viernes, 11 de septiembre de 2009

EL CARTEL...CLÁSICO

En el cartel de My Bloody Valentine (1981), hay una sencilla mezcla de humor negro y una propuesta inquietante como tema central: la mirada enfermiza de un asesino enmascarado.


Se estrena esta semana el remake de un clásico del cine de terror de los 1980, My Bloody Valentine, en una edición en tercera dimensión. Los carteles de esta nueva edición me sorprendieron porque son bastante buenos, en especial, el que promueve la edición en 3D, que tiene un toque retro del cual ya hablaré en unos días. Por ahora, echemos un vistazo al cartel de la versión original, dirigida por George Mihalka.
Se produjeron dos carteles, uno fotográfico y otro realizado con una ilustración. De los dos, me parece mejor el primero, un fotomontaje que combina humor negro y una propuesta obscura, que tiene como tema central un hombre enmascarado, el asesino de la trama quien, cuenta la leyenda, asesinó a sus compañeros en una mina al quedar todos atrapados para así ahorrar oxígeno.



Este segundo cartel lucía más como una viñeta de cómic, con la sombra acechante del asesino detrás de una aterrada chica. La estrategia es contrastar escalas y tamaños, con la chica, de menor tamaño, siendo casi envuelta por la enorme sombra.


Lo mejor, es que la idea es nada más mostrar los ojos del hombre. Da la impresión de estar saliendo de un tunel obscuro y encontrándose con un grupo de chicos bailando. La luz del casco, sirve, al mismo tiempo, como fuente de iluminación de la escena y como superficie para reflejar al grupo de chicos. Así sabemos lo que está viendo. Es una doble escena presente en una misma imagen. Es la intención de mezclar lo cursi de la escena de los chicos, con una escena inquietante: el hombre mirando fija y enfermizamente, con sangre escurriendo por la máscara. Hay una actitud bien reflejada en el cartel, dentro de la misma estabilidad del personaje, es decir, la de ir tras de esas victimas que estamos viendo reflejadas en la lámpara.

El tagline es de un humor ácido: “There’s more than one way to lose your Heart…” (“Hay más de una manera de perder a tu amor…”). La respuesta la tenemos inmediatamente abajo en la foto. En cuanto al diseño tipográfico, me agrada la idea irónica de usar una tipografía apropiada al tema de San Valentín. Me gusta también esa sencilla manera de jugar con la doble “o” de la palabra “Bloody”, que conecta de inmediato con la referencia visual más evidente: los ojos del asesino.

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