martes, 25 de junio de 2019

MARY QUEEN OF SCOTS.

Saoirse Ronan es Maria de Escocia. 
No es la primera vez que pasa por la pantalla grande la historia de María de Escocia y la reina Isabel de Inglaterra, una historia que ha sido contada antes en cine, como la versión de 1971, protagonizada por Vanessa Redgrave y Glenda Jackson, por ejemplo. Si por algo causa fascinación, es por la colisión de egos entre las dos reinas en su centro dramático. En su primer largometraje, la directora y productora de teatro Josie Rourke, ha elegido contarnos nuevamente esta historia, en donde, definitivamente, el fuerte termina siendo las dos grandes actuaciones de Saoirse Ronan y Margot Robbie, interpretando a Maria de Escocia y la reina Elizabeth, respectivamente. Margot Robbie demuestra (como lo hizo en I, Tonya) lo seria que es como actriz, sacrificando su belleza y afeándose con un maquillaje que la transforma por completo.
La historia pone varias cartas sobre la mesa. El mayor conflicto para Isabel durante su reinado, fue el jamás haber contraído matrimonio, ni engendrado herederos a la corona, cosa que le trajo dificultades políticas en la corte, y que es reflejado muy bien en la película. Y no sólo esto, ya que otra cosa que Rourke sabe reflejar en la cinta (escrita por Beau Willimon y John Guy) es la abismal oposición de personalidades, mentalidades, y visiones políticas que ambas monarcas -y, de hecho, primas- tenían. No nada más era el asunto del matrimonio en el que ambas discrepaban, esto justo cuando María terminó casándose con Henry Darnley (Jack Lowden, de Fighting with My family), oponiéndose al matrimonio por conveniencia que Isabel quiso imponerle con otro miembro de la corte, sino en el religioso. María, era defensora de la fe católica que profesaba, mientras que con Isabel era el protestantismo. Pero hay otro conflicto, reflejado muy bien en la película (tal vez real, tal vez ficticio), y que fue la posible envidia que Isabel tenía por la belleza de su prima escocesa.
Es claro que Rourke, viniendo del mundo del teatro, termina dándole más importancia al aspecto histriónico en su película. Se nota su impecable dirección de actores (incluidos, entre otros, Guy Pierce, Ian Hurt, un barbudo David "Doctor Who" Tennant). Margot Robie no tiene mucho tiempo en pantalla, pero el poco tiempo que la vemos demuestra un auténtico pathos. En comparación con otros filmes sobre la reina Isabel (como Elizabeth, de 1999), no vemos el típico retrato de la famosa reina como la imponente y férrea monarca que realmente fue, sino alguien por el que al final sentimos lástima. Por su parte, Saoirse Ronan, no únicamente brilla en la película por su belleza, sino por una excelente actuación, de primer nivel, que tiene su punto culminante en la parte climática. Una parte que no destaca por tener mucha acción, sino por el gran tour de force entre ambas actrices. Mary Queen of Scots tiene poco de reprochable, sólo el hecho de que su guión no tiene la suficiente intriga política que uno esperaría en una película de estas características (considerando que Beau Willimon, guionista de House of Cards, coescribió el guión). Pero si se trata de ver a Margot Robbie y a Saoirse Ronan en uno de sus mejores trabajos, no hay que buscar más. ⭐️⭐️⭐️ 1/2

No hay comentarios:

Vistas de página en total