viernes, 13 de febrero de 2009

LA SECUENCIA DE CRÉDITOS

Siempre me he preguntado porqué la Academia de Hollywood (o cualquier otra) nunca ha reconocido el arte gráfico en el cine. Por supuesto, el arte gráfico se encuentra presente en aspectos del diseño de arte, pero me refiero al arte de los créditos iniciales y/o finales. Muchos de ellos llegan a ser unas verdaderas obras de arte gráfico. Por ejemplo, son famosas todas las secuencias de créditos iniciales de las películas de James Bond, o aquella que abría Vertigo, de Alfred Hitchcock. Quizás algún día se les haga justicia. Mientras eso ocurre, inicio esta nueva sección dedicada a hacer una pequeña crítica y análisis de secuencias de créditos de películas que, en mi muy humilde opinión, así la merezcan. Empezamos con Insomnia, de Christopher Nolan.

La secuencia que abre Insomnia, es una cortísima serie de imágenes, que destaca por dos cosas: el gran trabajo tipográfico, dentro de un efecto de desenfoque y enfoque de los títulos (estos de color negro), y la imagen ampliada de una tela blanca, que se cubre rápidamente de sangre. La película se ambienta en Alaska, en una época en la que el sol nunca se oculta y las noches, por lo tanto, siempre están iluminadas. El protagonista, un detective de homicidios interpretado por Al Pacino, tiene un doble problema: demostrar su inocencia por el asesinato accidental de uno de sus compañeros y…el insomnio que le provoca la luz del sol en las noches.

El fondo blanco de los créditos, pretende simbolizar precisamente la pureza de la luz blanca del día a la que se enfrenta el protagonista. Mientras, el efecto que desenfoca los títulos (al grado de hacerlos ilegibles), hace hincapié en la debilidad y cansancio visual que Pacino debe vivir, noche tras noche. La música de fondo es solemne, en tanto se intercalan imágenes aéreas de las formaciones rocosas de Alaska, con otras del detalle microscópico del tejido de la tela blanca. La manera en cómo están armadas las imágenes, además de ir generando en el espectador una sensación de inquietud respecto a lo que verá más adelante en las historia, logra un juego visual interesante, en el que participan tanto la pureza simbólica del color blanco, con el del intrigante color rojo de la sangre.

Con esto se intenta crear una metáfora sobre el desafío que deberá enfrentar el personaje, un eficiente detective que, de pronto, verá “manchada” su reputación, su nombre, su alma, con la sangre derramada de un compañero. Esto es evidente cuando, poco a poco, nos demos cuenta de cómo la imagen del tejido se va alejando hasta ver que, de hecho, forma parte de la camisa del personaje de Al Pacino, quien intenta limpiarla con muchos esfuerzos. Sin duda, un estupendo trabajo visual.

5 comentarios:

Carlos M. Perez dijo...

Alex, le saludo. me gustaria mantener comunicacion con ud., le invito a que visite mi blog: www.carlosmanuelperez.blogspot.com

Deric dijo...

estoy totalmente de acuerdo! Deberia haver un premio a los créditos de las películas!

Jordi dijo...

Muchisimos son obras de arte y forman parte de la cultura de lo cotidiano.
Imagino que dedicaras alguna a Almodovar y sus fenomenales creditos pop llenos de simbolismo, color y collages. Y cargados de paralelismos como sus giones como el telon que se baja en Todo sobre mi madre y se levanta en Hable con ella.

Sí a su reconocimiento!!

Àlex Frias dijo...

Claro que sí Jordi! Tienes toda la razón respecto a las secuencias de los filmes de Almodóvar. En particular creo que son maravillosas las de "Todo Sobre mi Madre", "Hable con Ella" y "Volver". Y creo que la de Carne Trémula también es muy buena, pero tengo que revisarla.

Anónimo dijo...

Aprendi mucho

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