jueves, 2 de julio de 2009

EL CARTEL...CLÁSICO.

No muy conocido, el cartel de "Los Siete Samurais" (1954), es un sencillo trabajo de fotomontaje, que lograba transmitir la idea épica y de aventuras de la historia dirigida por Akira Kurosawa.


El cartel de una de las películas más importantes de la historia del cine, y de la filmografía de Akira Kurosawa, es uno de los menos conocidos. El cartel es un interesante trabajo de fotomontaje, muy raro de ver en carteles diseñados en occidente en los años 1950. Sin embargo, el diseño gráfico en Japón siempre se ha caracterizado por su originalidad y por no tener límites para sus propuestas visuales.

Lo que llama la atención, es lo contrastante de la composición en el montaje de las imágenes, junto al lineal acomodo de la información escrita, algo inherente a la escritura japonesa, que es de arriba abajo y que se lee de atrás hacia adelante, es decir, en sentido inverso a la forma occidental. Un considerable grupo de imágenes de gran tamaño dominan la parte superior, mientras que otras más pequeñas se encuentran acomodadas abajo.

Con distintas inclinaciones, las imágenes dan al cartel una sensación de movimiento, y una lectura de derecha a izquierda, empezando por el caballo levantado en dos patas, que continua con jinetes más pequeños por dejado de la fotografía de Toshiro Mifune, en su personaje de Kikuchiyo, lo que le da una cualidad visual de gigante, del héroe en el que se convierte su personaje en la película.


Artísticamente se queda muy atrás, pero el aire épico seguía presente en este otro cartel de la película, un simple armado de imágenes en el que sigue sobresaliendo la fotografía de Mifune.


Al fotomontaje que realizó el diseñador se le notan ciertas intenciones artísticas, pero al final, su principal propósito fue crear una pieza sencilla de asimilar y, lo más importante, que diera la idea de que veríamos una película de aventuras y de cierto tono épico. Esto empieza desde la misma imagen de Mifune, imponente, heróico y que te da la idea sobre la fortaleza de su personaje.

Luego tenemos otros elementos que en esa época (en especial en carteles de Hollywood) se fueron convirtiendo en cliché dentro de carteles de películas de aventuras, como poner la mayor cantidad de caballos y jinetes posible, lo que nos habla todavía más de una película de aventuras. El guerrero a caballo es un símbolo épico, de heroísmo y aventuras por excelencia. Y en el cartel, si observamos en la parte superior, tenemos pequeñas siluetas de jinetes en la cima de esa especie de colina.

El título en japonés de la película es Shichinin no samurai, el cual deduzco es el “texto” de tipografía de mayor tamaño y en color rojo. La lectura de este texto de arriba a bajo, ayuda a la lectura visual del cartel, y a seguir la trayectoria de los jinetes, que llegan casi hasta la esquina inferior izquierda, en donde ya vemos a unos samurais en combate.

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