposas. Es inevitable no pensar en el personaje del anciano profesor (magnífico Fernando Fernán Gómez) de aquella película, cuando vemos al abuelo Amalio, de ideas republicanas y comunistas, al que se le termina acusando de ocultar a un soldado estadounidense herido, enemigo del régimen.

El acierto de Uribe es su intento de plasmar una historia puramente infantil dentro del contexto de la Guerra Civil Española, por momentos entrañable y divertida, por ejemplo, en los enfrentamientos iniciales entre Carol y Tomiche, este último, robándole protagonismo a Carol, o las insinuaciones amorosas que Tomiche le hace a esta; y en otros momentos también inquietante, cruda, por ejemplo, en la golpiza que recibe Tomiche por parte del guardia civil, hacen de El Viaje de Carol una película rescatable.

miércoles, 2 de abril de 2008

EL HOLLYWOOD DE AYER: THE CATERED AFFAIR * * * 1/2

Bette Davis interpretaba con solemnidad a una madre de familia, preocupada porque su hija tuviera la boda de su vida en The Catered Affair (E.U., 1956), un melodrama familiar en el que también compartía pantalla con otro gran actor, Ernest Borgnine.

Tom Hurley (Borgnine), es un padre de familia con la ilusión de dejar su viejo taxi por uno más grande y más bonito, para el que lleva ahorrando casi 12 años. Su ilusión se vendrá abajo cuando Jane (Debbie Reynolds, también espléndida), su guapa hija, les llegue con la noticia de que se casará con su novio Ralph (Rod “The Birds” Taylor) dentro de una semana. Jane y Ralph quieren tener una boda sencilla y nada costosa, a la que asistan sólo un puñado de invitados.

El filme está basado en un drama televisivo escrito por Paddy Chayefsky. Para su adaptación cinematográfica, el mismo Chayefsky escribió el guión en colaboración con Gore Vidal. Muchas de las situaciones más intensas en The Catered Affair tienen lugar en la cocina de la familia. Ahí saldrán a la luz confesiones, frustraciones guardadas, discusiones que pondrán en entre dicho la supuesta felicidad de Tom y su esposa Agnes (Bette Davis). El hogar de los Hurley, en el barrio del Bronx en Nueva York, terminará siendo un caótico lugar en el que habitan el chantajista Jack (Barry Fitzgerald, simpaticón), hermano de Agnes, ambos de origen irlandés, y el hijo menor, Eddie (Ray Stricklyn), pronto a entar en el ejército.

Dirigida por Richard Brooks, The Catered Affair hacia un reflejo de los valores familiares de los 1950, evidentemente conservadores, por ejemplo, en esa escena en la que Jane y Ralph están a punto de tener relaciones, pero la recatada Jane le dice que mejor vayan al cine, mientras guardan una catre reclinable.

Parece que The Catered Affair es la versión melodramática de Father of the Bride (Vincente Minnelli, 1950), especialmente por esa figura paterna que intenta cuidar la economía familiar ante la inminente boda, tratando de ahorrar el mínimo centavo. Sin embargo, el padre encarnado por Borgnine está lejos de parecerse al de Spencer Tracy en aquella película. Tom se nos revelará como un hombre que toda la vida ha hecho sacrificios por su familia; que ha pasado por situaciones difíciles para darle siempre lo mejor a sus hijos y a su esposa, y de paso, manteniendo a otros miembros parientes en su casa. Esa discusión que Agnes y Tom tienen en su habitación, cuando la primera le reprocha el ser un egoísta por no querer pagar más por la boda de Jane. “¿Y quién ha pensado en lo que yo quiero?”, concluirá un dolido Tom.

Originalmente filmada en blanco y negro, siempre me ha tocado ver una mala versión colorizada por televisión, con los dientes de los actores en tono azulado. Como sea, The Catered Affair no esconde su condición de melodrama telenovelero por sus obvios orígenes televisivos, pero es de admirar lo excelente que está todo su reparto, empezando por los magníficos Bette Davis y Ernest Borgnine.

martes, 1 de abril de 2008

DVD: ABANDON * *


En Abandon (E.U., 2002), retrato de las presiones post-universitarias estudiantiles, Katie Burke (Katie Holmes), prometedora e intachable estudiante de comercio, se ve involucrada en una investigación policiaca para localizar el paradero de su antiguo novio, Embry Larkin (Charlie Hunnam), excéntrico maestro de teatro, incomprendido -según él- por todo el mundo, incluida la misma Katie. A Embry jamás se le volvió a ver, luego de irse a una especie de “encuentro consigo mismo”. La investigación ha quedado a cargo del agente Wade Handler (Benjamin Bratt), alcohólico trasnochador, que no tardará en interesarse demasiado por la guapa y angustiada Katie.

Dirigida por Stephen Gaghan, guionista de trabajos más eficientes como Traffic y Rules of Engagement, Abandon tiene toda la manufactura de una teleserie de horario nocturno, a medio camino entre el thriller juvenil y el suspenso policiaco. Sin embargo, no logra profundizar por ninguno de estos dos caminos, y desarrollar más su muy débil trama, preocupándose Gaghan, más que nada, en hacer un retrato del universitario estadounidense que titubea entre seguir divirtiéndose o enfrentar el mundo laboral.

El desarrollo de la investigación, complaciente y que avanza como maquinita de reloj, hacen ver el trabajo del agente Handler como el sueño de todo policía: cumplir la última misión con toda eficacia, para retirarse al merecido descanso sin mirar atrás. Si no se le consigue creer mucho a Benjamin Bratt en su "doloroso" drama de alcohólico, mucho menos a sus pesquisas, puestas como en “charola de plata”.

Por otro lado, el montaje es lamentable, de un inestable ritmo narrativo. Incluso el final se siente como una repentina inspiración argumental. Abandon se salva, si acaso, por algunas secuencias aceptables, como aquel baile de los alumnos embriagados en una cancha de fútbol, con un buen tratamiento visual del cinefotógrafo Matthew Libatique. Tal vez el asunto hubiera funcionado mejor de haberse ido el relato más por esa faceta oculta de Katie.

El problema es que nunca resulta creíble esa extraña condición mental de Katie. Con ese rostro de “niña buena”. ¡Por favor!

++Su edición en DVD es tan pobre como el filme mismo. Tan sólo incluye como extras las biografías del reparto y el cineasta.

lunes, 31 de marzo de 2008

DVD: SID AND NANCY * * * 1/2

Los dos son seres autodestructivos, imposibilitados para ayudarse uno al otro a salir del agujero de drogacción en el que se encuentran hundidos. Sid and Nancy (Reino Unido, 1986), narra el tortuoso romance entre Sid Vicious (Gary Oldman, magnífico), bajista de The Sex Pistols, grupo británico que marcara época a finales de los 1970 dentro del movimiento musical punk, y Nancy Spungen (Chloe Webb), chica norteamericana sin oficio ni beneficio, que conoció a Sid poco tiempo antes que despegara a la fama.

Dirigida por el ocasional actor británico Alex Cox, estamos ante la clásica trama de las biopics sobre músicos: la pareja romántica, en la que por lo regular el personaje femenino tiene como propósito ubicar-guiar-apoyar a la figura musical masculina, por lo regular decadente, alcohólico y afectado por la drogadicción, en este caso Sid Vicious,...aunque lo mismo podría decirse de Nancy Spungen.

La película inmediatamente nos trae a la mente a Kurt Cobain y Courtney Love (esta última, curiosamente, hace un pequeño y apenas secundario papel), y con ella al notable documental Kurt and Courtney (Nick Broomfield, 1998). De alguna forma, los destinos de Sid y Nancy (para aquellos versados en el rock) serán los mismos que los de la pareja formada por el fallecido integrante de Nirvana. Sid and Nancy es el exhaustivo-exasperante relato de su enfermiza y destructiva relación, que tomara forma en los barrios de Londres, cuando Sid junto a su amigo, el vocalista Johnny Rotten (Andrew Schofield), desastrosos y con tendencias de hoolligans, ofrecían conciertos en círculos cerrados underground, donde todo acababa siempre en provocaciones, pleitos, insultos y golpes.

Todo este conflictivo ambiente musical no podía estar lejos de la vida personal y sentimiental de Sid, dedicado junto a Nancy a drogarse con toda sustancia a su alcance. La realización de Cox es sencilla, práctica, funcional; típica del cine británico de aquella época y que roza el telefilme. La mayoría del tiempo filma con cámara portátil, preocupándose en todo momento no tanto por la parte musical de The Sex Pistols (apenas y vemos algo de la faceta musical de Sid Vicious y Johnny Rotten), sino por hacer un retrato de la intimidad de Sid y Nancy, siempre encerrados en algún sucio apartamento o en el cuarto de un motel.

Por supuesto, la película pertenece por completo a Gary Oldman, que en apenas su segundo largometraje ya estaba dando muestras de lo que en el futuro sería su especialidad: personajes torturados, enganchados en las drogas, el alcohol, explosivos y con cierta dosis de excentricidad. Gary, al igual que Chloe Webb, tienen un amplio margen para la improvisación en los espacios cerrados a los que son confinados por Cox (también autor del guión junto a Abbe Wool). En ocasiones, la atractiva fotografía de Roger Deakins y la intrigante narración, con el inicio cuando Sid es encarcelado en Nueva York, son lucidores, aunque siento que el final queda muy ambiguo. ¿Qué pasó realmente en el cuarto de hotel? Tal vez ni el mismo Sid lo supo bien a bien.

Lo que vendrá es un largo flash-back sobre cómo llegó ahí. El destino de Sid lo conocen bien los nostálgicos del punk-rock.

++No disponible en edición española, aunque sí en Región 1.

viernes, 28 de marzo de 2008

DVD: DIE ANOTHER DAY * * * 1/2

Si hay algo que mantiene vigentes a las películas sobre el agente OO7 es, indudablemente, la actualización de sus argumentos a la realidad política mundial, así como también un rostro que cambia, que se niega a envejecer. Pierce Brosnan tomó la estafeta durante 4 filmes antes que Daniel Craig ocupará su lugar como el nuevo James Bond. Brosnan dotó a James Bond del carisma y la personalidad necesarias.

Die Another Day, (Reino Unido-E.U., 2002), la amenaza mundial proviene del lejano oriente. Los norcoreanos, plasmados como seres desquiciados por la tecnología, militares comunistas ávidos por poseer montones de diamantes e, incluso, uno inconforme con sus rasgos faciales.

Bajo la dirección de Lee Tamahori, esta película es de las más espectaculares del 007, con escenas de acción impresionante que desafían toda ley física. No hay imposibles para el 007. Los villanos: un coreano que, por accidente, lleva diamantes incrustados en el rostro (Rick Yune); otro es el hijo mimado de papá y que, por lo mismo, ha logrado transformar su rostro en el de un caucásico adinerado inglés, que lucha por obtener el control del principal mercado de diamantes en el mundo. Posee un arma letal con la que pretende inundar el mundo derritiendo los polos terrestres: un gigantesco rayo láser que orbita la Tierra desde el espacio.

Halle Berry, la “chica Bond”, encarna la “contraparte femenina” del 007, en un papel que desafortunadamente jamás logra despegar. Las sobradas escenas de acción que tiene no se lo permiten. Pierce Brosnan no logra hacer química del todo con Jynx (el personaje de Berry) agente de la CIA.

No hay duda que lo mejor de Die Another Day son unas escenas de acción bien logradas (el duelo de esgrima con cameo de Madonna incluido, la persecución del rayo láser contra Bond en medio de un paisaje polar excelentemente fotografiado). Pero también tiene una de las tramas menos originales de la franquicia, ya que es muy parecida a Diamonds are Forever (Guy Hamilton, 1971), donde Sean Connery como el 007, tenía que pelear contra un traficante de diamantes, buscando apoderarse del mercado de tan preciadas joyas para construir un gigantesco rayo láser. En cierta medida, Die Another Day es un homenaje a ese filme clásico del 007.

++Existen dos ediciones de lujo en DVD. La más sencilla, en su disco de extras contiene: dentro de "Muere otro día", documental "Agitado no Revuelto en Hielo", desglose de la Misión, secuencias de Inter-Acción, diseño de títulos iniciales, gradación digital, detrás del equipo de Espía, galería de fotografías, ministerio de propaganda, videoclip de Madonna "Muere Otro Día", cómo se hizo el Vídeo de Madonna "Muere Otro Día", tráiler y cómo se hizo el Videojuego de 007, del guión a la pantalla.

jueves, 27 de marzo de 2008

CINE ANIMADO: HEAVY METAL 2000 * * 1/2

Películas animadas del tipo de Heavy Metal 2000 (Canadá-E.U.-Alemania, 2000) difícilmente se verán estrenadas en las pantallas comerciales. Es un tipo de cine de animación alejado de los largometrajes familiares e infantiles, más cercano al público adulto, en el que se puede ver violencia, sangre y algo de erotismo explícito. El título remite inmediatamente a la famosa revista Heavy Metal, conformada por cómics y mini-novelas gráficas de temáticas diversas: desde la ciencia ficción, hasta historias estilo hard- boiled, creadas por distintos autores, exhibiendo una gran variedad de técnicas de ilustración.

El argumento de Heavy Metal 2000 parece extraído de aquella revista, como lo era Heavy Metal (Gerald Potterton, 1981), suerte de película antecesora, en la misma línea de ciencia ficción espacial, erotismo, con mujeres amazónicas de esculturales cuerpos. Dirigida por Michael Coldewey y Michel Lemire, la manufactura visual de Heavy Metal 2000, basada en la novela gráfica The Melting Pot de Simon Bisley y Eric Talbot, es simple y de lo más funcional. Sus contadas escenas atractivas hechan mano de efectos digitales, como ese ataque inicial al planeta desértico, con el que arranca la historia de venganza que llevará a cabo una de las sobrevivientes, Julie (voz de Julie Strain), luego de que una flota de piratas espaciales arrasaran con todo y provocaran la muerte de su padre.

Separada de su hermana al caer prisionera del líder de los atacantes, Tyler (voz de Michael Ironside), la atractiva pero agresiva Julie, iniciará una frenética búsqueda por el espacio junto a uno de los piratas, abandonado por el jefe, pasando por toda una serie de escenarios inspirados en sagas espaciales fílmicas clásicas (Star Wars y Star Trek, por decir algunas) con lugares comúnes (el infaltable bar lleno de escoria espacial), personajes cliché (el alienígena sabio de aire misterioso, una roca parlante como el compañero leal), que acompañarán a Julie en su búsqueda de Tyler, quien usa una fórmula de inmortalidad que lo hace invencible. Julie estará dispuesta a todo con tal de consumar su venganza.

A favor de Coldewey y Lemire, la película no aburre, a pesar de su plano concepto visual, su historia predecible, su villano y prácticamente todos los personajes pobremente construidos. La excepción será la escultural Julie, no nada más por su bien dibujadas líneas, sino por ser el único personaje interesante y bien configurado, en todos los sentidos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

DVD: TUVALU * * * *


Anton (el francés Denis Lavan, muy cómico sin mucho esfuerzo) es un hombrecillo (cual grumete de un barco), dedicado afanosamente a mantener limpio el negocio familiar: una alberca pública. Su único objetivo es lograr que no se venga abajo y, además, que su padre, anciano invidente, se convenza de que la alberca está llena de gente, chapoteando, divirtiéndose ruidosamente. El padre de Anton funge un imaginario papel de salvavidas, en su silla favorita a la orilla de la alberca, para que así pueda escuchar el ruido de la gente, que no es más que una grabación desgastada, que sirve para montar una de las farsas más tiernas que un hijo haya fabricado para el beneplácito de su padre.

Estos y otros delirios conforman Tuvalu (Idem, Alemania, 1999), del director alemán Veit Helmer (quien coescribió el guión junto a Michaela Beck y Lyudmila Merdzhanska), una película conmovedoramente extraña, y también un interesante ejercicio fotográfico conformado por una serie de imágenes delirantes, ubicadas en un lugar atemporal e inespecífico.

Además de sus labores cotidianas en la alberca, el chaplinesco Anton se encarga de mantener funcionando la caldera, hasta que llega Eva (muy guapa Chulpan Hamatova) con su padre Kart (Phillipe Clay) a usar la alberca, robando la primera el corazón de Anton. Eva y su padre han quedado varados en la costa, debido a que su barco se ha descompuesto y necesita una pieza de reemplazo para su funcionamiento.

Eva descubre que una de las piezas de la caldera podría hacer que la embarcación funcione, por lo que la catástrofe llega cuando se roba dicha pieza, provocando que la piscina quede paralizada. Gregor (Terrence Gillespie), hermano de Anton, encarnando el lado materialista de la historia, quiere derrumbar el ruinoso establecimiento, que ya ni siquiera pasa las inspecciones oficiales, para construir un edificio nuevo que le reditúe ganancias, a expensas de su padre y de Anton.

La película de Helmer, cargada de imágenes sublimes (hermosa secuencia en la que Eva ejecuta una danza acuática con un pez dorado), de la mano de un surrealismo inocente, humorístico (la máquina surtidora en la taquilla), homenajea el slapstick de Chaplin y Buster Keaton, a través de unos personajes tiernos y conmovedores, que consiguen levantar un verdadero teatro del absurdo.

Protagonizada por actores de diferente nacionalidad, la calidad de su trabajo se basa en la gestualidad, su lenguaje corporal y sonidos de los personajes, para establecer una comunicación más allá del diálogo, ya que los actores no pronuncian diálogo alguno durante todo el filme.

Más bien, es un ejercicio de estilo prodigioso, que emula las películas silentes de los 1910 y 1920, filmada en cámara rápida, fotografiada con una paleta que va del sepia, pasando por el verde y el azul, solarizaciones alucinantes, en un logrado trabajo del cinefotógrafo Emil Christov.

Esta fábula es una metáfora sobre la deshumanización y la excesiva tecnologización, como un elemento peligroso, amenazador: Anton, es esa parte nostálgica y humana, que lucha por seguir en pie en una sociedad altamente tecnologizada, en conflicto con Gregor, cómico y grotesco al mismo tiempo, y que termina por robarse la película.
Tuvalu esconde debajo de su historia romántica discursos contemporáneos sobre la degradación social que se vive en la actualidad, que encuentra su perfecta expresión en un filme bello y simpático a la vez.

++Hasta la fecha, no existe edición en DVD en España, aunque sí en Región 1 y Región 4.

martes, 25 de marzo de 2008

EN CARTELERA: THE SPIDERWICK CHRONICLES * * 1/2

Mientras haya escritores interesados en crear libros con historias de fantasía, seguirá habiendo cine infantil de dicho género. La fórmula le ha funcionado bastante bien a Hollywood: adaptar betsellers literarios infantiles (por lo regular conformados por series de 7 a 9 libros) y convertirlos en redituables franquicias, que den para un filme por año. Toca ahora a The Spiderwick Chronicles (E.U., 2008), del realizador Mark Waters, la adaptación de la serie literaria homónima escrita por Tony DiTerlizzi y Holly Black.

The Field Guide, primer título de la serie y que es adaptado aquí, cuenta una historia con elementos que ya hemos visto incontables veces: Jared (Freddie Highmore, niño actor indispensable en esta clase de filmes) llega a vivir a la antigua casa de sus antepasados, enmedio del bosque, acompañado de su hermano gemelo, Simon (Highmore también), su guapa hermana Mallory (Sarah Bolger) y su mamá (Mary-Louise Parker), quien se encuentra pasando por un momento difícil debido a la separación de su esposo. En la casa vivía el bisabuelo de Jared, Arthur Spiderwick (David Strathairn), aficionado investigador de fenómenos y seres fantásticos, sobre los cuales escribió un valioso compendio de hechizos, fórmulas mágicas, seres buenos, malos y demás cosas por el estilo, y que un buen día desapareció sin que se volviera a saber de él.

El escenario es ideal: un entorno familiar conflictivo, fragmentado (peleas entre los hermanos, una mamá triste y desesperada, los chicos disgustados por la mudanza) para un relato escapista de aventuras fantásticas, donde los verdaderos protagonistas serán los efectos digitales con una serie de criaturas generadas por animación digital, muy logradas en su parte visual aunque no tanto como personajes. Ni un antiguo duende habitante de la casa y celoso protector del libro de Spiderwick, ni una criatura con forma de cerdo y que se alimenta de aves, logran ser lo suficientemente atractivos como personajes.

La película nunca logra atrapar, no tiene la magia suficiente. El universo fantástico de ese bosque misterioso, habitado por sapos deseosos de apropiarse del libro de Spiderwick, gobernado por un ogro gigante capaz de cambiar su apariencia, son tan interesantes, divertidos o con el carisma necesario.

Sin embargo, por lo que pude constatar en la proyección a la que acudí, la película acaba siendo disfrutable para el público infantil, tal vez por su total falta de pretensiones, si no es nada más que para entretener durante un rato. Algo tiene el filme que creo gusta a los niños y no es nada más el sumergirse un poco en la fantasía, sino el sincero e inocente desparpajo y escatología bien dosificadas que ostenta, cosa que ya es suficiente para hacerlos reir un rato. Aunque esperemos que la próxima adaptación tome en cuenta también al público adulto.

++En varias partes del mundo, la película se presentó en premier especial con una versión digital transmitida de manera simultánea vía satélite.

lunes, 24 de marzo de 2008

DVD: CHILDREN OF MEN * * * * *


En su cuarto largometraje realizado en el extranjero, Children of Men (E.U.-Reino Unido, 2006), Alfonso Cuarón deja patente su gran capacidad para aprovechar los grandes recursos técnicos y efectos especiales, en favor de una historia interesante y propositiva. Aunque ambientada en un escenario futurista y apocalíptico, ya explotado en numerosas ocasiones: la sociedad fascista orwelliana, represora y paranoica, el resultado es una cinta impresionante y entretenida por su estupenda producción y su buen reparto.

Adaptación de la novela de P.D. James, en una de las secuencias finales de Children of Men (de las más logradas y sublimes de la película), el protagonista, Theo (Clive Owen, notable y esforzado), luego de haber salido aparentemente inmune de una lluvia de balas y bombas, en una ruinosa y bombardeada ciudad (no muy alejada de las imágenes de una guerra en la Franja de Gaza o Irak), abre camino entre soldados e inmigrantes replegados a la chica que ha dado a luz al primer bebé nacido luego de 18 años de que ninguna mujer ha dado a luz. Una imagen milagrosa y esperanzadora, que avisa un futuro prometedor para la humanidad.

Estamos en Inglaterra, año 2027. El ser humano más joven del planeta acaba de morir, y con ello la niñez ha quedado extinta. El país está gobernado por un régimen fascista, confinando a todos los inmigrantes en jaulas para ser enviados a campos de concentración. En tanto, un grupo revolucionario, “The Fishes”, está llevando a cabo atentados terroristas con bombas en Londres en contra del régimen. Theo, alcohólico y desencantado ex activista, luego de reencontrarse con su ex novia y ahora líder terrorista, Julian (Julianne Moore), esta le pedirá ayuda para realizar una arriesgada misión: ayudar a Kee (la revelación Claire-Hope Ashitey), una chica negra que lleva en su vientre al primer bebé luego de muchos años, a llegar sana y salva a un refugio en donde la raza humana pueda experimentar un renacer.

Cuarón es consciente que tiene en su película a un elenco que se desempeña con suma naturalidad y eficacia. Michael Caine, se divierte a sus anchas y casi se roba la película como el hippioso Jasper, ex activista y pacifista (luchó contra la guerra de Irak en su momento). Así, Cuarón puede dedicarse a dirigir con mucha habilidad las escenas de acción, las persecuciones, crear digitalmente escenarios estupendos (de antología el globo del cerdo flotando, homenajeando el concepto del disco “Animals” de Pink Floyd) y una gran mención especial merece el magistral trabajo de fotografía del mexicano Emmanuel Lubezki, quien tuvo a su cargo la nada despreciable tarea de filmar toda la cinta con cámara portátil. El mayor logro del “Chivo” Lubezki, es haber filmado todas las secuencias finales emulando un verdadero estilo periodístico en un escenario de batalla urbano, mientras sigue a Clive Owen por todos los rincones de una ciudad en ruinas. Un punto más a la filmografía de Alfonso Cuarón, un artesano en el sentido menos comercial del termino.

++ El DVD se encuentra disponible en edición HD-DVD y una magnífica edición de lujo con dos discos, uno con el filme y otro con muchos extras:
* La posibilidad de la esperanza: Un documental de Alfonso Cuarón que examina los temas de Hijos de los Hombres
* Hombres bajo ataque: Descubra cómo los realizadores crearon las escenas más peligrosas de la película
* Comentarios de Slavoj Zizek acerca de Hijos de los Hombres
* Efectos visuales: Engendrando a la criatura
* Escenas inéditas
* Theo y Julian: Conozca el argumento por dentro de la mano de Clive Owen y Julianne Moore
* Diseño futurista: Del concepto a la creación. Vea cómo cobró vida la dinámica vision del futuro del director Alfonso Cuarón

sábado, 22 de marzo de 2008

EN CARTELERA: JUMPER * *

David (Hayden “Anakin Skywalker” Christensen), tiene un don y quizás lo ha descubierto demasiado tarde. Cual chico mutante y prospecto para pertenecer a la escuela de los X-Men, David se da cuenta durante un terrible accidente que es capaz de teletransportarse a cualquier punto geográfico en el mundo, no importa que sea un lugar dentro de su mismo pueblo u otro país, o si hay muros o puertas de por medio. Jumper (E.U., 2008), tercer largometraje del realizador otrora eficiente realizador Doug Liman (The Bourne Identity, Mr. and Mrs Smith), a pesar de su buena idea argumetal, es un verdadero desastre como película.

En lo personal, cualquier capítulo de alguna teleserie como Smallville y similares, están mejor hechas que este filme, plagado de incoherencias, cabos sueltos y lagunas narrativas, debido a que la habilidad de nuestro protagonista de, literalmente, “saltar” a donde le plazca, llega un momento en que no sabemos donde se encuentra, si estamos viendo el antes o el después de determinado acontecimiento.



Abandonado por su madre siendo un niño, David vive ahora con su padre. David empezará por el mal camino cuando decida usar su extraordinario poder para robar bancos, atravesando muros y puertas sin problema. Años después, habiendo dejado atrás a su padre y a una guapa chica, Millie (Rachel Blison), David es ahora un chico adinerado que vive cómodamente en un lujoso loft neoryorquino.

Sin embargo, un agente policiaco (Samuel L. Jackson) se encuentra buscando a David, aunque en realidad es una suerte de “cazador de saltadores”, ya que David no es el único saltador en el mundo.

Basada en la novela homónima de Steven Gould (ya incluso tiene su versión en videojuego), sinceramente creo que los realizadores de este caótico filme juvenil de acción, no han sabido trasladar muy bien al cine este relato. A pesar de contar con impresionantes imágenes, como las de David descansando sobre la cabeza de la esfinge en Egipto, en la punta de las pirámides o en una de las manecillas del Big Ben en Londres, y unos decentes efectos especiales, da la impresión de estar viendo una película pésimamente editada y armada. Claro, al final todo queda abierto para una próxima secuela.

viernes, 21 de marzo de 2008

CLÁSICOS DE CLÁSICOS: DR. STRANGE LOVE OR: HOW I LEARNED TO STOP WORRYING AND LOVE THE BOMB * * * * 1/2


En Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (E.U.,-Reino Unido, 1964), Peter Sellers, de los mejores cómicos que ha dado la cinematografía británica, tuvo una de sus más versátiles actuaciones, haciendo tres papeles al mismo tiempo, uno de ellos el doctor que da título al filme.

Dirigida y escrita por Stanley Kubrick, en colaboración con Peter George (autor del libro original) y Terry Southern (guionista precisamente de otra sátira, Casino Royale), es una de las más mordaces sátiras políticas que se hayan realizado en plena época de la Guerra Fría, y de la crisis política con Cuba.

El filme goza de un entretenido y enérgico duelo actoral entre Sellers y George C. Scott, este último interpretando al voraz General Buck Turgidson. Por ser una sátira, Dr. Strangelove puede parecer de lejos un filme inferior de Kubrick, una película en la que el maestro se salía de registro y desplegaba una perfecta plataforma para que Peter Sellers (con el que dos años antes había trabajado en Lolita/1962) se luciera interpretando tres personajes: el disciplinado y nervioso Capitan Lionel Mandrake, al calvo presidente de los E.U. Merkin Muffley y al ex nazi Doctor Strangelove.

La paranoica premisa desataba un inminente enfrentamiento bélico y –tal vez- la Tercera Guerra Mundial. Un desquiciado General, Jack D. Ripper (Sterling Hayden), que suena algo así como “Jack El Destripador”, tiene la soberana ocurrencia de lanzar un ataque con bomba nuclear a Rusia, utilizando una enorme flota aérea.

La noticia no le caerá nada bien al presidente Muffley, quien asesorado por el General Turgidson en el Consejo de Guerra del Pentágono, tratarán de resolver la situación, primero, intentando comunicación con Dimitri, el presidente Ruso, vía telefónica, con la presencia del embajador de Rusia ante el desconcierto de Turgidson, por dejar a entrar a un “comunista” a un sitio relacionado con la Seguridad Nacional.

Kubrick desarrolla un notable trabajo narrativo con tres narraciones independientes: la crisis que tiene lugar dentro del Consejo de Guerra mientras se intenta calmar al presidente Dimitri (escena bien tramada en la que participan los tres personajes de Sellers), el interior del avión con la bomba de hidrógeno dirigiéndose hacia Rusia (sin que los pilotos sepan nada de la misión cancelada), y aquella dentro de la oficina del General Ripper, acompañado por Mandrake. En esta última, Kubrick consigue secuencias claustrofóbicas, con el psicótico Ripper y sus lúcidas y llamativas reflexiones en torno a la guerra (“...la guerra siempre ha pertenecido a los generales”...).

Fotografiada excelentemente por Gilbert Taylor (fotógrafo de A Hard Day’s Night /1964, o Star Wars 1977), y musicalizada soberbiamente por Laurie Johnson, en la que destaca esa marcha militar, sugerente leiv-motiv que parece salirse del registro cómico del filme, Dr. Strangelove es un filme que termina destacando más por su gran contenido crítico, mordazmente dirigido al militarismo estadounidense, o incluso a la más feroz empresa multinacional de todos los tiempos, Coca-Cola (¡Esa forma en que Mandrake intenta comunicarse con el presidente desde una humilde cabina telefónica!). “Lo siento, pero por esto tendrá que pagarle a Coca-Cola”, le dirá Mandrake a Ripper, quien se ofrece a conseguirle unas monedas disparándole a una máquina expendedora de refrescos.

jueves, 20 de marzo de 2008

CORPSE BRIDE * * * * *



En Tim Burton, ya no es de extrañar que en Corpse Bride (E.U., 2005), el mundo de los vivos sea de una paleta gris, neutra, un mundo apagado cromáticamente, mientras que el mundo de ultratumba sea una explosión de colores que raya lo psicodélico, lo alegre, en permanente fiesta. Teniendo detrás el cortometraje The World of Stainboy (2000), y habiendo coqueteado con la técnica de la animación stop-motion (cuadro por cuadro) con The Nightmare Before Christmas (Selick, 93), en el que fungió como guionista y productor, y con Jim and the Giant Peach (idem, 96), en el que tan sólo se desempeñó como productor, Corpse Bride es una fascinante historia de corte gótico y romántico, ambientada a finales del siglo XIX, que vuelve a sorprender por su fino trabajo de animación en stop-motion, y que erige a Burton como uno de los escasos cineastas que todavía tienen fe en esta antigua técnica (junto al británico Nick Park, creador de Wallace and Gromit), tan disfrutable e impresionante como las modernas técnicas de animación digital en 3D.

Burton no deja de lado totalmente las herramientas digitales, ya que también hecha mano de ellas aunque sabia e inteligentemente, sin que afecte su artesanal trabajo de animación, basado en figuras a escala, de hecho, realizadas en un prestigiado taller en Barcelona, España.

La idea argumental es tan cómica como espeluznante. Victor Van Dort (voz de Johnny Deep), joven tímido y torpe, aunque bastante talentoso y romántico (escribe, toca el piano), contraerá pronto matrimonio con Victoria Everglot (voz de Emily Watson). Ambos son de familias adineradas, y su boda no es más que por conveniencia de sus padres: los amargados y cariduros Van Dort (voces de Tracey Ullman y Paul Withe House), y los inocentes y más nobles Everglot (voces de Joanna Lumley y Albert Finney).

Victor y Victoria aceptarán el matrimonio, y durante un fallido ensayo de la ceremonia, llevado a cabo por el pastor Galswells (voz de Christopher Lee), Victor huye presa de los nervios hasta un bosque cercano. Mientras repasa sus líneas, accidentalmente le colocará el anillo a una esquelética mano, perteneciente al cadáver de una chica vestida de novia (voz de Helena Bonham Carter), quien se declarará a sí misma como esposa del confundido Victor.

El mundo de los muertos, casi todos ellos unos simpáticos esqueletos vivientes (el mismo Burton se confiesa influido por el arte mexicano del Día de los Muertos), en Corpse Bride parecerá una extensión animada de Beetle Juice (1988), del mismo Burton, con todo su humor negro, desenfado e irreverencia. En ese universo reside el espíritu de la cinta, aunque su concepción esté cercana a la de un simple pueblo, con sus callejuelas, una cantina a donde llega primero todo aquel que muere, etc., mientras el realizador y sus guionistas, John August (guionista de Big Fish) y Pamela Pettler, se permiten agradables anacronismos, como la banda de jazz, por ejemplo.

En ese sentido, Corpse Bride es un musical en toda la extensión de la palabra, con dos numeritos geniales a cargo de los esqueléticos muertos, uno finalizado de manera genial en el gris mundo de los vivos, con los difuntos saludando a sus asustados amigos y parientes.

Hay algo en Corpse Bride que, más que reprochable, resulta afortunado. Por más que los guionistas quisieron guiar la historia a través del personaje de Victor durante la primera parte, en realidad todo el filme pertenece a la trágica y melancólica Novia Cadáver, junto a ese gusanito que vive dentro de su cabeza (“¡Ay, estos gusanos!”, le dirá la avergonzada “novia” a Victor), a pesar de todo, guapa, generosa y de “buen ver”, cuyo único defecto será estar muerta.

miércoles, 19 de marzo de 2008

DVD: MODIGLIANI * * * 1/2

El Cafe des Artistes, principios del siglo pasado. Música agradable, graciosa, todo es fiesta y alegría en este emblemático café parisino, hasta que entra el pintor italo-judío, Amadeo Modigliani (Andy García). Borracho e insoportablemente carismático, reta, confronta y humilla a su colega, Pablo Picasso, imponiendo desde el primer momento el tono humorístico y fársico de esta biopic.

La anterior escena parecería extraída de algún climático western de Leone o Ford, y representa los contados momentos logrados que terminan dándole sabor y encanto a una modesta biopic sobre el arte, los pintores y, por supuesto, la pintura, donde, por increíble que parecezca, la condición de estrella hollywoodense de Andy García no logra opacar al resto de sus compañeros de reparto, ni ensombrecer esta multiproducción independiente.

Tomándose varias licencias, el guionista británico Mick Davis (The Match, Frozen on Fear, The Invisible) en Modigliani (Rumania-Italia-Alemania-Reino Unido-Francia, 2004), su segundo largometraje, se permite momentos desternillantes, posibles tan sólo en las fantasías de algún historiador del arte. En una escena, son situados varios pintores famosos de aquella época, en un solo lugar: Modigliani, Picasso, Utrillo, Diego Rivera, todos y cada uno firmando su inscripción para concursar en el famoso, rígido y académico Salon de Arte parisino.

Si bien Davis logra que su filme se aleje del simple producto televisivo, a través de una magnífica fotografía y ambientación, también es cierto que hay momentos en que la película goza y a la vez sufre de un tono voudevilezco, teatral e, incluso, del moderno musical. En serio, a veces parece que los protagonistas se pondrán a bailar y cantar, encima de las mesas del Café des Artistes.

Un absorbente primer plano del rostro de la actriz Elsa Zilberstein, interpretando excelentemente a Jeanne Hebuterne, pareja sentimental de Modigliani, abre de manera enigmática la película. Zilberstein es quien termina robándose la película de principio a fin, sea luchando por sacar adelante su relación con Amadeo ante la inflexible desaprobación del padre de ella (cuestiones antisemitas); sea impulsando a un desmoralizado y pesimista Modigliani a concursar y salir adelante en su carrera, quien se dedicaba a enfrentarse con Picasso (Omid Djalili).

Davis se luce en su filme, por ejemplo, en esa pulcra y clásica manera de filmar el descubrimiento de Modigliani de uno de los monstruos de la pintura: Claude Monet (aquí parece ser descubierto como un dios), o en ese fantasmal Modigliani niño, que lleva al adulto a episodios de su pasado, como una suerte de buena conciencia de un pintor cayendo en las garras del alcoholismo, la atrofia artística y el distanciamiento de sus orígenes judíos.

Con todo y la buena actuación de García, Zilberstein y el resto del reparto, Modigliani se aleja de lo grande que pudo haber sido. Desafortunadamente se detiene demasiado en las excesivas confrontaciones entre Modigliani y Picasso, al punto de ser algo fastidiosas, sin profundizar más en lo que verdaderamente importa: el hermoso arte de Amadeo Modigliani, quien quizás pintó los desnudos femeninos más bellos de la pintura moderna.

++Pobres extras para un filme atractivo: fichas técnica, fichas artísticas, fichas de doblaje, tráiler, subtítulos en español y catalán, y filmografías. Disponible desde abril del 2007.

martes, 18 de marzo de 2008

DVD: BORDERTOWN * *

El más reciente filme del realizador chicano Gregory Nava (Selena, My Family), Bordertown (E.U.-Reino Unido, 2006), está basada en el controversial caso de los asesinatos de Ciudad Juárez, estado de Chihuahua, México. Sin embargo, la película de Nava no pretende ser una aproximación ni investigación sería sobre el asunto, más bien lo toma como simple pretexto para construir un thriller fronterizo ambientado en la frontera de México con E.U., con lavisión decadente con la que Hollywood gusta retratar estos puntos geográficos.

La película ha causado no poca controversia (en España gente de la embajada mexicana levantó la voz ante su estreno en el país ibérico en el 2007), debido a que no nada más deja muy mal parado al gobierno mexicano, sino también al estadounidense, involucrado en la problemática social reflejada en la película: las malas condiciones laborales de las mujeres mexicanas, que tienen que ir “al otro lado” a trabajar en las maquiladoras, sin tener garantía de seguridad en su viaje de ida y vuelta.

Nava quiso hacer su propia Traffic (Steven Soderbergh, 2000), con el tema sobre las “muertas de Juárez”, notorio en su trabajo fotográfico, de los pocos aspectos rescatables de una película que poco o nada aporta. Lo que más ha interesado a Nava es hacer una más de sus reflexiones sobre la cultura chicana, la inmigración forzada, la identidad y cultura latinas en los E.U., trayendo de regreso a su actriz favorita, Jennifer López (J.Lo para los amigos), quien fuera su “Selena” en la biopic homónima sobre la cantante chicana.

Una adolescente mexicana, Eva (Maya Zapata), vive en la total miseria con su madre en un barrio marginal de Juárez. Eva trabaja en una fábrica en los E.U., junto a decenas de mujeres, y su vida se verá colapsada cuando sea violada durante el viaje en autobús de regreso a su casa. Mientras, Lauren (Jennifer López), una periodista de origen mexicano radicada en Chicago, es enviada por su jefe (Martin Sheen) a cubrir la historia de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, a donde viajará a regañadientes y se reencontrará con un antiguo colega (Antonio Banderas), director de un cadavérico diario.

“Me importa un carajo México”, dirá la disgustada Lauren a su jefe antes de emprender su viaje, una travesía a su pasado en México, a sus raíces profundas como niña con una vida traumática, para acabar comprometida con la causa de Eva, ayudándola a encontrar al que la violó y que se haga justicia.

La narración y edición son caóticas y arbitrarias, dentro de una puesta en escena artificiosa, con personajes de lo más estereotipados (la periodista heroína, el editor convertido en mártir, el villano caricaturesco,...). Las intenciones críticas de Nava (autor del guión) se quedan a medio camino por una burda historia, personajes poco trabajados, dentro del clásico retrato esteriotipado de la frontera mexicana como tierra sin ley.

++Disponible desde noviembre del 2007. Los extras son escasos: visita de Jennifer López, entrevistas, filmografías, galería de fotos.

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