miércoles, 18 de febrero de 2009

Y... ¿CÓMO LE PONEMOS?

¡Ya te he dicho que mi nombre es Milk...Harvey Milk!






Una semana más, y varios títulos qué revisar. Llega esta semana una de las películas nominadas al Oscar, The Wrestler, del realizador Darren Aronofsky, en una buena estrategia de su distribuidora al celebrarse este próximo fin de semana la entrega de los premios Oscar. Otra buena elección es su título en español, “El luchador” (desconozco el título en México), es decir, una traducción literal del título original, sin temor por el hecho de que los espectadores que odien la lucha libre rehuyan de verla. Es de agradecer que no le hayan puesto “Lucha por la Vida”, “La Vida es una Lucha”, “Derrota a las tres”, o algo parecido. En otras latitudes, estos son los títulos:

Рестлер-Rusia
O Lutador-Brasil
O Palaistis-Grecia
The wrestler - Painija-Finlandia (Por lo visto no se decidieron y optaron por dejar el título en los dos idiomas)
O Wrestler-Portugal (Pésima elección, en español sonaría “El Wrestler” ¿Porqué no siguieron el ejemplo de Brasil?)
Zapasnik-Polonia

El siguiente estreno de importancia es la impresionante cinta de animación Waltz with Bashir, cuyo título original es “Vals Im Bashir”, en idioma hebreo. El título en inglés es el de su distribución internacional, y tenemos otra buena elección al titularla en español “Vals con Bashir”, en una traducción literal. Dirigida por Ari Folman, la película se estrena con la estrategia similar a “The Wrestler”, ya que está nominada al Oscar por “Mejor Película en Lengua Extranjera" y emplea la animación por rotoscopía (dibujar cuadro por cuadro encima de actores y demás elementos, para luego animarlos). Desconozco el título en México, si es que se llega a estrenar (nada más se ha exhibido en el Festival de Morelia). Su título en otros países ha sido:

A Valsa com Bashir-Portugal
Besir'le Vals-Turquía
Valcík s Basírem-República Checa
Valcer s Bashirom-Croacia
Vals me ton Bashir-Grecia
Valse avec Bachir-Francia
Valzer con Bashir-Italia

Un aplauso para todos, por deducción veo que respetaron el título original.

Tenía que venir la primera excepción con Cadillac Records, del realizador Darnell Martin. Los distribuidores (como muchas veces sucede en la península) ni siquiera se molestaron por traducir una parte del título y lo han dejado en inglés. La película trata la historia de la famosa disquera “Chess”, que en los años 1950 acogió en sus estudios a grandes estrellas del blues, el jazz y el rock’n roll, como Muddy Waters, Etta James, Chuck Berry, entre otros. Entiendo que haberla titulado “Discos Cadillac” (como sería la traducción literal) o “Grabaciones Cadillac”, comercialmente no funcionaría en español, pero… ¿dónde ha quedado el ingenio para crear un buen título en este idioma? Al parecer, los distribuidores pensaron que se escucharía más sofisticado y atrayente dejarlo así, pero insisto, la gente que no domina el inglés en la península, o que no sabe mucho de música, no tendrá la más mínima idea de qué va el asunto. En fin, la película llamará la atención nada más a los aficionados a estos géneros musicales. Ojalá tener a Beyoncé y a Adrien Brody en el cartel les ayude.

Seguimos ahora con un título complicado, el del documental S-21, la machine de mort Khmère Rouge, no tanto porque esté en francés, sino por ser un poco compleja su traducción. Los distribuidores la han titulado en español “La máquina roja de matar”, una inteligente manera de solventar el problema de traducir “Khmère Rouge”, nombre del movimiento guerrillero que en Camboya llevó a cabo un genocidio entre 1975 y 1979, tema principal del documental. La traducción literal hubiera quedado “S-21, la máquina de muerte del Khmère Rouge”. Como el tema del documental es muy especializado, y es probable que mucha gente no lo conozca, el título en España es bueno. De entrada, atrapa la atención del espectador para que vea el filme y se enteré de que pasó en Camboya en los años 1970.

Tengo mis dudas respecto a dejar la palabra “roja”, ya que se le está dando un significado que originalmente no tiene. Es decir, si ya optaron por quitar el “Khmère Rouge” (“rouge” significa “rojo” en francés), ¿para qué insistir en ello? Yo lo hubiera dejado como “La máquina de matar”. Pero bueno, supongo que la palabra “roja” atrapa más al público morboso, deseoso de ver sangre y muerte. A ver qué tal les funciona. En otros países se tituló:

S21 - Die Todesmaschine der roten Khmer-Austria
S21 - A Máquina de Morte do Khmer Vermelho-Brasil (título de festival, bueno al ser una traducción literal del original)

En Estados Unidos hubo dos títulos, uno para festivales y otro para su distribución internacional. Al final, ambos significan más o menos lo mismo y son una traducción casi exacta. Bien por ello.

S21: The Khmer Rouge Death Machine (título internacional)
S21: The Khmer Rouge Killing Machine (título de festival)

Para terminar, tenemos otra elección pésima de dejar el título en inglés para Push, una película de superhéroes incomprendidos, que dudo mucho le vaya a hacer competencia a Watchmen. La película trata sobre un grupo de chicos marginales, debido a que el gobierno se encuentra persiguiéndolos por sus poderes mentales, como la telequinesis (el poder de levantar toda clase de objetos con la mente).

Atención distribuidora española: dejar el título en inglés es meter en problemas al espectador que no domina el inglés. Habrá algunos que nada más sepan que “push”, significa “empujar”, y salvará un poco la situación, ya que el título original, en parte, hace referencia al poder de levantar y empujar objetos pesados. Pero en realidad, la palabra tiene cerca de… ¡35 significados y connotaciones! En mi opinión, el significado que más se acerca a lo que quiere hacer referencia el título es, simplemente, la de ejercer una fuerza determinada sobre alguien o algo. El problema, es que el espectador español nada más se dará cuenta de ello hasta que entre a ver la película y sepa de qué va. Como sea, otro mal ejemplo de dejar todo a la suerte, en lugar de recurrir a un título ingenioso, que comercialmente atrape.

++Para los amigos de México que todavía no saben cómo se titulará “Milk”, la nueva película de Gus Van Sant, preparados para cómo se titulara en el país latinoamericano:

“Milk: Un Hombre, una revolución, una esperanza”

¿Acaso creyeron sus distribuidores que estaban titulando un libro? ¡Qué cursi! Entiendo que una traducción literal hubiera sonado ridícula (¿Leche?) pero…¿no se les ocurrió algo mejor? Por lo visto, no, y en España no se quedaron atrás, con el título: “Mi nombre es Harvey Milk” Ya puedo escuchar las bromas de muchos, pensando en cómo lo diría James Bond. ¿Qué no hubiera sido mejor titularla en ambos países simplemente “Harvey Milk”? Así se acaba el problema del apellido del personaje.

1 comentario:

Ana A. dijo...

¿¿“Milk: Un Hombre, una revolución, una esperanza”???, jajajaja, que bárbaros si hasta parece himno, de milagro no le pusieron: “Mi nombre es Harvey Milk y vengo a reclutarte”...

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