miércoles, 11 de febrero de 2009

VERA DRAKE * * * *


Fue nominada por la Academia de Hollywood en varias categorías (Mejor Director, Mejor Actriz y Mejor Guión) sin ganar alguna, pero Vera Drake (2004) fue multipremiada en su país de origen, Inglaterra, en los British Awards. Su protagonista, Imelda Staunton, fue premiada también en el festival de Venecia como Mejor actriz. Del prestigiado director y guionista británico Mike Leigh, Vera Drake es una película en la que, si bien no se luce con un guión estupendamente escrito -como en otras ocasiones-, sí consigue, por el contrario, una de sus películas más intensamente actuadas.

De hecho, lo primero que me vino a la mente al empezar a ver cada uno de los “inocentes” abortos que hace Miss Drake (Imelda Staunton poderosamente soberbia), es aquel filme de Claude Chabrol, Une Affaire de Femmes (1988), en la que la mujer protagonista (Isabelle Huppert) hacía abortos clandestinos en la casa que le prestaba una amiga prostituta. Esta mujer terminó ejecutada en la guillotina, en 1948, por el gobierno de Vichy, y hacia los abortos por dinero.

Vera Drake no tiene tales deseos lucrativos. Tenemos una madre de familia que hace abortos tan solo por realizar una buena y cristiana acción. No se detiene a pensar si está bien o mal, sólo quiere ser una buena samaritana. “Tan sólo quería ayudarles”, dirá luego a la policía.

Ambientada en el Londres de 1950, Vera Drake trabaja haciendo la limpieza en la residencia de una adinerada familia, lugar que servirá para exponer lo esencial del filme: la doble moral. Madres de familia adineradas llevan a sus propias hijas a abortar por el “qué dirán”.

A pesar de lo sencillo que pueda parecer el guión y lo sencillo de su trama, Leigh expone más preguntas que respuestas, con un final abierto y sin conclusiones concretas. Exhibe y critica la doble moral de las clases altas, y quien termina pagando todo es la responsable material de los abortos, pero.... ¿y las madres que llevaron personalmente a sus propias hijas a abortar? ¿Qué hay de los doctores, enfermeras e incluso monjas que sabían de estos abortos, pero callaban?

Todas estas preguntas quedan pendientes en el frío final. Pagó la mujer más inocente, ignorante, que sólo quería ser “buena persona”. Es verdad, resulta ambigua la postura de Leigh respecto al aborto, y si está a favor o en contra de ello es lo que menos termina importando. Su crítica social es la que se impone, en un filme en el que destaca una estupenda ambientación, excelentes sets, una fotografía neutra y un vestuario de primera categoría. El guión tiene un pero, con uno o dos personajes que no tienen la relevancia que merecen: la hija de Vera y su novio.

Lo mejor es la actuación de Imelda Staunton, quien llena la pantalla con su rostro de desolación y desesperanza. Nadie como ella para transmitir cómo los ideales se derrumban y destrozan, pedazo a pedazo, por dentro.

++ Los extras incluyen ficha técnica, ficha artística, ficha de doblaje, Tráiler, filmografías, entrevistas y premios.

2 comentarios:

Bargalloneta dijo...

vaig posar-me tant en la pell de Vera Drake que ho vaig passar fatal mentre veia la pel.lícula, aquesta dona , sincera, bona, que vol ajudar als altres d'una manera altruista i com la maltracten em va semblar una pel.lícula meravellosa. No puc dir el mateix de Happy!!!

Àlex Frias dijo...

Coincideix amb tú Mònica, i tant! L'actuació de la Imelda Staunton es magnífica, de veritat, i com dius, et fa posar-te a la seva pell.

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