jueves, 14 de mayo de 2015

CHILD 44 * * *

Tom Hardy y Noomi Rapace.
Adaptación de la novela Child 44 (de hecho, parte de una trilogía sobre Rusia), escrita por Tom Rob Smith, la historia narra la investigación de una serie de crímenes en la Rusia de la posguerra, durante el régimen de Stalin. Tiene un reparto lucidor e impresionante, formado en su mayoría por actores británicos, encabezados por un Tom Hardy impresionante, así como un magnífico Gary Oldman. Ambos están    estupendos en sus papeles. Pero conforme uno va viendo la película, surge una pregunta: ¿Por qué la desafortunada decisión del realizador sueco Daniel Espinosa de hacerlos a todos hablar con acentos rusos? Los acentos acaban siendo distractores, sonando además acartonados, forzados y no muy convincentes. ¿No hubiera sido mejor llamar a actores rusos, y que toda la película estuviera hablada en la lengua de Tolstoi? La idea no aporta realismo, nada en absoluto, y sólo hace que los actores suenen apagados.

Tom Hardy interpreta a Leo Demidov, soldado que estuvo presente durante la toma de Berlín en 1945. Años más tarde, Demidov se convierte en un miembro de la policía militar estalinista, en los 1950, involucrándose en la investigación de una serie de asesinatos de niños, a manos del que parece ser un asesino serial. Noomi Rapace interpreta a su esposa, una maestra de primaria con lealtades divididas hacia el gobierno, lo cual pondrá en serias dificultades a su marido.

Sin embargo, el eficiente, disciplinado y profesional Demidov, acaba siendo deportado y bajado de rango, lejos de San Petersburgo, debido a intrigas en el cuerpo de policia, y a que las investigaciones están tomando un giro de intereses políticos. Su jefe inmediato (Vincent Cassel), quiere ocultar los hechos ante la luz pública, con tal de mantener intacta la imagen del régimen. Cuando Demidov llega a una pequeña localidad en provincia a servir como simple policía, ni el intolerante general del lugar (Gary Oldman) ni otros obstáculos, lo detendrán en sus investigaciones, cuando la ola de violencia haya alcanzado aquel lugar.

Si tratamos de dejar de lado los innecesarios y falsos acentos rusos, la película tiene puntos a su favor, como el magnífico diseño de producción, el buen diseño de vestuario, así como un uso de locaciones conseguido. Desafortunadamente, la narración es algo accidentada, pero Child 44 acaba siendo visible, de esas películas pasables, pero que no alcanzan el nivel de memorables, a pesar de su atractivo reparto. Un thriller de época, con regusto a The Secret Agent (la novela de Joseph Conrad),  que pudo haber sido una gran película.

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