jueves, 3 de julio de 2008

CACHÉ * * *

Con el estreno esta semana de Funny Games U.S. (2007), remake americano que el realizador Michael Haneke, originario de Munich, Alemania, pero nacionalizado austriaco, hizo de su propio filme homónimo de 1997, vale recordar su anterior película, Caché (2005).

Su premisa argumental es intrigante, sobre los miedos que surgen en una familia acomodada, a partir de unos vídeos que les hacen ver que están siendo espiados. Daniel Auteuil, su protagonista, ganó el Premio al Mejor Actor en los European Film Awards, por su interpretación del padre de familia, obsesionado con saber el origen de estas grabaciones.

Haneke ganó el Premio al Mejor Director en Cannes 2005, el Premio FIPRESCI, así como el Premio Ecuménico del Jurado, con una nominación a la Palma de Oro, cosechando buenas críticas en el Festival de Valladolid y nominaciones en los premios César de Francia.

Profesor de cine en la Academia de Cine de Viena y con una formación televisiva, Michael Haneke ha hecho del vídeo un elemento clave en sus películas, aspecto que influye dramáticamente en la vida moderna. Para Haneke, la imagen electrónica transforma al ser humano, cambia su comportamiento, de ahí que sus personajes desarrollen todo tipo de retorcidas perversiones, como pudo verse en Funny Games, La Pianista (2001) o Los Tiempos del Lobo (2003). En Caché las consecuencias son llevadas al máximo.

Caché no es la gran obra que esperaba de Haneke. Aunque, a pesar de no resolver satisfactoriamente los dilemas que plantea durante sus exhaustivas 2 horas de duración, es capaz de introducirnos en los traumas y pesadillas del pasado de un padre de familia. Los vídeos anónimos son inofensivas tomas fijas de la fachada de la casa de Georges (Auteuil), acompañados de terroríficos dibujos, aparentemente, hechos por la mano de un niño. La alarma se desatará en este hermético conductor de televisión, en su esposa (Juliette Binoche), escritora y editora, y su hijo preadolescente.

Escrita por Haneke, Caché contará con elementos para construir un climático thriller, pero lo que más interesa no será tanto desenmascarar al culpable, sino hacer un registro cotidiano de cómo la paranoia va destruyendo el núcleo familiar de Georges. Lo inquietante en la cinta (quizás el aspecto menos creíble) será la presencia casi fantasmagórica de ese “observador oculto”, de ese autor de las cintas. ¿Todo es producto de la paranoica imaginación de Georges? Como llega a suceder en el cine de Haneke, la respuesta al misterio quedará abierta, a interpretación del propio espectador. Gracias a los notables planos fijos y abiertos durante casi todo el filme, Haneke nos convierte en este “observador” escondido.

Entre esta serie de frentes abiertos prevalecen subtextos interesantes, como el resentimiento social de los inmigrantes hacia el indiferente ciudadano francés. Sin embargo, Caché acaba siendo una simple curiosidad en la filmografía de Haneke, a pesar de que en ese plano final fijo de los créditos –según dicen- estén las claves ocultas para resolver el misterio.

++El filme está disponible en una edición especial de 2 discos, uno de ellos con extras como el "Cómo se hizo", "La apuesta de Haneke" y entrevista a Michael Haneke.

1 comentario:

Joel Meza dijo...

Estos dos actores franceses me gustan mucho (supongo que son los más populares a nivel mundial). Juliette Binoche en particular me sorprendió gratamente en Dan in real life, con Steve Carrell. Creó un personaje de modo muy distinto a lo que le había visto hasta entonces.

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