jueves, 25 de octubre de 2007

CINESPAÑA: EL AÑO DE LAS LUCES * * * 1/2

Son muchas las conexiones que encuentra El Año de las Luces (España, 1986), del realizador madrileño Fernando Trueba (Se infiel y no mires con quien/1985, Tow Much/1995, El Embrujo de Shangai/2002) y Belle Epoque (España, 1992), del mismo realizador (ganador al Oscar como Mejor Filme Extranjero por dicha película). Además de estar ambas protagonizadas por Jorge Sanz y Maribel Verdú, están ambientadas en la época de la Guerra Civil, en escenarios de la campiña y su trama se instala dentro de un internado, al que llegan de manera casi forzosa los jóvenes protagonistas, donde tendrán su despertar sexual y primeras experiencias amorosas. De hecho, estas dos películas, junto a La Niña de Tus Ojos (1998), bien podrían formar una especie de “trilogía de la Guerra Civil” de Trueba.

El Año de las Luces fue el primer acercamiento de Trueba a este momento histórico, en el que narra una historia romántica juvenil, entre el hijo adolescente de un soldado caído, Manolo (Jorge Sanz) y una guapa chica, María Jesús (Maribel Verdú), dentro del internado para hijos de soldados muertos en combate, al que llegará el primero, junto a su hermano menor, para continuar su educación y vivir por tiempo indefinido. Manolo es un precoz chico, que no tardará en fijarse en la enfermera en turno, espiándola cada noche cuando esta se dispone a dormir.

Manolo lleva el conteo de los días que pasan en un calendario viejo (más tarde sabremos la razón), pasa todo el tiempo aburrido por tener que convivir con niños, prefiere estudiar solo, hasta que forjará amistad con un liberal y simpático anciano (Manuel Alexandre, magnífico), carpintero del lugar, con quien se entretendrá escuchando sus anécdotas de mujeriego en París (será tildado por ello de “mamarracho” por su esposa), y le enseñará de una manera filosófica, cómica e inocente los secretos del amor, cuando María Jesús llegue a sustituir a la anterior enfermera.

Escrita por el mismo Trueba, junto a Rafael Azcona, basándose en una historia original de Manuel Huete, la película es un sensible relato sobre la madurez en tiempos de guerra, sobre dos jóvenes que encuentran en el amor una válvula de escape a una época conflictiva y violenta, que deben esconder su relación ante el peligro de ser descubiertos por la estricta, conservadora y fanática prefecta del internado, Doña Tránsito (Chus Lampreave). En ese sentido, el reparto se desempeña ejemplarmente, empezando por el gran cuadro de actores secundarios: Alexandre, Lampreave, incluyendo a Verónica Forqué, como la directora del instituto y a Santiago Ramos, el hermano mayor de Manolo.

Podrá parecer una convencional historia de amor, pero El Año de las Luces es un filme que consagró la visión romántica de Trueba sobre la Guerra Civil, reflejada a través de un tipo de comedia costumbrista, que ironiza y satiriza de forma sutil todo lo que huela a conservadurismo. Al final, nos enfrentamos a una resolución demasiado abrupta, pero nunca fácil ni convencional, mucho menos feliz. Manolo tendrá el primer golpe sentimental de su vida, aprenderá que el amor va más allá de la lujuria que vio al inicio en el autobús de ida,... y que duele mucho.

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