martes, 17 de febrero de 2009

EN EL MUSEO

Leonardo DiCaprio como una celebridad de ambigüedad sexual para David LaChapelle


En este mes de estrenos de secciones, doy inicio a esta nueva sección en la que comentaré exposiciones que tenga oportunidad de visitar, en las que el cine y sus personalidades tengan un peso considerable. Qué mejor manera de comenzar que con la exposición de uno de los grandes maestros del retrato, el joven fotógrafo estadounidense David LaChapelle (Fairfield, Connecticut, 1969), quien diera sus primeros pasos fotográficos en la famosa revista "Interview", creada y dirigida por Andy Warhol.

En el Antiguo Colegio de San Ildefonso, de Ciudad de México, se exhibe desde el 4 de febrero la exposición "Delirium of Reason" (Delirios de Razón), una gran retrospectiva de la obra más representativa de LaChapelle. Por su lente han pasado diversas personalidades del cine, como Uma Thurman, Angelina Jolie (de quien se exhibe un retrato con un gesto muy sugerente), Pamela Anderson, Leonardo DiCaprio, Britanny Murphy, Ewan McGregor, e incluso, Gael García Bernal. Sus retratos son unas obras maestras, que ironizan y juegan con la personalidad de sus retratados, en ocasiones situándolos en elaboradas escenografías, como una suerte de extensión de sus mismas personalidades, gustos, psicología, etc.

Leonardo DiCaprio ha sido uno de los actores a los que más ha fotografíado, y en este retrato de 1996 (arriba y que forma parte de la exposición en México), LaChapelle logra un juego cromático brillante, con todas esas frutas en las que Leonardo se encuentra recostado. En la foto, Leonardo es retratado como una especie de figura endiosada, casi como un divo inalcanzable y de apariencia andrógina. Su propósito principal es ironizar con la idea de ambigüedad sexual que el mismo DiCaprio transmitía en aquella década (una de las mejores y más exitosas de su carrera), en esa forma de retratarlo sosteniendo unos plátanos en una mano (que alude a los genitales masculinos) y en otra lo que parece ser una rebanada de calabaza (alusión a los genitales femeninos).



Uma Thurman en toda su pureza, belleza y fragilidad


Otro de los retratos que me fascinó, fue el de Uma Thurman, que luce bellísima, casi etérea y frágil. En una mano sostiene una rosa blanca (símbolo de pureza y virginidad) y los dedos de su otra mano sangran por haberse espinado. Su mirada me dejó encantado con esos bellos ojos azules.



Courtney Love sosteniendo a un modelo representando a Kurt Cobain muerto, en una reelaboración de la Piedad de Miguel Ángel.

Sin duda, la estrella de toda la exposición es el retrato de Courtney Love, en una escenificación de la Piedad de Miguel Ángel. Courtney, como la Virgen María, sostiene el cadáver de Kurt Cobain, su marido y músico que se suicidó en 1994, como si fuera Cristo bajado de la cruz. En uno de sus brazos se ven las marcas de tres inyecciones de heroína. Junto a ellos, se ve a un bebé rubio como si fuera un ángel. Es un retrato ante el cual, inevitablemente, te puedes quedar varios minutos apreciando todos sus detalles, en donde las drogas (aludiendo al problema de adicción que tuvo Courtney Love) son uno de los temas principales. De las mejores exposiciones que hay ahora en la Ciudad de México, a la cual pienso regresar.

++ En un pequeño paréntesis, visité también el Centro Cultural de España (ubicado también en el Centro Histórico, justo detrás de la Catedral en la calle de Guatemala), en el que se encuentra la exposición "Pintores Catalanes en México", que evidencia la estrecha relación entre Cataluña y México, con una interesante selección de litografías de grandes maestros como Joan Miró y Antoni Tàpies. Vale hacer mención que Jordi Boldó, pintor catalán afincado en México y seguidor de este blog, también participa con su obra. Enorabona Jordi!

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