martes, 10 de julio de 2018

ISLE OF DOGS * * * * *

Aventura peluda en stop motion con sabor japonés.
Isle of Dogs, segunda película animada dirigida por Wes Anderson (The Grand Budapest Hotel), es maravillosa y nadie que se precie de ser aficionado al cine animado debería perdérsela. A diferencia de Fantastic Mr. Fox, la anterior aventura animada dirigida por Anderson, basada en la novela homónima escrita por Roald Dahl, Isle of Dogs es una historia original (escrita por Anderson, en colaboración con Jason Schwartzman, Roman Coppola y Kunichi Nomura).
En medio de un panorama dominado enteramente por la animación digital, es grandioso ver que todavía hay directores y productoras interesados en la animación tradicional en stop motion (cuadro por cuadro y con modelos a escala). Isle of Dogs es un trabajo versátil, ya que mientras el 70% de su animación es en stop motion, el resto es una mezcla de animación dibujada a mano retocada digitalmente,
Instalada en Japón, Isle of Dogs tiene algo de crudeza y violencia, pero su historia sobre un niño, Atari Kobayashi (Koyu Rankin), y su perro, Spots (voz de Liev Schreiber), tiene un encanto que atraerá tanto al público infantil como al adulto. En medio de una crisis sanitaria en la ciudad de Megasaki, Atari se embarca en una aventura para tratar de encontrar a su adorado Spots, El pobre can ha sido expulsado, junto a toda la población de perros, a una isla debido a que todos han sido infectados por una especie de moquillo. Dicha orden ha sido decretada por el gobernador Kobayashi (Kunichi Nomura), de hecho el tío de Atari.
El dictatorial gobernador Kobayashi desciende de una linea de gobernantes quienes, desde tiempos feudales, se han caracterizado por su amor a los gatos y odio a los perros. Es posible que el virus haya sido creado por el mismo gobierno de Kobayashi para deshacerse de los perros, al menos, según las investigaciones del profesor Watanabe (Akira Ito) y su asistente (Yoko Ono).
El reparto de voces es excelente, y como puede esperarse, de actores habituales en el universo fílmico de Anderson. Edward Norton, Jeff Goldblum, Bob Balaban, y Bill Murray interpretan a una pandilla de perros con mucha química y carisma, que ayudarán a Atari a encontrar a Spots. F. Murray Abraham y Tilda Swinton dan voz a dos perros que servirán de guías, y nos llevarán de la mano en su narración de la historia (¡qué mejor voz que la de Abraham para ello!). Bryan Cranston da voz a Chief, un perro callejero, que jamás ha tenido un dueño, y afirma jamás obedecerá órdenes de humano alguno.
Isle of Dogs es fantástica por donde quiera que se le mire. Su relato sobre la intolerancia está escrita estupendamente. Hay un momento en que parece que la película se convertirá en "La Dama y el Vagabundo" versión Wes Anderson, pero afortunadamente no es así. Lo mejor, es que mientras la mitad de sus diálogos están en japonés y sin subtítulos (algunos de ellos traducidos por una intérprete con la voz de Frances McDormand), esto último no es un problema. Las acciones y eventos que vemos avanzan y se entienden por su propia lógica, gracias a la gran dirección de Anderson. Para que nos entendamos, Isle no es un relato convencional, el cual para ser honesto me tuvo atrapado desde el principio hasta el final.
La película está más dentro del cine animado menos comercial, más "de autor" y más artístico (no esperen verla abarcando salas y salas de cine como The Incredibles 2, su estreno ha sido muy limitado). En ese sentido, el diseño de arte es maravilloso e impresionante. Los modelos están quisquillozamente construídos (incluso cada pelo de los perros tiene movimiento y transmite vida). Hay algo de humor caricaturezco, pero funciona excelentemente, considerando que es un filme protagonizado casi en su totalidad por perros. Un humor con pocas pulgas.

jueves, 21 de junio de 2018

BRIGSBY BEAR * * *

Kyle Pope.


Para tener una definición aproximada de Brigsby Bear, basta imaginar una mezcla de Room (2015), con The Disaster Artist, y un toque The Boy in the Plastic Bubble (de 1976, con John Travolta). Dirigida por Dave McCary (director de algunos cortometrajes y guionista de Saturday Night Live) Brigsby es de esas historias sobre perseguir los sueños sin que nada te detenga. Pero desafortunadamente, después de su primer acto la película toma un camino más fácil y digerible del que uno hubiera podido imaginar. Es decir, más que ser un estudio psicológico sobre el confinamiento de un personaje desde su niñez, Brigsby Bear termina convirtiéndose en una extraña, pero pasable y entretenida historia sobre la improbable y extraña amistad entre dos personajes.
Siendo apenas un bebé, James (Kyle Pope) fue secuestrado en el hospital por un matrimonio (Mark Hamill y Jane Adams), para vivir encerrado toda su vida, sin poder poner un pie fuera de su casa (situada en medio del desierto), con la excusa de que el aire es tóxico. A sus casi 30 años, James sigue siendo como un niño, y se vuelve fanático de un programa infantil, "Brigsby Bear", sobre un oso y sus aventuras fantásticas. No solo James tiene cada episodio grabado en viejos VHS, sino que cuenta con un canal estilo youtube en donde reseña cada episodio, y se comunica con otros posibles seguidores del show. Tan sólo diré que James acaba siendo rescatado, confrontado con un mundo del cual desconoce todo, y reunido con sus verdaderos padres 30 años después. No he revelado casi nada, ya que la cosa apenas comienza.
La película está bien, pero pudo haber estado mejor. Creo que la premisa, después de los primeros 15-20 minutos, daba para una historia mucho más interesante. Sin embargo, Dave McCary se conforma con conseguir un filme gracioso, medio conmovedor, sobre la creatividad y el amor al cine (estilo también "Be Kind Rewind"). El mensaje es nunca dejar de creer en lo que te gusta (en este caso, en "Brigsby Bear"). Lo malo, es que el filme acaba siendo una simple historia sobre el "niño que todos -o casi todos- llevamos dentro", lo genial que es externarlo, y la autenticidad.
James nunca dejó de creer en el oso, y por ello quiere realizar un filme homenajeando a su héroe, algo así como "Brigsby Bear: the movie", uniendo fuerzas creativas con un chico de 19 años, Spencer (Jorge Lendeborg Jr.). Greg Kinnear hace un pequeño papel de detective, con un giro sorpresivo y chuzco. "Brigsby" tiene otro mensaje: cualquiera puede hacer una película, sin necesidad de ir a la escuela de cine. Basta con tener un poco de imaginación, un personaje principal raro y excéntrico para dirigirla, suficiente utilería de segunda mano, algunos amigos dispuestos a trabajar de gratis, y la simple voluntad de hacerlo.

lunes, 11 de junio de 2018

SOLO: A STAR WARS STORY * * * 1/2

Aldren Ehrenreich es el joven Han Solo. 
La producción de Solo: A Star Wars Story, tuvo una trayectoria accidentada. Luego de que Phil Lord y Chris Miller (directores de The Lego Movie) fueran despedidos del proyecto a medio camino, Ron Howard entró a escena a finalizar el filme (se dice que volvió a filmar casi el 70 por ciento de lo ya rodado). Luego, estaba el asunto de quién interpretaría al joven Han Solo, el icónico mercenario-vaquero-espacial de la saga original, que fuera interpretado por Harrison Ford hace cuatro décadas.
El papel acabó en manos del no muy conocido Aldren Ehrenreich (al menos, antes de ver su excelente actuación en "Hail, Caesar", yo jamás había escuchado de él), con los nervios y escepticismo de muchos fans (incluyéndome a mí), respecto a si era o no la elección correcta. Tal vez no se parezca mucho a Harrison Ford, pero el caso es que Ehrenreich consigue una muy buena interpretación sin ser del todo una imitación obvia de la actuación de Ford. Es cierto, se nota que estudió los gestos, movimientos y forma de hablar del Solo original, pero la verdad el tipo aporta algo nuevo y pone de su propia cosecha a su versión del personaje.
Ron Howard no es extraño del todo a este género. Tiene algo de experiencia en el cine fantástico (Willow) e historias ambientadas en el espacio (Apollo 13). Howard sabe darle a este primer "spin off" de Star Wars un auténtico toque de películas de aventuras espaciales y ciencia ficción de matineé (al estilo Flash Gordon). Solo es un western ambientado en "una galaxia muy, muy lejana", y tiene también mucho de películas de gángsters y heist movies (películas de grandes robos). Tiene en contra el hecho de estar deslavada de religión jedi, o algo que tenga que ver con "la fuerza".
Sin embargo, Solo tiene algo del espíritu de los filmes clásicos de Star Wars. Hay dos principales motivos para ver el filme: ser testigos de cómo Han conoció a su inseparable y peludo camarada Chewbaca (Joonas Suotamo), y ver cómo se hizo del Halcón Milenario, la icónica nave en la que viaja a la velocidad de la luz. También hay otro acontecimiento que presenciar, y es cómo Han conoció a Lando Calrissian (Donald Glover, también estupendo). Aquí comprobamos que cuando Han le dijo a Lando en El Imperio Contrataca "El Halcón te lo gané de manera justa", era cierto. Bueno, más o menos.
Woody Harrelson está bien en su interpretación de Beckett, una especie de forajido, que servirá de "mentor" para Han. Siendo en esencia un western, Solo tiene una secuencia de "gran robo al tren", espectacular y bien ejecutada. Junto a Val (Thandie Newton), y Rio Durant (voz de Jon Favreau), Beckett se dedica a robar y contrabandear para un jefe gangsteril, Dryden Vos (Paul Bettany). Emilia Clark (de Game of Thrones) interpreta a Qui'ra, el interés romántico de Han, a quién este último se encuentra buscando luego de haber sido separados. Al final, siendo el único personaje femenino, Qui'ra tiene algunos giros sorpresivos y lados fuertes. Y hay otro lado femenino en el filme, representado en la androide L3 37 (voz de Phoebe Waller-Bridge), carismática y valiente.
Solo es buena, pero no es nada extraordinario. Acaba siendo entretenida y funcional. Le falta algo más de la emoción que sí tuvo, por ejemplo, Rogue One, así como más presencia de la figura de un villano. Solo es otra demostración de cómo Disney está tratando de extraerles todo el jugo posible a los personajes creados por Lucas, explotándolos al máximo. ¿Pero hay de qué quejarse al respecto? El filme es satisfactorio y cumple. ¿Acaso George Lucas no hizo lo mismo con los reestrenos de sus "ediciones especiales" de la trilogía clásica hace ya dos décadas? Es un negocio muy redondo, y así ha estado funcionando desde hace tiempo.

DEADPOOL 2 * * * *

Ryan Reynolds es Deadpool.
Reseñar una película de Deadpool puede ser una experiencia similar a entrar a un laberinto. No se sabe exactamente por dónde empezar o qué camino tomar. Habrá un momento en que uno se sienta atrapado y sin salida, pero lo cierto es que uno acabará lo suficientemente entretenido mientras encontramos la salida. Algo es cierto, entre Deadpool (2016) y la muy esperada secuela, Deadpool 2 (2018), apenas hubo tiempo para respirar y prepararnos para su regreso. Sin embargo, aquí está de vuelta el superhéroe (interpretado con la misma frescura y espontaneidad por Ryan Reynolds), parlanchín, sarcástico, con toda su irreverencia, cáustico humor (tal vez su mejor súper poder), y rompiendo la "cuarta pared" tanto como sea posible.
En principio, Deadpool 2 es tan caótico como el primer filme, tal vez ofreciendo demasiado de lo bueno. Luego de abrir con una genial secuencia de créditos (inspirada en las secuencias de créditos de James Bond), desde el inicio ya te estás riendo. Hay que advertir que Deadpool 2 no acaba siendo mejor que la primer película, pero sí igual de buena. El factor sorpresa ya no está presente. Deadpool 2 está saturada de buenos chistes, mucho slapstick, excelentes gags, y humor negro. El héroe chamuscado ("te pareces a Freddy Krueger", le dijo T.J. Miller en la primer película, quien interpreta a su mejor amigo), capaz de regenerar sus extremidades amputadas (hay una escena hilarante en la que somos testigos de cómo se regeneran sus piernas), e imposible de matar. O al menos, eso creíamos hasta ahora.
Deadpool sigue siendo muy gracioso, el alma de la fiesta. La película está plagada de mucha acción, y violencia gráfica (a tal grado, que el filme ha sido clasificado para mayores de 15 años). Deadpool sigue negándose a pertenecer a los X-Men, prefiriendo mantenerse al margen. No los necesita, ya que decide formar su propio grupo de anti-héroes, la "Fuerza X", integrada por Domino (Zazie Beetz), Zeitgeist (Bill Skarsgard), Vanisher (Brad Pitt, en un cameo que sólo los buenos observadores podrán identificar), y Bedlam (Terry Crews), con el propósito de proteger a un niño mutante, Firefist (Julian Dennison), quien ha sufrido de abusos por parte del director del orfanato en donde vive (Eddie Marsan).
Al principio ocurre una tragedia que mejor no revelaré para no estropearle el show a los fans. Sólo diré que este acontecimiento despierta en Wade/Deadpool los suficientes sentimientos paternales para proteger al chico del villano en turno, Cable (Josh Brolin). La película, en ciertos momentos, se siente demasiado llena, a punto de reventar. Aunque tenemos nuevos personajes, nuevas caras, y nuevas situaciones, en Deadpool 2 no hay algo significativamente nuevo. El personaje ha evolucionado un poco. Además de toda la explosiva y pirotécnica acción, David Leitch, quien ha tomado las riendas en la dirección, pone aquí y allá algunos momentos trascendentales, que involucran a Vanessa (Morena Baccarin), ahora su esposa.
Las actuaciones son muy buenas. Reynolds sigue genial. No dice sus diálogos, los dispara a discreción, en un personaje que ha hecho ya suyo. Josh Brolin, con todo y su rostro pétreo, consigue darle cierta humanidad a su villano. Su Cable es una especie de combinación de John Connor y Terminator. Hay algo que decir de Deadpool 2, y es que es mitad una parodía de los filmes de los X-Men (sigue habiendo escenas dentro de la mansión del profesor Xavier, incluyendo cameos de algunos X-Men), mitad una parodia de las películas de Terminator, y también, en cierta medida, una autoparodia del mismo Ryan Reynolds (las últimas escenas, antes del cierre de créditos, lo dicen todo).
Deadpool sigue siendo el personaje que no encaja en ningún lugar, que no necesita de nadie, un lobo solitario. Parte de su evolución, es que Deadpool empieza a mostrar lados vulnerables. Al final, sabe que no puede engañarse a sí mismo. Negasonic (Brianna Hildebrand), y el gigante metálico Sergei (Thayr Harris) están de regreso, para demostrarle nuevamente a nuestro héroe que trabajar en equipo, aunque sea de vez en cuando, no te hace menos heróico

THE DISASTER ARTIST * * * *

James Franco interpreta a Tommy Wiseau, director de "The Room". 
The Disaster Artist es de esas historias "basadas en hechos reales" que son difíciles de creer. Es difícil creer cómo Tommy Wiseau (James Franco, genial e irreconocible, luciendo como una colisión entre un joven Dennis Hopper, Steven Tyler, de Aerosmith, y Jim Morrison), su enigmático protagonista, logró que su película "The Room", considerada una de las peores películas jamas realizadas, fuera estrenada en tan sólo un cine. También es difícil de creer cómo Wiseau consiguió convencer a todo un equipo de profesionales del cine para que lo siguieran en esta aventura fílmica, que se anunciaba como desastroza y tortuosa a kilómetros de distancia. The Disaster Artist, otro de esos curiosos esfuerzos directoriales llevados a cabo ocasionalmente por James Franco, irremediablemente nos trae a la memoria Ed Wood, de Tim Burton (biopic en blanco y negro sobre Ed Wood, considerado el peor director de cine en la historia), la cual se nota que Franco tomó como principal fuente de inspiración.
James Franco consigue el retrato de un ser perturbador, loco, narcisista, posesivo, dominante, y desubicado. Aunque admitía provenir de Nueva Orleans, a la fecha siguen siendo un misterio los orígenes de Wiseau (invirtió 6 millones de dólares para "The Room", y nadie sabe de dónde provino tal financiamiento ni de dónde Wiseau, con su extraño acento, es originario). "Disaster" también es una celebración al pésimo cine, a las malas actuaciones, a los malos escritores, a los pésimos guiones e historias. En resumen, una oda al pseudoarte. Y claro, es una película sobre las amistades improbables, representada aquí en la amistad que Wiseau forma con Greg (Dave Franco, hermano de James), un chico de tan sólo 19 años, aspirante a actor, y que Tommy "adopta" como su acompañante en la aventura que deciden emprender en Los Ángeles.
Ver The Disaster Artist como una simple y típica historia sobre el "perseguir los sueños sin rendirse hasta cumplirlos", sería reducirla demasiado. Termina siendo más que eso. Seth Rogen (que siempre anda rondando en los filmes dirigidos y/o actuados por James Franco), interpretando al consultor en guión, está bien en plan serio. The Disaster Artist es divertida y extraña, de ese "cine dentro del cine" (con una de las escenas de sexo más incómodas y bizarras jamás vistas, que incluye el "derrière" de Franco en total close-up), que fascinará y atraerá a cinéfilos.

martes, 15 de mayo de 2018

AVENGERS: INFINITY WAR * * * *

JUNTOS Y MUY REVUELTOS. Los Avengers y los Guardianes de la Galaxia
unen fuerzas contra una nueva amenaza. 
Las películas de los Avengers se sienten como una especie de reuniones familiares a gran escala. Nadie queda fuera de la lista de invitados. En Avengers: Infinity War, la tercera película de los superhéroes de la Marvel, tenemos otra de esas reuniones, pero en esta ocasión es una verdaderamente masiva y épica. En esta gran recaudadora de dinero (hasta este fin de semana ha recaudado alrededor del mundo 1 billón, 606 millones de dólares, nada más), los Vengadores han decidido olvidar sus diferencias vistas en "Captain America: Civil War". Además, se han colado a la fiesta los Guardianes de la Galaxia. Los universos de los Vengadores y los Guardianes se fusionan en Infinity War de forma afortunada, todos juntos y algo revueltos. Tenemos prácticamente dos películas en una, incluyendo una secuela de Guardians of the Galaxy, y con calzador han metido una "semi-secuela" de Black Panther.
Mientras DC Comics sigue luchando por ganarse la simpatías de críticos y cinéfilos, Marvel apuesta ahora por un híbrido descomunal. Se escucha como un banquete del que quizás salgamos indigestos, pero curiosamente, Infinity War termina siendo de las mejores películas de los Vengadores a la fecha. La excusa para juntar a todos estos personajes son las piedras "Infinity" (de las que ya escuchamos en las películas de los Guardianes). Ahora, Thanos (voz y rostro de Josh Brolin), el villano en esteroides, busca hacerse de toda la colección de 6 piedritas, para ponerlas en un puño dorado, y así conquistar el universo.
Dr. Strange (Benedict Cumberbatch) es la nueva adición al clan de los Vengadores (sustituyendo a Jeremy Renner y su Hawkeye, quien por alguna extraña razón no aparece), debido a que él posee una de las piedras. La otra está en poder de Vision (Paul Bettany). La invasión de Thanos a la Tierra es inminente. Los primeros en estar alertas son Iron Man (Robert Downey Jr.), Bruce Banner (Mark Ruffallo), y Spiderman (Tom Holland). Y digo Bruce Banner, por que una de las bromas recurrentes en la trama es su impotencia al no poder transformarse en Hulk.
A pesar de ser una película de los Vengadores, y que hay cosas importantes pasando con Thor (Chris Hemsworth, todavía con el look de cabello corto y parche de "Thor: Ragnarok"), con Tony Stark, quien tal vez no pueda asistir a su propia boda con Pepper Pots (Gwineth Paltrow), y Vision (para él sería fatal el perder la piedra que tiene incrustada en la frente), el verdadero centro dramático tiene que ver con los Guardianes. Gamora (Zoe Saldana), tiene un secreto de su pasado que complicará las cosas en su relación con Peter Quill (Chris Pratt), y claro, con el destino de la galaxia.
Es cuando nos damos cuenta que hay personajes multidimensionales y que nos importan. Al final, en este nuevo filme, dirigido por los hermanos Anthony y Joe Russo (directores de las películas del Capitán America "Winter Soldier" y "Civil War"), hay un buen balance entre acción, drama y humor, debido a que estamos frente a superhéroes que no se toman muy enserio a sí mismos, ni se dejan hundir tanto en sus conflictos. Toma nota DC Comics.

lunes, 7 de mayo de 2018

A QUIET PLACE * * * *

Emily Blunt y Millicent Simmonds.
A Quiet Place ha sido un fenómeno en taquilla desde su estreno en Estados Unidos. Es un filme realizado con una simpleza y sencillez sorprendentes, pero que no baja la guardia en cuanto a proveer de buenos sustos. La premisa tiene a sus personajes confinados a vivir un horror paralizante, limitante, en donde el hacer el menor ruido representa para ellos la muerte. Suena a horror de la vieja escuela. Sin embargo, John Krasinski, el director y protagonista, en su primer filme de horror, sabe cómo crear todo un ambiente y atmósfera amenazantes, al grado de que si la familia protagonista emite un simple suspiro acabará siendo la presa de unas criaturas alienígenas que han invadido nuestro planeta.
¿Cómo, cuándo, y por qué? No hay tiempo para muchas explicaciones, o historias de fondo. En hora y media se cuenta la lucha de la familia Abbott por sobrevivir en una granja. Krasinski, interpretando al padre de familia, prefiere concentrarse en los detalles más particulares sobre cómo cada uno de los miembros debe ser cuidadoso y permanecer en silencio lo más posible. En un abrir y cerrar de ojos estos aliens, ciegos pero con un sentido del oído super desarrollado, los podría matar. La familia se ha adaptado a vivir con esa amenaza a su alrededor. Vemos que han desarrollado un lenguaje de señas para comunicarse entre sí, y creado un sistema de luces alrededor de su casa para alertar de algún peligro.
La mitad del tiempo, A Quiet Place es prácticamente un filme silente. Emily Blunt (esposa de Krasinsky en la vida real), es la madre de familia. Junto a su hija (Millicent Simmonds, estupenda), y su hermano menor (Noah Jupe), todos llevan a cuestas la pena de haber perdido trágicamente a un miembro de la familia. Más que ser un filme de horror, A Quiet Place es una historia sobre el amor padre-hija, relación que acaba teniendo el mayor peso emocional. La hija sufre de sordera progresiva. Mientras, su papá se encuentra desarrollando mejores aparatos para que ella escuche mejor.
Aunque en total los personajes no dicen más que unas cuantas líneas, no hay necesidad de mucho diálogo. Krasinski sabe extraer de todos sus actores toda una ola de emociones en gestos, miradas, expresiones, y movimientos. La idea se siente muy estilo Cloverfield (y ya se habla de una secuela), pero considerando que aquella franquicia (iniciada por JJ Abrams) ha decaído debido al último filme producido por Netflix, tal vez A Quiet Place ha llegado a tomar su lugar. Tiene una idea original, con un buen desarrollo, y considerable peso emocional. Ojalá que de haber secuelas en el futuro (y es que quedan preguntas por resolver al final) continúe así.

lunes, 23 de abril de 2018

READY PLAYER ONE * * *

VIRTUALMENTE LISTO.   Tye Sheridan 
Ready Player One es quizás la película que los amantes de la realidad virtual y los videojuegos estaban esperando. No será lo mejor de Steven Spielberg, pero el filme funciona. Spielberg ha confesado que gusta de jugar videojuegos, y en Ready Player One (adaptación de la novela de Ernest Cline, quien coescribió el guión junto a Zack Penn) sabe cómo sumergirnos profundamente en su universo virtual, plagado de referencias a la cultura pop y el cine de los últimos 40 años (muchas de ellas referencias directas a cintas dirigidas y/o producidas por Spielberg, como Back to the Future, Jurassic Park, etc.). La historia habla sobre una realidad que ya está aquí desde hace tiempo, y sobre un futuro no muy lejano: la gente viviendo dentro de una realidad artificial, generada digitalmente, con poco o nulo contacto físico.
En esta aventura futurista, Wade (Tye Sheridan), un chico que vive aislado del mundo y sumergido en la realidad virtual, acepta el reto de jugar un sofisticado videojuego diseñado por su gran ídolo, un genio tipo Steve Jobs, Halliday (Mark Rylance). Halliday es el creador de OASIS, un mundo virtual. Al morir, Halliday ha dejado un reto póstumo a los usuarios de OASIS, encontrar tres llaves, y ganar como premio toda su fortuna. Wade, Samantha (Olivia Cooke), y otros jugadores en forma de avatares, deben descifrar el gran misterio detrás de la vida de Halliday. Sorrento (Ben Mendelsohn), un antiguo colega de Halliday, ahora es su principal competidor al fundar una compañía fascistoide.
La película es como un entrecruce de Charlie and the Chocolate Factory, Jobs, A.I. (de Spielberg), Scott Pilgrim vs. The World (aunque deslavada de toda su irreverencia y humor), y Lego Movie. Hay personajes que usan pantallas virtuales con "coreografías de manos" al estilo de Minority Report (también de Spielberg). El tema sobre cómo la tecnología envuelve nuestras vidas se explora con eficacia. En el aspecto visual, la película es impresionante (con momentos de antología nostálgica, en donde se hacen presentes el Delorean, King Kong, un T Rex, y el robot de The Iron Giant). Sin embargo, aunque la sensación de aventura nunca se pierde, con momentos emocionantes, a veces el filme se siente atragantado en su propia pirotecnia visual, tendiente a lo caótico. La trama se pone por instantes confusa, y algo incoherente.

lunes, 16 de abril de 2018

THE TITAN * *

Sam Worthington.
Titan es una luna en Saturno, la única con una atmósfera y con la posibilidad de sostener vida de una forma similar a la Tierra. Un costoso proyecto militar, encabezado por un científico (Tom Wilkinson) se propone enviar a un grupo de militares a explorar Titan, a costa de servir de "conejillos de indias" para someterse a un experimento que de ser simples seres humanos, los convertirá en mutantes con súperpoderes. El problema principal de The Titan (película producida por Netflix), es que nunca se siente que realmente despegue. Al filme, dirigido por Lennart Ruff, le toma más de la mitad de su tiempo para llegar a lo bueno, donde realmente quiere.
Como película de ciencia ficción, a Titan le falta de un buen desarrollo. Ruff le da a la historia un toque de horror orgánico (estilo David Cronenberg), cosa que le infunde un poco de vida al asunto, aunque sin ser nada extraordinario. Las actuaciones son buenas, aunque sin mucho terreno en donde moverse. Sam Worthington interpreta a un militar y padre de familia, que sacrificará todo, su esposa (Taylor Shilling) e hijo, con tal de convertirse en algo que ni él mismo sabe a ciencia cierta que será. Pero sabe, que de una u otra forma, lo está transformando en algo sobrehumano. Suena interesante. Lo cierto, es que, al final, The Titan no pasa de ser una historia de ciencia ficción promedio. No consigue engancharte, en especial, por la total falta de química entre sus personajes. Su premisa luce simplemente esbozada, y lo que vale la pena llega muy tarde.

sábado, 7 de abril de 2018

RED SPARROW * * *

Jennifer Lawrence.
Red Sparrow sirve como un vehículo para que Jennifer Lawrence demuestre que es una gran actriz, y que puede moverse sin problemas en cualquier terreno. Red Sparrow es un clásico filme de espías, chapado a la antigua (no es Misión Imposible, definitivamente), en el cual, lo primero que viene a la mente desde la primera secuencia es Hitchcock (The Man Who Knew too Much). En dicha secuencia, J.Law luce bella, espectacular, ejecutando en el teatro un número de ballet demandante (sin duda con ayuda de efectos digitales). En ese sentido, Francis Lawrence (director de las últimas tres películas de The Hunger Games) consigue un filme de espionaje tal vez no muy original, tal vez nada que no hayamos visto antes, pero que acaba siendo entretenido y pasable. La película consigue atraparnos durante la mayor parte del tiempo. Después de una primera parte algo estática y desinflada (el entrenamiento bajo la tutela de una escabrosa Charlotte Rampling), su segundo y tercer acto despegan sin problemas.
Dominika Egorova (Lawrence), es una prodigiosa bailarina rusa, que ve su carrera interrumpida debido a un desafortunado accidente. Para ayudar a que su mamá (Joely Richardson) salga adelante de una enfermedad degenerativa, Dominika acepta convertirse en una agente secreta para la KGB, con la intervención de su tío (Matthias Shoenaerts), para seguir la pista de un agente de la CIA (Joel Edgerton) en Moscú. Aunque Red Sparrow es de esos filmes con actores haciendo extraños acentos rusos, termina siendo un filme funcional y visible, con un par de vueltas de tuerca al final bien ensambladas.

HOSTILES * * * 1/2

Christian Bale.
Hostiles es un gran western, tal vez el mejor desde Unforgiven (1992). Lo que lo distingue, es que es un western con ideas y algo qué decir. Scott Cooper (Out of the Furnace) dirige un western referencial que homenajea a westerns clásicos, como 3:10 to Yuma, Dances with Wolves, y la mencionada Unforgiven. Christian Bale encabeza un reparto que se desempeña magníficamente. Es 1892. Dos décadas han pasado desde las guerras entre el ejército y los indios Cheyenne. Bale interpreta a Joseph Blocker, capitán del ejército a punto de retirarse, con el traumático recuerdo de haber sido testigo de una terrible masacre de gente blanca llevada a cabo por un viejo jefe indio Cheyenne, Yellow Hawk (Wes Studi). Su aversión racial hacia los "pieles rojas" es evidente. Su más dura prueba no será en el campo de batalla, sino en una última misión: escoltar, junto a una pequeña tropa de soldados, al ya enfermo Yellow Hawk y a su familia a un fuerte, su última morada después de cumplir su condena.
A pesar de expresar su negativa, y justificar sus razones para ello, Blocker será obligado a llevar a cabo la misión, al ser el mejor candidato (es quien mejor conoce a los indios y su lengua). Sin embargo, en su camino se encontrará con una joven mujer (Rosamund Pike), emocionalmente destrozada, debido a que su familia ha sido asesinada por un grupo de Comanches. Hostiles parece convencional en la superficie, sus personajes e historia. Pero el hecho es que, durante esta aventura, estos personajes que parecen típicos irán revelando lados ocultos, mientras que la trama toma caminos inesperados. En una escena, uno de los soldados que acompañan a Blocker, de los más jóvenes y que ha matado por primera vez, se pregunta sobre el sentimiento de quitar la vida a otro ser humano. La referencia a Unforgiven es inmediata. Si bien no alcanza los niveles de aquel western de Clint Eastwood, la película de Cooper se convierte así en una reflexión sobre la muerte, así como también sobre la violencia, el racismo, la redención, y el perdón.
"El pueblo americano no los ha tratado como se merece", le dice otro soldado a Yellow Hawk, en medio de una lluvia torrencial, en una de las escenas más poderosas del filme. A pesar de que Hostiles tenga una trama sencilla, que avanza a paso seguro, sin muchos riesgos, es visualmente bella (fotografía de Masanobu Takanayagi), y su mensaje de unión y fraternidad es bienvenido, en especial, en los tiempos que ahora corren.

EARLY MAN * * * 1/2

¿UN JUEGO PRIMITIVO?
La historia jamás contada del soccer. 
¿Qué sería de la animación tradicional en stop motion de no ser por la Aardman o la casa Laika? Tal vez nunca veríamos un filme con esta técnica en la pantalla grande. Gracias a estas dos casas productoras, la animación "cuadro por cuadro" sigue vigente en cines. Filmes como Early Man son una muestra de la lucha que el stop motion lleva a cabo para hacerse de un espacio pequeño entre la enorme competencia de las películas animadas digitalmente de la Pixar o Dreamworks. La Aardman, maestros de la animación en plastilina (responsables de Chicken Run, Wallace y Gromit, Shaun the Sheep), ha conseguido una divertida película que plantea la premisa de que el hombre prehistórico ya jugaba fútbol soccer. Para muestra, ahí están las pinturas rupestres.
La historia cuenta cómo una pequeña comunidad de cavernícolas, debe "evolucionar" y asimilar la herencia futbolística dejada por sus ancestros, si quieren recuperar el valle que les fue arrebatado por los humanos de la edad de bronce, liderados por Lord Nooth (Tom Hiddleston). Dug (Eddie Redmayne) será el cavernícola que trate de mantener en alto el espíritu deportista de su gente, quien no es muy diestra ni para cazar ni para patear el balón. Y si todo suena predominantemente masculino, a escena entra una fuerte presencia femenina, Goona (Maisie Williams), una chica aficionada al soccer, que verá todo como una oportunidad para ser tomada en cuenta en este juego. Aunque Nick Park ha calificado su filme (que también es un pequeño homenaje a Ray Harryhousen) como "Brave Heart con pelotas", la experiencia es algo más cercana a ver una parodia de películas de gladiadores versión soccer. Y funciona, tanto si te gusta o no el "balón-pie".

MUTE * * *

Alexander Skargard en Mute.
¿Será posible ver algún día un filme futurista cuyo concepto visual no esté inspirado -aunque sea vagamente- en Blade Runner? Difícilmente. Duncan Jones (Moon, Source Code), hijo de David Bowie, ha exhibido en su filmografía una evidente predilección por la ciencia ficción y la fantasía. Mute es el filme que le faltaba dirigir, su homenaje-referencial al clásico de Ridley Scott. Se nota que es completamente consciente de que su película tiene carencias, y de que en muchos aspectos se ha quedado a medio camino. Mute acaba siendo más un neo-noir futurista de impresionante factura visual y con mucho neón; pasable y palomera, aunque ¿ sin mucho que ofrecer en cuanto a ideas, trama y guión se refiere. Alexander Skargard ofrece una actuación blanda, interpretando al personaje mudo del título, un barman en búsqueda frenética de su novia desaparecida (Seyneb Saleh). Paul Rudd es quien se roba la película, como un gángster de nombre Cactus, que suena como Sam Rockwell en plan psicópata y con sentimientos paternales en abundancia. Se puede ver para pasar el rato.

viernes, 23 de febrero de 2018

BLACK PANTHER * * * *


Chadwick Boseman como Black Panther.
Black Panther ya tiene su propia película, un espacio que se tiene merecido. Hizo su debut en la última película del Capitán America: Civil War, y el personaje (también creado por Stan Lee y Jack Kirby) nos dejó a muchos intrigados y con ganas de ver más del superhéroe. Se dice que Wesley Snipes trató de llevar a la pantalla al personaje (en donde él mismo lo interpretaría), aunque el proyecto quedó truncado. Era difícil de imaginar que Black Panther tuviera su propio filme. No es un superhéroe ni muy popular, ni muy conocido. 
Como sea, hay que estar preparados. Este es el inicio de una franquicia que promete, especialmente desde el punto de vista comercial (la película fue un éxito de taquilla rotundo alrededor del mundo, recaudando al menos $241 millones de dólares a la fecha, superando ya a The Last Jedi). Black Panther no es sólo una película de superhéroes excepcional, sino que toma su inspiración del cine "blaxpoitation". El 95 por ciento de su reparto está formado por actores negros, y el impacto del filme reside en el mensaje que tiene de fondo: la unión racial, así como olvidar las diferencias entre los pueblos por el color de la piel. 
Bajo la dirección de Ryan Coogler (Fruitvale Station, Creed), Black Panther está totalmente cargada de "poder negro", y en este universo el ficticio país de Wakanda, en el centro de África, es una de las regiones más avanzadas y sofisticadas de la Tierra. Cuenta con la tecnología más desarrollada, y es el único lugar en donde se encuentra un poderoso y legendario mineral: el vibranium, el cual, según una leyenda, dio origen al mundo. Wakanda existe oculta al mundo exterior al ser invisible para todos excepto para sus habitantes. 
La historia (escrita por el mismo Coogler y Joe Robert Cole) parte del evento que vimos en Civil War, es decir, el ascenso al trono del príncipe T'Challa (Chadwick Boseman) al morir su padre. Sin embargo, el nuevo y joven monarca no lo tendrá fácil. Primero, debe encontrar a un traficante de vibranium (Andy Serkys), que ha robado del Museo Británico un valioso objeto hecho del mineral. Por otro lado, un visitante afroamericano llega a Wakanda (Michael B. Jordan, colaborando nuevamente con Coogler), quien desafiará a T'Challa en un duelo a muerte por el trono. 
Más que acción y efectos especiales, lo que hace sobresalir a Black Panther es una buena historia, en un guión escrito con inteligencia y sensibilidad. Aunque eso no significa que no sea un filme entretenido, hecho para pasar también un buen rato de fin de semana. La historia cuenta con fuertes presencias femeninas, empezando por las guardias reales, que son una especie de amazonas africanas. La hermana de T'Challa, Shuri (Letitia Wright), es la chica genio que, al estilo del Q de las películas de James Bond, se encarga de crear los gadgets y los trajes que viste el superhéroe. Lupita Nyong'o está muy bien interpretando a Nakia, una guerrera leal a T'Challa. Por el lado masculino, y aunque en papeles pequeños, Forest Whitaker y Daniel Kaluuya (la revelación del año en Get Out) están magníficos.

domingo, 18 de febrero de 2018

THE SHAPE OF WATER * * * * 1/2



Sally Hawkins y Doug Jones.
Guillermo del Toro, el maestro del cine fantástico, tiene en The Shape of Water una de sus mejores películas a la fecha (lugar que comparte junto a "Cronos" y "El Laberinto del Fauno"). Es otro de sus cuentos de hadas obscuro, extraño, y fascinante al mismo tiempo. Lo notable en la realización de Del Toro, es la admirable facilidad y sutileza con la que difumina esa siempre tenue línea entre realidad y fantasía, siempre presente en su cine. Es una historia de amor "entre especies", que tal vez para muchos sea un bocado difícil de pasar, que trae a la mente clásicos como "La Bella y la Bestia", "King Kong", y el más obvio, el "Monstruo de la Laguna Negra", versión romántica. Si hay una estrella en la película, esa es Sally Hawkins, en una sorprendente actuación silente encarnando a la heroína de la historia, Elisa, una mujer muda que trabaja haciendo la limpieza en el Centro de investigación Aeroespacial, en 1962, en plena Guerra Fría. Su rutinaria vida se ve sacudida cuando al centro llega una criatura encontrada en Sudamérica, que parece primo hermano del Abe Sapien de Hellboy (ambos gustan de comer huevos también). De hecho, los dos personajes tienen en común el ser interpretados por Doug Jones, el eterno colaborador de del Toro cuando se trata de dar vida, debajo de maquillaje y trajes, a las monstruosas creaciones del realizador. 
No pasará mucho tiempo antes de que entre Elisa y el monstruo empiece a formarse un muy peculiar e improbable lazo emocional, en donde el lenguaje de señas de sordo mudos será el principal instrumento de comunicación (eso, y mucha música). Shape no nada más tiene secuencias bellas que te dejan sin parpadear por un rato (las mejores ocurren en el fondo del agua, por supuesto), sino que, además de ser un melodrama emotivo y conmovedor sobre la soledad y la intolerancia, es también otras dos películas a la vez: una heist movie y un filme de espías, perfectamente ensamblados. Además, el filme tiene secundarios de lujo. Octavia Spencer, como la mejor amiga de Elisa, en una sumamente disfrutable actuación; y Richard Jenkins, como un frustrado ilustrador homosexual y vecino de Elisa. Mientras, Michael Shannon está fenomenal como el despiadado, frío, y detestable director del proyecto, así como Michael Stuhlbarg, encarnando a un científico misterioso y protector del monstruo. Guillermo del Toro ya tiene el Oscar en la mano.

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