lunes, 6 de octubre de 2008

HANNAH AND HER SISTERS * * * *


En Hannah and Her Sisters (1986), comedia romántica dirigida, escrita y protagonizada por Woody Allen, se narran los líos y penas sentimentales que viven tres hermanas a sus treinta y tantos años: Hannah (Mia Farrow), Lee (Barbara Hershey) y Holly (Dianne Wiest). La relación entre ellas es, por encima de las apariencias, buena. Se apoyan y quieren, pero la historia que plantea Woody es sobre la traición que una le hará a la otra, mientras la tercera sufre el desprecio de aquellas.

La película roza la perfección narrativa, en una cuidada forma de contar la historia, a través de episodios titulados de una manera a veces literaria, otras sarcástica y a veces cómica, adornada con la música de Bach y de Giacomo Puccini (las óperas de Manon Lescaut y Madama Butterfly). De manera paralela, Woody narra una historia que en sí hubiera dado para otra película, en la que interpreta a Mickey, un hipocondríaco productor de televisión, que cree no escuchar bien. Así, el cómico tratamiento de la historia resulta extraño y, al mismo tiempo, fascinante, al combinarse el melodrama romántico de las tres hermanas.

Hannah, ex esposa de Mickey, lleva un matrimonio feliz con Elliot (Michael Caine), sólo que este vive enamorado de Lee, un sentimiento que no tiene problema en demostrarle. A su vez, Lee lleva una relación con un hombre mucho mayor (nada menos que Max Von Sydow, el actor fetiche de Ingmar Bergman, admirado director de Woody), una relación que ella considera paternal, dependiente y de admiración, más que de amor. Por su parte, Holly, aspirante a actriz que sobrevive llevando un negocio de banquetes con su amiga April (Carrie Fisher), no ha tenido mucha suerte en el amor.

Dentro de la depurada narración de Allen, con el tiempo llevará a cada personaje a terminar, si no bien, sí satisfecho con lo que el destino le deparó y sin un cabo suelto. Haciendo un poco de balance, la historia de Mickey acaba siendo más lograda que la protagonizada por Hannah, Lee y Elliot, este último encarnado de una manera estupenda por Michael Caine, a quien cae como anillo al dedo la cínica personalidad que el actor sabe dotar a sus personajes cuando lo requieren. Cínico e hipócrita, así acaba siendo Elliot.

Mientras, el graciosísimo viaje existencial que emprende Mickey acaba robándose el filme, como en ese episodio que recuerda al pedirle a su amigo que done esperma para poder concebir un hijo con Hannah, o esa aventura religiosa donde experimenta con el catolicismo ante el escándalo de su familia judía, que para él acaba siendo un “paga ahora, sufre después”, según confiesa. Su miedo de hacerse hare krishna, será por temor a reencarnar en algo detestable o “no-humano”, todo por la curiosidad de entrar en contacto con Dios ante lo que puede ser su próxima muerte.

++ El DVD está disponible en una edición tan autera, que sólo tiene el trailer original cinematográfico.

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