jueves, 15 de enero de 2009

HONOLULU BABY *

Cualquier -por lo menos, la mayoría- hombre quisiera verse alguna vez en la situación del ingeniero Alberto Colombo, un tipo con pinta de “Groucho Marx” en decadencia. Alberto es un burócrata en una empresa estadounidense instalada en Italia, hasta que es transferido a un enigmático lugar llamado “Melachas”. Según su jefe, ninguno de los empleados que han sido enviados allá ha regresado, y Colombo (atención al sugerente apellido) será el encargado de ir a investigar qué sucede y, de paso, tratar de encontrar petróleo.

Honolulu Baby (2001), dirigido por el comediante Maurizio Nichetti, quien también interpreta el papel de Colombo, tiene una atractiva idea argumental, a pesar de lo fallido que resulta. Su comienzo es delirante, abriendo con las regulares pesadillas que Alberto tiene por lo estresante que resulta su trabajo, en especial, porque tiene que hablar en la oficina únicamente en inglés, idioma que está aprendiendo junto a su esposa, Margherita (la actriz portuguesa Maria de Medeiros), quien trabaja en un McDonalds haciendo limpieza.

Desde el atractivo inicio se adivina una crítica a la globalización y a las absurdas políticas corporativas, como el hecho de que Margherita deba practicar el inglés para causar buena impresión durante la visita del director corporativo al McDonalds, hasta que la película cae en un letargo argumental, justo cuando Alberto llega a “Melachas”. Esta imaginaria región es un territorio desértico, donde Alberto encuentra a un antiguo empleado de la empresa, Christian (Jean Rochefort, totalmente perdido en su interpretación), al que le gusta le llamen “Cri-cri”.

Melachas es una especie de “paraíso”, al menos, para los hombres, ya que está habitado únicamente por 320 mujeres, todas ellas muy guapas. Christian ya tiene a sus favoritas, pero las desesperadas mujeres irán tras el confundido Alberto. Aunque a veces se dejará cuidar por ellas, la mayor parte del tiempo deberá sortearlas, esconderse o disfrazarse de mujer, ante el masivo acoso de las mujeres. Entre las actrices se encuentran la chilena Paulina Gálvez y la catalana Marián Aguilera.

La idea no es mala, la intención de Honolulu Baby (escrita por Giovanna Carrassi y Richard Clement Haber) es crear una cómica metáfora sobre la colonización. Colombo llega a verse a sí mismo como un “semental”, que proveerá a Melachas de lo que le falta: bebés y luego, hombres, que llegarán a explotar el petróleo del lugar. El principal problema del filme, es que apenas y causa la más mínima gracia. Las persecuciones de las mujeres tras Colombo terminan por ser rutinarias. Lo que es peor, es que las mujeres son mostradas sin un ápice de inteligencia. Apenas y pronuncian algunas frases, son como zombies o robots en todas sus acciones, y ninguna de ellas (ni siquiera el personaje de Gálvez) tiene alguna relevancia en la historia.

En papel quizás se veía bonita la idea, pero en pantalla luce pobremente trabajada, debido a un guión escrito sin la mínima imaginación. Como comediante Nichetti no logró convencerme, y me dio pena ver al gran Jean Rochefort parloteando pésimos diálogos en inglés, italiano y uno que otro en francés. Honolulu Baby, en resumidas cuentas, es una película misógina que apenas y aguanta ser vista durante una noche sin otra cosa mejor que hacer. Mejor ni intentarlo.

1 comentario:

juan c dijo...

hooa amigo podrias subir la pelicula de honolulu baby es verdad es una de las mejores mi correo es juan_carlos1982@hotmail.com porfa esta pelicula la e buscado como loco y no la encuentro de antemano bye

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