jueves, 23 de abril de 2009

EL CARTEL...CLÁSICO

La extrema sencillez visual que oculta elementos clave de la trama, combinando texturas y la figura central de un huevo, en el cartel de Alien (1979).

No creo exagerar si digo que el cartel de Alien (1979) es uno de los mejores de un filme de ciencia ficción. Alien fue de las primeras películas del género en entrar de lleno en el terror gore de una manera magistral. Dirigida por Ridley Scott, el cartel tan sólo mostraba un huevo flotando, abriendo con una cuarteadura luminosa. Era una propuesta inquietante, inteligente y estratégicamente comercial, que mostraba nada más lo necesario para despertar la curiosidad de los futuros espectadores, en una época en la que los filmes de aventuras espaciales estaba teniendo un renacimiento con Star Wars (1977). Gracias a la pequeña información que proveía el tagline: “In space no one can hear you scream”, uno sabe que la película está ambientada en el espacio. El huevo no deja de ser intrigante, un elemento que nunca antes (espero no equivocarme) se había mostrado en una película espacial. Resultaba difícil de tratar de relacionar esta forma orgánica con una historia espacial. Ahí radicaba la estrategia del cartel: poner a prueba la lógica del espectador. Esto nada más lo consiguen los mejores carteles.

Se deduce que hay una pared al fondo, gracias a la luz que proyecta el huevo en la parte de abajo, y esa superficie enrejada inferior contribuye a la magnífica combinación de texturas de todo el trabajo. Tenemos un cartel visualmente táctil en muchos sentidos: por la superficie del huevo irregular, rugosa y con una especie de brotes; luego los vapores que escapan de su interior con la luz fluorescente, y después esa reja horizontal, apenas iluminada, que sirve también para crear ambiente.


El cartel japonés apostaba más por una anticuada combinación de retratos y un escenario espacial sin mayor atractivo.

El fondo negro, además de simbolizar misterio y suspenso, recuerda también al espacio. De hecho, el huevo nos remite de alguna forma a un planeta, en especial, por el tipo de iluminación que recibe del lado izquierdo. La cuarteadura flourecente imprime tensión visual y rompe con el equilibrio que transmite la estática forma ovoide, elemento central del cartel. El color fluorescente está casi siempre presente en la película: en la sangre del extraterrestre (bautizado por los fans como el “alien”), en la iluminación interior de la nave, etc.

La tipografía es otro de los aspectos más atractivos del cartel, a pesar de la suma sencillez que la caracteriza. A esto se une algo curioso, el marco blanco, que sirve de elemento contrastante para la obscura propuesta cromática del interior. El marco se amplia abajo para acomodar los créditos, perfectamente legibles y variando agradablemente el puntaje de las tipografías. Bemis Balkind, diseñador del cartel, gustaba de poner este tipo de marcos en otros de sus carteles, como el de Altered States y No Way Out. Sin embargo, lo que más caracteriza su trabajo, son las composiciones céntricas basadas en figuras geométricas circulares, como en sus carteles para Armageddon y The Ring, así como ovoides, como es el caso de Alien, una película de culto.

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