viernes, 20 de marzo de 2009

FLUSHED AWAY * * * * 1/2

Flushed Away (2006) es el primer largometraje animado de los estudios británicos Aardman realizado totalmente con técnica digital, y en coproducción con Dreamworks. Para los admiradores (que todavía los hay y muchos) de la técnica artesanal del stop-motion, no hay por qué espantarse por este inesperado giro de la Aardman. A pesar de estar hecha digitalmente, la intención estética de la película es que siga luciendo como si sus personajes estuvieran hechos de plastilina. Además, sus personajes guardan el característico diseño y estilo de animación de la casa Aardman, creadores de Wallace & Gromit.

La historia se ubica en Londres, en el exclusivo barrio de Kensington, donde habita un refinado ratón, Roddy (voz de Hugh Jackman), como mascota de una niña. Sus problemas comienzan cuando la familia sale de vacaciones y su territorio sea “invadido” por un ratón regordete. En su lucha por querer deshacerse del invasor, ambos acaban yéndose por el drenaje, para luego descubrir la ciudad subterránea de Ratónpolis, un mundo donde conviven ratones y ratas, junto a cucarachas, babosas cantarinas y demás alimañas.

Una atractiva ratona, Rita (voz de Kate Winslet), se encuentra huyendo de unas ratas gángsters por haberle robado a su jefe, Sapo (voz de Ian McKeelen), un rubí, que “homenajea” a la realeza británica. El Sapo tiene un malévolo plan, para usar un cable maestro que pondrá en marcha un mecanismo que inundará a la ciudad.

Dirigida por un par de experimentados en el género animado, David Bowers (colaborador en la teleserie Count Duckula, y los largometrajes animados Prince of Egipt y Sharktale) y Sam Fell (Tale of Desperaoux), cortometrajista de animación, Flushed Away es muy divertida y no tiene un solo momento flojo. Echa mano de referencias al cine británico de gángsters, así como del mejor humor negro inglés, en especial por su burla tanto a la monarquía británica como a su sociedad fanática del fútbol. Según Sapo, alguna vez fue la mascota del príncipe Carlos (¡Ese álbum fotográfico!).

La trama podrá ser predecible, pero la película goza de magníficas escenas de acción, nada raro en los trabajos de la Aardman, por ejemplo, en las emocionantes aventuras de Wallace & Gromit o Chicken Run. Así mismo, la película tiene un impresionante trabajo visual, derrocha ingenio en cada rincón. El diseño de la ciudad ratón es, en realidad, una versión miniaturizada de Londres, hecha con basura y desperdicios, lo mismo que los artilugios motorizados que los personajes usan para desplazarse por aire y agua (entiéndase el drenaje).

Un grupo de babosas cobardes y musicales casi se roban la película durante sus numerosas apariciones. Puede ser que haya instantes –sobre todo al final- inverosímiles en su clímax, pero si algo me sorprendió cuando la vi en cine fue constatar cómo la película mantuvo callados y atentos a los niños presentes.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

"Puede ser que haya instantes –sobre todo al final- inverosímiles..."
Alex, supongo que aparte de los ratones y sapos parlantes y vestidos con ropa, que viven en una réplica de Londres en miniatura y navegan por el drenaje en barquitos de motor...
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Mi chiste favorito es ése donde el Sapo (si no me equivoco -la ví sólo una vez en su estreno) les dice a las ranas francesas: "¡Do your thing!" y las ranas levantan las manos: "¡We surrender!" Sapo: "No, the other thing..."

Àlex Frias dijo...

Claro Joel, jajaja, quiero decir fuera de este mundo de fantasía subterráneo del cual somos testigos, vemos al final las típicas escenas inverosímiles del cine de acción estilo Mission Impossible o del 007.

Recuerdo vagamente el chiste, tendré que revisar la película para captarlo mejor jajaja. Gracias de todas formas por compartirlo!

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