martes, 19 de febrero de 2008

DVD: LA HIJA DEL CANIBAL * * 1/2

El best-seller La Hija del Caníbal (1997), escrito por la también periodista española Rosa Montero, es una compleja narración sobre las reflexiones existencialistas de Lucía, una escritora de libros infantiles. Ramón, su marido, desapareció sin dejar rastro en los sanitarios del aeropuerto de Barajas, Madrid, antes de abordar el avión que los llevaría a Viena, para pasar el fin de año. Sin embargo, Lucía descubre que Ramón ha sido secuestrado por un grupo izquierdista llamado "Orgullo Obrero", y para su rescate deberá pagar una cuantiosa suma de dinero.

La adaptación al cine de este relato femenino (narrado en primera persona) sobre la vida de una mujer desencantada de su matrimonio, aparentemente no ha sido una tarea fácil. De hecho, la historia original de La Hija del Caníbal va más allá de las simples confesiones de diván del personaje de Lucía en el filme. Con los apuntes y memorias de un veterano de la Guerra Civil Española, Félix "Fortuna" (el español Carlos Álvarez Novoa, casi repitiendo su personaje de Solas/Benito Zambrano/1999), vecino de Lucia, la novela se adentra en temas sobre la moral, la corrupción política y heroísmo, desde el patriotismo hasta la fraternidad fiel e indisoluble.

El realizador mexicano Antonio Serrano (responsable del éxito taquillero en México Sexo, Pudor y Lágrimas/1999) decidió trasladar la historia de Lucía a la Ciudad de México, centrándose más en el romance que Lucía entabla con Adrián (Kuno Becker), un joven que habita en el techo del edificio de aquella, quien le dobla la edad. Lucía (la argentina Cecilia Roth, luciendo un convincente acento mexicano), Adrián y Félix, conformarán un inusual equipo e intentarán rescatar a Ramón.

El filme está estructurado en una serie de viñetas armadas trabajosamente, en un montaje sin mucha coherencia la mayor parte del tiempo. A cuadro, los personajes tratan de abrirse camino dentro de diálogos atropellados (sobre todo los de la Roth), que poco o nada ayudan a que la trama avance y tenga un desarrollo más equilibrado.

En la primera mitad, La Hija del Caníbal se va desarrollando dignamente. Sin embargo, todo lo conseguido en esta parte se viene abajo a partir de la relación entre Adrián y Lucía. El personaje de Adrián no pasa de ser un simple tipo simpático, con pretensiones de conquistador extraído de cualquier telenovela juvenil. Luego, la cinta despega un poco al transformarse en una road movie (con todo y música de rodeo de fondo), para que al final, de manera inútil e incomprensible, el relato se transforme en un thriller telenovelero.

Con un buen diseño de arte, a cargo de la oscareada alemana afincada en México Brigitte Broch, (Moulin Rouge, Amores Perros,...) y una destacada fotografía de Xavier Pérez Grobet, el trabajo de Serrano por momentos recuerda a Ciudad de Ciegos (Alberto Cortés, 1991), rareza fílmica del moderno cine mexicano, donde toda la acción se desarrollaba en un apartamento de Ciudad de México, con el transcurrir de las décadas señalado a través de disolvencias y cambios en los decorados, logrando captar la estrategia narrativa original del libro de Montero.

La Hija del Caníbal, es un amasijo de géneros y tratamientos cinematográficos dispares, con problemas en su adaptación. Aunque, por otro lado, es un experimento narrativo que no deja de tener interés, gracias a un montaje que intenta traducir el pensamiento de Lucía y su desorientada vida en imágenes. Eso ya tiene mucho mérito.



2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Con lo que comentas de la novela, justo como lo imaginé, Alex. A mí la película me pareció un pésimo chiste y situaciones mal aprovechadas (ni siquiera el roce grupero salió bien), que me hicieron pensar que la novela tenía mucho más en ella (digo, nadie se pone a hacer una película de una novela mala, creo). Lamentablemente el trabajo de Serrano no me hizo desear buscarla.
Y ya que estoy en ello, sigo sin ver el supuesto talento de Serrano. Debo ser el único mexicano que piensa que Sexo, Pudor y Lágrimas es un churrazo infecto. No sólo no me gustó. Me molestó sobremanera.

Àlex Frias Haro dijo...

En efecto, la novela me gustó más que la película. La leí después de ver el filme, y fue cuando me di cuenta que el trabajo literario era superior. Te recomiendo el libro Joel, aunque no estoy seguro si todavía lo vendan aquí en México. Rosa Montero es una buena escritora, con temas femeninos sensibles y bien tratados. Tengo otro libro de ella pendiente por leer, en espera en mi librero.

Curiosamente, a Antonio Serrano me lo encontré en la calle el mismo día que publiqué esta reseña en el blog. Vive en mi colonia vecina, la famosa Condesa, al igual que Carlos Carrera, el del Crimen del Padre Amaro.

Sexo, Pudor y Lágrimas fue un gran éxito del cine comercial mexicano, que hasta Brasil ya produjo su remake. El colmo sería que Hollywood también lo haga. Ya se está tardando. Saludos, hasta otra!

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