lunes, 1 de noviembre de 2010

THE WIND THAT SHAKES THE BARLEY * * * *

Cillian Murphy y Padraic Delaney en "The Wind That Shakes the Barley".

El realizador británico Ken Loach se aproxima a los inicios de la lucha independentista de Irlanda en The Wind that Shakes the Barley (2006). El eje es la historia de dos hermanos, quienes en 1920, luego de ver los abusos de miembros del ejército británico (los "Black and Tans", remanentes del ejército que había luchado en la Primera Guerra Mundial en 1918) en los pueblos de la campiña irlandesa, decidieron empezar un escuadrón revolucionario, que iría tomando fuerza con el paso del tiempo. Damien (Cillian Murphy, estupendo), el más templado, está a punto de iniciar una carrera de medicina en un hospital de Londres, hasta que luego de presenciar un acto violento, en contra de los empleados de un tren en la estación de ferrocarril, decide regresar y unirse a su hermano, Teddy (Padraic Delaney).

¿Cuál es la forma más simple de iniciar una revolución? En el filme, puede ser simplemente hablar en gaélico  en lugar de hacerlo en inglés, frente a un escuadrón de enardecidos policies militares. La escena que retrata la primera muerte (el asesinato de un chico de 17 años), no muestra nada, y nos deja todo a nuestra imaginación. Lo que está ocurriendo dentro de una casa lo podemos imaginar: golpes, violencia y tortura hasta la muerte. Suficiente para que Teddy y Damien unan fuerzas con un grupo de amigos, para empezar a hacerle ver su suerte a las fuerzas británicas. Otra escena impactante ocurre en la parte trasera de un bar, los pequeños brotes de violencia que dieron origen a lo que se conoce como el IRA (o ERI, por sus siglas en español, Ejército Republicano Irlandés).

La película ganó la palma de Oro en Cannes 2006.  Un premio merecido, sin duda. Es notable la forma en la que Loach narra el fragmentado trayecto de la lucha independentista, hasta el instante en que los caminos de Damien y de Teddy se dividen, cuando una tregua entre el gobierno británico y el irlandés llega, con ciertas reservas y condiciones. Es doloroso ver cómo, mientras el compromiso de Damien  por la causa crece y crece, Teddy toma una postura más conformista, del lado del enemigo, más colaboracionista. La sangre de todas formas llega a derramarse sin remedio.

Las actuaciones de Cillian Murphy y de Padraic Delaney son magníficas. Pero también el resto de actores merece especial mención. Adem{as, la campiña irlandesa es un personaje más. Loach hace un gran trabajo logrando bellos paisajes verdosos, que contrastan con las muertes que atestiguamos en esos lugares. Es una película de una solemnidad casi inquebrantable hasta el final, pero en la cual acabé involucrado gracias a la fuerza histriónica de su reparto. 

En muchas escenas, Loach simplemente opta por filmar de lejos conversaciones, diálogos y mucha de la acción, lo que le da al filme un toque realista. Te hace sentir como un testigo lejano. Incluso una anciana (con seguridad, una actriz no profesional) brilla sin mucho esfuerzo, irradiando confusión, emoción y fuerza. Lo mejor de la historia, escrita por Paul Laverty, es ver la manera en que Damien acaba comprometido por una causa que no quería hacer suya desde el principio ("Ahora quiero salirme de esta guerra, y no puedo"). El final es conmovedor y al mismo tiempo estrujante, que me recordó mucho el final de "Hell’s Angels", y claro, tantas otras películas sobre la lucha independentista de Irlanda.


++ Disponible en una edición especial de 2 discos, uno de ellos con extras como el trailer, entrevista a Ken Loach y Paul Laverty, el documental "Carry on Ken", ficha artística, ficha técnica y filmografías

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