viernes, 26 de octubre de 2012

EL ESPÍRITU DE LA COLMENA * * * *

EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE MONSTRUOS.
La pequeña Ana Torrent, de 7 años. 

Antes de El Laberinto del Fauno (2006), una de las mejores películas de Guillermo del Toro, El Espíritu de la Colmena (1973), de Victor Erice, se aventuró a explorar la sensibilidad infantil desde una perspectiva profunda, contemplativa y, sobre todo, más allá de toda inocencia. Ambas películas tienen mucha relación, puntos en común, y puede sentirse que Del Toro tomó como punto de referencia -si no de inspiración- la película de Erice. Por ejemplo, ambas están ambientadas en la campiña durante la Guerra Civil, escenarios para que la imaginación de unas niñas salga a volar; escapismo para una triste y complicada realidad. En la película de Erice, por el contrario, no hay mucha acción, al menos desde el punto de vista de una película más bélica y de suspenso como la de del Toro.

En general, la película de Erice es un sensible homenaje a la historia de Frankenstein, a través de los ojos de una adorable e inocente niña de 6 años, Ana (una muy linda Ana Torrent, en la segunda película de su carrera). Ana vive con su hermana mayor, Isabel (Isabel Tellería, en su única película), en el pueblito de Hoyuelos, en donde el tiempo transcurre lentamente y no pasa mucho. La llegada de una película es todo un suceso, y cuando Ana e Isabel vean el Frankenstein (1931) de James Whale, el clásico de la Universal, la película afectará a las niñas de maneras distintas. En Isabel, la menos inocente, y quien explica más tarde a su hermanita que en el cine nada es real y "todo es un truco", se despierta un lado obscuro que descontrolará a Ana. Isabel cuenta a Ana historias sobre un espíritu que vive en el campo, un espíritu algo elitista, según ella, ya que es muy selectivo para escoger a sus amigos. 

El sueño de Ana es que el espíritu la encuentre, como le sucede a la desafortunada niña en Frankenstein, por lo que irá a buscarlo incansablemente a una casa abandonada con un pozo, en medio de un fotogénico paisaje. La película, de hecho, es muy fotogénica, gracias a su extraordinaria fotografía. La paleta del filme en general está llena de ocres, amarillos, naranjas, una paleta muy cálida, en referencia a las colmenas que el padre de las niñas (Fernando Fernán Gómez, como anticipando su futuro papel en "La Lengua de las Mariposas") cría en casa, aunque poco se sabe el por qué de ello. ¿Vende la miel? ¿Es pura curiosidad de aficionado?

Casi todos los personajes de la película son un misterio, con excepción de la pequeña Ana e Isabel. Por ejemplo, nunca sabemos a qué se dedica el padre, un experto no nada más en abejas, sino en hongos.  Además, tiene una especie de jaula para abejas dentro de casa. Una cosa muy extraña de hacer, si me pregunta, un paso exagerado, tal vez cruel, al tratar de domesticar todavía más a las abejas. La mamá (Teresa Gimpera) es otro misterio que se resiste a ser abierto, quien abre la película escribiendo una carta a un personaje, del cual apenas y llegamos a saber algo.  ¿Es para un amigo o un antiguo amante? Más adelante, podemos ir atando cabos sobre su posible identidad, pero todo queda en suposiciones. Un misterioso fugitivo republicano aparece en escena casi entrando al tercer acto, por el cual Ana siente curiosidad. La niña lo cuida, lo procura, seguramente imaginando que tiene frente a ella al espíritu que busca. ¿Es este fugitivo el hombre al que la joven madre escribe? ¿El fugitivo se encuentra buscándola?

La película de Erice demanda del espectador ir llenando espacios con suposiciones. Tratamos de inferir  lo que posiblemente Ana siente, lo que imagina y sufre en silencio. Necesita el mundo que imagina dentro del tranquilo pueblo, hasta que cierto evento trágico la afecte completamente. Simbólicamente lo vive imaginando que el monstruo Frankenstein la ha encontrado. Es una película que necesita verse más de una vez, y en cada una intentar desentrañar los enigmas que la envuelven.


miércoles, 24 de octubre de 2012

BALLS OF FURY * 1/2

LA FURIA DE WALK-FENG.
Christopher Walken viendo la edición final de "Balls of Fury".

Hay una cosa, tan sólo una, por la que vale la pena -es un decir- ver esta película: Si se es fan de Christopher Walken, y se quiere ver, con curiosidad puramente científica, una más de sus creaciones.  El actor de ojos saltones y cabello electrificado, encarna a un mafioso llamado Feng, un psicópata aficionado al ping pong vestido estrafalariamente de chino. Fuera de eso, Balls of Fury (2007), es una total estupidez en celuloide; un burdo intento de comedia chatarra que puede llegar a ser indigesta si se paga por verla. Quizás estoy siendo implacable y destructivo. Hubo contados momentos en que, involuntariamente, sonreí. Me tomó fuera de guardia con algunos gags y cierto humor slapstick. Si fuera productor, la fórmula me haría dudar sobre su efectividad: el maestro y el aprendiz de películas de artes marciales, aplicado al ping pong. O como dirían los especialistas, el "tenis de mesa."

La película no es más que ver pelotas generadas digitalmente rebotar de un lado a otro, y personajes que nada más fingen estar jugando. Nada es auténtico aquí. El protagonista es un total desconocido, Dan Fogler (¿Habrá salido de Saturday Night Live?), quien interpreta a un personaje con un despistante nombre como de piloto de autos, Randy Daytona. El tipo es un prodigio del ping pong, con traumas  infantiles causados por los que hubieran sido sus antagonistas. El guión es tan desastrozo, que aparecen y desaparecen antagonistas a discreción. Un detestable jugador alemán (Thomas Lennon) humilla a   Daytona siendo un niño, durante un torneo frente a miles de espectadores. Su otro trauma es la muerte de su padre (Robert Patrick), a manos de una mafia de chinos. En fin, el caso es que todo esto provoca que la gran carrera de Daytona acabe truncada, ofreciendo espectáculos baratos en centros nocturnos. 

Daytona parece haber tomado clases de ping pong con Forrest Gump. De adulto, nuestro amigo acaba siendo adoptado como aprendiz por un maestro chino del ping pong (James Hong, como mandado a hacer para estos personajes). La broma, es que a pesar de su maestría, dicho maestro es ciego. El hombre será motivo de mil y un gags debido a su impedimento físico. No lo niego, son culposamente graciosos. Pero en esta bodriezca película, este humor negro parece pertenecer siempre a otra película,  una mucho mejor. Uno pensaría "¿De qué me río si la película está fatal?" El atractivo visual es Maggie Q, una fenómeno del ping pong e interés amoroso de Daytona (sólo Dios sabe por qué se enamora de él). En tanto, George López acompleta el reparto, interpretando a un frustrado agente del FBI, riéndose de sí mismo con bromas raciales y poca cosa más. La gran pregunta al final: ¿Qué demonios hace Christopher Walken en esta película? Pagando la renta, sin duda alguna.   

jueves, 18 de octubre de 2012

THE LION KING * * * * *


DON'T WORRY, BE HAPPY. La trágica historia de un príncipe león,
y los amigos que le ayudaron a recuperar el trono.

Hace casi 20 años se estrenó The Lion King (1994) y sigue tan actual, impactante y conmovedora como me pareció en aquella década. Este año tuvo un reestreno en formato digital 3D. Era inevitable, supongo. Pero no es en lo absoluto necesario ir al cine y pagar dinero extra, para ver una película animada que funciona a la perfección por su gran historia, así como por su magníficamente llevada narración. Algo que podría calificarse, sin temor a exagerar, como "Shakespeare para niños". Puede verse esta película como una ligera y muy felina adaptación de Macbeth a la fauna africana, en donde una manada de leones son los soberanos gobernantes de una paradisiaca sabana. Más allá de sus confines, se encuentra un tenebroso cementerio de elefantes, donde habitan las hienas, enemigos de los leones. 

Mufasa (voz de James Earl Jones) es el rey. El número musical "Circle of Life", nos presenta el  nacimiento de su primogénito, el heredero al trono Simba (Jonathan Taylor Thomas da voz al cachorro, Matthew Broderick da voz al adulto Simba). Resulta curioso, pero Simba es el único hijo de Mufasa, dado el hecho de que los leones procrean camadas de 4 o 5 cachorros. Como sea, no soy un experto en vida salvaje, ni tampoco estamos viendo un documental animado del National Geographic.

Uno de los mensajes de la película tiene que ver con los "cículos naturales", los ecosistemas, etc. Cómo cada ser vivo pertenece a estos círculos y tiene su propio lugar en los mismo. Es una de las lecciones que el sabio y majestuoso Mufasa le enseña al impetuoso cachorrín Simba: se caza sólo para comer. Sin embargo, Simba no es nada más un hiperactivo cachorro que obedece a sus instintos, sino que desea ser tan valiente como su padre. En resumen, Simba es el clásico niño que desea crecer demasiado rápido.

The Lion King, dirigida por Roger Allers y Rob Minkoff (escrita por poco más de una decena de guionistas) es ahora un clásico de la Disney. La música es memorable, especialmente el tema principal, cantado por Elton John. En ese sentido, es una combinación de magnífica música, números musicales bien dirigidos (muchos recuerdan a los del musical Fantasia, otro clásico de la Disney) y, lo mejor, personajes bien construídos; simpáticos, interesantes y nínguno resulta insufrible. Una historia shakespeareana en tono de buddy movie, aderezada con romance en la forma de una leoncita llamada Nala (voces de Niketa Calame y Moira Kelly), la mejor amiga de Simba, y además misticismo, simbolizado en un chamánico mandril, Rafiki (voz de Robert Guillaume), que observa todos los sucesos a prudente distancia. 

Como musical, The Lion King es muy disfrutable (no por nada fue adaptada al teatro musical, con gran    éxito en Broadway), con una canción pegajosa, "Hakuna Matata". Según el suricato Timon (voz de Nathan Lane) y el jabalí Pumbaa (voz de Ernie Sabella), amigos inseparables de Simba, quiere decir "no te preocupes por el pasado y vive la vida". Su encuentro tiene lugar durante el autoexilio de Simba, luego de que su padre muere en una conspiración tramada por Scar (Jeremy Irons), su malévolo y traicionero tío. La escena de la muerte de Mufasa es tan dramática y conmovedora como espectacular, a la altura de otros melodramas animados de la Disney, como Bambi o Dumbo. Nunca he olvidado cómo muere Mufasa, en medio de una enloquecida manada de ñus (un notable trabajo de animación), sacrificando su vida para salvar a su hijo. Sólo por ver esta escena en 3D, pago el dinero extra.





jueves, 11 de octubre de 2012

TAKEN * * *

DIRTY LIAM. Liam Neeson demuestra que puede ser un héroe de acción

El mensaje ha quedado claro. Liam Neeson, el siempre imponente actor irlandés de voz cavernosa, quiere darle un giro de 360 grados a su carrera y convertirse en un héroe de acción. Si Matt Damon lo hizo en la saga Bourne, por qué él no también. El potencial lo tiene, como se puede constatar en Taken (2008), así como el físico, la estamina, la presencia y la fortaleza para enfrentar mafias, gángsters y demás criminales. La película muestra a Neeson, no nada más con una gran confición física, sino como un patea-traseros que primero dispara y luego pregunta. Su personaje, Bryan, es un padre solitario,  cuya esposa lo dejó por un millonario. Su relación post-divorcio es complicada, y batalla para poder acercarse con su única hija adolescente (Maggie Grace). Digo, quién puede competir con un padrastro que le regala a la niña un caballo en su cumpleaños. 

Bryan es un agente retirado de la CIA, quien se gana la vida como guardaespaldas de una cantante juvenil. Sus preocupaciones comienzan cuando su hija viaja a Francia de vacaciones, con una amiga sin mucha malicia y en extremo confiada. Por supuesto, lo peor pasa: ambas acaban secuestradas por una red albanesa de tráfico de mujeres, instalada en París. No hay tiempo para Bryan de recordarle a su ex (Famke Janssen) acerca de las preocupaciones y advertencias que tenía sobre dejarla viajar a Europa. De inmediato, Bryan acaba convertido en un vengador anónimo, una furiosa máquina de matar y aniquilar albaneses. En cuanto pise suelo francés, nuestro rabioso ex agente ya tendrá pista de muchos de los responsables; volteando la ciudad de cabeza, sáltandose toda autoridad posible y quemando llanta con persecuciones en auto. ¿Llamar a la policia? Imposible. No tiene tiempo para la -como siempre- lenta policia. Créame, ni los necesita. Actuará desde el principio por su propia cuenta, ignorando el consejo de un viejo colega francés: "Por favor, no armes un desastre". 

A propósito, la película no es tan "desastrosa" como uno pensaria. Está escrita por Luc Besson, no es de extrañarse todos los agujeros que tiene el guión. Mencionarlos sería revelar mucho de la trama, de la cual apenas y hay algo. La película ofrece acción pura, constante y desternillante, minuto tras minuto, sin descanso. Es un más que efectivo entretenimiento de fin de semana, lleno de adrenalina. Pierre Morel (Banlieu 13, otra película con el mismo subtexto xenofóbico) sabe dirigir con mucha habilidad, tempo y soltura persecuciones, peleas y darle una atmósfera enrarecida a sus locaciones. Si se ve esta película genérica (de la cual se acaba de estrenar la secuela) sin esperar otra cosa, el entretenimiento está garantizado, con todos los sentimientos xenofóbicos que pueda despertar. Pero eso ya es materia de otra discusión.


lunes, 8 de octubre de 2012

MISTRESS * *

Una película que, a pesar de su muy atractivo elenco, no fue muy popular. Su look es tan televisivo, que parece haber sido estrenada, en su momento, únicamente en vídeo. En realidad, tuvo estreno en cine en E.U. y se proyectó sólo en un puñado de países (España, Francia, Argentina). El reparto incluye a Robert De Niro, aún luciendo su look de "Cape Fear". Eli Wallach, Dani Aiello y Martin Landau, acaban por redondear el reparto, sinceramente, muy desperdiciado. Mistress (1992) es algo misógina, y trata sobre el mercadológicamente voraz mundo del cine comercial de Hollywood. Una de sus potenciales víctimas es -para no variar- un aspirante a guionista, Marvin (Robert "Batman" Wuhl, un rostro popular en el cine de los 1980-1990, ahora muy desaparecido), quien a sus cuarenta-y-algo-de-años se gana la vida grabando videos "instruccionales" baratos (sea lo que sea eso, pero bueno, poco importa en la trama). Su agente, el desesperado Jack (Martin Landau) le avisa un buen día que tiene unos productores interesados en llevar al cine uno de sus guiones. Sin embargo, la cosa no será tan prometedora como nuestro guionista esperaría.

El mayor problema con esta película, dirigida por el actor Barry Primus (con nula experiencia dirigiendo cine y alguna dirigiendo televisión), es la nada interesante historia. Los productores tienen pinta de mafiosos, interpretados por Wallach, Aiello y De Niro, cada uno con diferentes presupuestos, pero una condición en común: que sus novias y amantes tengan un papel en la película. No cualquier papel, sino el mejor. Además, cada uno sugerirá cambios al guión, cambios en la historia, tono, etc. que pondrán a Marvin con los nervios de punta. Por otro lado, Marvin tiene problemas con su esposa (Laurie Metcalf). 

Con esto, uno esperaría una comedia sobre las dificultades de un aspirante a dar el gran paso al cine, sus tropiezos y altercados con los productores y sus parejas. O también, una semi-profunda película "arthouse" sobre los dilemas artísticos de un escritor. Algo hay de esto último, pero, desafortundamente, todo se queda en una tiesa y rutinaria historia. La trama no avanza más allá de reuniones en restaurantes, que Marvin y sus posibles productores tienen. Sí, es algo misógina, por que sus personajes femeninos no pasan de ser simples actrices frustradas, amantes resentidas o esposas deprimidas, sin mucho espacio en la historia. Hay un par de cameos: Ernest Borgnine ("como él mismo") y Christopher Walken. Pero nada por lo cual emocionarse.

PRODUCTOR DE MIEDO. Robert De Niro como el productor de cine.

viernes, 5 de octubre de 2012

TILL THE CLOUDS ROLL BY * * *

Jerome Kern es famoso por muchas canciones, especialmente, creo yo, por las de su musical más popular, Show Boat. Al principio de esta muy convencional biopic, primera y única si no me equivoco sobre este pionero de Broadway, vemos algunos highlights de Show Boat. El más memorable, "Old Man River". Till the Clouds Roll By (1946), no es nada más muy convencional, sino también muy irregular. En la dirección pasaron, además de las manos de Richard Whorf, las de Vincente Minelli, el cual dirigió los números musicales en los que aparece Judy Garland, quien tiene una pequeña participación en el filme, casi de cameo extendido. George Sidney dirigió la larga secuencia musical del final, un magnánimo homenaje a Kern ofrecido por cantantes de renombre. Frank Sinatra, Lena Horne, Tony Martin, entre otros, lucen voces espectaculares, a pesar de lo acartonados que se ven los montajes de estos números. 

De hecho, para ser un musical de la MGM, la película tiene una producción nada más aceptable, a pesar de que la ejecución musical es extraordinaria. En general, la película, con Robert Walker interpretando a Jerome Kern, así como al cariduro Van "3:10 to Yuma" Heflin, como el mentor musical de aquel, es una revisión biográfica del músico como de biografia de bolsillo. No tiene muchos efectismos ni repuntes melodramáticos, alternando números musicales entretenidos, aunque algo pasados de tiempo. Muchos están coreografiados estupendamente, montados en supuestos escenarios teatrales, aunque las escenografías y el diseño de arte de los mismos va decayendo hasta lo más barato hacia el último minuto.

Jerome Kern nos cuenta su vida en un largo flashback. Bueno, en realidad lo cuenta a su chofer,  mientras se encuentran estacionados frente a la casa a la que llegó, años atrás, antes de convertirse en el  exitoso compositor por todos conocido. Recordará, no nada más las lecciones y tips para componer que James I. Hessler (Van Heflin) le proporciona, sino la gran amistad que acabó uniéndolos. También le vendrá a la memoria el cariño que tuvo por la hija de Hessler (Joan Wells de niña, Lucille Bremer de adulta, con un gran parecido a Bette Davis, por cierto), aspirante a ser actriz y cantante. 

Además del fuerte y atractivo componente musical, en ocasiones muy vaudevillesco, del trabajo de Kern, el segundo punto fuerte de la película es el practicamente indestructible lazo de amistad que unió a Kern y a Hessler, hasta la muerte del segundo. Entre viajes de Nueva York a Londres, un comienzo duro, difícil, con puertas que se cerraban y triunfos que iban llegando lentamente, Jerome Kern parece no haber sido uno de esos músicos atormentados, conflictivos, autodestructivos y psicológicamente complejos. No soy un experto en Kern, pero con el fin de matizar más a su personaje, le hubiera venido bien un poco más de conflicto y profundidad en sus dilemas, más allá de sus simples problemas creativos y artísticos. Vamos, un poco más de melodrama.

EL BUEN TÍO JERRY.  Robert Walker y Van Heflin.

martes, 2 de octubre de 2012

THE CHRONICLES OF NARNIA: PRINCE CASPIAN * * *

BUUUON GIORNO PRINCIPE!!! Ben Barnes y William Moseley.

Los hermanos Pevensie están de vuelta en el mágico mundo de Narnia, luego de sus primeras aventuras en The Lion, The Witch and the Wardrobe (2005). The Chronicles of Narnia: Prince Caspian (2008) es, de hecho, el 4 libro escrito por C.S. Lewis, saga que escribíó en orden inverso, ante la demanda de sus lectores por saber sobre los orígenes de Narnia. Peter (William Moseley), Edmund (Skandar Keynes), Susan (Anna Popplewell) y la ya no tan pequeña Lucy (Georgie Henley), están de vuelta en Narnia, cientos de años después de su larga vida reinando aquel lugar. Sin embargo, los "hijos de Adán" (como son conocidos en Narnia), regresan para encontrar el reino en total desolación, desconcierto y tristeza.

El reino ha sido usurpado por Miraz (el italiano Sergio Castellito), quien ha asesinado al rey en turno y planea también borrar del mapa al príncipe heredero, Caspian (Ben Barnes). Un escenario muy shakespereano. Curiosamente, Miraz, el ejército y demás colaboradores, tienen apariencia como de conquistadores españoles, incluyendo sus armaduras. Durante su huída, Caspian llama accidentalmente a sus antiguas y legendarias majestades, los Pevensie, quienes se sienten aburridos y estancados en su propio mundo. Enanos, centauros, minotauros y animales parlantes, antes divididos durante la guerra contra la Reina Blanca (Tilda Swinton, quien tiene un cameo), verán que no tienen otra opción que unir fuerzas y vencer a las fuerzas tiránicas de Miraz.

Los Pevensie tienen nuevas aventuras, junto a un enano, Trumpkin (Peter Dinklage), en su regreso a Narnia. Además de Caspian, también conocerán a un ratón espadachín, Reepicheep (voz de Eddie Izzard) y otros nuevos personajes (un enano muy resentido y sospechoso, interpretado por Warwick Davis; una especie de hurón, más centauros y otras criaturas), quienes, desafortunadamente, no tienen mucha oportunidad de darle nuevos bríos a esta secuela. El ratón -para mí parece rata- tiene su encanto, eso sí. Pero el mayor inconveniente de este escenario, es que el majestuoso león Aslan (voz de Liam Neeson), brilla por su ausencia. Nos mantiene en suspenso sobre su posible regreso. 

De todos los hermanos, las chicas son las que dominan, en cierto modo, la película. Lucy, como en la pasada historia, sigue siendo encantadora y de buen corazón, dirigiendo ahora sus nobles sentimientos no hacia un fauno, sino hacia el reservado y hosco Trumpkin. Por su parte, hay una especie de atracción entre la ya no tan adolescente Susan y Caspian. Lo malo, es que la química se resiste y prácticamente no pasa nada.

La historia no tiene la misma capacidad de sorpresa de la primera película; hacia el nuevo universo al que se enfrentaban los chicos al principio. Si bien el escape de Caspian tiene su dósis de adrenalina (muy poca, por cierto), la historia avanza muy lentamente. Además, entre los chicos no deja de existir un aura de desazón, muy gris y fría. Como decía, Aslan no está presente en casi toda la película, ni Tilda Swinton,  las dos grandes fuerzas antagónicas en la pasada película. 

En resumen, no hay personajes tan interesantes como uno esperaría. Es más, no exagero si digo que muchos personajes están flojos. Las cosas mejoran más o menos hasta la última parte, con las dos batallas y un duelo inesperado. Si hay algo bueno, es que la más candente sangre latina está presente para encender un poco las cosas. Sergio Castellito está muy bien como el villano, así como Pierfrancesco Favino, su compatriota, quienes junto al mexicano Damián Alcazar, aportan toda la candela que pueden. Una película de Narnia que, simplemente, acaba siendo muy regular.  

martes, 25 de septiembre de 2012

THE OUTSIDERS * * * *

PERMANECE DORADO. C. Thomas Howell y Ralph Macchio.

Una película icónica de los 1980, plagada de icónicas futuras estrellas del cine. The Outsiders (1983) es el retrato de una época nostálgica, de los últimos años de los "rebeldes sin causa". Al mismo tiempo, puede verse esta adaptación de la novela de S.E. Hinton, como un relato sobre la simbólica y eterna lucha de clases, entre los envaselinados y los chicos ricos. Francis Ford Coppola pudo reflejar ese subtexto social planteado en la novela. No fue la única que adaptó de Hinton, ya que también se dió a la tarea de adaptar Rumble Fish, justo ese mismo año.  La película es más fiel a la historia de amistad entrañable y heroísmo de sus dos protagonistas, Ponyboy (C. Thomas Howell), el chico bueno, casi imposible de etiquetar, que quiere ser un "greaser" sin poder lograrlo del todo, y su mejor amigo Johnny (Ralph "Karate Kid" Macchio), otro chico que no sabe dónde encajar. Sin tener a nadie más en el mundo, Johnny prefiere la camaradería de los greasers.

Cuando Johnny cometa un homicidio, para proteger a Ponyboy de una golpiza por parte de uno de los jefes de los "socs" ("socials", o los de "la alta"), la pandilla rival, chicos que visten bien y tienen   coches, todo el drama tendrá su arranque. Ambos se darán a la fuga, asesorados por Dallas (Matt Dillon), el más marginal, rudo y conflictivo de todos, con un historial que incluye tiempo en prisión. El prototipo del rebelde, sin otra regla que las suyas. La aventura de Johnny y Ponyboy, que tiene lugar en 1966, es un simbólico viaje de maduración, autodescubrimiento y sobrevivencia, enmarcado por la lectura de "Gone with the Wind" y poesía de Robert Frost. El poema de Frost, "Nothing Gold Can Stay", les ayuda a entender un poco su lugar en el mundo. Ponyboy es el sensible, quien gusta de escribir. De hecho, es Ponyboy nuestro narrador, al menos en la novela, empezando el relato como un trabajo escolar para su clase de inglés.

Sin embargo, el verdadero héroe de la historia es Johnny. Es el defensor de su amigo, dispuesto a matar por él, acompañarlo hasta el final y, durante un trágico incidente, ser el heróico salvador de un grupo de niños durante el incendio de una iglesia. Lo que viene después, es el sensible recuento de una honesta demostración de amistad. Los "greasers" demuestran ser los más emocionales, sensibles y fraternales;  dispuestos a todo por sus camaradas. Hay un gran diálogo en la novela, el cual me parece que se pierde un poco en el filme, en donde un "soc", simple y sencillamente, le expresa a Ponyboy lo mucho que  detesta la violencia, lo cansado que está de pelear sin razón desde el asesinato de su amigo. 

El resto del reparto incluye a Patrick Swayze, ya con un nombre y rostro conocidos en el medio, y Rob Lowe, ambos interpretando a los hermanos mayores de Ponyboy. Rumbo a la fama se encontraban Emilio Stevez, como el payaso "Two-bit"; el mismo Matt Dillon, Tom Cruise y Diane Lane en papeles secundarios. 

lunes, 24 de septiembre de 2012

THE IDES OF MARCH * * * *

AVE MR. CLOONEY. Ryan Gosling como un infortunado asesor político.

Algunas películas vienen a la mente al ver The Ides of March (2011). El título hace referencia al día de marzo en que fue asesinado Julio César, es decir, el 15. Una de esas películas puede ser All the King's Men o The Candidate, con Robert Redford. Esta última, es la historia de la campaña política llevada por un candidato demócrata, sin alguna experiencia previa en política. Es mucho mejor The Candidate  que este reciente filme dirigido por George Clooney, quien se caracteriza por sus tendencias de izquierda. Lo que sorprende, es que ahora su película va a contramarea, planteando, de manera impredecible, los caminos obscuros y escandalosos que toma la campaña política de un gobernador demócrata a la presidencia. No es tampoco un filme muy de derechas o conservador. The Ides of March no se enfoca tanto en el candidato, sino en el asesor político de la campaña, interpretado con suprema templanza y la maestría siempre demostrada por Ryan Gosling.

La historia es el recuento de la caída del mentado asesor, Stephen, en tan sólo unos días. Un joven profesional, en toda la extensión de la palabra, de 30 años de edad y muy experimentado (presume tener la experiencia como asesor de campañas que muchos nada más tendrán al cumplir 40 años). Con toda la experiencia que presume tener, Stephen acaba cometiendo los errores menos esperados en alguien como él. Todo empieza cuando se pone amistoso con una atractiva becaria (Evan Rachel Wood), muy suelta, abierta y directa, en todos los sentidos. El asesor de la campaña republicana, Tom (Paul Giamatti) también empezará a coquetear con él, pero políticamente, tratando de convencerlo para que se vaya a trabajar con él en su campaña. El argumento de Tom es que Mike (George Clooney), el gobernador demócrata, no tiene la más mínima posibilidad de ganar. En pocas palabras, que no desperdicie su tiempo y talento con los demócratas.   

La película no es tan provocadora como uno creería, pero es un interesante y entretenido melodrama político. Nuestra becaria se verá en una situación crítica, que no es difícil adivinar cuál es, ya que inicialmente está implícita en los diálogos de una escena en un cuarto de hotel. Tan bien escrita está dicha escena, que no requiere de más detalle o explicación al respecto. Lo que hace más interesante al filme, son sus actuaciones, incluyendo en el reparto a Phillip Seymour Hoffman, como el director de la campaña del gobernador, así como pequeñas actuaciones de Jeffrey Wright y Marisa Tomei.  

Sinceramente, creo que Clooney se está convirtiendo en un gran director de actores. ¿Alguna inspiración en casos de la vida real? No estoy muy versado en política, pero los pósters de la campaña del gobernador se parecen mucho al poster "Hope", diseñado por Shepard Fairey, con el rostro contrastado roji-azul de Obama. Además, la película está ligeramente basada en la obra teatral "Farragut North", de Beau Willmon (quien también ha coescrito el guión), la cual, a su vez, se inspiró en cierta campaña política del 2004 del partido demócrata. Supongo que es pura coincidencia la similitud de los posters. Como sea, la dirección fotográfica de Phedon Papamichael es muy buena y creo que el filme se disfruta más sin estar buscando comparaciones inútiles.

jueves, 20 de septiembre de 2012

EDGE OF DARKNESS * * 1/2

MAD-MEL. Mel Gibson moverá cielo, mar y tierra
para resolver el asesinato de su hija.

El impasible detective de policia interpretado por Mel Gibson en Edge of Darkness (2010), no podría estar más lejos de parecerse al detective que interpretó en la saga de Lethal Weapon. Aquí, Gibson tiene sus instantes de acción moderada, alguna pelea a puño limpio y tiene que lidiar con ciertas dosis de suspenso, durante la investigación que realiza su personaje. Lo más característico en esta película, es lo emocionalmente contenido que resulta a cada momento. Resiste la lágrima lo más que puede, ante el gran drama que se encuentra viviendo. Thomas Craven (Gibson) ha visto a su hija (Bojana Novakovic) ser asesinada a sangre fria frente a sus ojos, Justo al abrir la puerta de su casa, a pocas horas de haberla recibido de visita en su casa. No nada más tiene que lidiar con eso. Antes de morir, la chica se veía claramente enferma, con vomitos, nariz sangrante y pidiendo desesperadamente ser llevada al hospital.  Su hija aparecen constante y fantasmagóricamente frente a él, tal y como la recuerda de niña.

El filme es un melodrama policiaco nada más de "momentos", de altas y bajas, en una trama que no acaba siendo tan emocionante e interesante como prometía al principio. Eso sí, el reparto es muy eficiente. Gibson interpreta a un policia con la energía suficiente, sin más ni menos; balanceando adrenalina, sentimiento y carga emocional en medidas adecuadas. Resulta creíble como el padre de fortaleza imparable, dispuesto a desentrañar el misterio detrás de lo que -está convencido- ha sido un homicidio premeditado, dirigido no contra él sino contra su hija. Esto irá descubriendo un caso de  encubrimiento corporativo, para una empresa que se ha dedicado a contaminar con desperdicios nucleares y para la cual trabajaba la hija de Thomas. Ray Winston, con esa imponente presencia física que lo caracteriza, interpreta (aunque sea nada más de soporte) a un corrupto agente del gobierno encubriendo el caso. Mientras, Danny Huston es el malévolo director de la empresa contaminante, con una buena actuación por igual. Martin Campell tiene una sensibilidad sadística para filmar las muertes de sus personajes, impactantes sin duda. Pero a la historia, en general, le faltó más fuerza dramática, intriga y emoción. Pero una emoción que te deje pegado a la butaca, no aquella demasiado sensibelera, como en la que cae justo la última escena.

lunes, 17 de septiembre de 2012

RUDO Y CURSI * 1/2

BANANA KICK. Gael García Bernal y Diego Luna.

De la dupla formada por los hermanos Cuarón, es Alfonso (Harry Potter and The Prisoner of Azkaban, Children of Men) el realizador más interesante, el de las ideas buenas y talento probado.  A Carlos Cuarón, con su reciente y fallida Rudo y Cursi (2008), no le queda más que vivir bajo la sombra de su más talentoso hermano. La película trae de nuevo a esa otra dupla fílmica mexicana, Gael García y Diego Luna, en un inútil intento por hacerla tan funcional y con la misma química de Y tú Mamá También (película también de Alfonso), sin los mismos resultados. Es decir, ya no es más que la predecible intención comercial de explotar el nombre de los dos actores y nada más. Carlos no hace más que copiar el mismo y muy económico estilo de filmarlo todo con cámara portátil.  Hay momentos en los que te sientes como en una especie de secuela de Y tu mamá... Lo cierto, es que en esta muy faustiana parodia del mundo del fútbol, instalada en México, poco o nada funciona. Desde esa monótona narración en off del diabólicamente misterioso agente deportivo (el argentino Guillermo Francella), hasta el mediocre guión, que cierra con un anti-climático partido de fútbol.

En resumen, un churro, orgullosamente echo y derecho; no muy gracioso ni con una historia interesante. Gael y Diego interpretan a dos hermanos, que viven en algún punto no identificable de la provincia mexicana, dedicados al negocio del plátano. Parece que ambos provienen de puntos separados e indefinidos del país, tan indefinidos como los ridículos acentos del cual echan mano. Cuando un busca talentos descubre que el "Cursi" (García Bernal) y el "Rudo" (Luna) tienen talento para el "balón-pie", ambos ven la oportunidad de sus vidas para salir de su pueblo y vivir en la gran capital. Sin embargo, la fama, la riqueza y el éxito repentino les caerá de peso. El "Cursi" con un deseo ridículo de convertirse en cantante; mientras que el "Rudo" será víctima del mundo de los casinos y apuestas. Cuarón debió suponer que esto le daría al filme un toque muy Hollywood. Como sea, el diseño de producción es más o menos aceptable, pero si busca un buen filme futbolero, olvídelo. Para estas parodias y melodramas sociales-soccerianos, los británicos son los maestros consumados. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

TOOTH FAIRY * *

The Rock pone a prueba sus propios límites en Tooth Fairy (2010). Aunque la película no es más que un entretenimiento familiar desechable, categoría "churro", tiene algunas sorpresivas risas guardadas. En sus películas de "acción real" (es decir, no animadas), la Disney dejó de ser mágica desde hace mucho. Aquí, The Rock es castigado y humillado, al límite de tener que vestir un ridículo traje de enfermero y unas alas de polilla, para representar nada menos que a la muy norteamericana "hada de los dientes". Bueno, al menos una de tantas. Sin embargo, lo más sorprendente, es lo mucho que pareció disfrutar de la experiencia. El punto es que, Dwayne "The Rock" Johnson resulta gracioso y se nota que la pasó tremendamente bien riéndose de sí mismo en esta película. Su interpretación es la formuláica: una estrella del deporte en dificultades. Y por fortuna, no hay niños insufribles.

El protagonista, es una estrella de hockey, apodado "The Tooth Fairy", el cual ha sido castigado por la justicia divina para trabajar como el mencionado ser fantástico. Suena fácil. Debe dejar dinero a los niños por sus dientes caídos, pero no lo será del todo. Es el precio que debe pagar por intentar romper la ilusión de la hijita de su novia (Ashley Judd), por la próxima llegada del hada. Lo confieso, la película para mí fue un entretenimiento culposo. Me reí varias veces, sadísticamente, viendo pasar penuria y media al luchador y héroe de acción, sufriendo calamidad tras calamidad en cada casa que visita. Billy Crystal tiene una mini participación-cameo, como el experto proveedor de gadgets para las hadas y ¿hados? (sprays de invisibilidad, pasta de dientes para disminuir de tamaño, dulces que te hacen ladrar, etc.). El toque británico lo pone Julie "Mary Poppins" Andrews como la líderesa de las hadas, así como Stephen "Extras" Merchant, como el flaco supervisor asignado a nuestro jugador estrella. En resumen: es "It's a Wonderful Life" pasada por un chatarresco filtro que la Disney tiene que arreglar.


¿QUIÉN TIENE DOLOR DE MUELAS? The Rock ahora es el "hada de los dientes".

martes, 11 de septiembre de 2012

GUCA! * * * 1/2



BATALLA DE BANDAS. Marko Markovic y Aleksandra Manasijevic

Una adaptación más del clásico "Romeo y Julieta", aunque una muy original. La historia se ha transportado hasta los Balcanes, en algún punto del tiempo presente. El romance de nuestros protagonistas se lleva a cabo en medio de una disputa entre bandas de música gitana. Además, tiene un subtexto racial interesante. ¿Quienes son los mejores intérpretes de esta música? O mejor dicho: ¿Quién sopla más fuerte: los gitanos o los serbios? Romeo (Marko Markovic), es un talentoso trompetista gitano, quien sueña con ganar la "trompeta de oro" en un prestigioso festival de bandas, el "Guca" del título, para rendir un homenaje a su padre, quizás el mejor músico que haya existido en aquellas tierras. Julijana (Aleksandra Manasijevic. ¿Una Scarlett Johansson con frenos, versión serbia?), es una rubia chica serbia, quien lleva un romance con Romeo muy a pesar de su intolerante, fanfarrón, explosivo y racista padre, Sacmo (Mladen Nelevic), quien se llama así en homenaje a su gran ídolo, Louis "Satchmo" Armstrong, por supuesto. Los dos protagonistas tienen su encanto y su particular química. Mladen Nelevic, como Sacmo, es verdaderamente irritante, crea una pesada y tensa atmósfera en cada escena. Es decir, un genial "villano". Si a uno le gusta esta clase de música (Emir Kusturica es uno de los productores), la película se disfruta más. Sus dos puntos en contra: el humor no funciona mucho, es bastante simplón y mucha de la poesía que recita nuestro Romeo acaba alentando un poco la trama.  

lunes, 10 de septiembre de 2012

THE FLYBOYS * * * *

No había visto una película para niños tan llena de acción y momentos emocionantes como The Flyboys (2008) en mucho tiempo. Un chico tímido y medio nerd (Jesse James) hace amistad con el nuevo chico de la escuela (Reyley McClendon), un "James Dean" de 12-13 años. Su primer acto "suicida" en la escuela es defender a su débil y asustadizo amigo del bully que destruyó su proyecto científico. Sin embargo, nuestro joven "rebelde sin causa" le dará vuelta al asunto, propinándole al abusivo chico y compinches una verdadera clase de defensa personal para infantes. Esto pondrá a los dos nuevos amigos en grandes dificultades, en un problema tras otro. Esto es nada más el inicio de un thriller para menores de 15 años, en el que los dos "flyboys" del título adquieren su sobrenombre luego de verse envueltos en un menudo embrollo, al abordar por accidente el avión de unos gángsters. El avión va cargado de una cuantiosa suma de dinero, una bomba y... nadie piloteándolo. Apenas vamos a la mitad y ya tenemos una trama en la que el hermano (Stephen Baldwin) del capo mafioso (Tom Sizemore) lo traiciona queriendo apoderarse del botín. El filme es tremendamente entretenido, con padres demasiado despreocupados por sus hijos y unos mafiosos que parecen parientes de los Soprano, lo suficientemente amenazantes para una película infantil que cierra con un clímax petrificante, con los chicos en total caída libre de un avión y sin paracaídas.

ASES DEL AIRE. Reyley McClendon y Jesse James.

jueves, 6 de septiembre de 2012

THE RUM DIARY * * 1/2


MIEDO Y ASCO EN EL CARIBE. Johnny Depp se mete nuevamente en la piel de
Hunter S. Thompson.

El proyecto comenzó de una manera extraña y muy simple. Johnny Depp, amiguísimo, más que hermano, casi compadre, del icónico representante del periodismo "gonzo", Hunter S. Thompson, encontró unos manuscritos de una novela del escritor, escrita por 1959. Nunca había sido publicada, por lo que Depp decidió homenajear a su fallecido amigo adaptando la novela al cine. Para la dirección, Depp decidió reclutar a Bruce Robinson, luego de ver su película Withnail & I (1987), con el inconveniente de que el realizador no estaba muy interesado en volver a dirigir. Como sea, de alguna manera lo convenció (dineros de por medio, quizás) y el resultado es The Rum Diary (2011). La película es un recuento de las primeras aventuras periodísticas de Thompson en Puerto Rico, en 1960, cuando este aspiraba a convertirse en novelista. Depp interpreta al alterego de Thompson, Kemp, quien llega a la políticamente tribulada isla para empezar a trabajar en un periódico norteamericano local, escribiendo los horóscopos.

Es notorio que la película es como una pieza de porcelana reconstruída, pieza por pieza, con una que otra faltante. Sus bases son simples ideas encajonadas y empaquetadas, desempolvadas del olvido, muy entusiásticamente, sin duda, pero con resultados poco interesantes. La película tiene momentos graciosos (la persecución que comienza en el "Café Cabrones" y que termina en un pseudojuicio, entre vómitos y confusiones). Cualquier novela de Thompson trata de tres cosas: periodismo, alcohol y drogas. Fuera de eso, la historia es como "The Hangover" para intelectuales. Kemp hace amistad con el fotógrafo del periódico, Sala (Michael Rispoli, quien suena como el primo-hermano de Danny DeVito), quien luego de invitarlo a vivir en su pocilgoso apartamento, le enseñará la isla y andarán de aventura en aventura. Kemp descubrirá en sus recorridos la otra cara de la isla, la menos turística, la de la pobreza, peleas de gallos con apuestas, carnavales, magia budú (ese otro episodio del hechicero hermafrodita también tiene su tono cómico) y, por supuesto, drogas alucinógenas. ¿Para qué propósito, al menos, dramático? Para ninguno.

Johnny Depp es uno de mis favoritos, pero aquí suena y se ve como el capitán Jack Sparrow con nuevo look y corte de pelo. Tiene que quitarse ese encasillante tono de encima. La banda sonora es muy disfrutable, empezando por escuchar a Dean Martin cantar "Volare" en la secuencia de créditos. Sin embargo, siendo sincero, me pareció superior Fear and Loathing in Las Vegas (1998), adaptación que hizo Terry Gilliam de esa otra famosa novela de Thompson. Por ejemplo, la secuencia alucinógena, con la lengua serpenteando en el aire, está bastante mala y simplona. Nada relacionado con la delirante visión de Terry Gilliam en aquella película. En su camino, Kemp conoce a una preciosa chica (Amber Heard), novia de un capitalista americano (Aaron Eckhart), el cual desea enlistar al periodista en su aventura empresarial, para que promueva un enorme complejo turístico que planea construir en una paradisiaca isla. Richard Jenkins como el jefe de Kemp, y Giovanni Ribisi (otro de mis favoritos que está ya cayendo en lo ridículamente autoparódico) como un decadente periodista neonazi, están pasables y el diseño de producción está bastante decente. El problema, es que esta aventura caribeña, medio existencial, bohemia, que trata de ser una reflexión sobre el oficio del escritor y periodista, se queda a medias en su historia, en sus personajes, en todo lo que a guión se refiere. Recomendable nada más para los seguidores de la obra de Thompson.

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