viernes, 9 de noviembre de 2007

DVD: THE GOOD GERMAN * * * *

Debo decir que me agradó mucho The Good German (E.U., 2006), la adaptación que Steven Soderbergh hizo del best-seller del escritor británico Joseph Kanon, aunque debo confesar también que, a final de cuentas, el libro me siguió gustando más. El libro de Kanon es mucho más entretenido, con muchas partes, diálogos y personajes clave que, desafortunadamente, Soderbergh omitió, seguramente, en aras de hacer más ágil la narración del relato. A pesar de todo, creo que la película es un magnífico trabajo en muchos aspectos, y su guión, adaptado por Paul Atanasio, es bastante bueno, ya que si bien se toma muchas licencias respecto a la obra literaria, tiene homenajes logrados (incluso en el aspecto visual) tanto a Casablanca (Michael Curtiz, 1942) como a The Third Man (Carol Reed, 1949).

El relato concebido por Kanon, una historia que entremezcla elementos de suspenso, romance y trama policiaca-detectivezca, es el pretexto perfecto para que Soderbergh realice un magistral ejercicio de estilo al visualizarla como un clásico filme de la “Época de Oro” de Hollywood. Filmada con una bella fotografía en blanco y negro (trabajo del mismo Soderbergh bajo el pseudónimo de “Peter Andrews”, y no tomado en cuenta por la Academia en sus nominaciones de este año), musicalizada con una dramática banda sonora al estilo de los filmes antiguos (trabajo de Thomas Newman, nominado al Oscar) y cada plano cuidado con una artesanal delicadeza, The Good German no pierde así su toque nostálgico en ningún momento, integrando estupendamente y sin que se note en la edición (también del mismo Soderbergh bajo el nombre de “Mary Ann Bernard”) imágenes de archivo de la Berlín bombardeada de la posguerra, así como de documentales sobre el famoso evento Postdam en dicha ciudad, en donde se reunieron por primera vez, luego de derrotar a Hitler, los tres líderes aliados: Stalin, Churchill y Harry Truman, para negociar la “repartición” de los territorios liberados, un escenario que sirve de fondo para una intrigante historia de tintes políticos.

Jake Geismer (George Clooney), es un capitán norteamericano que ha vivido mucho tiempo en Alemania, y durante la guerra tuvo que regresar a los E.U. Es 1945, y Berlín se encuentra dividida en sectores rusos, británicos y estadounidenses. Acabada la guerra, Jake regresa convertido en periodista, para cubrir el Postdam para una famosa revista. Como chofer tendrá a un vulgar soldado, Tully (Tobey Mcguire), que lleva una doble vida como traficante de whisky en el mercado negro, y tiene como pareja a una atractiva alemana, Lena (Cate Blanchett), dedicada ahora a prostituirse. Lena busca huir de Berlín y su asfixiante ambiente, cosa en la que se encuentra ayudándole Tully haciendo tratos con un general ruso, Sikorsky (Ravil Isyanov).

El delicado ambiente político se verá perturbado cuando Tully sea hayado muerto, con miles de marcos encima y en un lago que une a los tres sectores territoriales, justo en el área rusa, por lo que los rusos serán los primeros sospechosos. El ambiente no querrá ser agitado más por la muerte de un simple soldado, aunque Jake se dará a la tarea de investigar la muerte de Tully, al tiempo que se reencuentra con Lena, quien fuera su amante antes de la guerra, y se tope con la persecución del esposo de ésta, Emil Bernardt (Christian Oliver), un científico de las SS y desarrollador de una tecnología de misiles, desaparecido y buscado por los norteamericanos, ya sea para ejecutarlo o convencerlo de trabajar para ellos, a cambio de una exoneración por crímenes de guerra.

Algo no me convenció y fue que se eliminara en el guión a la simpática fotoperiodista Liz, que en el libro es compañera de Jake y lleva a uno de los momentos más dramáticos de la historia. Soderbergh y Atanasio decidieron darle a Lena algo de las características de Liz, y aunque hay otros detalles del libro cambiados la película funciona a la perfección, primero, gracias al gran trabajo de todo el reparto y a su espectacular producción (sus sets, sus locaciones y su ambientación son impecables), y segundo, porque Soderbergh no se nota obsesionado nada más por el acabado visual, sino por la historia y sus personajes, en donde supo transmitir el denso ambiente político de corrupción que no perdona a ningún bando, en ese hambre de poder del gobierno norteamericano cuando se descubra el poder destructivo de la energía nuclear. “Es el futuro, señor”, le dirá el congresista Breimer a Jake, casi al final de la película.

++Disponible en España desde el 28 de agosto. Mientras en España la película tuvo su estreno comercial a principios de este año, en México nunca se estrenó en cines, y fue a dar directamente a los anaqueles de los videoclubes.

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