domingo, 17 de septiembre de 2017

I DON'T FEEL AT HOME IN THIS WORLD ANYMORE * * *

Elijah Wood y Melanie Linskey caza criminales.
Ruth (Melanie Linskey, la acosadora Rose de "Two and a Half Men") está harta de lo mal que está la sociedad, de gente sin educación y desconsiderada, en especial, de que cada mañana encuentre caca de perro en el jardín de su casa. Un robo que deja su casa de cabeza, la llevará a formar una inusual amistad con un solitario y excéntrico tipo (Elijah Wood), quien la apoyará en su aventura para intentar recuperar sus objetos robados. "I Don't Feel at Home" resultó ganadora en el festival de Sundance este año, siendo su director, el también actor Macon Blair, galardonado con el Gran Premio del Jurado. La película resulta una comedia "indie" visible, sobre encuentros y desencuentros, con situaciones graciosas, y una pequeña dosis de encanto que cae en lo agridulce. Sin embargo, al final se siente muy abrupto su repentino cambio de tono hacia el thriller violento. Pasable, aunque definitivamente el filme no se siente como una gran ganadora de festival.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

WHAT HAPPENED TO MONDAY * * 1/2

Noomi Rapace.
Hay una buena idea detrás de "What Happened to Monday". Desafortunadamente, se queda a medio camino en llevarla más lejos: el control total del gobierno sobre el número de hijos que es posible tener, en un futuro no muy lejano (el año 2073). Su director, Tommy Wirkola (Dead Snow, Hansel & Gretel), se conforma con quedarse en los terrenos más seguros del thriller futurista-distópico, y que durante sus dos horas de entretenida duración, te deja con la sensación de que este platillo ya lo hemos probado antes. La receta: un poco de "Children of Men", otro más de "Minority Report" (las escenas de acción se notan muy "inspiradas" en el filme de Spielberg). El giro que le da cierta originalidad a la película, con todo y lo involuntariamente gracioso que pueda sonar, es el vehículo de lucimiento que acaba siendo para Noomi Rapace (de la franquicia sueca "The Girl With the Dragon Tatoo"). La actriz sueca interpreta a 7 hermanas gemelas, cada una bautizada por su padre (Willem Dafoe, lástima que no le dieron más tiempo en pantalla), muy originalmente, con el nombre de cada día de la semana. El papá se las arregla para mantenerlas ocultas del gobierno y del buró encargado de monitorear los nacimientos, dirigida por Nicolette Cayman (Glenn Close, también algo desaprovechada), hasta que ya de adultas se enfrentan con el hecho de que una de ellas, "Lunes", ha desaparecido. La trama tiene lagunas, pero el diseño de producción es logrado.

jueves, 7 de septiembre de 2017

LITTLE EVIL * * 1/2

El Anticristo ha vuelto otra vez, y podría ser este niño. ¿Será?
Little Evil evidencia lo inútil que resulta hacer una parodia de The Omen a estas alturas. Más cuando el resultado es una comedia de humor negro que no acaba por convencer mucho. Un vendedor de bienes raíces (Adam Scott, con perpetua ceja levantada y gesto de incertidumbre), hace todo lo posible para ganarse el cariño de su pequeño hijastro (Owen Atlas). Sólo que hay un problema: el niño tiene toda la escabrosa pinta de un Damien dulce y tímido. Ah, y es posible también que sea el Anticristo. Esto complicará la relación con su esposa (Evangeline Lilly), quien tiene muchos secretos guardados respecto a su diabólico retoño. Little Evil (dirigida por Eli Craig) tiene uno que otro momento gracioso (el video de la boda, el payaso en llamas), pero la verdad está producción de Netflix está llena de clichés y no se siente lo suficientemente redonda, ni con un humor desbordante o llevado al límite.

miércoles, 30 de agosto de 2017

DEATH NOTE * * 1/2

Nat Wolff es Light Turner en la versión de Netflix de "Death Note". 
Remake del éxitoso filme japonés Death Note (2006), el cual es la adaptación al cine del cómic manga homónino. El filme japonés, aun siendo en comparación más largo, no necesitaba el gore tanto como la nueva versión americana (producida por Netflix). Dirigida por Adam Wingard, la historia tiene como premisa el giro que toma la solitaria existencia de un chico, Light (Nat Wolff), al ser elegido por Ryuk, el dios de la muerte (voz y motion capture de Willem Dafoe), para convertirse en su justiciero. A través de un libro, el "Death Note" del título, Light decide dar muerte a criminales, malhechores, delincuentes, bullies etc. con tan sólo escribir sus nombres en el libro, especificando cómo deben morir. Con la ayuda de su novia (Margaret Qualley), el asunto acaba convirtiéndose en un fenómeno mediático y algo religioso, ya que todo mundo acaba creyendo que un ente paranormal (a quien llaman Kira), es el responsable de las muertes. Sin embargo, la policía cree que Kira es un simple mortal detrás de todo, por lo que piden ayuda a un misterioso detective, L (Lakeith Stanfield), quien tiene la mitad del rostro cubierto, para encontrar al responsable de las ejecuciones. Visualmente la versión Netflix es más interesante que la película original (incluyendo el diseño de Ryuk, que parece una mutación entre un erizo y un puercoespín), es algo más atmosférica, y entre sus pocos méritos está el buen trabajo de Willem Dafoe (aunque su voz parezca sólo una pequeña variación de su Duende Verde que vimos en Spiderman). Hay algunos cambios en la historia (aquí, por ejemplo, Light acaba estando menos enviciado por el poder del libro, y es más una víctima). Desafortunadamente, hacia el tercer acto la historia se torna confusa (la película japonesa está mejor contada, en ese sentido). Se nota que Wingard y sus guionistas, Charley y Vlas Parlapanides, batallaron un poco para hacer más coherente la trama, y no enredarse mucho con todo el recetario de reglas del libro, que debemos seguirlas -junto al protagonista- si queremos entender el filme.

martes, 22 de agosto de 2017

THE INSTITUTE * *

James Franco como un misterioso psiquiatra de métodos cuestionables.
Creo que para James Franco la cosa no va mucho detrás de las cámaras. Su actuación en The Institute (dirigida por Franco junto a Pamela Romanowsky, quien ha dirigido varios filmes protagonizados por aquel) es buena, encarnando al director del famoso hospital psiquiátrico Rosewood Institute, en el Baltimore del siglo XIX. Sin embargo, su intento de construir un interesante suspenso psicológico, justo cuando descubrimos que el hospital esconde muchos secretos obscuros, falla completamente, debido a que su narración es plana y débil. Además, su historia, que cuenta la llegada de una joven paciente (Allie Gallerani), queriendo encontrar un poco de paz y relajación (¡que es, oh sorpresa, lo que menos encontrará!), no es muy interesante, quedando todo sólo en buenas intenciones.

domingo, 20 de agosto de 2017

BABY DRIVER * * * *

Ansel Elgort como "Baby". 
La nueva película de Edgar Wright es de lo más entretenida, emocionante, y adrenalínica, a pesar de no tener en su reparto a Nick Frost y a Simmon Pegg. Baby Driver tiene escenas de persecuciones de automóviles estilo "Fast and Furious" que te dejan pegado a tu asiento todo el tiempo. Además, la película tiene un logrado toque melancólico de ese cine de "persecuciones de coches" de los 1970, en donde la velocidad se siente, los coches vuelan y se estrellan sin ayuda de efectos digitales. Es para verse junto a Drive (2011), con la cual comparte un estilo y premisa muy similar. Nuestro protagonista, el "Baby" del título (Ansel Elgor, quien parece una versión joven y menos corpulenta de Tom Hardy), es un experto conductor de coches, al servicio de un mafioso, Doc (Kevin Spacey, haciendo lo suyo), para ayudar a su banda de roba-bancos (Jon Hamm, la mexicana Eiza González, Jon Bernthal, y Jamie Foxx) en "misiones" especiales. "Baby" es silencioso, pasa todo el tiempo con lentes obscuros y audífonos puestos, escuchando música de su Ipod. Sin hacer muchas preguntas, ayuda a huir a gran velocidad a los ladrones. En sus ratos libres, Baby se dedica a mixear voces que graba, ya que la música formó parte importante de su niñez, en donde ocurrió un hecho traumático. Su vida cambia al conocer a Debora (Lily James), de cuya voz queda prendado, y quien vendrá a desestabilizar su precisión al volante. Wright es un maestro del pastiche cómico. Aquí consigue un estupendo homenaje a Scorsese (esas pizzas "Goodfellas"), con ese largo plano secuencia inicial, en donde se nos presenta a Baby con musicalidad, energía y vitalidad. Pero también hay fuentes de inspiración más modernas, como "Guardians of the Galaxy" (esa cuidadosa selección musical del soundtrack), y en Tarantino. Jon Hamm y Jamie Foxx están magníficos, interpretando a los clásicos criminales impredecibles, el segundo todo el rato como un bomba de tiempo a punto de estallar. A abrocharse el cinturón de seguridad.

miércoles, 16 de agosto de 2017

WAR OF THE PLANET OF THE APES * * * *

César, el líder y héroe de los simios, en la que podría ser su batalla final.
En el último episodio de esta saga de precuelas (o al menos, es lo que se dice), nuestro héroe y líder, César (nuevamente voz y movimientos de Andy Serkis), más viejo, canoso, y con más capacidad para hablar, tiene que salir a la guerra por segunda ocasión. Ahora, no nada más son simios contra humanos, sino simios enemistados pelean entre sí. Muchos de ellos luchan junto a los humanos, especialmente aquellos que se unieron al traidor Koba en el anterior filme, Dawn of the Planet of the Apes. Aunque la historia no es tan fuerte e interesante como en la segunda película, War of the Planet of the Apes sigue siendo un espectacular entretenimiento. Es también una impresionante muestra de los alcances técnicos a los que han llegado el motion capture y los efectos especiales (los simios lucen más realistas que nunca). Otra vez una tragedia es el detonante de la trama. César se aventura en un viaje para buscar venganza en contra de un coronel (Woody Harrelson), un militar desertor, quien se encuentra librando su propia guerra en contra del ejército. El coronel ha construído una especie de campo de concentración para simios, en donde los tiene esclavizados y como prisioneros de guerra. ¿El motivo? Controlar y erradicar un virus que está quitando a los humanos la capacidad de hablar. ¿Los humanos convirtiéndose más en simios, y estos últimos más en humanos? Matt Reeves dirige por segunda ocasión, y consigue, además de un homenaje a Apocalypse Now ((Woody Harrelson luce muy cercano a Marlon Brando en el filme de Coppola), una entretenida, visible, y climática película de "grandes escapes", precisamente al estilo de The Great Escape (1963).

GIFTED * * 1/2

Chris Evans, como un tío que debe luchar
por la custodia de su brillante sobrina.
Nada nuevo bajo el Sol. Gifted no cuenta algo que no hayamos visto antes. Se ubica dentro de esas historias sobre niños genios incomprendidos, tratando de encontrarse a sí mismos, de encajar en su entorno, y de que alguien descubra sus dones. No hay nada de malo en eso. De hecho, la película, dirigida por Marc Webb (director de las dos películas de Spiderman protagonizadas por Andrew Garfield), al final resulta bastante cumplidora, a pesar de que su tono y manufactura se inclinan más hacia el telefilme estilo Hallmark o Lifetime channel. Gifted es la historia de una niña genio en matemáticas (Mckenna Grace), quien vive con su tío (Chris Evans), dedicado a reparar barcos en Florida. La vida de la niña toma un giro, cuando su maestra de primaria descubre que es una mente brillante, por lo que intentará convencer a su tío -quien desea que su sobrina lleve una infancia más normal- que la niña debería estar resolviendo ecuaciones complejas y cálculos diferenciales en la universidad. Sin embargo, la abuela (Lindsay Duncan) aparecerá en escena para pelear la custodia de la pequeña, y proveerla del entorno y necesidades que ella merece. Con todo, la película es una pasable "feel good movie", de esas que inspiran y te contagian su optimismo. Esa secuencia en la sala de espera del hospital, inverosímil pero con un encanto irresistible.

miércoles, 2 de agosto de 2017

DUNKIRK * * * 1/2

Nolan narra un episodio poco conocido de la SGM.
Creo que estoy dentro de la minoría que quizás no considera Dunkirk la gran película de guerra que todos esperábamos del visionario Christopher Nolan. Como gran defensor y apasionado del formato IMAX, Nolan ha filmado Dunkirk en 70mm. Definitivamente, es un filme que debe de verse en una pantalla enorme. Gracias a la gran dirección fotográfica de Hoyten Van Hoytema, la película llega a ser visualmente impresionante. Las batallas aéreas, literalmente, te envuelven en una serena y sublime profundidad azul. Algo es cierto: Dunkirk está muy alejado del clásico filme de guerra patriotero Hollywoodense. Es de agradecerse. Es el relato sobre la defensa y evacuación de la región francesa que da título al filme, durante la Segunda Guerra Mundial, contado desde tres frentes (el aéreo, con Tom Hardy interpretando a un piloto británico, que ofrece momentos de pura adrenalina; en tierra, con la evacuación de miles de soldados y heridos al mando de Kenneth Branagh, encarnando a un comandante teniendo que lidiar con la falta de suficientes barcos para la operación; y el de un joven y silencioso soldado, quien trata de huir y sobrevivir los ataques). 

Nolan dirige al inicio con el mismo fervor realista con el que Spielberg lo hizo en su introducción de Saving Private Ryan (hay un par de escenas de bombardeos en la playa, llena de soldados, las cuales nos hacen pensar en el filme de Spielberg). Dunkirk no me retó tanto como sí lo hizo Inception o Interstellar. Si hay algo interesante y rescatable, es la "nolanezca" manera de narrar los eventos, en forma de piezas sueltas de un rompecabezas que hay que ir armando. Vemos algunas caras conocidas de habituales colaboradores de Nolan (además de Tom Hardy, también está Cillian Murphy, interpretando a un marino sobreviviente), y por supuesto, Hans Zimmer toma nuevamente las riendas en la composición de la banda sonora. El problema tal vez ha sido que Nolan se ha centrado demasiado en la parte visual, olvidándose de todo lo demás. Se nota más preocupado en ese aspecto técnico, relegando a un segundo lugar el guión. Faltan más diálogos, más ideas, y más desarrollo de sus personajes. Sin embargo, esto no evitará que sea una fuerte contendiente en los Oscares del próximo año.

NIEVE NEGRA * * 1/2

Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia esconden muchos secretos.
Ricardo Darín puede sostener una película él sólo sin mayor problema, de eso no hay duda. Su actuación en Black Snow (2017) es además una prueba de su probada versatilidad. Es una lástima que ahora su buena actuación no sea suficiente, para salvar una película con una premisa interesante, cierto, pero que no logra salir a flote de un letargo narrativo durante poco más de su primera mitad. Leonardo Sbaraglia y la catalana Laia Acosta cierran el triángulo protagónico, interpretando a un matrimonio, Marcos y Laura, de visita en Argentina, debido a que el padre del primero ha fallecido. Marcos desea enterrar sus cenizas en el lugar donde ocurrió una tragedia familiar durante su adolescencia: su hermano menor fue asesinado, accidentalmente, por el hermano mayor, Salvador (Darín), mientras se encontraban de cacería en el bosque. Dirigida por Martin Hodara, la narración intenta construir un suspenso que avanza demasiado lento. Pero la presencia de Darín, barbudo, de profunda mirada azul, y un afortunado pathos -que lo convierten en algo cercano a una bomba de tiempo a punto de estallar-, le agregan al asunto un aire enigmático más o menos rescatable. Las actuaciones del resto del reparto son buenas (ahí tenemos también a un ya avejentado Federico Luppi, quien guarda muchos secretos y respuestas sobre el desafortunado suceso familiar), pero las buenas ideas y la interesante premisa agarran vuelo y fuerza demasiado tarde. 

martes, 4 de julio de 2017

OKJA * * 1/2


Okja y Seo-Hyun Ahn 

Crear una historia que realmente conmueva, entre una niña y un enorme animal generado digitalmente es un reto difícil de conseguir en una película. En Okja (producción de Netflix), el realizador surcoreano Joon-ho Bong (The Host, SnowPiercer), consigue transmitir, de una forma creíble y convincente, el inquebrantable lazo emocional entre una humilde niña campesina surcoreana, Mija (Seo-Hyun Ahn), y su gigantesca mascota, Okja. Esta última (es hembra, por cierto) pertenece a una especie de "súper-cerdos" (más bien parecen hipopótamos hiperdesarrollados con orejas largas) creada artificialmente por una industria con facha de "eco-amistosa" y protectora de animales, dirigida por Lucy Mirando (Tilda Swinton). Okja es parte de un grupo de siete de estos cerdos, que fueron repartidos alrededor del mundo siendo bebés. Ahora la compañía busca recuperarlos, y no precisamente para protegerlos, sino para convertirlos en una cuantiosa y redituable fuente de carne. Es una lástima, pero Jake Gyllenhaal (un buen actor usualmente) tiene una de sus peores actuaciones (parece una pésima imitación de Jim Carrey), mientras Tilda Swinton no está tan extraordinaria como siempre, en una actuación buena, pero que es poco más que una caricatura. La película es una funcional y entretenida aventura con mensaje ecologista (tal vez llegue a gustarle a los niños), que tal vez peca de ser demasiado excéntrica. Lo malo, es que al tratar de alternar entre el inglés y el coreano pierde mucha de la conexión y química que pudieron haber tenido sus personajes. Al final, la película sabe cómo tocar -muy hábilmente- una vena emocional en el espectador. Aunque sea una muy pequeña.

domingo, 23 de abril de 2017

OZZY * * 1/2

PERROLLÓN. Ozzy, un beagle con "sueños de fuga".
En películas de animación los perros son una apuesta –casi siempre- segura de que habrá diversión peluda garantizada. “Rápido y Peludo” (2016), producción hispano-canadiense, hace una apuesta hacia algo más grande y arriesgado: una historia que es, básicamente, una trama carcelaria de “grandes escapes”, protagonizada casi en su totalidad por perros parlantes. Y aunque el filme, dirigido por los españoles Alberto Rodríguez (en su primer largometraje animado) y Nacho La Casa (co-director), y escrito por Juan Ramón Ruíz de Somavía, lleva un par de premios en su haber (Ganador del premio a “Mejor Largometraje de Animación” por el Círculo de Escritores Cinematográficos, y el premio Gaudí al “Mejor Filme de Animación”), que nos hacen tener más expectativas respecto a lo que al final acaba ofreciendo, “Rápido y Peludo” es un efectivo entretenimiento para la audiencia a la que va dirigida: el público infantil.

La película, protagonizada por un perro ojiazul, aterriza de manera aceptable sus referencias a películas clave ambientadas en prisión, y que intentan reflejar la torturante vida en su interior. Tal vez los peques no las captarán, pero los adultos que se animen a darle una oportunidad al filme encontrarán referencias muy obvias para cinéfilos a películas como Papillón (1973) y Escape de Alcatraz (1979), hasta más recientes, como Sueños de Fuga (1994). Ozzy, nuestro héroe, es un beagle que lleva una vida feliz junto a su familia (eso cuando el niño que entrega el periódico no está atormentándolo junto a su pit bull), formada por un joven matrimonio de artistas que se dedican a hacer cómics. Pero es la pequeña hija  con quien el perro pasa los mejores momentos, especialmente, jugando al frisbee. Sin embargo, cuando la familia tiene que viajar a Japón durante un mes a una convención de cómics (¿hay convenciones tan largas de cómics?), no sabrán qué hacer con Ozzy. Para poder viajar, el perro tendría que pasar antes un periodo en cuarentena. Lo malo, es que no hay mucha gente disponible para cuidarlo mientras ellos se van de viaje.

La solución será dejar a Ozzy en un Hotel-Spa para perros, con todos los servicios que un hotel para humanos podría tener. Los problemas para el pobre Ozzy comienzan cuando descubre que el hotel no es más que la facha para cubrir lo que en realidad es una cárcel, en donde todos los perros que ahí caen son hechos prisioneros, y obligados a trabajar fabricando frisbees. A pesar de que al principio la historia no se sostiene muy bien, e incluso, es algo inverosímil (¿no había algo más accesible y económico como una pensión para perros, por ejemplo?), la trama despega verdaderamente cuando nuestro protagonista llega a la cárcel. Ahí conocerá a un perro salchicha con anteojos de fondo de botella (claramente inspirado en el Louis Dega interpretado por Dustin Hoffman en Papillón), su compañero de celda, con quien planeará el gran escape de la prisión. Esto al ritmo de una banda sonora con clarines y flautas, que recuerdan la música de The Great Escape (1963), otro clásico filme de “grandes escapes” que, como Papillón diez años más tarde, fuera protagonizado por Steve McQueen. (tal vez de ahí los ojos azules de Ozzy).

¿De dónde lo de “Rápido y Peludo”? Como si Ozzy no tuviera suficiente con ser explotado y torturado en prisión, un perro chihuahua de nombre Vito, el clásico líder del lugar que a donde quiera que va está escoltado por perros boxer, lo acabará reclutando “voluntariamente a fuerza” para competir en carreras arregladas. Su mayor reto será vencer a un contrincante protegido por el jefe de la prisión, quien es un San Bernardo aficionado a construir modelos a escala con piezas en forma de huesos.


Quizás Ozzy sea más disfrutable si a uno le gustan los perros. Es más, creo que es casi un requisito indispensable si se desea pasarla bien con la película. Si bien la animación no es extraordinaria, es visual y técnicamente pasable. En ocasiones,  los movimientos de los personajes son algo tiesos. Tal vez sea mucho pedirle a la película. Al menos, los perros lucen creíbles y convincentes (con detalles, como el pelaje y la nariz, bien hechos). El problema es que, con todo y su bienvenido intento paródico, la película no es lo suficientemente graciosa. Es cierto, tiene un encanto perrunamente particular, pero no hay suficientes chistes para que los adultos pasen una hora y media completamente entretenidos. El veredicto final lo tendrán los niños.

sábado, 1 de abril de 2017

THE FOUNDER * * * *

Michael Keaton como Ray Kroc.
The Founder es, básicamente, "McDonald's, La Historia jamás Contada". Una de las preguntas inevitables que invita a formularnos este filme, dirigido por John Lee Hancock (The Blind Side, The Alamo) es: ¿Quién fue el verdadero fundador del máximo emporio de comida rápida en el mundo? "El éxito detrás de todo esto, no fue tanto el producto, sino el nombre", dice Ray Kroc (Michael Keaton, magnífico) a los hermanos McDonald (Nick Offerman y John Carroll Lynch), como revelándoles algo de lo cual ni ellos mismos se habían percatado. Al abrir su pequeño pero exitoso restaurante (por los 1930s-1940s), los McDonald fueron capaces de servir hamburguesas a sus clientes en cuestión de escasos minutos. 1954, entra a escena Kroc, un frustrado vendedor de máquinas para malteadas instantáneas, quien fascinado por la eficaz y rápida maquinaria detrás del restaurante, decide proponerles algo a los hermanos: "¡Deben franquiciar!". De ser una alegre, ágil, vivaz, y optimista historia (un poco en tono documental, otro poco en tono de fábula), a la mitad The Founder se convierte en un obscuro relato sobre la ambición y el gran poder del dinero para corromper. Hay que admitirlo, Kroc tuvo la suficiente visión para "tomar" (¿o más bien "robar"?) la idea de los McDonald, y expandirla y transformarla en el concepto que, aquí y en China, todos conocemos hoy en día; el restaurante de hamburguesas familiar de los "arcos dorados". The Founder es una historia fascinante, en especial, por la gran capacidad de Hancock para contarla. Nos engancha y revela gradualmente el lado obscuro del corporativismo expansionista estadounidense, en la forma del voraz y, al final, inescrupuloso Kroc, un visionario y genio de los negocios.

LOGAN * * * *

Hugh Jackman tomando su segundo aire como "Wolverine".
Desde que vemos el poster de Logan, sabemos que nos enfrentamos a una película de "Wolverine" que es arena de otro costal. Esta tercer película (que en su título usa por primera vez el nombre original del personaje) sobre el "X-Man" con capacidad para autoregenerarse, navajas retráctiles en las manos, y esqueleto indestructible de adamantium, aborda el gradual ocaso del superhéroe. Wolverine se enfrenta ahora al deterioro y la vejez al ver sus poderes desvanecerse. Es su filme más sangriento y violento a la fecha (el primero en ser clasificado sólo para adultos), Hugh Jackman retoma al personaje por novena vez, y lo hace con una energía, fuerza, y en especial, peso dramático nunca antes visto. Logan se siente como un western instalado en un futuro lejano (año 2024), con la escuela del ahora nonagenario profesor Xavier (Patrick Stewart) como un recuerdo del pasado, y en donde incluso hay cómics inspirados en las hazañas de los X-Men. En la zona fronteriza de México, nuestro héroe -ahora trabajando como chofer-, debe cumplir con una misión: llevar a una poderosa niña mutante (Dafne Keen, verdaderamente temible) a Dakota del Norte, a un lugar llamado "El Edén", en donde se presume otros niños mutantes han huido de una persecución llevada a cabo por un científico (Richard E. Grant). Logan está llena de violencia inquietante, sobretodo en las escenas donde vemos a la niña mostrar su lado menos vulnerable y más letal, ejecutando villanos en un parpadear. Aunque la historia es esencialmente una trama de persecución-y-huída, lo más rescatable de la misma es la completamente nueva y más madura dimensión que se le da al personaje. ¿Será este el capítulo final?

miércoles, 15 de marzo de 2017

THE LEGO BATMAN MOVIE * * * * 1/2

EL DÚO LEGO-DINÁMICO.
En "The Lego Movie" (2014) Batman casi se robó la película. Tres años después, Batman tiene ahora su propia y merecida película "Lego", y no pudo llegar en mejor momento. Después de los fracasos que fueron "Batman v Superman" (la idea de los ojos brillantes de Batman la sacaron, precisamente, de "Lego Movie") y "Suicide Squad", "The Lego Batman Movie" se siente como una bocanada de aire fresco. Como en "The Lego Movie", este nuevo filme (inspirado en los juguetes-bloque clásicos) te tiene riendo desde el principio. Es un magnífico filme animado, impresionante por su nivel de complejidad y detalle en la recreación, literalmente, bloque por bloque del universo gótico de Batman. Y también es una genial, inteligente, e hilarante parodia del personaje perteneciente a DC Comics. Dirigida ahora por Chris McKay, la película parodia los filmes de Christopher Nolan (con Will Arnet nuevamente haciendo la voz de Batman, quien más que sonar como Christian Bale, suena como una versión aguardientosa de Clint Eastwood y Mickey Rourke), incluyendo otras facetas del hombre murciélago del pasado (incluye la de Adam West de la serie de los 1960). Aquí, Batman tiene que pelear con su archinémesis, The Joker (Zack Galifianakis), quien luego de tratar de destruir Ciudad Gótica con una bomba, orquestará un plan para deshacerse de nuestro héroe para siempre; todo porque éste le ha roto el corazón al decir que no significa nada para él. En general, toda la historia explota divertida e inteligentemente el eterno conflicto existencial de Bruce Wayne, como un solitario y obscuro personaje, retratándolo como un amargado, orgulloso, y ególatra superhéroe. Se niega a trabajar en equipo con la nueva comisionada (Rosario Dawson), y a escuchar los consejos de su mayordomo, Alfred (Ralph Fiennes), sobre dejar de estar solo y adoptar a un chico huérfano, Dick (Michael Cera). No nada más los niños la pasan bien. Los adultos encontrarán referencias por doquier al cine, a la tv, y en general, a la cultura pop. Entre los villanos están los Gremlins, el Kraken de la primer Clash of the Titans, los robots de Dr. Who, los hombres de negro de Matrix, etc. ¿Vendrá en el futuro una "The Lego Superman Movie"?

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