miércoles, 13 de octubre de 2010

ANITA NO PERD EL TREN * * 1/2

José Coronado y Rosa Maria Sardá en "Anita no perd el tren".

El tema de Anita no perd el tren (2001) es la posibilidad de enamorarse a los cincuenta y tantos años nuevamente. Bueno, aunque otro de sus temas es el amor al cine. La Anita del título (Rosa María Sardá) es una mujer madura y viuda, que lleva realizando un trabajo que, de lejos, parece el más aburrido de todos: taquillera en un viejo cine. Este trabajo lo lleva realizando 34 años, luego de que su sueño de ser artista (cantante para ser específicos) se vio frustrado. Sin embargo, Anita nos mostrará a lo largo de este filme, dirigido por Ventura Pons, que ser taquillera no es tan aburrido como parece. Ha tenido el privilegio de ver centenares de películas y conocido gente de todo tipo en las filas de la taquilla.

La vida de Anita trabajando prácticamente encerrada en esa taquilla, tiene un tono tragicómico. Su vida sería demasiado aburrida si no se nos fuera mostrada de esa forma en la película. Esto ha tenido sus pros y sus contras en el resultado final. Anita toma el autobús, se dirige a su trabajo, para en la noche regresar tomando el mismo autobús. Constantemente, para cerrar una escena, Anita mira directamente a la cámara y habla.

Basada en la novela de Lluís Anton Baulenas (quien también ha escrito el guión), la película habla sobre la muerte simbólica de las viejas salas de cine por las enormes multisalas cinematográficas. Esto conlleva a que Anita sea despedida por su jefe (Jordi Dauder) “antigüa”, por no encajar con la nueva imagen de estos cines.

“Amor idiota”, película posterior del mismo Pons, me pareció un filme fallido que, incluso, me costó trabajo digerir. A pesar de la sencillez en su producción y de no ostentar muchas ambiciones, Anita no perd el tren, es mucho más lograda en muchos sentidos que aquella película. Aunque su narración es algo inestable (los flash-backs llegan a ser algo enredosos), la historia contada por Baulenas es conmovedora en cierta medida, gracias a la buena actuación de Rosa María Sardá, quien consigue dotar a su Anita de vulnerabilidad. Esto sin dejar de mencionar su química con María Barranco, quien interpreta a su malagueña vecina y mejor amiga, Natalia, su total opuesto en su visión del amor y las relaciones sentimentales. Barranco es amena, tan natural como la misma Sardá.

Natalia será su confidente y consejera cuando Anita conozca a Antoni (José Coronado), quien maneja una excavadora justo en el lugar donde se encuentra en construcción el nuevo complejo de cines. Una gran contradicción: ¿No debería Anita detestar a todos los involucrados en la destrucción de su lugar de trabajo por años? La comicidad de todo radica, precisamente, en la amistad que entablará con los empleados de la construcción, incluido el ingeniero, y en su relación sentimental con Antoni.

Debo confesar que la estupenda banda sonora, escrita por Carles Cases, supera a la película. Atractiva, cómica y bellamente ejecutada. Es una banda sonora que le ha quedado grande a esta película. Y si por algo no me ha gustado del todo este pequeña pero, al final, agradable, trabajo de Pons, es por el innecesario tratamiento caricaturezco, casi de burlesque, a sus personajes y a la historia misma. Además, me ha quedado esa incómoda sensación de que hay cosas no muy bien resultas. Anita acaba tan sola como al principio, celebrando su cumpleaños solitaria, cantándose a sí misma, y lo peor, desempleada. Al final, el personaje más atractivo es Natalia, quien consigue y tiene todo lo que Anita no ha podido. Moraleja: ¿Mejor sola que mal acompañada?

++El DVD contiene de extras: biofilmografías del realizador y el reparto, el "Detrás de cámaras", reseñas del filme, premios, el trailer cinematográfico, etc. 

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