viernes, 10 de julio de 2009

EL CARTEL...CLÁSICO.

La idea de una cabeza fragmentada, que simboliza el quebrantamiento emocional de su personaje principal, en el cartel de Beyond a Reasonable Doubt (1956).


Con el estreno esta semana de Beyond a reasonable doubt, remake de la última película de Fritz Lang dirigida en E.U., que mejor oportunidad para hacer una revisión del cartel realizado en 1956.

Se produjeron varios carteles (que también rescataremos aquí), que tienen en común el tema visual: la fragmentación de su elemento principal, es decir, el retrato del actor Dana Andrews. Incluso, hay otro cartel donde un puzzle rodea la imagen de los dos protagonistas en la parte inferior. Lo que me gusta del cartel que he elegido (para mi gusto, el mejor de todos los demás), es la manera en que se usa el tagline para, de una forma impactante, entrar en el rostro de Andrews y fragmentarlo.


Formato horizontal, en el cual el retrato de Andrews se encuentra atravezado por letreros naranjas, y que cierra con una buena composición de información esrita en la parte inferior.


El efecto es psicológicamente inquietante. Precisamente, la palabra “murder” (asesinato) es la que entra por la parte izquierda y quiebra la cabeza, representando simbólicamente el quebrantamiento emocional-mental del personaje. La cabeza está quebrada, pero el diseñador mantuvo reconocible y unificado el rostro de Andrews.

"What kind of man would frame himself for MURDER?" (¿Qué clase de hombre se incriminaría a sí mismo por ASESINATO?) es el atractivo tagline. Aquí inicia la lectura visual del cartel, cuya parte final (MURDER) queda incrustada a la mitad de la cabeza. Luego, continua con una flecha amarilla que señala hacia los dos protagonistas, Dana Andrews y Joan Fontaine, en actitud de huir. Es un cartel que, dentro de su misma sencillez en su diseño, logra causar un poderoso efecto visual, intensificado por la limpieza del fondo blanco.



Otro cartel de formato horizontal, que simplemente consistía en una secuencia de tres imagenes, con llamativos textos que nos informan un poco sobre los personajes y la trama.


Si bien su parte inferior es su punto débil, en especial, por la imagen algo trillada de colocar a una pareja huyendo, el cartel en su conjunto funciona. Nada más en este detalle, el cartel horizontal tiene una mejor organización y composición de elementos, que también tiene el retrato pero atravezado por frases en color naranja. Vemos a los personajes huyendo, pero en la esquina inferior derecha, de menor tamaño, y en blanco y negro.

Como sea, el impacto emocional del la cabeza fragmentada en este cartel es una idea original y superior. Tiene mayor impacto para el espectador, llama su atención instantáneamente sin necesidad de tanta información escrita, como es el caso del cartel horizontal.

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