jueves, 19 de octubre de 2017

THE MEYEROWITZ STORIES (NEW AND SELECTED) * * * *

Ben Stiller, Adam Sandler y Elizabeth Marvel.
Noah Baumbach es un especialista en retratos de familias disfuncionales (The Squid and the Whale, Margot at the Weeding). Es un tema que sabe hacer suyo, en donde uno acaba involucrado en los conflictos de sus criaturas cinematográficas. The Meyerowitz Stories (New and Selected), un título con sabor literario, es un melodrama familiar sobre la paternidad que, quieras o no, te acaba arrastrando por las sinuosas, inestables, pero no por ello menos interesantes, corrientes por las cuales navegan las vidas de sus personajes. La película no sólo es un excelente melodrama familiar, sino tal vez de las mejores películas de Baumbach. El filme es disfrutable, y con momentos graciosos sin caer en la comedia hilarante, todo en un tono woodiallenezco (incluyendo jazzísticos acordes de piano musicalizando de fondo). Por otro lado, es posible que Adam Sandler se encuentre iniciando una nueva faceta en su carrera, con papeles más serios, diametralmente opuestos a lo que nos ha tenido acostumbrados. Sandler interpreta al neurótico hijo de un escultor retirado (Dustin Hoffman, genial), que vive frustrado por no haber podido ser un exitoso pianista. Dustin Hoffman, como el patriarca del clan Meyerowitz, está simplemente magnífico, encarnando al escultor buscando regresar al panorama artístico con una retrospectiva de su obra. Sin embargo, un inesperado evento amenaza con posponer sus planes. Ben Stiller (actor habitual en filmes de Baumbach) interpreta a su otro hijo, que al contrario del personaje de Sandler, es un exitoso empresario, quien aparece en escena para ajustar cuentas con su padre sobe el pasado familiar.

domingo, 15 de octubre de 2017

MOTHER! * * * 1/2

Javier Bardem y Jennifer Lawrence.
Nunca se está completamente preparado para una película del inclasificable Darren Aronofsky. Si con Mother!, su más reciente filme, uno espera entender lo que está pasando al cien por ciento, pues buena suerte. El realizador de Requiem for a Dream, Black Swan y Noah, nos lleva de la mano en esta ocasión a través de una historia que se mueve de manera inquieta entre lo surreal y lo aparentemente real. Luego, nos deja a la deriva, y la trama nos toma desprevenidos con giros abruptos, en donde Jennifer Lawrence está impresionante interpretando a la tranquila esposa de un escritor (Javier Bardem), luchando por superar un bloqueo creativo. Los giros son tan descomunales, que se antoja bromear al ver cómo la historia, de estar ambientada en una casa en medio de un apacible y silencioso bosque, de pronto se convierte en alguna película de "The Hunger Games". 
La vida del matrimonio se verá de cabeza, cuando a su hogar caiga de sorpresa un admirador de nuestro escritor (Ed Harris), a quien pronto se le unirá su esposa (Michelle Pfeiffer). Esto será suficiente para desatar un pandemónium, especialmente por estar de por medio un misterioso cristal, que celosamente guarda y cuida el escritor como a su propia vida; lo último que quedó de un incendio que tuvo consecuencias trágicas. 
La historia puede verse como una especie de metáfora y reflexión sobre la fama, la celebridad, y el fanatismo. Pero no es más que un pretexto para que Aronofsky se luzca con un despliegue visual delirante -nada raro en sus películas-, con imágenes intrigantes que poco o nulo sentido tienen (muy al estilo de Buñuel o David Lynch), así como un trasfondo religioso con escenas perturbadoras. Indescifrable, a ratos absurda, y fascinante al mismo tiempo.

jueves, 12 de octubre de 2017

BLADE RUNNER 2049 * * * *

Ryan Gosling .


¿Y entonces Rick Deckard es o no un "replicante"? Quizás la respuesta se encuentre finalmente en Blade Runner 2049, secuela tardía de la icónica Blade Runner (1982, basada ligeramente en la novela de Philip K. Dick "Do Androids Dream of Electric Sheep?"), dirigida por Ridley Scott. Esta segunda parte no está a la altura de la original Blade Runner (uno de los mayores logros en la filmografía de Scott). Sin embargo, es un loable y magnífico intento de retomar lo que el filme de Scott cimentó en los 1980, una película de culto, y que marcó el inicio de un género: el tech-noir. Su imaginería futurista ha sido la influencia de muchos cineastas. Y aunque hay instantes en la nueva película, dirigida por Denis Villeneuve (Incendies, Sicario, Arrival) en que hay homenajes inevitables a la primera Blade Runner (ese letrero de Atari en la calle, por ejemplo, o iniciar con el plano de un enorme ojo), el realizador francocanadiense consigue hacer una película muy personal (Ridley Scott únicamente produjo), así como plasmar su propia visión. Consigue además una película de ciencia ficción que dentro de sus 2 horas y media de duración, se siente más dentro de la línea del cine de arte y autor, que dentro del mainstream hollywoodense. Es cierto, el filme original era más redondo, en donde acción y espectacularidad (innovadores e impresionantes efectos especiales "prácticos"), al igual que una genial y alucinante banda sonora compuesta por Vangelis, se combinaban perfectamente con una inteligente, visionaria y también -por qué no- artística película. 2049 está ambientada 30 años después de los eventos del primer filme. La corporación Tyrell se ha ido a la bancarrota, tomando su lugar un nuevo gigante corporativo, Wallace Co.

Un joven Blade Runner, K (Ryan Gosling, con esa templanza e inexpresividad que siempre maneja a su favor), un replicante en cacería por eliminar a los últimos replicantes "serie 8", desenterrará la evidencia que lo puede llevar a encontrar a Rick Deckard (Harrison Ford), de quien no se ha tenido pista alguna en años. K vive con sus propios demonios (recuerdos de su "niñez" lo inquietan), y llena sus horas de soledad en casa con una chica virtual, un holograma que funciona como ama de casa, amiga, y confidente (Ana de Armas). La historia es una muy básica trama policiaca estilo film noir, y los obstáculos para K comienzan cuando su jefa (Robin Wright) le aconseje olvidar su investigación sobre Deckard. El diseño de producción es fantástico, (minimalista como en Arrival), y en conjunto con la dirección fotográfica de Roger Deakins, es el aspecto del filme con más puntos a su favor. Mientras, la banda sonora compuesta por Hans Zimmer, evoca la música de Vangelis con mucha similitud. Con algunos problemas de ritmo al inicio, cociendo las cosas un poco a fuego lento, a la trama le lleva algo de tiempo realmente despegar (una media hora menos de duración le hubiera caído mejor al filme). Sin embargo, la secuela de Blade Runner cumple -aunque con reservas- al ser un magnífico, aunque no extraordinario, filme de ciencia ficción. Tal vez se siente algo estático, pero la película tiene ideas y algo qué decir. Nuestro protagonista es otro ejemplo de ese personaje mitad humano-mitad máquina en busca de su propia identidad, de su origen, y del sentido de su vida, tal vez demasiado vacía y artificial. Desafortunadamente, el regreso de Harrison Ford al "bladerunniverso" no tiene el mismo peso que tuvo su regreso a Star Wars, por ejemplo (apenas y ocupa un tercio del filme). Jared Leto, como el invidente fabricante de robots, tampoco tiene una participación muy lucidora. Vamos, no tenemos presencias memorables como un Rutger Hauer, o una Daryl Hannah con look cyberpunk, como en el primer filme ¿El minimalisimo visual de Villeneuve dejará huella con el tiempo? Probablemente. De lo que no hay duda, es que sus imágenes se quedan en tu mente, y te dejan con ganas de regresar al cine y verlas de nuevo.

jueves, 5 de octubre de 2017

OUR SOULS AT NIGHT * * 1/2


Jane Fonda hará una propuesta no tan indecorosa a
Robert Redford.
Como pareja cinematográfica son ya legendarios. Ver a Jane Fonda y Robert Redford juntos por enésima vez en un filme (ya trabajaron juntos en filmes como The Chase y Barefoot in the Park), más que una experiencia cinéfila, es un deleite. La química que consiguen en Our Souls at Night, un melodrama chapado a la antigua pero con su particular encanto, es una de esas que brotan naturalmente, y que hace click con facilidad, con poco o nada de esfuerzo. Souls podrá ser predecible, un telefilme pequeño para matar alguna tarde de fin de semana, pero su premisa no deja de ser por eso tierna, y al mismo tiempo, provocadora: Dos viejos vecinos, rozando los 80 años, poco a poco empiezan a llenar sus vidas, luego de que Addie (Fonda) propone a Louis (Redford) una idea que tal vez suene descabellada, una invitación a dormir (sí, en la misma cama, pero eso y nada más) durante una noche. ¿El motivo? Para que esas horas simplemente se hagan llevaderas, menos solitarias, y claro, con menos insomnio. No querrás dormir solo después de haberla visto.

miércoles, 4 de octubre de 2017

GERALD'S GAME * * * 1/2

Bruce Greenwood y Carla Gugino jugarán pesado.



Un matrimonio se dirige a pasar un tranquilo fin de semana en un paraje boscoso, en una casa situada en medio de la nada. Sin embargo, las cosas no salen tan bien, cuando deciden experimentar y probar "cosas nuevas" en la intimidad de su dormitorio. Para la joven esposa, Jessie (Carla Gugino, fenomenal), acabará todo en una pesadilla, al terminar esposada en la cabecera de la cama sin que su mucho mayor marido, Gerald (Bruce Greenwood) -o alguien más- pueda ayudarla. No es muy difícil deducir que la fuente literaria del filme es una novela de Stephen King. Se siente ese sabor "kingenesco" desde el inicio. Muchas cosas parecen extraídas de sus mejores novelas (Misery, Total Eclipse, Cujo, por ejemplo). Lo cierto, es que lo mejor de Gerald's Game es cómo de ser una pequeña idea que al inicio parece un chiste trillado y predecible, el asunto evoluciona hacia una película llena de suspenso, y que te pone la piel de gallina en ciertas escenas. Más de la mitad de la película está ambientada en la mencionada habitación, pero Mike Flanagan (de quien me gustó Hush, pero también me resultó una decepción Before I Wake), consigue crear una verdadera tensión punzante, minuto a minuto, incluyendo una actuación de Carla Giugino sin una nota falsa.

jueves, 28 de septiembre de 2017

THE BAD BATCH * *

Suki Waterhouse.
The Bad Batch es superficial y tan desértica en ideas, guión y diálogos como el lugar en donde se ambienta su trama. Ni su atractiva dirección de fotografía (Lyle Vincent), ni el tener algunos nombres de peso en el reparto (Keanu Reeves, un irreconocible Jim Carrey, Jason Momoa) le ayudan a levantarse de su permanente estado letárgico y dramático. Su guión se queda a medio camino entre un simple apunte al aire, y una idea cuya realizadora, Ana Lily Amirpour, no sabe qué rumbo darle: una historia post-apocalíptica con una floja inspiración en Mad Max, con caníbales incluídos, y una heroína (Suki Waterhouse), quien con tan sólo una pierna y un brazo lo arriesgará todo (tal vez perder también estas extremidades que le quedan) con tal de salvar a una niña, hija de un caníbal con alma de artista (Momoa).

miércoles, 27 de septiembre de 2017

IT * * * *

Bill Skarsgard no se anda con payasadas. 



It, la novela de terror de Stephen King, tiene otra oportunidad de ser adaptada a la pantalla. En 1990, fue adaptada en la forma de un largo telefilm, de poco más de 3 horas de duración. Ahora, en su primera adaptación al cine, It es un logrado filme de terror que consigue ponerte los nervios de punta desde el inicio. Pennywise (Bill Skarsgard), el payaso demoniaco, es la verdadera estrella del filme. Su rostro podría ser la pesadilla de cualquiera. En el telefilme, Tim Curry consiguió ser memorable, pero también tenía un diabólico sentido del humor (al estilo de Freddy Krueger). No es que Skarsgard no acabe siendo igualmente memorable. Sin embargo, su Pennywise más que humor, te transmite un auténtico terror nada más con dibujar una "guasona" sonrisa en su maquillado rostro. Otra estrategia es centrar ahora toda su fuerza siniestra en una mirada lunática, con ojos desviados, amarillos y brillantes. 

El realizador, el argentino Andy Muschietti (responsable de "Mama" y el cortometraje que la inspiró, "Mamá"), definitivamente sabe su oficio: crear tensión, terror, e inquietud. It es una estupenda película de miedo, con buenos sustos, y toques nostálgicos sobre la época en que se ambienta, 1989 (esas constantes referencias a "New Kids on the Block", o una bien seleccionada banda sonora). Su historia principal, sobre un grupo de niños de primaria que deben enfrentar sus miedos y superarlos (y si es en grupo mejor) está bien armada, y evoluciona de forma notable hacia una historia de terror sobre un pueblo asediado por una maldición. Un punto a su favor, es que tiene un fuerte personaje femenino, Beverly (Sophia Mills), que vendrá a despertar -en muchos sentidos- al grupo de chicos. Todos ellos sufren bullying en la escuela, y por si fuera poco, tienen que enfrentar a un demonio en forma de payaso, que los está atormentando y asustando, alimentándose principalmente de sus miedos. Uno de ellos, Billy (Jaeden Lieberher), que sufre tartamudez, pierde a su hermanito en manos de Pennywise (quien cada 27 años regresa a sembrar terror en el pueblo de Derry). Junto a su grupo de amigos (conocidos como "The Losers Club") intentarán buscar respuestas sobre desapariciones de niños, y muertes inexplicables del pasado.

lunes, 25 de septiembre de 2017

GAGA: FIVE FOOT TWO * * * 1/2

Lady Gaga sin tapujos y al natural. 


Documental que sigue la tendencia de mostrar ese "otro lado" de gente famosa. En la línea de "Amy" (aunque no tan bueno como éste) "Gaga: Five Foot Two" muestra el lado humano, vulnerable, y quebradizo de "Lady Gaga", la diva del pop italoamericana (y según las malas lenguas, rival de Madonna), que intenta hacer una disección emocional y psicológica de Stefani Joanne Angelina Germanotta, su verdadero nombre. Mientras prepara su nuevo álbum, y su presentación de medio tiempo en el Superbowl 2017, vemos a la artista y sus problemas de dolores físicos, conviviendo con familiares, creando y componiendo junto a su productor, Mark Ronson. Sin ser un documental de cabezas parlantes, escuchamos en sus charlas cómo la cantante intenta encontrar sentido a su fama, a su carrera artística, revelándose también como una amante del jazz. El punto prinicipal, es mostrarse a sí misma (ella produjo el documental) totalmente fuera de su papel controversial de diva provocadora, desmaquillada, "al natural"; como una chica normal con altas y bajas, y que al final tiene algo qué decir. No hay mucha música, pero vale la pena revisarlo, incluso si uno no es muy fan.

domingo, 17 de septiembre de 2017

I DON'T FEEL AT HOME IN THIS WORLD ANYMORE * * *

Elijah Wood y Melanie Linskey caza criminales.
Ruth (Melanie Linskey, la acosadora Rose de "Two and a Half Men") está harta de lo mal que está la sociedad, de gente sin educación y desconsiderada, en especial, de que cada mañana encuentre caca de perro en el jardín de su casa. Un robo que deja su casa de cabeza, la llevará a formar una inusual amistad con un solitario y excéntrico tipo (Elijah Wood), quien la apoyará en su aventura para intentar recuperar sus objetos robados. "I Don't Feel at Home" resultó ganadora en el festival de Sundance este año, siendo su director, el también actor Macon Blair, galardonado con el Gran Premio del Jurado. La película resulta una comedia "indie" visible, sobre encuentros y desencuentros, con situaciones graciosas, y una pequeña dosis de encanto que cae en lo agridulce. Sin embargo, al final se siente muy abrupto su repentino cambio de tono hacia el thriller violento. Pasable, aunque definitivamente el filme no se siente como una gran ganadora de festival.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

WHAT HAPPENED TO MONDAY * * 1/2

Noomi Rapace.
Hay una buena idea detrás de "What Happened to Monday". Desafortunadamente, se queda a medio camino en llevarla más lejos: el control total del gobierno sobre el número de hijos que es posible tener, en un futuro no muy lejano (el año 2073). Su director, Tommy Wirkola (Dead Snow, Hansel & Gretel), se conforma con quedarse en los terrenos más seguros del thriller futurista-distópico, y que durante sus dos horas de entretenida duración, te deja con la sensación de que este platillo ya lo hemos probado antes. La receta: un poco de "Children of Men", otro más de "Minority Report" (las escenas de acción se notan muy "inspiradas" en el filme de Spielberg). El giro que le da cierta originalidad a la película, con todo y lo involuntariamente gracioso que pueda sonar, es el vehículo de lucimiento que acaba siendo para Noomi Rapace (de la franquicia sueca "The Girl With the Dragon Tatoo"). La actriz sueca interpreta a 7 hermanas gemelas, cada una bautizada por su padre (Willem Dafoe, lástima que no le dieron más tiempo en pantalla), muy originalmente, con el nombre de cada día de la semana. El papá se las arregla para mantenerlas ocultas del gobierno y del buró encargado de monitorear los nacimientos, dirigida por Nicolette Cayman (Glenn Close, también algo desaprovechada), hasta que ya de adultas se enfrentan con el hecho de que una de ellas, "Lunes", ha desaparecido. La trama tiene lagunas, pero el diseño de producción es logrado.

jueves, 7 de septiembre de 2017

LITTLE EVIL * * 1/2

El Anticristo ha vuelto otra vez, y podría ser este niño. ¿Será?
Little Evil evidencia lo inútil que resulta hacer una parodia de The Omen a estas alturas. Más cuando el resultado es una comedia de humor negro que no acaba por convencer mucho. Un vendedor de bienes raíces (Adam Scott, con perpetua ceja levantada y gesto de incertidumbre), hace todo lo posible para ganarse el cariño de su pequeño hijastro (Owen Atlas). Sólo que hay un problema: el niño tiene toda la escabrosa pinta de un Damien dulce y tímido. Ah, y es posible también que sea el Anticristo. Esto complicará la relación con su esposa (Evangeline Lilly), quien tiene muchos secretos guardados respecto a su diabólico retoño. Little Evil (dirigida por Eli Craig) tiene uno que otro momento gracioso (el video de la boda, el payaso en llamas), pero la verdad está producción de Netflix está llena de clichés y no se siente lo suficientemente redonda, ni con un humor desbordante o llevado al límite.

miércoles, 30 de agosto de 2017

DEATH NOTE * * 1/2

Nat Wolff es Light Turner en la versión de Netflix de "Death Note". 
Remake del éxitoso filme japonés Death Note (2006), el cual es la adaptación al cine del cómic manga homónino. El filme japonés, aun siendo en comparación más largo, no necesitaba el gore tanto como la nueva versión americana (producida por Netflix). Dirigida por Adam Wingard, la historia tiene como premisa el giro que toma la solitaria existencia de un chico, Light (Nat Wolff), al ser elegido por Ryuk, el dios de la muerte (voz y motion capture de Willem Dafoe), para convertirse en su justiciero. A través de un libro, el "Death Note" del título, Light decide dar muerte a criminales, malhechores, delincuentes, bullies etc. con tan sólo escribir sus nombres en el libro, especificando cómo deben morir. Con la ayuda de su novia (Margaret Qualley), el asunto acaba convirtiéndose en un fenómeno mediático y algo religioso, ya que todo mundo acaba creyendo que un ente paranormal (a quien llaman Kira), es el responsable de las muertes. Sin embargo, la policía cree que Kira es un simple mortal detrás de todo, por lo que piden ayuda a un misterioso detective, L (Lakeith Stanfield), quien tiene la mitad del rostro cubierto, para encontrar al responsable de las ejecuciones. Visualmente la versión Netflix es más interesante que la película original (incluyendo el diseño de Ryuk, que parece una mutación entre un erizo y un puercoespín), es algo más atmosférica, y entre sus pocos méritos está el buen trabajo de Willem Dafoe (aunque su voz parezca sólo una pequeña variación de su Duende Verde que vimos en Spiderman). Hay algunos cambios en la historia (aquí, por ejemplo, Light acaba estando menos enviciado por el poder del libro, y es más una víctima). Desafortunadamente, hacia el tercer acto la historia se torna confusa (la película japonesa está mejor contada, en ese sentido). Se nota que Wingard y sus guionistas, Charley y Vlas Parlapanides, batallaron un poco para hacer más coherente la trama, y no enredarse mucho con todo el recetario de reglas del libro, que debemos seguirlas -junto al protagonista- si queremos entender el filme.

martes, 22 de agosto de 2017

THE INSTITUTE * *

James Franco como un misterioso psiquiatra de métodos cuestionables.
Creo que para James Franco la cosa no va mucho detrás de las cámaras. Su actuación en The Institute (dirigida por Franco junto a Pamela Romanowsky, quien ha dirigido varios filmes protagonizados por aquel) es buena, encarnando al director del famoso hospital psiquiátrico Rosewood Institute, en el Baltimore del siglo XIX. Sin embargo, su intento de construir un interesante suspenso psicológico, justo cuando descubrimos que el hospital esconde muchos secretos obscuros, falla completamente, debido a que su narración es plana y débil. Además, su historia, que cuenta la llegada de una joven paciente (Allie Gallerani), queriendo encontrar un poco de paz y relajación (¡que es, oh sorpresa, lo que menos encontrará!), no es muy interesante, quedando todo sólo en buenas intenciones.

domingo, 20 de agosto de 2017

BABY DRIVER * * * *

Ansel Elgort como "Baby". 
La nueva película de Edgar Wright es de lo más entretenida, emocionante, y adrenalínica, a pesar de no tener en su reparto a Nick Frost y a Simmon Pegg. Baby Driver tiene escenas de persecuciones de automóviles estilo "Fast and Furious" que te dejan pegado a tu asiento todo el tiempo. Además, la película tiene un logrado toque melancólico de ese cine de "persecuciones de coches" de los 1970, en donde la velocidad se siente, los coches vuelan y se estrellan sin ayuda de efectos digitales. Es para verse junto a Drive (2011), con la cual comparte un estilo y premisa muy similar. Nuestro protagonista, el "Baby" del título (Ansel Elgor, quien parece una versión joven y menos corpulenta de Tom Hardy), es un experto conductor de coches, al servicio de un mafioso, Doc (Kevin Spacey, haciendo lo suyo), para ayudar a su banda de roba-bancos (Jon Hamm, la mexicana Eiza González, Jon Bernthal, y Jamie Foxx) en "misiones" especiales. "Baby" es silencioso, pasa todo el tiempo con lentes obscuros y audífonos puestos, escuchando música de su Ipod. Sin hacer muchas preguntas, ayuda a huir a gran velocidad a los ladrones. En sus ratos libres, Baby se dedica a mixear voces que graba, ya que la música formó parte importante de su niñez, en donde ocurrió un hecho traumático. Su vida cambia al conocer a Debora (Lily James), de cuya voz queda prendado, y quien vendrá a desestabilizar su precisión al volante. Wright es un maestro del pastiche cómico. Aquí consigue un estupendo homenaje a Scorsese (esas pizzas "Goodfellas"), con ese largo plano secuencia inicial, en donde se nos presenta a Baby con musicalidad, energía y vitalidad. Pero también hay fuentes de inspiración más modernas, como "Guardians of the Galaxy" (esa cuidadosa selección musical del soundtrack), y en Tarantino. Jon Hamm y Jamie Foxx están magníficos, interpretando a los clásicos criminales impredecibles, el segundo todo el rato como un bomba de tiempo a punto de estallar. A abrocharse el cinturón de seguridad.

miércoles, 16 de agosto de 2017

WAR OF THE PLANET OF THE APES * * * *

César, el líder y héroe de los simios, en la que podría ser su batalla final.
En el último episodio de esta saga de precuelas (o al menos, es lo que se dice), nuestro héroe y líder, César (nuevamente voz y movimientos de Andy Serkis), más viejo, canoso, y con más capacidad para hablar, tiene que salir a la guerra por segunda ocasión. Ahora, no nada más son simios contra humanos, sino simios enemistados pelean entre sí. Muchos de ellos luchan junto a los humanos, especialmente aquellos que se unieron al traidor Koba en el anterior filme, Dawn of the Planet of the Apes. Aunque la historia no es tan fuerte e interesante como en la segunda película, War of the Planet of the Apes sigue siendo un espectacular entretenimiento. Es también una impresionante muestra de los alcances técnicos a los que han llegado el motion capture y los efectos especiales (los simios lucen más realistas que nunca). Otra vez una tragedia es el detonante de la trama. César se aventura en un viaje para buscar venganza en contra de un coronel (Woody Harrelson), un militar desertor, quien se encuentra librando su propia guerra en contra del ejército. El coronel ha construído una especie de campo de concentración para simios, en donde los tiene esclavizados y como prisioneros de guerra. ¿El motivo? Controlar y erradicar un virus que está quitando a los humanos la capacidad de hablar. ¿Los humanos convirtiéndose más en simios, y estos últimos más en humanos? Matt Reeves dirige por segunda ocasión, y consigue, además de un homenaje a Apocalypse Now ((Woody Harrelson luce muy cercano a Marlon Brando en el filme de Coppola), una entretenida, visible, y climática película de "grandes escapes", precisamente al estilo de The Great Escape (1963).

GIFTED * * 1/2

Chris Evans, como un tío que debe luchar
por la custodia de su brillante sobrina.
Nada nuevo bajo el Sol. Gifted no cuenta algo que no hayamos visto antes. Se ubica dentro de esas historias sobre niños genios incomprendidos, tratando de encontrarse a sí mismos, de encajar en su entorno, y de que alguien descubra sus dones. No hay nada de malo en eso. De hecho, la película, dirigida por Marc Webb (director de las dos películas de Spiderman protagonizadas por Andrew Garfield), al final resulta bastante cumplidora, a pesar de que su tono y manufactura se inclinan más hacia el telefilme estilo Hallmark o Lifetime channel. Gifted es la historia de una niña genio en matemáticas (Mckenna Grace), quien vive con su tío (Chris Evans), dedicado a reparar barcos en Florida. La vida de la niña toma un giro, cuando su maestra de primaria descubre que es una mente brillante, por lo que intentará convencer a su tío -quien desea que su sobrina lleve una infancia más normal- que la niña debería estar resolviendo ecuaciones complejas y cálculos diferenciales en la universidad. Sin embargo, la abuela (Lindsay Duncan) aparecerá en escena para pelear la custodia de la pequeña, y proveerla del entorno y necesidades que ella merece. Con todo, la película es una pasable "feel good movie", de esas que inspiran y te contagian su optimismo. Esa secuencia en la sala de espera del hospital, inverosímil pero con un encanto irresistible.

miércoles, 2 de agosto de 2017

DUNKIRK * * * 1/2

Nolan narra un episodio poco conocido de la SGM.
Creo que estoy dentro de la minoría que quizás no considera Dunkirk la gran película de guerra que todos esperábamos del visionario Christopher Nolan. Como gran defensor y apasionado del formato IMAX, Nolan ha filmado Dunkirk en 70mm. Definitivamente, es un filme que debe de verse en una pantalla enorme. Gracias a la gran dirección fotográfica de Hoyten Van Hoytema, la película llega a ser visualmente impresionante. Las batallas aéreas, literalmente, te envuelven en una serena y sublime profundidad azul. Algo es cierto: Dunkirk está muy alejado del clásico filme de guerra patriotero Hollywoodense. Es de agradecerse. Es el relato sobre la defensa y evacuación de la región francesa que da título al filme, durante la Segunda Guerra Mundial, contado desde tres frentes (el aéreo, con Tom Hardy interpretando a un piloto británico, que ofrece momentos de pura adrenalina; en tierra, con la evacuación de miles de soldados y heridos al mando de Kenneth Branagh, encarnando a un comandante teniendo que lidiar con la falta de suficientes barcos para la operación; y el de un joven y silencioso soldado, quien trata de huir y sobrevivir los ataques). 

Nolan dirige al inicio con el mismo fervor realista con el que Spielberg lo hizo en su introducción de Saving Private Ryan (hay un par de escenas de bombardeos en la playa, llena de soldados, las cuales nos hacen pensar en el filme de Spielberg). Dunkirk no me retó tanto como sí lo hizo Inception o Interstellar. Si hay algo interesante y rescatable, es la "nolanezca" manera de narrar los eventos, en forma de piezas sueltas de un rompecabezas que hay que ir armando. Vemos algunas caras conocidas de habituales colaboradores de Nolan (además de Tom Hardy, también está Cillian Murphy, interpretando a un marino sobreviviente), y por supuesto, Hans Zimmer toma nuevamente las riendas en la composición de la banda sonora. El problema tal vez ha sido que Nolan se ha centrado demasiado en la parte visual, olvidándose de todo lo demás. Se nota más preocupado en ese aspecto técnico, relegando a un segundo lugar el guión. Faltan más diálogos, más ideas, y más desarrollo de sus personajes. Sin embargo, esto no evitará que sea una fuerte contendiente en los Oscares del próximo año.

NIEVE NEGRA * * 1/2

Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia esconden muchos secretos.
Ricardo Darín puede sostener una película él sólo sin mayor problema, de eso no hay duda. Su actuación en Black Snow (2017) es además una prueba de su probada versatilidad. Es una lástima que ahora su buena actuación no sea suficiente, para salvar una película con una premisa interesante, cierto, pero que no logra salir a flote de un letargo narrativo durante poco más de su primera mitad. Leonardo Sbaraglia y la catalana Laia Acosta cierran el triángulo protagónico, interpretando a un matrimonio, Marcos y Laura, de visita en Argentina, debido a que el padre del primero ha fallecido. Marcos desea enterrar sus cenizas en el lugar donde ocurrió una tragedia familiar durante su adolescencia: su hermano menor fue asesinado, accidentalmente, por el hermano mayor, Salvador (Darín), mientras se encontraban de cacería en el bosque. Dirigida por Martin Hodara, la narración intenta construir un suspenso que avanza demasiado lento. Pero la presencia de Darín, barbudo, de profunda mirada azul, y un afortunado pathos -que lo convierten en algo cercano a una bomba de tiempo a punto de estallar-, le agregan al asunto un aire enigmático más o menos rescatable. Las actuaciones del resto del reparto son buenas (ahí tenemos también a un ya avejentado Federico Luppi, quien guarda muchos secretos y respuestas sobre el desafortunado suceso familiar), pero las buenas ideas y la interesante premisa agarran vuelo y fuerza demasiado tarde. 

martes, 4 de julio de 2017

OKJA * * 1/2


Okja y Seo-Hyun Ahn 

Crear una historia que realmente conmueva, entre una niña y un enorme animal generado digitalmente es un reto difícil de conseguir en una película. En Okja (producción de Netflix), el realizador surcoreano Joon-ho Bong (The Host, SnowPiercer), consigue transmitir, de una forma creíble y convincente, el inquebrantable lazo emocional entre una humilde niña campesina surcoreana, Mija (Seo-Hyun Ahn), y su gigantesca mascota, Okja. Esta última (es hembra, por cierto) pertenece a una especie de "súper-cerdos" (más bien parecen hipopótamos hiperdesarrollados con orejas largas) creada artificialmente por una industria con facha de "eco-amistosa" y protectora de animales, dirigida por Lucy Mirando (Tilda Swinton). Okja es parte de un grupo de siete de estos cerdos, que fueron repartidos alrededor del mundo siendo bebés. Ahora la compañía busca recuperarlos, y no precisamente para protegerlos, sino para convertirlos en una cuantiosa y redituable fuente de carne. Es una lástima, pero Jake Gyllenhaal (un buen actor usualmente) tiene una de sus peores actuaciones (parece una pésima imitación de Jim Carrey), mientras Tilda Swinton no está tan extraordinaria como siempre, en una actuación buena, pero que es poco más que una caricatura. La película es una funcional y entretenida aventura con mensaje ecologista (tal vez llegue a gustarle a los niños), que tal vez peca de ser demasiado excéntrica. Lo malo, es que al tratar de alternar entre el inglés y el coreano pierde mucha de la conexión y química que pudieron haber tenido sus personajes. Al final, la película sabe cómo tocar -muy hábilmente- una vena emocional en el espectador. Aunque sea una muy pequeña.

domingo, 23 de abril de 2017

OZZY * * 1/2

PERROLLÓN. Ozzy, un beagle con "sueños de fuga".
En películas de animación los perros son una apuesta –casi siempre- segura de que habrá diversión peluda garantizada. “Rápido y Peludo” (2016), producción hispano-canadiense, hace una apuesta hacia algo más grande y arriesgado: una historia que es, básicamente, una trama carcelaria de “grandes escapes”, protagonizada casi en su totalidad por perros parlantes. Y aunque el filme, dirigido por los españoles Alberto Rodríguez (en su primer largometraje animado) y Nacho La Casa (co-director), y escrito por Juan Ramón Ruíz de Somavía, lleva un par de premios en su haber (Ganador del premio a “Mejor Largometraje de Animación” por el Círculo de Escritores Cinematográficos, y el premio Gaudí al “Mejor Filme de Animación”), que nos hacen tener más expectativas respecto a lo que al final acaba ofreciendo, “Rápido y Peludo” es un efectivo entretenimiento para la audiencia a la que va dirigida: el público infantil.

La película, protagonizada por un perro ojiazul, aterriza de manera aceptable sus referencias a películas clave ambientadas en prisión, y que intentan reflejar la torturante vida en su interior. Tal vez los peques no las captarán, pero los adultos que se animen a darle una oportunidad al filme encontrarán referencias muy obvias para cinéfilos a películas como Papillón (1973) y Escape de Alcatraz (1979), hasta más recientes, como Sueños de Fuga (1994). Ozzy, nuestro héroe, es un beagle que lleva una vida feliz junto a su familia (eso cuando el niño que entrega el periódico no está atormentándolo junto a su pit bull), formada por un joven matrimonio de artistas que se dedican a hacer cómics. Pero es la pequeña hija  con quien el perro pasa los mejores momentos, especialmente, jugando al frisbee. Sin embargo, cuando la familia tiene que viajar a Japón durante un mes a una convención de cómics (¿hay convenciones tan largas de cómics?), no sabrán qué hacer con Ozzy. Para poder viajar, el perro tendría que pasar antes un periodo en cuarentena. Lo malo, es que no hay mucha gente disponible para cuidarlo mientras ellos se van de viaje.

La solución será dejar a Ozzy en un Hotel-Spa para perros, con todos los servicios que un hotel para humanos podría tener. Los problemas para el pobre Ozzy comienzan cuando descubre que el hotel no es más que la facha para cubrir lo que en realidad es una cárcel, en donde todos los perros que ahí caen son hechos prisioneros, y obligados a trabajar fabricando frisbees. A pesar de que al principio la historia no se sostiene muy bien, e incluso, es algo inverosímil (¿no había algo más accesible y económico como una pensión para perros, por ejemplo?), la trama despega verdaderamente cuando nuestro protagonista llega a la cárcel. Ahí conocerá a un perro salchicha con anteojos de fondo de botella (claramente inspirado en el Louis Dega interpretado por Dustin Hoffman en Papillón), su compañero de celda, con quien planeará el gran escape de la prisión. Esto al ritmo de una banda sonora con clarines y flautas, que recuerdan la música de The Great Escape (1963), otro clásico filme de “grandes escapes” que, como Papillón diez años más tarde, fuera protagonizado por Steve McQueen. (tal vez de ahí los ojos azules de Ozzy).

¿De dónde lo de “Rápido y Peludo”? Como si Ozzy no tuviera suficiente con ser explotado y torturado en prisión, un perro chihuahua de nombre Vito, el clásico líder del lugar que a donde quiera que va está escoltado por perros boxer, lo acabará reclutando “voluntariamente a fuerza” para competir en carreras arregladas. Su mayor reto será vencer a un contrincante protegido por el jefe de la prisión, quien es un San Bernardo aficionado a construir modelos a escala con piezas en forma de huesos.


Quizás Ozzy sea más disfrutable si a uno le gustan los perros. Es más, creo que es casi un requisito indispensable si se desea pasarla bien con la película. Si bien la animación no es extraordinaria, es visual y técnicamente pasable. En ocasiones,  los movimientos de los personajes son algo tiesos. Tal vez sea mucho pedirle a la película. Al menos, los perros lucen creíbles y convincentes (con detalles, como el pelaje y la nariz, bien hechos). El problema es que, con todo y su bienvenido intento paródico, la película no es lo suficientemente graciosa. Es cierto, tiene un encanto perrunamente particular, pero no hay suficientes chistes para que los adultos pasen una hora y media completamente entretenidos. El veredicto final lo tendrán los niños.

sábado, 1 de abril de 2017

THE FOUNDER * * * *

Michael Keaton como Ray Kroc.
The Founder es, básicamente, "McDonald's, La Historia jamás Contada". Una de las preguntas inevitables que invita a formularnos este filme, dirigido por John Lee Hancock (The Blind Side, The Alamo) es: ¿Quién fue el verdadero fundador del máximo emporio de comida rápida en el mundo? "El éxito detrás de todo esto, no fue tanto el producto, sino el nombre", dice Ray Kroc (Michael Keaton, magnífico) a los hermanos McDonald (Nick Offerman y John Carroll Lynch), como revelándoles algo de lo cual ni ellos mismos se habían percatado. Al abrir su pequeño pero exitoso restaurante (por los 1930s-1940s), los McDonald fueron capaces de servir hamburguesas a sus clientes en cuestión de escasos minutos. 1954, entra a escena Kroc, un frustrado vendedor de máquinas para malteadas instantáneas, quien fascinado por la eficaz y rápida maquinaria detrás del restaurante, decide proponerles algo a los hermanos: "¡Deben franquiciar!". De ser una alegre, ágil, vivaz, y optimista historia (un poco en tono documental, otro poco en tono de fábula), a la mitad The Founder se convierte en un obscuro relato sobre la ambición y el gran poder del dinero para corromper. Hay que admitirlo, Kroc tuvo la suficiente visión para "tomar" (¿o más bien "robar"?) la idea de los McDonald, y expandirla y transformarla en el concepto que, aquí y en China, todos conocemos hoy en día; el restaurante de hamburguesas familiar de los "arcos dorados". The Founder es una historia fascinante, en especial, por la gran capacidad de Hancock para contarla. Nos engancha y revela gradualmente el lado obscuro del corporativismo expansionista estadounidense, en la forma del voraz y, al final, inescrupuloso Kroc, un visionario y genio de los negocios.

LOGAN * * * *

Hugh Jackman tomando su segundo aire como "Wolverine".
Desde que vemos el poster de Logan, sabemos que nos enfrentamos a una película de "Wolverine" que es arena de otro costal. Esta tercer película (que en su título usa por primera vez el nombre original del personaje) sobre el "X-Man" con capacidad para autoregenerarse, navajas retráctiles en las manos, y esqueleto indestructible de adamantium, aborda el gradual ocaso del superhéroe. Wolverine se enfrenta ahora al deterioro y la vejez al ver sus poderes desvanecerse. Es su filme más sangriento y violento a la fecha (el primero en ser clasificado sólo para adultos), Hugh Jackman retoma al personaje por novena vez, y lo hace con una energía, fuerza, y en especial, peso dramático nunca antes visto. Logan se siente como un western instalado en un futuro lejano (año 2024), con la escuela del ahora nonagenario profesor Xavier (Patrick Stewart) como un recuerdo del pasado, y en donde incluso hay cómics inspirados en las hazañas de los X-Men. En la zona fronteriza de México, nuestro héroe -ahora trabajando como chofer-, debe cumplir con una misión: llevar a una poderosa niña mutante (Dafne Keen, verdaderamente temible) a Dakota del Norte, a un lugar llamado "El Edén", en donde se presume otros niños mutantes han huido de una persecución llevada a cabo por un científico (Richard E. Grant). Logan está llena de violencia inquietante, sobretodo en las escenas donde vemos a la niña mostrar su lado menos vulnerable y más letal, ejecutando villanos en un parpadear. Aunque la historia es esencialmente una trama de persecución-y-huída, lo más rescatable de la misma es la completamente nueva y más madura dimensión que se le da al personaje. ¿Será este el capítulo final?

miércoles, 15 de marzo de 2017

THE LEGO BATMAN MOVIE * * * * 1/2

EL DÚO LEGO-DINÁMICO.
En "The Lego Movie" (2014) Batman casi se robó la película. Tres años después, Batman tiene ahora su propia y merecida película "Lego", y no pudo llegar en mejor momento. Después de los fracasos que fueron "Batman v Superman" (la idea de los ojos brillantes de Batman la sacaron, precisamente, de "Lego Movie") y "Suicide Squad", "The Lego Batman Movie" se siente como una bocanada de aire fresco. Como en "The Lego Movie", este nuevo filme (inspirado en los juguetes-bloque clásicos) te tiene riendo desde el principio. Es un magnífico filme animado, impresionante por su nivel de complejidad y detalle en la recreación, literalmente, bloque por bloque del universo gótico de Batman. Y también es una genial, inteligente, e hilarante parodia del personaje perteneciente a DC Comics. Dirigida ahora por Chris McKay, la película parodia los filmes de Christopher Nolan (con Will Arnet nuevamente haciendo la voz de Batman, quien más que sonar como Christian Bale, suena como una versión aguardientosa de Clint Eastwood y Mickey Rourke), incluyendo otras facetas del hombre murciélago del pasado (incluye la de Adam West de la serie de los 1960). Aquí, Batman tiene que pelear con su archinémesis, The Joker (Zack Galifianakis), quien luego de tratar de destruir Ciudad Gótica con una bomba, orquestará un plan para deshacerse de nuestro héroe para siempre; todo porque éste le ha roto el corazón al decir que no significa nada para él. En general, toda la historia explota divertida e inteligentemente el eterno conflicto existencial de Bruce Wayne, como un solitario y obscuro personaje, retratándolo como un amargado, orgulloso, y ególatra superhéroe. Se niega a trabajar en equipo con la nueva comisionada (Rosario Dawson), y a escuchar los consejos de su mayordomo, Alfred (Ralph Fiennes), sobre dejar de estar solo y adoptar a un chico huérfano, Dick (Michael Cera). No nada más los niños la pasan bien. Los adultos encontrarán referencias por doquier al cine, a la tv, y en general, a la cultura pop. Entre los villanos están los Gremlins, el Kraken de la primer Clash of the Titans, los robots de Dr. Who, los hombres de negro de Matrix, etc. ¿Vendrá en el futuro una "The Lego Superman Movie"?

viernes, 10 de marzo de 2017

MANCHESTER BY THE SEA * * * *

Kyle Chandler y Cassey Affleck.
El personaje interpretado por Cassey Affleck (ganador del Oscar a "Mejor Actor" este año) en "Manchester by the Sea", es como un acertijo difícil de descifrar. Es inaccesible e impenetrable. Más o menos como la película en sí. Aunque al inicio del filme de Kenneth Lonergan uno batalla un poco por penetrar en una historia que salta muy arbitrariamente entre el pasado y el presente (lo que acaba haciéndola algo difícil de seguir durante su primera mitad), "Manchester by the Sea" es un buen melodrama. Está fabulosamente actuado, no nada más por Affleck (quien es como una bomba de tiempo a punto de explotar), sino por todo su reparto, incluyendo a Lucas Hedges (nominado al Oscar a "Mejor Actor de Reparto"), y Michelle Williams (nominada a "Mejor Actriz de Reparto"). El filme es un verdadero dramón. El personaje de Affleck, Lee, un hombre hosco y con tendencias violentas, vive al día haciendo todo tipo de trabajos. Una gran tragedia de su pasado lo ha marcado para siempre. La vida de Lee cambia radicalmente, cuando descubre que su hermano fallecido (Kyle Chandler) lo ha nombrado en su testamento como el "tutor" de su hijo, Patrick (Hedges), hasta que el chico sea mayor de edad. Tenemos una historia agridulce, con una gran dirección de actores, sobre un tío redescubriendo la paternidad junto a su sobrino, quien a su vez, está en plena etapa de la adolescencia. "Manchester" tiene ratos graciosos, con guiños de comedia, sobretodo en esa tensa relación entre Lee y Patrick, los cuales tratan de construir un lazo mientras sobrellevan su drama en común.

FLORENCE FOSTER JENKINS * * * *


Meryl Streep y Hugh Grant.
Es irónico decirlo, pero la actuación de Meryl Streep en "Florence Foster Jenkins" no tiene una sola "nota falsa". Irónico, si consideramos que en este filme encarna a la que fue, con seguridad, la peor cantante en la historia de la música. Stephen Frears consigue un filme que funciona muy bien no nada más como una comedia, sino como una conmovedora y tragicómica historia de amor. Mientras, nosotros como espectadores no sabemos si reír o llorar. Florence, una millonaria aficionada a la música, pone a prueba a su audiencia, al someterlos a escuchar sus "melodiosos falsettos" en la forma de berridos y chillidos (es un reto escuchar su interpretación del aria de La Reina de la Noche de "La "Flauta Mágica", de Mozart). El público podía ser sumamente cruel, y no dudaba en reír a carcajadas desde sus asientos. Pero es Hugh Grant, interpretando a su marido sin mucho oficio ni beneficio, quien muestra el lado dramático del relato. No nada más era el verdadero orquestador de estos circos (acarreaba audiencias con pagos de por medio), sino que hacia hasta lo imposible por deshacerse de los periódicos que publicaban malas críticas de los recitales. Pero tiene una razón muy especial, y cuando nos enteramos de la misma no tenemos más remedio que simpatizar con él y tocarnos el corazón. Ah, y también con su pianista de cabecera (Simon "The Big Bang Theory" Helberg), quien, poco a poco, acaba construyendo un peculiar lazo de amistad con Jenkins. Parece increíble, pero el único disco que Jenkins grabó vendió miles de copias, e incluso llegó a cantar en el Carneguie Hall. Frears entrega un buen filme de época, con diseños de producción y vestuario maravillosos, así como una gran actuación de Streep (le arrebataron el Oscar, lástima). A cubrirse los oídos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

WHY HIM? * * 1/2

¿POR QUÉ YO? Brian Cranston y James Franco.
Nada que no hayamos visto antes. A pesar de ser vulgar y malhablada casi cada 5 segundos, con "Why Him?" acabé riéndome más veces de las que esperaba. James Franco sabe inundar de carisma el filme desde el primer instante que aparece en pantalla, con su personaje de millonario-hippioso-excéntrico, decidido a luchar o morir en el intento por ganarse la simpatía y confianza de su futuro suegro (genial Brian Cranston). Es cierto, el resultado no es más que una simple comedia para pasar una tarde ociosa post-navideña, pero vale la pena gracias a que, por debajo de todo, tiene algo de corazón.

TROLLS * * * 1/2

CON BUENA SUERTE.
 Poppy (Anna Kendrick) y Branch (Justin Timberlake)
Específicamente hecha para audiencias infantiles, "Trolls" tiene magia colorida suficiente para que también los adultos pasen una hora y media entretenidos. Para empezar, su trabajo de animación es fantástico, así como su producción musical (por cierto, es también un musical), con canciones producidas por Justin Timberlake (quien también presta su voz a un personaje). Hay, en general, buen humor a lo largo del filme. La historia es muy básica, fácil de seguir, sin complicaciones. Vamos, predecible. Pero debo confesar que con la disposición adecuada, estás criaturitas (basadas en los "Trolls de la Buena Suerte", creados por Thomas Dam), con cabelleras locas y en permanente estática, te arrastran a su multicolor y aterciopelado universo gracias a que tienen encanto de sobra.

lunes, 30 de enero de 2017

LO MEJOR DEL 2016

Mi lista con lo mejor que -hasta el momento- he podido ver del 2016, con la posibilidad de ser actualizada en las próximas semanas. 

1.- Kubo and the Two Strings
2.- La La Land
3.- Zootopia
4.- Arrival
5.- The Birth of a Nation
6.- The Witch
7.- Captain America Civil War
8.- Hail, Caesar!
9.- Hell or High Water
10.-Sully
11.-American Honey
12.-Hidden Figures



Hell or High Water
Hidden Figures


Hail, Caesar!

Kubo and the Two Strings

La La Land

The Birth of a Nation

Zootopia


viernes, 27 de enero de 2017

XXX: RETURN OF XANDER CAGE * *

Vin Diesel y Deepika Padukone.
Xander Cage debió quedarse en donde estaba, perdido en el limbo, con todo y su abrigo de peluche. ¿Era necesario que volviera a interpretarlo Vin Diesel, después de casi 15 años de haberse estrenado la primera "xXx"? La verdad, no. Pero bueno, aquí lo tenemos de nuevo, más "vindiseliano" que nunca, con todo su pelón e insoportable carisma. Si creíamos que "Suicide Squad" había sido mala, basta ver "xXx: Return of Xander Cage" para convencernos que ambas están cortadas con la misma tijera. Tenemos prácticamente una copia calca de la misma premisa. En algún punto de Latinoamérica, Cage es obligado a salir de su autoexilio (en donde se encuentra robando señales satelitales para que la gente pobre pueda ver el fútbol), para enfrentar a un nuevo villano, Xiang (Donnie Yen), quien se ha robado un dispositivo capaz de desactivar satélites, y usarlos como proyectiles. Para ello, formará un equipo diverso y variopinto, que lo ayudará en su misión (sus miembros son presentados, de una forma "muy original", al estilo "Suicide Squad"), todos bajo las órdenes de una estirada ejecutiva (Toni Collette). Sonará obvio, pero la película está confeccionada específicamente para fans de Vin Diesel, quienes se deleitarán viéndolo hacer toda clase de jaladas imaginables, y proezas que desafían, no nada más la gravedad, sino toda lógica y sentido común. Es cierto, esta nueva "xXx" es, en resumen, cine desechable y pura basura. Pero basura palomera a final de cuentas. Si uno se deja un poco, te acaba entreteniendo muy domingueramente, eso si no tienes otra cosa mejor que ver -o gastarte el dinero- el fin de semana.

NOCTURNAL ANIMALS * * * 1/2

ANIMALES LYNCHEANOS  
 Amy Adams.
En lo personal, "A Single Man", primer largometraje de Tom Ford, me gustó más que "Nocturnal Animals", su más reciente película. Lo cierto, es que el diseñador de modas convertido en cineasta, es un buen director. No nada más demuestra una sensibilidad visual, sino una evidente capacidad para extraer grandes actuaciones de sus actores. Me pareció algo injusto que haya sido ignorada la extraordinaria actuación de Jake Gyllenhaal en las nominaciones al Oscar de este año, tomando en cuenta nada más la -como siempre- excelente actuación de Michael Shannon, en un papel secundario. Amy Adams no se queda atrás. Su interpretación de una artista visual, Susan, quien poco a poco se ve afectada por la lectura del borrador de la primer novela de su ex marido (Gyllenhaal), es igualmente notable. Basada en la novela de Austin Wright, "Nocturnal" cuenta paralelamente la historia que Susan lee, un relato "neowestern", sobre una familia que es atacada en la carretera por tres tipos (Aaron Taylor-Johnson, como el "líder", está fenomenal), con consecuencias trágicas. Un policia (Shannon) ayudará al padre de familia (también Gyllenhaal) a encontrar a los criminales, y a que se haga justicia. Sin duda, el relato que es leído acaba siendo mejor y más interesante, dramáticamente hablando, que la algo telenovelesca y predecible historia de la artista. Lo cierto, es que en general al filme le falta algo más de profundidad en sus temas (la justicia por propia mano, por ejemplo), mientras Tom Ford acaba dando un poco más de prioridad al estilo y a su narrativa experimental.

jueves, 19 de enero de 2017

ASSASSIN'S CREED * *

Ariane Labed y Michael Fassbender
No puede esperarse mucho de adaptaciones al cine de videojuegos. Y no se necesita estar muy versado en el tema, para darse cuenta que "Assassin's Creed" es un ejemplo más de esos filmes que se sienten sin mucha razón de ser. Reconozco que casi por la mitad batallé un poco para no acabar perdido en su premisa: un presidiario condenado a muerte (Michael Fassbender, quien también produce), es usado como "conejillo de indias" por una secta de templarios, para mandarlo, usando una máquina llamada "Animus", a la Andalucia del año 1492. Esto, a través de una especie de "regresiones" (o algo así), para "reencarnarlo" (o algo así) en Aguilar, un antepasado suyo, perteneciente a una secta llamada "Assassin's Creed". Si el tipo recupera una preciada reliquia, la "manzana del Edén", de las garras de la Santa Inquisición, recibirá como recompensa su libertad. Una científica (Marion Cotillard), la creadora de la máquina, supervisa estos viajes, con el pretexto de encontrar la cura para la violencia en el ser humano. ¿Pretenciosa? ¿Jalada? Absolutamente. Pero en realidad, ese es el menor de los problemas del filme, dirigido por Justin Kurzel, de quien debo confesar me gustó (con ciertas reservas) su "Macbeth" (con Fassbender y Cotillard también, precisamente). "Assassin's Creed" tiene secuencias de acción muy rescatables, con persecuciones por calles medievales estilo "parkour", y buenas peleas. Sin embargo, su historia es tan hueca, sin alma y sin entrañas, sin preocuparse realmente por que sus personajes nos importen, o por una narración que te atrape, que su famosa manzana acabó sabiéndome insípida y algo podrida.

martes, 17 de enero de 2017

ROGUE ONE: A STAR WARS STORY * * * *

Felicity Jones, Diego Luna, y el resto de la banda. 
El mensaje está claro. El renovado universo de Star Wars sigue dispuesto a permanecer abierto a la diversidad racial. Rogue One: A Star Wars Story, el primer intento de ramificar la saga con una historia, supuestamente, "independiente" (la verdad, no tanto como se dice) de la franquicia  principal, sigue luciendo un reparto multirracial. Ahora, son actores asiáticos los que tienen un peso considerable, con las estrellas del cine chico Donnie Yenn y Wen Jiang, en el reparto. Además, Forest Whitaker interpreta un personaje pequeño pero relevante, Saw Gerrera, líder moral de la rebelión que se está gestando en contra del ya formado Imperio. Además, un mexicano tiene por primera vez un papel protagónico en la saga, Diego Luna, como un piloto a-la-Han Solo. ¿Tendrá algún mensaje político todo esto, considerando los tiempos que se viven en E.U.? Apuesto que sí. 

Es ahora de las manos de un joven realizador, Gareth Edwards (Monster, Godzilla), que regresamos a "una galaxia muy, muy lejana". "Rogue One" funciona perfectamente como una secuela del "Episodio 3: Revenge of the Sith", y una precuela del "Episodio 4: A New Hope" (se llegará a rebautizar en el futuro como el "Episodio 3.5"?). De hecho, su historia se encuentra instalada tan sólo un poco antes de ese último episodio, en donde se narra cómo un grupo variopinto de rebeldes-renegados unen sus fuerzas para planear una operación crucial: robar los planos de la famosa "Estrella de la Muerte". Aquella "arma de destrucción masiva" hecha para destruir planetas enteros. Gracias a ellos, Luke Skywalker pudo destruirla en "A New Hope".

Rogue One trata de establecer su "independencia" de la saga original desde el inicio. Si uno espera escuchar el icónico tema musical al inicio, con sus resonantes y triunfantes metales iniciales, con el "crawl" contándonos el resumen de lo que estamos por ver, acabará boquiabierto y con un signo de interrogación en la frente al ver que no es así. Estamos entrando en un universo alterno de Star Wars, aunque no del todo diferente. En realidad, la fórmula de Star Wars no cambia mucho en lo que se nos cuenta. Tenemos nuevamente a una heroína cortada con la misma tijera que el personaje de Daisy Ridley en el "Episodio VII", Jyn Erso (Felicity Jones), predestinada a cumplir una misión importante, valiente, y con la "fuerza" acompañándola siempre. 

Hay algo que sí separa a "Rogue One" por completo del canon Star Wars, y es la ausencia de jedis y de sables láser. Aunque hay un personaje, Chirrut Imwe (Donnie Yen), una especie de místico-religioso invidente, diestro en artes marciales, que se pasa casi todo el tiempo mencionando e invocando a la "fuerza", la película está deslavada de todo el misticismo Jedi. La historia se centra en Jyn, una chica "skywalkeriana", quien siendo una niña vivió el trauma de ver a su madre ser asesinada por el villano imperial en turno, Orson Krennic (Ben Mendelshon), un antiguo colega de su padre, Galen (Mads Mikelssen). Galen es la verdadera mente maestra detrás de la "Estrella de la Muerte". 

Al ser capturada Jyn y su familia por la Confederación de Sistemas Independientes por sus nexos con el Imperio, a ésta se le ofrece la oportunidad de redimirse ante la Alianza, cumpliendo la misión de robar los planos. No estará sola. Junto a ella estarán Chirrut, Baze Malbus (Wen Jiang), Bodhi Rook (Riz Ahmed), así como Cassian Andor (Luna) y su compañero androide, K-2SO (voz de Alan Tudyk), un robot imperial que se ha pasado a luchar con los buenos. El robot es como un C3PO, pero del doble de tamaño, más tosco y rudo.

Básicamente, "Rogue One" es una película bélica al estilo "The Dirty Dozen". Hay un par de cameos de dos androides famosos (¿es necesario decir sus nombres?), además de que Lord Vader aparece en un cameo extendido, con todo y voz de James Earl Jones (suena algo cansada ya, pero todavía poderosa y amenazadora). Si hay algo impresionante en cuanto a efectos especiales se refiere, es ver a Peter Cushing "resucitado", en una versión digitalizada de su clásico personaje, Moff Tarkin. Una gran demostración de la magia de la tecnología digital, que nos da la presencia casi fantasmagórica de Cushing a lo largo del filme, diciendo sus diálogos con la misma frialdad y severidad con que lo hizo en "A New Hope" (teniendo como base el rostro y voz del actor Guy Henri). Esto hace que nos  preguntemos: ¿Cuál es el futuro profesional de los actores de carne y hueso? ¿Estarán destinados a ser sustituidos por versiones digitales? ¿Qué tan contento estaría el mismo Peter Cushing de ver una copia calca de sí mismo? Y eso no es todo, ya que también en un momento del filme aparece una versión digital rejuvenecida de Carrie Fisher, de 19 años (versión 1977), en donde ella misma prestó su rostro para la reconstrucción (con ayuda de la actriz Ingvield Deila para los movimientos faciales). ¿Era necesario? Para mi, no tan indispensable. 

"Rogue One" es un filme de Star Wars entretenido, espectacular, y logrado. Sin embargo, se nota a lo largo de la película un afán, muy forzado, de arrojar aquí y allá referencias al primer filme de 1977, para conectarlos lo más posible. "Rogue One" es muy buena, pero no acaba teniendo los elementos que la puedan acabar convirtiendo en un clásico, a la altura de los filmes originales, como personajes  memorables. En ese sentido, Diego Luna está aceptable, aunque el personaje de héroe de acción le acaba quedando algo grande. No se muestra muy capaz de sostener el filme por sí solo. Por el contrario, Felicity Jones, ofrece una magnífica actuación, llevándoselo de calle. Rogue One ofrece una experiencia similar -o casi- a la de los primeros filmes de Star Wars. Gareth Edwards hace de esta pequeña anécdota una emocionante experiencia.

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