viernes, 13 de febrero de 2009

THE ISLAND * * * 1/2

A la mitad de una absorbente persecución, el tiempo parece detenerse y el peligro pasa a segundo plano. La guapísima clon Jordan Delta 2 (Scarlett Johansson, bella en un entallado traje blanco futurista) se detiene para observar un anuncio publicitario en cierta marquesina, que es una campaña real para un perfume en la que aparece la misma Johansson. Es un instante extraño, gracioso y algo encantador, tomando en cuenta el ambiente que rodea a los dos personajes, y que se convierte en un motivo de antología para esta película palomera futurista.

The Island (2005) es un vehículo de lucimiento más del especialista en filmes de acción Michael Bay, en la forma de un filme de ciencia ficción palomero, que incluye una curiosa reflexión sobre la clonación humana. En la trama narrada en The Island, se aventura la idea de que la clonación no nada más implica una “copia” física exacta de un ser humano, sino que sus recuerdos y sentimientos se transmiten también al nuevo ser creado artificialmente.

Con un atractivo diseño de arte a cargo de Jon Billington y Sean Haworth, y de una fotografía, a ratos granulosa, de Mauro Fioré, The Island es una mezcla de 1984, libro de George Orwell, con otros filmes más recientes con propuestas, tanto visual como argumentalmente, similares, como Gattaca (1997). La historia narra el confinamiento al que son sometidas numerosas personas a mediados del siglo XXI, debido a que los espacios urbanos se han vuelto prácticamente inhabitables. A través de un sorteo, algunos afortunados serán llevados a poblar una isla idílica.

Como en el universo fascista-futurista imaginado por Orwell en 1984, la existencia de Lincoln Eco 6 (Ewan McGregor), Jordan y otros pobladores de la isla, será sistematizada y monitoreada por los responsables de la corporación encargada de llevarlos ahí, encabezada por Merrick (Sean Bean), científico y “cerebro” de esta empresa. Aquí se realizan experimentos de clonación, de donde se extraen órganos vitales, para que cuando el donador-cliente del DNA lo requiera le puedan ser trasplantados.

A partir de un argumento escrito por Caspian Tredwell-Owen, en The Island los clones son condicionados y educados acerca de lo que es el mundo “real”, muy al estilo de A Clockwork Orange. El filme de Bay tiene un dejo de ingenuidad, que utiliza hábilmente desde el instante en que Lincoln y Jordan se enfrentan por primera vez al mundo que les ha sido negado conocer, en realidad, la ciudad de los Ángeles. Están decididos a encontrar a sus “padres” como adultos con mentalidad infantil, y su despertar sexual está representado justo en esa publicidad del perfume, en la que Jordan parece descubrirse a sí misma como mujer.

Encumbrada por escenas de acción estupendas, como la persecución en el freeway con las ruedas del ferrocarril sueltas por todo el camino, o la caída dentro de la inmensa letra R desde un rascacielos, la visión futurista de Los Ángeles es convincente y con un fuerte realismo. Apenas se nota la “pátina” artificial de los efectos digitales.

Desafortunadamente -aunque no es de extrañar- The Island no lleva su atractiva premisa argumental más allá de ser una simple y clásica decepción paterna de su protagonista, en medio de una también típica trama persecutoria citadina, happy-end incluido. El africano Djimon Hounsou está efectivo como siempre como el enojado inversionista que cazará a los clones sueltos por la ciudad, así como Michael Clarke Duncan y Steve Buscemi en sus breves participaciones.

++ Disponible también en Blu-ray y HD-DVD. La versión tradicional incluye además "Cómo se hizo La Isla" y comentario del Director.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

¿Y Logan's Run?

Àlex Frias dijo...

No la he visto Joel, pero sí, por lo que leo en la sinopsis podría entrar.

Páginas vistas en total