jueves, 3 de septiembre de 2009

EL CARTEL...CLÁSICO

La fuerza del cartel de Serpico (1973), no radica nada más en su psicodélica propuesta cromática, sino en la elección del retrato de Al Pacino, que refleja seguridad y vulnerabilidad al mismo tiempo.


Diener-Hauser
tenía una gran sensibilidad para el color y sabía utilizarlo de una forma muy creativa. Responsable de carteles como el de China Town, Hauser eligió para el cartel de Serpico, de Sidney Lumet, una técnica muy warholiana de colorear por capas un retrato. En este caso, el rostro de Al Pacino está cubierto con cuatro colores: verde, azul, amarillo y blanco, en varias tonalidades cada uno, lo que le da una cualidad psicodélica. Para 1973, año de producción del filme, parecía olvidado este estilo por los artistas gráficos.

La inspiración más directa son los retratos de The Beatles realizados por Richard Avedon en 1967, unas obras maestras del arte gráfico psicodélico. Si bien las pretenciones artísticas de Hauser no llegan a tal grado en este cartel, sí resulta una pieza atraciva en todo su conjunto, en especial, por ser una idea original e inusual para el cartel de un thriller policiaco.

De todas formas, es un cartel arriesgado. No intenta promocionar o vender un thriller policiaco. No hay ningún elemento visual que nos indique que se trate de una película de este tipo, a excepción del tagline “Many of his fellow officers considered him the most dangerous man alive – a honest cop”. Quizás la clave para entender bien la propuesta de Hauser, sea esta última frase, “a honest cop”, un "policia honesto".

El dilema al que se enfrenta Serpico en la película es: enfrentar a la corrupción policiaca. En ese sentido, el retrato de Pacino elegido para el cartel es magnífico. No nada más por la posición y ángulo del rostro, sino por la expresión de fuerza y extrema seguridad que presenta. No es tanto un policia lo que vemos, sino un ciudadano común, quien en un momento de la película deja su uniforme para entrar a juicio.

Los colores juegan un papel simbólico muy importante. El retrato luce más impactante con estos colores, y denotan aspectos psicológicos de suma intensidad, en especial, ese color amarillo dominante. El color amarillo nos habla de un personaje en estado de alerta, de emergencia, pero también de inestabilidad emocional. Intentan reflejar el momento en que la vida de Serpico da un vuelco. El sistema en el que creía se ha caído y sus ideales se ven amenazados.

Tenemos aquí el clásico marco blanco, visto en tantos carteles de cine de los 1970. Un margen creado por el mismo fondo de color sólido (negro en este caso), y que sirve siempre de soporte para la información escrita, diseñada con una tipografía clara y de marcadas líneas curvas.

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