jueves, 1 de octubre de 2009

CABEZA DE VACA * * * *

En Cabeza de Vaca, se rescata a este explorador clave del continente americano, en una película de aventuras sobre el choque de dos culturas.







La conquista y exploración española de la costa del Pacífico americano, es un tema que poco o casi nada se ha tocado en el cine. Con Cabeza de Vaca (1991), del realizador mexicano Nicolás Echevarría, se rescata a un personaje clave en la conquista de ese lado de Mesoamérica, Alvar Núñez Cabeza de Vaca. La película está basada en una famosa novela escrita por el mismo Cabeza de Vaca, en la que narra sus aventuras por la costa mexicana del Pacífico, en específico, lo que es ahora el estado de Sinaloa.

Nunca había visto antes una actuación tan poderosa del actor español Juan Diego. En esta película, coproducción hispano-mexicana-americana-inglesa (TVE tuvo participación en la producción), Juan Diego interpreta a Cabeza de Vaca, en un trabajo desgastante y demandante físicamente. Diego se arrastrará en la arena y el agua, sufrirá las humillaciones de un extraño indígena, que lo ha capturado y convertido en esclavo, y al final, acabará convertido en un ser irreconocible, por obra y magia de un gran trabajo de maquillaje. Llega un punto en que Cabeza de Vaca ya no sabe si sigue siendo un conquistador español, leal a la corona de Carlos I (en realidad, era su tesorero), o un brujo curandero, marcado por las enseñanzas mágicas de las tribus indígenas con las que tiene contacto en su viaje iniciático.

A pesar de estar producida con un presupuesto relativamente bajo, la película de Echevarría nos logra llevar a una parte de la Nueva España alejada de las modernas civilizaciones mesoamericanas, poblada por tribus aisladas de indígenas, practicantes de magia y brujería. Cabeza de Vaca termina siendo atrapado, literalmente, por la hechicería. No hay escape alguno para él. En una de las mejores secuencias (en especial, por su montaje), Cabeza de Vaca intenta escapar infructuosamente de su “amo” indígena, quien va acompañado por un brujo. De lejos, este brujo, usando su magia y un par de movimientos de mano, lo atrapa y trae de regreso.

Por supuesto, el punto neurálgico en esta clase historias, es el choque cultural entre dos mundos diametralmente distintos. Lo interesante, es ver cómo Cabeza de Vaca lucha por sobrevivir en un mundo alejado de su universo civilizado, y cómo, irremediablemente, acaba transformado en un indígena. Aprende su lengua, costumbres y, lo principal, sus prácticas mágicas. La película toma un giro fantástico cuando Cabeza de Vaca se convierte en un curandero milagroso, una suerte de “Mesías” llegado de tierras lejanas, con poderes sobrenaturales y capaz de resucitar muertos.

Acompañado de un elenco magnífico, en el que se encuentran un joven Daniel Giménez Cacho, Roberto “Los Olvidados” Cobo y un también joven Roberto Sosa, “Cabeza de Vaca” se produjo un año antes de la celebración del “Quinto Centenario del Descubrimiento de América”. Al final, lo que vence a Cabeza de Vaca, como personaje, es ese mundo todavía medieval del que proviene y del cual no puede librarse. Pero, al mismo tiempo, parece que este “nuevo mundo” es demasiado y acaba absorbido por el.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Una de las mejores películas mexicanas, que me hubiera gustado mucho ver en la pantalla grande pero que sólo pude ver poco después de su estreno en video. Alex, esa escena del escape frustrado me sigue persiguiendo después de tantos años.

Àlex Frias dijo...

Bueno, no es 100 % mexicana, hay que recordar jaja a pesar del sitio donde se ambienta. Yo no la ví en cine para ser sincero, hasta hace poco pude verla por primera vez.

Tienes razón, como digo en la reseña, es una de las mejores escenas en la película.

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