miércoles, 15 de agosto de 2007

CINE ANIMADO: THE SIMPSONS MOVIE * * * *

Tardó mucho tiempo en materializarse, pero después de 18 años en televisión Los Simpson, la serie animada más exitosa de los últimos tiempos, por fin ha tenido su tan ansiada y esperada adaptación cinematográfica en Los Simpson: La Película (The Simpsons Movie, E.U., 2007). Está de más aclarar que, como su trailer lo indica, el filme es en 2-D, es decir, en su tradicional animación bidimensional, y no como se especulaba una película con actores de carne y hueso, o incluso, una versión tridimensional trabajada digitalmente, como pudo verse en un capitulo de la serie, cuando Homero y Bart son tragados por un portal a un espacio en 3 dimensiones.

En ese sentido, todo apunta a que veremos en pantalla grande algo así como un capítulo televisivo extendido, de hora y media de duración. La verdad sea dicha, no está lejos de ser así, al menos en lo que a guión se refiere, ya que la película es una más de las aventuras de la amarillosa familia en Springfield, con uno más de sus toques de ciencia ficción, así como su mordaz crítica al “american way of life”, al gobierno, al ciudadano norteamericano promedio; la burla a la ignorancia y a la torpeza, esto último encarnado en la verdadera estrella del filme, no Bart Simpson, el primogénito, sino Homero Simpson, su padre.

Si por algo vale mucho la pena ver este primer filme de los Simpson, creados en 1989 por Matt Groening, primero en forma de pequeños cortos animados que aparecían en los intermedios de un talk show, no es nada más para ver varios de los incontables gags que el grupo de guionistas, como James L. Brooks y el mismo Groening, tenían archivados desde hace tiempo, sino para apreciar el tratamiento digital que los realizadores aplicaron a muchos elementos de la película, no muy novedoso en el sentido de que la teleserie animada Futurama (también creada por Groening) también goza de este tratamiento digital, pero hace que los Simpson luzcan modernos, renovados visualmente hablando.

La película narra cómo los habitantes de Springfield, no se han dado cuenta del golpe a la ecología que están provocando al contaminar su lago, arrojando toda clase de porquerías, provocando así un caldo radiactivo impresionante. Homero no se quedará atrás y pondrá su granito de arena, cuando luego de adoptar un cerdo como mascota, tenga la soberana ocurrencia de arrojar los desechos del animalito (que no serán pocos) al lago, provocando monstruosas y asquerosas consecuencias. Su proeza llegará hasta Washington, donde nada menos que Arnold “El Governator” Schwarzenegger se encuentra ocupando la silla presidencial, ocasionando que una organización especialista en cataclismos ambientales, la EPA, encapsule a Springfield con todo y habitantes.

Los Simpson se las arreglarán para escapar a Alaska, antes de que Homero acabe linchado por los enardecidos springfieldianos, teniendo además otros problemas de carácter doméstico, como ver que a Bart cada vez más le gusta la idea de tener a Flanders como padre.

He sido un seguidor de la serie desde sus inicios, y si muchos hemos criticado al programa de haber bajado la calidad de sus historias, debo admitir que con su película los Simpson vuelven a la vida, dando el repunte ideal para que uno vuelva a dirigir la atención a la teleserie. La película es muy divertida. Al inicio es difícil dejar de reir con las imparables tonterías y cochinadas que Homero hace y dice, sin bajar la guardia un solo momento.

Hay situaciones de puro delirio, como aquella pesadilla que tiene Homero con la canción del “Puerco Araña” de fondo, pero lo cierto es que todos los miembros de la familia tendrán su oportunidad de lucirse: Lisa como una especie de política-ecologista estilo Al Gore, Bart apareciendo como Dios lo trajo al mundo, en una de las mejores escenas de la película, Marge sin cambiar en su papel de mamá angustiada y desesperada, y la bebé Maggie todavía sin decir palabra alguna, pero teniendo su momento al salvarle el pellejo a la familia, en un momento crucial.

Todos vemos algo de nosotros en la familia Simpson en algún momento. Si hay algo que siempre sale a relucir en ellos, por encima de tantos problemas, dificultades y tonterías de su par de elementos masculinos (léase, Homero y Bart), es la parte cálida y familiar que al final les ayuda a salir adelante. El mensaje de unión familiar.

++ Matt Groening ha confesado haberse inspirado en su propia familia a la hora de concebir a la disfuncional familia Simpson.
++ En un principio, los Simpson iban a ser una familia negra, pero para evitar polémicas raciales se decidió por un fuerte color amarillo.

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