miércoles, 8 de julio de 2009

STAR TREK * * * *

J.J. Abrams renueva la franquicia de Star Trek, con una precuela que trata sobre los orígenes de los personajes de la serie de los 1960. Y es el famoso Dr. Spock quien sale ganando en esta superproducción.

Cuando parecía que la franquicia cinematográfica de Star Trek estaba olvidada y sin nada que ofrecer, no hay como recurrir a la nueva estrategia de las precuelas, para resucitar viejas sagas espaciales como Star Wars. Además, hacerlo con la mejor tecnología digital para conseguir impresionantes efectos especiales, imágenes espaciales de primer nivel y naves espaciales más convincentes. Sin ser un fan de Star Trek, he visto sólo algunas películas. Todavía tengo pendientes de ver varias, aunque no estoy seguro de llegar a verlas algún día.

Vi la anterior película, Star Trek: Nemesis (2002), y fue una decepción. No fue más que una extensión de la segunda etapa de la teleserie, “The Next Generation”, sólo que con más producción y mejores efectos especiales. Sólo que no se necesitan nada más efectos digitales de alta calidad para que una película de Star Trek funcione, sino una historia interesente, y que mejor que una escrita con el pretexto de resucitar a Leonard Nimoy, quien interpretaba al Dr. Spock en la teleserie original de los 1960. Nimoy hace una fugaz aparición en la nueva película, interpretando a su emblemático personaje, y que le da un giro a la historia al estilo de Back to the Future (1985), con la aparición previa de un monstruo que parece el primo-hermano del que destruye Nueva York en Cloverfield, anterior filme de J.J. Abrams. Ya puedo ver a los verdaderos trekkies babear frente a la pantalla de cine.

La nueva película, titulada simplemente “Star Trek”, está dirigida por J.J. Abrams, y no hay que esperar no nada de corte filosófico-religioso al estilo de Star Wars, sino una buena película de aventuras espaciales, con impresionantes escenas de acción y un centro dramático inesperado: el enfrentamiento de egos entre unos jóvenes capitán Kira (Chris Pine) y el Dr. Spock (Zachary Quinto), antes de ser los entrañables amigos y colegas que nos presentó el programa original.

Aquí, el Dr. Spock es un serio e insufrible tipo, con su representativo pensamiento lógico, donde todo lo analiza desde el punto de vista de las matemáticas y estadísticas. Kirk, por el contrario, es un chico huérfano-rebelde-sin-causa, que gusta de andar en moto (o algo parecido) sin rumbo por el desierto, y con una debilidad por las chicas predecible. Al ingresar a la fuerza espacial es cuando Kirk sienta cabeza, y quizás pueda convertirse en un experimentado piloto como lo fue su padre, muerto en combate. Es decir, mientras Kirk es un personaje cliché, Spock acaba siendo el personaje más interesante de todos.

Spock es un vulcano, que parece un elfo extraído de The Lord of the Rings. No nada más lleva arrastrando su pedantería, sino una personalidad de piedra, que le reprime cualquier emoción. Va contra su lógica el sonreír, y sufre la persecución de la que ha sido objeto su raza, con el peligro de desaparecer completamente. Junto a esto, tenemos de regreso a la famosa banda de piratas espaciales, los romulanos, encabezada por Nero (irreconocible Eric Bana).

Lo mejor de esta precuela, es su diseño de producción, de primer nivel. El diseño de arte está cuidado al mínimo detalle, lejos de las acartonadas producciones tanto de Nemesis como de las anteriores películas. Su logrado diseño visual hace ver a Star Trek como una auténtica renovación de la saga. Esto, y además unas vistas de la Tierra desde el espacio que quitan el aliento, y hacen pensar si son autenticas imágenes de la NASA, o fueron creadas digitalmente. Me inclino a pensar lo último.

Tal vez los trekkies se quejen de que el Enterprise, la famosa nave comandada por Kirk, luzca algo diferente a la original. En lo personal, creo que está corregida y aumentada, incluyendo sus interiores y sus famosos teletransportadores. Vemos aquí como se va formando el equipo de Kirk, empezando por el también famoso Dr. McCoy (Karl Urban) Scottie (Simon Pegg), el teniente Sulu (John Cho), la guapa tripulante afroamericana Uhura (Zoe Saldana), quien por cierto, se encargara con sus encantos de, digamos, hacer que Spock encuentre su lado sentimental. Algo que ni el libro “Caldo de pollo para el alma” hubiera conseguido.

++Lo mejor: el Dr. Spock, encarnado por partida doble por el joven Zackary Quinto y el veterano Leonard Nimoy.
++Lo peor: Que Winona Ryder aparece escasos 40 segundos (lo siento, he sido fan desde siempre).

-Indicada para: obviamente, trekkies deseosos de ver una película de Star Trek con nuevos bríos.
-Contraindicada para: aquellos que crean que existen 0.0000000000001 posibilidades de que Spock pueda enamorarse.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

(Alex, Spock no es Dr., es Sr.)

Àlex Frias dijo...

Oh, gracias Joel, error técnico de mi parte. No sé porqué siempre tuve la idea de que era un doctor.

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