viernes, 22 de febrero de 2008

DVD: BORAT, CULTURAL LEARNINGS OF AMERICA FOR MAKE BENEFIT OF THE GLORIOUS NATION OF KAZAKHSTAN * * * *

Si alguna película hizo temblar a los medios de comunicación y causó polémica el 2006, esa fue sin duda Borat, uno de los proyectos fílmicos más inteligentes que se produjeron aquel año. La película incluso hizo sudar a la Casa Blanca, en una situación de carácter diplomático, cuando el gobierno de Kazakhstán levantó la voz quejándose de lo mal parado que salía su país en la película, retratada como una nación antisemita y atrasada.

Después de Borat (Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit of the Glorious Nation of Kazakhstan, E.U., 2006) el nombre del comediante británico Sacha Baron Cohen empezó a hacer ruido, debido a la cómica, irreverente y cáustica mirada crítica que hace en este inclasificable filme hacia E.U., que aún antes de haberse estrenado en ese país ya estaba causando controversia, por una proyección especial que se haría de la cinta en presencia de George Bush y el presidente de Kasakhstán. Según Baron Cohen, el mismo presidente de la República de Kasakhstán, Nursultan Nazarbayeb, le dio el visto bueno a su película y que, incluso, le había agradado mucho, a pesar de las quejas de representantes de su gobierno. Las historias se siguieron acumulando.

En Rusia no quieren saber nada de Borat, prohibiendo su gobierno la exhibición de la cinta, alegando que no quieren jugar con fuego y arruinar las relaciones con el país vecino. La Twentieth Century Fox en Rusia, luchó por su distribución y proyección. Mientras, en los Estados Unidos, la película todavía no se estrenaba y las quejas ya se empezaban a escuchar, por parte de gente que aparece entrevistada en el filme, alegando que el director y miembros de la producción los habían engañado, sin haberles informado sobre el verdadero propósito del documental. Baron Cohen y la producción se defendieron, argumentando que solicitaron el permiso de cada una de las personas antes de la filmación. Las demandas no tardaron. Lo último que se supo, es que hasta los extras en Rumania (país donde se filmaron las escenas del pueblo) ya dieron a conocer sus propias quejas.

Nada ha frenado a Sacha Baron Cohen y su película, la cual promocionó en E.U. caracterizado como Borat. Cohen es conocido en Norteamérica por su programa Da Ali G Show, conformado por entrevistas que hace caracterizado como tres personajes distintos, con la finalidad de levantar polémica en torno a distintos temas relacionados con la sociedad americana y europea. En Borat:... Cohen lleva este programa a proporciones descomunales, en la forma del personaje que da nombre al filme, un reportero antisemita de la televisión local de Kazakhstán, con facha de ser nieto de Groucho Marx con acento ruso.

El trabajo de Cohen en pantalla grande, es como ver a Michael Moore elevado a la décima potencia. Es gracioso y atrevido a la hora de salir a la calle, romper las reglas, pasarse de los límites y afrontar a sus entrevistados. De hecho, Ali G Show podría considerarse como una chiflada respuesta de Cohen al programa televisivo de Moore, “The Awful True”. En esta película, un alocado documental que juega desde el inicio con una historia ficticia protagonizada por Borat, quien parte de su pueblito -alegre pero atrasado- dejando esposa y un montón de habitantes emocionados por su partida. La película no pierde jamás cierta cualidad seria y rigurosa en el propósito que sus guionistas (Cohen incluido) tienen de hincar el diente crítico y burlón a la conservadora sociedad de E.U., el país de Mr. Bush.

Borat partirá desde Kazakhstán hasta Nueva York, junto a un regordete ayudante (Ken Davitian), para entrevistar a decenas de personas que puedan enseñarle la esencia de la sociedad norteamericana, poder aplicarla en Kazakshstán y salir del subdesarrollo. Todo irá más o menos bien, hasta que Borat descubre a Pamela Anderson en el programa Baywatch, decidiéndose a viajar hasta California para conocerla y casarse con ella. Borat llega y las imágenes de su anhelado encuentro con la rubia son de antología, todo al mismo tiempo: inquietantes, graciosas, insanas, algunos más dirán propasadas, otros que son actuadas, como muchas otras partes del documental.

Dirigida por el realizador televisivo Larry Charles, el filme es tan experimental como hilarante. Habrá momentos de genuino humor televisivo a lo “cámara escondida”, no apto para todos los gustos, como la escena en la que Borat y su asistente luchan desnudos (te dejará por unas horas sin ganas de comer), o la graciosísima escena del exorcismo. Pero uno no se queda nada más con las risas, sino con un puñado de reflexiones que la cinta arroja sobre las contradicciones, doble moral y demás “linduras” que imperan en muchos sectores sociales de los Estados Unidos.

++ La edición en DVD no está nada mal, ya que entre los extras incluye "Vídeo de alerta de la policía de Kazajistán", "Reloj sexy", escenas eliminadas, noticias de rodeo, tour mundial promocional, "Borat: banda sonora infomercial".

1 comentario:

Anónimo dijo...

jajajaja esa es una exelente narracion de lo que es esta pelicula, vale la pena verla especialmente la esena del exorsismo se lucio viva Borat.

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