sábado, 4 de agosto de 2007

LIBROS: FLAGS OF OUR FATHERS

El libro “Flags of Our Fathers” (Banderas de Nuestros Padres), escrito por James Bradley y Ron Powers, es un homenaje del primero a su padre, John Bradley, un soldado paramédico que en febrero de 1945, luchó en la Isla japonesa de Iwo Jima, y que por azares del destino fue fotografiado izando la bandera estadounidense, junto a otros 5 compañeros, en el monte Suribachi. Dicho momento fue inmortalizado por el fotógrafo Joe Rosenthal en la célebre fotografía “Iwo Jima”, imagen que luego de circular en los principales diarios, fue adoptada por la gente como un símbolo del triunfo, la fortaleza y, lo más importante, el esfuerzo de los soldados en la Guerra del Pacífico.

Clint Eastwood adaptó el libro en el filme homónimo (titulado en México “La Conquista del Honor”), y lo que básicamente hizo fue una dramatización de lo que en realidad es un muy completo libro documental, que rescata episodios de suma crudeza y valiosos testimonios de jóvenes soldados que pelearon en la isla. Toda es información de primera mano, recopilada por James Bradley de parte de su padre, el cual en su vejez se mostró siempre renuente a contarle sus días de lucha en Iwo Jima, a lo que se sumaron noches de insomnio, depresión y estrés, cada vez que pasaban por su cabeza los recuerdos de la batalla que sostuvieron contra el ejército japonés.

El libro, con todo y su rigor documental, que incluye interesantes fotografías de los verdaderos protagonistas de la fotografía, es una conmovedora visión sobre cómo las familias de los soldados vieron con resignación a sus hijos marchar a la guerra, asumiendo éstos el hecho de que quizás no iban a volver y encontrarían la muerte en la isla. Leemos testimonios de madres, quienes por mucho tiempo no tuvieron noticias de sus hijos, y que esperanzadas se sostenían ciegamente a la idea que tal vez seguían vivos.

Pero si el libro tiene un propósito primordial, es el de hacer un análisis sobre los alcances simbólicos y políticos que puede tener una fotografía como la de “Iwo Jima”, la cual se convirtió en un medio propagandístico para que el gobierno, a través de su comercialización en estampillas postales y demás medios, consiguiera bonos para seguir manteniendo la guerra en el Pacífico. Y en ese sentido, la fotografía de Rosenthal fue una imagen que se prestó para todo tipo de manipulaciones políticas por parte del gobierno, haciendo que los tres sobrevivientes, John Bradley, Ira Hayes, de origen indio Pima, y Rene Gagnon, de los seis soldados que aparecían en la foto, hicieran una gira por Estados Unidos para vender una idea de heroísmo con la que nunca se sintieron cómodos. Para ellos, fue estar en un momento en que ayudaron a los demás a izar la bandera, cosa que de todas formas sirvió también para que muchos criticaran la imagen de Rosenthal, argumentando que estaba escenificada.

Hay relatos sangrientos, de suma violencia, en la que quizás sea la descripción más inquietante sobre la tortura y muerte del soldado Ralph “Iggy” Ignatowski (interpretado en el filme por Jamie Bell), que Clint Eastwood dejó de lado en el filme, pero que para Bradley queda como la muerte más salvaje que un joven soldado puede tener en el campo de batalla, con un chico que, entre otras cosas, acabó sin una sola uña en sus manos y el cráneo destrozado.

Algo deja claro Bradley en su libro (que por fortuna Clint Eastwood también lo refleja en el filme), y es que más haya de ser o no héroes idealizados de guerra, los chicos de la fotografía de Iwo Jima acabaron emocionalmente torturados de por vida, sufriendo estrés post-traumático, víctimas del alcoholismo como Ira Hayes, muerto en circunstancias misteriosas en una granja donde trabajó; ataques de ansiedad como John Bradley, y en general, una sensación de vacío y frustración por sentir que mientras recibían trato de celebridades, sus demás compañeros seguían muriendo en una isla que servía de paso para invadir Japón.

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