martes, 5 de diciembre de 2017

LOVING VINCENT * * * * 1/2

Loving Vincent, la primera película en la historia totalmente pintada a mano.
¿Vincent Van Gogh, el genio holandés de la pintura impresionista, realmente se suicidó, o fue asesinado? Tal es la muy original premisa de la cual parte Loving Vincent, esas hipótesis que los amantes del arte encontramos irresistibles. Especialmente, si todo está narrado en la forma de pinturas animadas. La principal inspiración, son las obras más famosas de Van Gogh, consiguiendo los realizadores, Dorota Kobiela y Hugh Welchman, un alucinante e impresionante banquete visual, en el que participaron cerca de 100 pintores en su producción. Para dar vida al filme, se utilizó la técnica rotoscópica de animación, pintando al óleo escena por escena, y dotando a los cuadros de uno de los pintores más fascinantes y complejos de la historia del arte una tridimensionalidad fascinante, nunca antes vista.

Kobiela y Welchman (con experiencia previa trabajando en efectos visuales y animación) consiguen un vibrante homenaje a Vincent Van Gogh (interpretado por Robert Gulaczyk) el cual, irónicamente, no trata mucho de su pintura. Su principal objetivo, es tratar de hacer una aproximación más psicológica al artista, hacer una disección del pintor como personaje. El asunto acaba tomando destellos de una especie de historia policiaca, reconstruyendo los hechos del día en que Van Gogh se suicidó, en el pueblo de Auvers-su-Oirse, Francia, en 1890. Armand Roulan (Douglas Booth), hijo del cartero Joseph Roulin (Chris O'Dowd), ambos retratados por Van Gogh, es enviado por su padre a entregar la última carta escrita por el artista a su gran amigo, el Dr. Gachet (Jerome Flynn). Sin tener una opinión muy positiva sobre Van Gogh, Armand se embarca a entregar la carta póstuma partiendo de París, iniciando al mismo tiempo su propia investigación sobre qué hay realmente detrás de la muerte de Van Gogh.

La cinta toma forma con las entrevistas de Rouland a personajes que tuvieron oportunidad de conocer al pintor, como Pere Tanguy (John Sessions), Adeline Ravoux (Eleanor Tomlinson), un barquero (Aidan Turner), Louise Chevalier (Helen McCrory), quien no tiene muy buenos recuerdos del pintor ("Tenía una mirada maligna"); Margaret Gachet (Saoirse Ronan), la hija del doctor Gachet, precisamente, entre otros. Todos ellos fueron retratados por Van Gogh, y en el filme se toma como referencia esos cuadros para filmar las escenas de las indagaciones. En todo momento, el estilo visual que se usa es el del autor de "Los Girasoles", pinceladas gruesas, flameantes, y fuertes, excepto durante los flashbacks (con escenas de la vida de Van Gogh, y de los hechos ocurridos días antes de su muerte), en blanco y negro, y concebidos como si fueran pinturas acrílicas monocromas.

Pinturas como "Noche Estrellada", "Campo de Trigo con Cuervos", o el famoso "Dormitorio de Van Gogh", son usadas como fondos y escenarios de una película hipnotizante, muy al estilo de Waking Life (el filosófico filme, parte documental, parte ficción, de Richard Linklater, hecho en la forma de ilustraciones animadas). El único "pero", es que Armand Roulin acaba robando casi todo el protagonismo a la verdadera estrella, Van Gogh (relegado al blanco y negro de los flashbacks). Pero no hay duda de que los amantes del arte y de la obra de Van Gogh, encontrarán intrigante e interesante el filme, y quizás terminen viviendo en sus pinturas, como sus mismos personajes.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

JUSTICE LEAGUE * * 1/2

Los superhéroes de la DC Cómics unen fuerzas por primera vez en un filme.
Zack Snyder no es el mejor narrador que existe en el orbe. Pero si hay algo que hace que Justice League, la reunión de los superhéroes de la DC Comics, acabe funcionando, es el esfuerzo por hacer que sus miembros tengan química,...aunque sea una poca. Su mensaje es claro: la unión hace la fuerza. Y el reto más difícil de Batman (Ben Affleck) en esta ocasión, como líder del grupo, más que vencer al mal será hacer que su escuadrón de superhéroes funcione lo mejor posible. El mundo sigue extrañando a Superman (Henry Cavill), incluyendo Louise Lane (Amy Adams), y Batman siente algo de culpa por su muerte. La "liga de la justicia" estará formada por Wonder Woman (Gal Gadot), Aquaman (Jason Momoa, que más bien parece Conan pero con lentes de contacto grisáceos), Flash (Ezra Miller), y Cyborg (Ray Fisher). Hay acción y destrucción en caóticas proporciones, es decir, entretenimiento dominguero y ocioso para palomear un rato en el cine (el filme dura sólo 2 horas). Lo malo, es que, por el contrario, la química entre los personajes no es tanta como hubiéramos deseado. 
Con todo, Snyder sabe dar en el clavo al entregar un pasable filme de superhéroes, hacer que nos importen los personajes, y darle a los fans lo que quieren. Steppenwolf (voz de Ciarán Hinds), es el villano en turno (con look de haberse escapado de alguna película de Thor), quien busca apoderarse de tres poderosas cajas conocidas como las "cajas madre". Una caja está en resguardo de las amazonas, otra en poder de los atlánticos bajo el mar, y la última fue escondida por los vikingos. Batman, con la ayuda de su fiel Alfred (Jeremy Irons), formará la "liga de la justicia" (con ayuda de Diana "Wonder Woman" Prince) para pelear contra Steppenwolf. El hombre murciélago siente que no encaja mucho en el grupo, con todo y sus sofisticados gadgets y vehículos "¿Cuál es tu súper poder?" le pregunta Flash (quien es el tipo con el humor, las frases graciosas, y el que quiere ser el alma de la fiesta), a lo que Batman contesta: "Soy rico". 
¿Superman regresará de entre los muertos? No arruinaré la experiencia a quienes no han visto el filme. Sólo diré que hay sorpresas,... y un guiño a "Frankenstein". Quizás el mayor problema de Justice League, es tener un villano poco interesante y pobremente construído, y que en general, a la película le falta más cohesión y unidad. Le toma algo de tiempo a los personajes realmente arrancar y despegar como grupo. Pero funciona como un simple entretenimiento de fin de semana, y será interesante ver si esta franquicia tiene futuro (sí, quédense al final de los créditos para saberlo), o si necesitará el poder de una "caja madre" para seguir adelante.

martes, 21 de noviembre de 2017

MANIFESTO * * *

Este y otros 12 personajes más son interpretados por Cate Blanchett.
Manifesto es una tentación para quienes quisimos ver más de Cate Blanchett en I'm Not There, en donde hizo una magnífica interpretación-imitación de Bob Dylan. Ahora, Blanchett tiene un gran vehículo de lucimiento para ella sola, una impresionante demostración de su camaleónico talento, introduciéndose en la piel de 13 personajes distintos. Escrita y dirigida por Julian Rosefeldt, la película es más un experimental conjunto de viñetas inconexas, que otra cosa. Todos estos personajes citan, precisamente, extractos de manifiestos políticos y artísticos en diferentes situaciones. Tenemos, por ejemplo, una madre de familia citando postulados del pop art antes de cenar, una mujer declamando el manifiesto dadaísta de Tristan Tzara en medio de un funeral, una titiritera diciendo introspectivamente partes del manifiesto surrealista de André Bretón mientras construye una marioneta; una científica mencionando postulados constructivistas, una maestra enseñando a sus niños el manifiesto del cine Dogma de Lars Von Trier, y las ideas de Jean Luc Godard. 
El problema es que no todas las viñetas funcionan, o acaban realmente atrapando nuestra atención, haciendo que el filme en conjunto no se sienta del todo coherente. Algunas viñetas son graciosas dentro de lo absurdo y hasta ridículo que resulta la situación (la madre de familia que no acaba de decir la oración antes de cenar, la coreógrafa dando instrucciones a sus bailarinas, la maestra en la escuela, la reportera del noticiero). Mientras, otras viñetas se sienten inconclusas, en puntos suspensivos, o simplemente, como ideas desarrolladas a medias (el vagabundo, por ejemplo). Como sea, Manifesto es un sorprendente y sumamente interesante ejercicio histriónico a cargo de Cate Blanchett, un recordatorio más de la gran actriz que es.

martes, 7 de noviembre de 2017

COCO * * * * *


Miguel y su perro Dante.
Si hay algo verdaderamente magistral en Coco, es que, con todo y su impresionante manufactura visual, donde los artífices de la Pixar reprodujeron con fidelidad y maestría el folklor, la estética, la magia festiva, y el explosivo colorido de la famosa celebración del "Día de Muertos" en México, tenemos una historia que nos atrapa y engancha. El humor y espiritualidad de aquella fiesta están reflejados en el filme, con esa estudiada precisión que caracteriza a la Pixar. Es una de sus mejores películas, y de las mejores del año también. Tal vez su idea no es completamente original. Hemos viajado al "Mundo de los Muertos" muchas veces antes, por ejemplo, en el corto animado mexicano Calacán, así como en Corpse Bride, y más recientemente, en The Book of Life (esta última, también ambientada en México). La historia contada en Coco es fantástica, con un mensaje sensible e interesante: la importancia de mantener la memoria de los seres amados que ya no están entre nosotros. Ah, claro, hay otro, más dentro de la tradición Disney-Pixar, que tiene que ver directamente con nuestro protagonista, Miguel (Anthony González): luchar por tus sueños y alcanzarlos. 
Miguel es un niño amante de la música, y fiel admirador de Ernesto de la Cruz (Benjamin Bratt), un actor y cantante (una mezcla entre Pedro Infante y Jorge Negrete, quienes por cierto tienen un cameo, incluyendo el Santo y Frida Kahlo) que murió en trágicas circunstancias en 1942. El sueño de Miguel es convertirse en músico algún día, para seguir los pasos de su admirado Ernesto. Sin embargo, no lo tendrá tan fácil. Su familia, especialmente su abuela, odian con pasión la música, debido a que en el pasado el tatarabuelo de Miguel abandonó a su esposa e hija, esta última su ahora bisabuela, Coco, para perseguir una carrera musical. Los problemas de Miguel comienzan cuando, tratando de encontrar una guitarra para participar en un concurso de talentos, acabará (junto a su perro xoloitzcuintle, Dante) en el mundo de los muertos. Ahí, no nada más se encontrará a sus parientes fallecidos (quienes, para colmo, tampoco lo apoyarán mucho en ser un músico), sino a Héctor (Gael García Bernal), un extraño personaje que hará un trato con el chico: si este último promete regresar al mundo de los vivos y poner el retrato de Héctor en un altar de muertos (algo importante si un fallecido quiere viajar al mundo de los vivos y disfrutar de las ofrendas), Héctor le ayudará a encontrar a Ernesto de la Cruz. 
Aquí, el mundo de los muertos es un lugar en el que acabamos sumergidos. Es un universo espectacular, divertido, y surreal; una festiva explosión de color naranja (por obvias razones), y con un concepto retro. Los realizadores (el filme está dirigido por Adrian Molina y Lee Unkrich) lo mismo tomaron como referencia el México de los años 1920, como el de los 1930 y 1950. Todo este mundo está poblado de calaveras, maquilladas y grabadas en los rostros (Posadas se hubiera regocijado de verlo), así como de alebrijes, que aquí funcionan como guías espirituales de los difuntos. Lo genial del asunto, es que si bien acabamos inundados en este tsunami de pirotécnica visual, lleno de color, fluorescencia, foto realismo, y muchas flores de cempazúchitl, nunca acabamos distraídos de lo verdaderamente importante, de una historia narrada con fuerza; interesante, divertida, emotiva, y que nunca deja de sorprendernos secuencia tras secuencia.

domingo, 29 de octubre de 2017

THE MOUNTAIN BETWEEN US * * 1/2

Kate Winslet y Idris Elba.
Si se trata de buscar una película romántica, formulada perfectamente para complacer, de una manera simple y sencilla, a una audiencia no muy exigente, The Mountain Between Us es la apuesta más segura que se puede hacer. Su estrategia no es otra cosa que apostar a lo seguro, por una receta de cocina que nos sabemos desde el Hollywood de la época de oro. Una historia que, desde el encuentro de sus dos personajes principales: una fotógrafa periodística (interpretada por Kate Winslet), y un neurocirujano londinense (interpretado por Idris Elba), podemos predecir en qué acabará todo. La cosa va que por azares del destino -o más, bien, vuelos atrasados- ambos personajes se ponen de acuerdo para rentar un avión privado, piloteado nada menos que por el "baker boy" Beau Bridges (de esos pilotos que te inspiran una confianza dudosa), con tal de poder llegar lo más pronto a sus destinos y citas. Ella, para poder llegar a su boda; él, para conseguir llegar a un congreso médico. Las cosas no salen muy bien, y acaban estrellándose (junto a un perro labrador, que casi se roba la película de lo heróico y adorable que és), en medio de un desolado paraje nevado y montañoso. Ahí, no parece haber otra cosa más que nieve, jaguares, y otros obstáculos a los que tendrán que enfrentarse. No pasará mucho antes de que se den cuenta de que si quieren sobrevivir deberán permanecer juntos.
La película, dirigida por el israelí Hany Abu-Assad (director de la notable Paradise Now), con todo y no ser más que una aventura de sobrevivencia chapada a la antigua (nuestra fotógrafa incluso sigue usando película y cámara réflex, en lugar de cámara digital), servida a muchos grados bajo cero (filmada en locaciones originales a temperaturas gélidas). Pero si hay algo notable y rescatable, además de las buenas actuaciones de ambos, son los bellos paisajes (dirección fotográfica de Mandy Walker), que terminan siendo un personaje más. No hay villanos de los cuáles huir, ni nada por el estilo. La historia es mucho caminar, y algunos peligros que sortear, con algo de romance... y muchas capas de abrigadora ropa estorbando. Con tanto frío, un poco de calor corporal ayuda. El problema, es que la historia termina casi tan fría, como el ambiente que tuvieron que enfrentar con anterioridad.

miércoles, 25 de octubre de 2017

1922 * * * 1/2

Thomas Jane como Wilfred.
Como el título indica, esta pequeña historia de horror (basada en una novela de Stephen King) tiene lugar durante el año 1922. A pesar de la simpleza de su título, y de lo sencillo de su historia, la película es lo suficientemente macabra para quitarte un poco el sueño (está plagada de ratas en muchas escenas). Además, para ser una producción de Netflix, la ambientación de época es bastante buena. Pero si hay algo sorprendente, es ver a un casi irreconocible Thomas Jane (sí, The Punisher, con algunos kilos menos) ofrecer una muy buena actuación. Jane interpreta a Wilfred, un codicioso granjero transformado en homicida, al perpetrar el asesinato de su esposa (Molly Parker) con tal de quedarse con toda la tierra que por derecho le correspondería a ella si se llegaran a divorciar. "Todos tenemos dos hombres viviendo dentro", dice Wilfred al inicio, mientras nos cuenta la historia de su crimen años después. Sin embargo, lo horripilante de la trama ocurre cuando en Wilfred despierta ese "otro hombre", su lado diabólico y obscuro, al manipular y convencer a su hijo adolescente (Dylan Schmid) de ayudarle a cometer el asesinato de su madre.

jueves, 19 de octubre de 2017

THE MEYEROWITZ STORIES (NEW AND SELECTED) * * * *

Ben Stiller, Adam Sandler y Elizabeth Marvel.
Noah Baumbach es un especialista en retratos de familias disfuncionales (The Squid and the Whale, Margot at the Weeding). Es un tema que sabe hacer suyo, en donde uno acaba involucrado en los conflictos de sus criaturas cinematográficas. The Meyerowitz Stories (New and Selected), un título con sabor literario, es un melodrama familiar sobre la paternidad que, quieras o no, te acaba arrastrando por las sinuosas, inestables, pero no por ello menos interesantes, corrientes por las cuales navegan las vidas de sus personajes. La película no sólo es un excelente melodrama familiar, sino tal vez de las mejores películas de Baumbach. El filme es disfrutable, y con momentos graciosos sin caer en la comedia hilarante, todo en un tono woodiallenezco (incluyendo jazzísticos acordes de piano musicalizando de fondo). Por otro lado, es posible que Adam Sandler se encuentre iniciando una nueva faceta en su carrera, con papeles más serios, diametralmente opuestos a lo que nos ha tenido acostumbrados. Sandler interpreta al neurótico hijo de un escultor retirado (Dustin Hoffman, genial), que vive frustrado por no haber podido ser un exitoso pianista. Dustin Hoffman, como el patriarca del clan Meyerowitz, está simplemente magnífico, encarnando al escultor buscando regresar al panorama artístico con una retrospectiva de su obra. Sin embargo, un inesperado evento amenaza con posponer sus planes. Ben Stiller (actor habitual en filmes de Baumbach) interpreta a su otro hijo, que al contrario del personaje de Sandler, es un exitoso empresario, quien aparece en escena para ajustar cuentas con su padre sobe el pasado familiar.

domingo, 15 de octubre de 2017

MOTHER! * * * 1/2

Javier Bardem y Jennifer Lawrence.
Nunca se está completamente preparado para una película del inclasificable Darren Aronofsky. Si con Mother!, su más reciente filme, uno espera entender lo que está pasando al cien por ciento, pues buena suerte. El realizador de Requiem for a Dream, Black Swan y Noah, nos lleva de la mano en esta ocasión a través de una historia que se mueve de manera inquieta entre lo surreal y lo aparentemente real. Luego, nos deja a la deriva, y la trama nos toma desprevenidos con giros abruptos, en donde Jennifer Lawrence está impresionante interpretando a la tranquila esposa de un escritor (Javier Bardem), luchando por superar un bloqueo creativo. Los giros son tan descomunales, que se antoja bromear al ver cómo la historia, de estar ambientada en una casa en medio de un apacible y silencioso bosque, de pronto se convierte en alguna película de "The Hunger Games". 
La vida del matrimonio se verá de cabeza, cuando a su hogar caiga de sorpresa un admirador de nuestro escritor (Ed Harris), a quien pronto se le unirá su esposa (Michelle Pfeiffer). Esto será suficiente para desatar un pandemónium, especialmente por estar de por medio un misterioso cristal, que celosamente guarda y cuida el escritor como a su propia vida; lo último que quedó de un incendio que tuvo consecuencias trágicas. 
La historia puede verse como una especie de metáfora y reflexión sobre la fama, la celebridad, y el fanatismo. Pero no es más que un pretexto para que Aronofsky se luzca con un despliegue visual delirante -nada raro en sus películas-, con imágenes intrigantes que poco o nulo sentido tienen (muy al estilo de Buñuel o David Lynch), así como un trasfondo religioso con escenas perturbadoras. Indescifrable, a ratos absurda, y fascinante al mismo tiempo.

jueves, 12 de octubre de 2017

BLADE RUNNER 2049 * * * *

Ryan Gosling .


¿Y entonces Rick Deckard es o no un "replicante"? Quizás la respuesta se encuentre finalmente en Blade Runner 2049, secuela tardía de la icónica Blade Runner (1982, basada ligeramente en la novela de Philip K. Dick "Do Androids Dream of Electric Sheep?"), dirigida por Ridley Scott. Esta segunda parte no está a la altura de la original Blade Runner (uno de los mayores logros en la filmografía de Scott). Sin embargo, es un loable y magnífico intento de retomar lo que el filme de Scott cimentó en los 1980, una película de culto, y que marcó el inicio de un género: el tech-noir. Su imaginería futurista ha sido la influencia de muchos cineastas. Y aunque hay instantes en la nueva película, dirigida por Denis Villeneuve (Incendies, Sicario, Arrival) en que hay homenajes inevitables a la primera Blade Runner (ese letrero de Atari en la calle, por ejemplo, o iniciar con el plano de un enorme ojo), el realizador francocanadiense consigue hacer una película muy personal (Ridley Scott únicamente produjo), así como plasmar su propia visión. Consigue además una película de ciencia ficción que dentro de sus 2 horas y media de duración, se siente más dentro de la línea del cine de arte y autor, que dentro del mainstream hollywoodense. Es cierto, el filme original era más redondo, en donde acción y espectacularidad (innovadores e impresionantes efectos especiales "prácticos"), al igual que una genial y alucinante banda sonora compuesta por Vangelis, se combinaban perfectamente con una inteligente, visionaria y también -por qué no- artística película. 2049 está ambientada 30 años después de los eventos del primer filme. La corporación Tyrell se ha ido a la bancarrota, tomando su lugar un nuevo gigante corporativo, Wallace Co.

Un joven Blade Runner, K (Ryan Gosling, con esa templanza e inexpresividad que siempre maneja a su favor), un replicante en cacería por eliminar a los últimos replicantes "serie 8", desenterrará la evidencia que lo puede llevar a encontrar a Rick Deckard (Harrison Ford), de quien no se ha tenido pista alguna en años. K vive con sus propios demonios (recuerdos de su "niñez" lo inquietan), y llena sus horas de soledad en casa con una chica virtual, un holograma que funciona como ama de casa, amiga, y confidente (Ana de Armas). La historia es una muy básica trama policiaca estilo film noir, y los obstáculos para K comienzan cuando su jefa (Robin Wright) le aconseje olvidar su investigación sobre Deckard. El diseño de producción es fantástico, (minimalista como en Arrival), y en conjunto con la dirección fotográfica de Roger Deakins, es el aspecto del filme con más puntos a su favor. Mientras, la banda sonora compuesta por Hans Zimmer, evoca la música de Vangelis con mucha similitud. Con algunos problemas de ritmo al inicio, cociendo las cosas un poco a fuego lento, a la trama le lleva algo de tiempo realmente despegar (una media hora menos de duración le hubiera caído mejor al filme). Sin embargo, la secuela de Blade Runner cumple -aunque con reservas- al ser un magnífico, aunque no extraordinario, filme de ciencia ficción. Tal vez se siente algo estático, pero la película tiene ideas y algo qué decir. Nuestro protagonista es otro ejemplo de ese personaje mitad humano-mitad máquina en busca de su propia identidad, de su origen, y del sentido de su vida, tal vez demasiado vacía y artificial. Desafortunadamente, el regreso de Harrison Ford al "bladerunniverso" no tiene el mismo peso que tuvo su regreso a Star Wars, por ejemplo (apenas y ocupa un tercio del filme). Jared Leto, como el invidente fabricante de robots, tampoco tiene una participación muy lucidora. Vamos, no tenemos presencias memorables como un Rutger Hauer, o una Daryl Hannah con look cyberpunk, como en el primer filme ¿El minimalisimo visual de Villeneuve dejará huella con el tiempo? Probablemente. De lo que no hay duda, es que sus imágenes se quedan en tu mente, y te dejan con ganas de regresar al cine y verlas de nuevo.

jueves, 5 de octubre de 2017

OUR SOULS AT NIGHT * * 1/2


Jane Fonda hará una propuesta no tan indecorosa a
Robert Redford.
Como pareja cinematográfica son ya legendarios. Ver a Jane Fonda y Robert Redford juntos por enésima vez en un filme (ya trabajaron juntos en filmes como The Chase y Barefoot in the Park), más que una experiencia cinéfila, es un deleite. La química que consiguen en Our Souls at Night, un melodrama chapado a la antigua pero con su particular encanto, es una de esas que brotan naturalmente, y que hace click con facilidad, con poco o nada de esfuerzo. Souls podrá ser predecible, un telefilme pequeño para matar alguna tarde de fin de semana, pero su premisa no deja de ser por eso tierna, y al mismo tiempo, provocadora: Dos viejos vecinos, rozando los 80 años, poco a poco empiezan a llenar sus vidas, luego de que Addie (Fonda) propone a Louis (Redford) una idea que tal vez suene descabellada, una invitación a dormir (sí, en la misma cama, pero eso y nada más) durante una noche. ¿El motivo? Para que esas horas simplemente se hagan llevaderas, menos solitarias, y claro, con menos insomnio. No querrás dormir solo después de haberla visto.

miércoles, 4 de octubre de 2017

GERALD'S GAME * * * 1/2

Bruce Greenwood y Carla Gugino jugarán pesado.



Un matrimonio se dirige a pasar un tranquilo fin de semana en un paraje boscoso, en una casa situada en medio de la nada. Sin embargo, las cosas no salen tan bien, cuando deciden experimentar y probar "cosas nuevas" en la intimidad de su dormitorio. Para la joven esposa, Jessie (Carla Gugino, fenomenal), acabará todo en una pesadilla, al terminar esposada en la cabecera de la cama sin que su mucho mayor marido, Gerald (Bruce Greenwood) -o alguien más- pueda ayudarla. No es muy difícil deducir que la fuente literaria del filme es una novela de Stephen King. Se siente ese sabor "kingenesco" desde el inicio. Muchas cosas parecen extraídas de sus mejores novelas (Misery, Total Eclipse, Cujo, por ejemplo). Lo cierto, es que lo mejor de Gerald's Game es cómo de ser una pequeña idea que al inicio parece un chiste trillado y predecible, el asunto evoluciona hacia una película llena de suspenso, y que te pone la piel de gallina en ciertas escenas. Más de la mitad de la película está ambientada en la mencionada habitación, pero Mike Flanagan (de quien me gustó Hush, pero también me resultó una decepción Before I Wake), consigue crear una verdadera tensión punzante, minuto a minuto, incluyendo una actuación de Carla Giugino sin una nota falsa.

jueves, 28 de septiembre de 2017

THE BAD BATCH * *

Suki Waterhouse.
The Bad Batch es superficial y tan desértica en ideas, guión y diálogos como el lugar en donde se ambienta su trama. Ni su atractiva dirección de fotografía (Lyle Vincent), ni el tener algunos nombres de peso en el reparto (Keanu Reeves, un irreconocible Jim Carrey, Jason Momoa) le ayudan a levantarse de su permanente estado letárgico y dramático. Su guión se queda a medio camino entre un simple apunte al aire, y una idea cuya realizadora, Ana Lily Amirpour, no sabe qué rumbo darle: una historia post-apocalíptica con una floja inspiración en Mad Max, con caníbales incluídos, y una heroína (Suki Waterhouse), quien con tan sólo una pierna y un brazo lo arriesgará todo (tal vez perder también estas extremidades que le quedan) con tal de salvar a una niña, hija de un caníbal con alma de artista (Momoa).

miércoles, 27 de septiembre de 2017

IT * * * *

Bill Skarsgard no se anda con payasadas. 



It, la novela de terror de Stephen King, tiene otra oportunidad de ser adaptada a la pantalla. En 1990, fue adaptada en la forma de un largo telefilm, de poco más de 3 horas de duración. Ahora, en su primera adaptación al cine, It es un logrado filme de terror que consigue ponerte los nervios de punta desde el inicio. Pennywise (Bill Skarsgard), el payaso demoniaco, es la verdadera estrella del filme. Su rostro podría ser la pesadilla de cualquiera. En el telefilme, Tim Curry consiguió ser memorable, pero también tenía un diabólico sentido del humor (al estilo de Freddy Krueger). No es que Skarsgard no acabe siendo igualmente memorable. Sin embargo, su Pennywise más que humor, te transmite un auténtico terror nada más con dibujar una "guasona" sonrisa en su maquillado rostro. Otra estrategia es centrar ahora toda su fuerza siniestra en una mirada lunática, con ojos desviados, amarillos y brillantes. 

El realizador, el argentino Andy Muschietti (responsable de "Mama" y el cortometraje que la inspiró, "Mamá"), definitivamente sabe su oficio: crear tensión, terror, e inquietud. It es una estupenda película de miedo, con buenos sustos, y toques nostálgicos sobre la época en que se ambienta, 1989 (esas constantes referencias a "New Kids on the Block", o una bien seleccionada banda sonora). Su historia principal, sobre un grupo de niños de primaria que deben enfrentar sus miedos y superarlos (y si es en grupo mejor) está bien armada, y evoluciona de forma notable hacia una historia de terror sobre un pueblo asediado por una maldición. Un punto a su favor, es que tiene un fuerte personaje femenino, Beverly (Sophia Mills), que vendrá a despertar -en muchos sentidos- al grupo de chicos. Todos ellos sufren bullying en la escuela, y por si fuera poco, tienen que enfrentar a un demonio en forma de payaso, que los está atormentando y asustando, alimentándose principalmente de sus miedos. Uno de ellos, Billy (Jaeden Lieberher), que sufre tartamudez, pierde a su hermanito en manos de Pennywise (quien cada 27 años regresa a sembrar terror en el pueblo de Derry). Junto a su grupo de amigos (conocidos como "The Losers Club") intentarán buscar respuestas sobre desapariciones de niños, y muertes inexplicables del pasado.

lunes, 25 de septiembre de 2017

GAGA: FIVE FOOT TWO * * * 1/2

Lady Gaga sin tapujos y al natural. 


Documental que sigue la tendencia de mostrar ese "otro lado" de gente famosa. En la línea de "Amy" (aunque no tan bueno como éste) "Gaga: Five Foot Two" muestra el lado humano, vulnerable, y quebradizo de "Lady Gaga", la diva del pop italoamericana (y según las malas lenguas, rival de Madonna), que intenta hacer una disección emocional y psicológica de Stefani Joanne Angelina Germanotta, su verdadero nombre. Mientras prepara su nuevo álbum, y su presentación de medio tiempo en el Superbowl 2017, vemos a la artista y sus problemas de dolores físicos, conviviendo con familiares, creando y componiendo junto a su productor, Mark Ronson. Sin ser un documental de cabezas parlantes, escuchamos en sus charlas cómo la cantante intenta encontrar sentido a su fama, a su carrera artística, revelándose también como una amante del jazz. El punto prinicipal, es mostrarse a sí misma (ella produjo el documental) totalmente fuera de su papel controversial de diva provocadora, desmaquillada, "al natural"; como una chica normal con altas y bajas, y que al final tiene algo qué decir. No hay mucha música, pero vale la pena revisarlo, incluso si uno no es muy fan.

domingo, 17 de septiembre de 2017

I DON'T FEEL AT HOME IN THIS WORLD ANYMORE * * *

Elijah Wood y Melanie Linskey caza criminales.
Ruth (Melanie Linskey, la acosadora Rose de "Two and a Half Men") está harta de lo mal que está la sociedad, de gente sin educación y desconsiderada, en especial, de que cada mañana encuentre caca de perro en el jardín de su casa. Un robo que deja su casa de cabeza, la llevará a formar una inusual amistad con un solitario y excéntrico tipo (Elijah Wood), quien la apoyará en su aventura para intentar recuperar sus objetos robados. "I Don't Feel at Home" resultó ganadora en el festival de Sundance este año, siendo su director, el también actor Macon Blair, galardonado con el Gran Premio del Jurado. La película resulta una comedia "indie" visible, sobre encuentros y desencuentros, con situaciones graciosas, y una pequeña dosis de encanto que cae en lo agridulce. Sin embargo, al final se siente muy abrupto su repentino cambio de tono hacia el thriller violento. Pasable, aunque definitivamente el filme no se siente como una gran ganadora de festival.

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