miércoles, 1 de diciembre de 2010

STRANGER THAN FICTION * * * *

Will Ferrell como un obsesivo-compulsivo en "Stranger than Fiction".

Puede ser que Stranger than Fiction (2006) no alcance los niveles de dos de sus más claras fuentes de inspiración: Charlie Kauffman y Woody Allen. El caso es que esta comedia logra sostenerse sin mayores  problemas, trastabillando un poco en la surrealista vuelta de tuerca final. Es bien recibido su mensaje sobre la importancia de liberarse, romper ataduras y vivir plenamente.

Escrita por el virtualmente desconocido Zach Helm, la película es el debut en la comedia del realizador germano Marc Foster (Monster’s Ball, Finding Neverland, Stay). Sirve para que Will Ferrell (nominado a un Globo de Oro) pueda demostrar su capacidad para moverse con gran facilidad tanto en la comedia como en el melodrama. Ferrell interpreta al obsesivo-compulsivo Harold Crick, un recaudador de impuestos sumergido en la rutina diaria. Crick, como buen obsesivo, cuenta cada cepillada que se da en los dientes cada mañana, así como los pasos que da al cruzar una gran avenida, para tomar exactamente a la misma hora su autobús para el trabajo.

Como sucedía al protagonista de "The Truman Show", el ritual cotidiano de Harold se verá perturbado cuando empiece a escuchar la voz en off de quien nos está narrando, en tono melodioso, su historia. La narradora es, a su vez, la deprimida escritora Kay Eiffel (Emma Thompson), quien se encuentra trabajando en su reciente novela, que tiene como protagonista, precisamente, a Harold. Afectada por un bloqueo creativo, Kay, especialista en tragedias, recurre a una especialista en “bloqueos” literarios (Queen Latifah) para que le ayude a terminar su libro.

Mientras, Harold busca la ayuda de un maestro de literatura (Dustin Hoffman) para poder vivir mejor  con la molesta realidad de la voz de Kay, así como ir corrigiendo los puntos débiles del verdadero argumento literario que es su vida. Sus problemas comenzarán cuando se entere que Kay, digamos, no  tiene planeado un final tan feliz para Harold en la novela, justo cuando empiece a haber  un poco de luz en su vida al enamorarse de una chica dueña de una panaderia (Maggie Gyllenhaal).

La película no deja de ser entretenida en ningún momento, en su agradable mezcla de melodrama dulzón  y tragicomedia. No tiene grandes pretensiones a lo Spike Jonze, pero Marc Foster muestra una gran capacidad para el delirio y mantiene el suspenso intacto respecto al destino de Harold. Lo principal, es que consigue, por encima de todo, una comedia optimista sobre las segundas oportunidades, con actuaciones impecables. Dustin Hoffman tiene una gran interpretación sin mucho esfuerzo, Emma Thompson brilla a cada momento dentro de su permanente tristeza, y junto a la mesurada actuación de Ferrell y Maggie Gyllenhaal, son lo mejor del filme.

++El Blu-ray contiene de extras reportajes y escenas eliminadas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)
casino

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