jueves, 22 de noviembre de 2007

DVD: MULHOLLAND DRIVE * * * * *

Lewis Carroll escribió "Alicia en el país de las maravillas" en 1865, a petición de una niña llamada Alicia Liddell, basada en una historia que Carroll le había contado antes, sobre una niña que, en pleno verano, llega a un mundo de fantasía por seguir a un conejo nervioso, apurado por llegar a una cita, un mundo donde la lógica será confrontada y el absurdo es moneda corriente en sus personajes. David Lynch retoma la premisa argumental del libro de Carroll en su película Mulholland Drive (Francia-E.U. 2001), para ofrecer una visión moderna, obscura y retorcida de la historia de Alicia en el País de las Maravillas.

Una elegante y atractiva mujer, Rita (la mexicana Laura Elena Harring), huye de unos mafiosos italianos hacia Beverly Hills, luego que su limusina es impactada por un auto a exceso de velocidad, precisamente en la famosa avenida Mulholland Drive, en medio de la noche. Agotada y herida, Rita despierta en el porche de un edificio, y se introducirá a uno de los apartamento, a donde llegará poco después Betty (Naomi Watts), sobrina de la dueña del lugar y aspirante a convertirse en actriz de cine, encontrando a Rita desorientada y amnésica.

Betty ayudará a Rita a recuperar la memoria, su identidad, mientras intenta participar en la audición para una película, en la que mafiosos se encuentran involucrados en su producción, con un enano deforme como jefe en las decisiones finales.

Mulholland Drive va más allá del simple ejercicio estético, un proyecto que surgió a partir de un programa piloto que Lynch propuso para una teleserie al estilo de Twin Peaks (1990-1991), una serie creada por el realizador y de la cual hizo una adaptación al cine en 1992, pero que fue rechazada por lo compleja que resultó a los ejecutivos. Al final, Lynch decidió tomar ese programa piloto y transformarlo en una película, siguiendo más o menos el mismo camino de Twin Peaks, dando como resultado una auténtica película surrealista, en la que cabe incluso la acostumbrada crítica fuerte y aguda al sistema cinematográfico de Hollywood. Un filme barroco en su puesta en escena, y que tiene elementos anacrónicos de los 1950 y 1960, (la secuencia de créditos inicial es un baile a ritmo de swing), haciendo de Mulholland Drive un relato onírico, enfermizo, demencial y desquiciante, acerca de la pesadilla de una actriz frustrada por no poder salir adelante en su carrera y quedar relegada a papeles secundarios.

Lynch desarrolla una narración del cíclica, que parece interminable, del sueño dentro del sueño...¡dentro del sueño!, del cine dentro del cine, en una edición magnífica de Mary Sweeney, nutriéndose del film noir como en casi toda su filmografía, en donde no deja de sentirse un tono pesimista y decadente, junto a la notable fotografía de Peter Deming. Una metáfora sobre el idílico estrellato de Hollywood y sus víctimas más directas: las actrices jóvenes. Para Lynch, los productores millonarios de los grandes estudios, son una mafia poderosa, bien reflejado en aquella escena en la que el director y productores de la película en la que desea actuar Betty, discuten en la mesa quién será la protagonista principal del filme.

Los personajes (y nosotros mismos como espectadores) están en la fina línea del mundo real y el mundo de los sueños, y como sucede siempre en los filmes de Lynch (Eraserhead/1977 o Lost Highway/1997), no se puede distinguir cuando empieza uno y termina el otro, o será que los dos son siempre el mismo, que no hay mucha diferencia entre ambos. Será que esa cajita azul que abren Betty y Rita es la llave que abre un espacio hacia esa locura y caos, donde los sueños nunca terminan.

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