martes, 19 de mayo de 2009

GABRIELLE * * * 1/2

La decadencia moral y emocional de un deteriorado matrimonio en "Gabrielle" (2005), de Patrice Chéreau





En un momento álgido de "Gabrielle", una infiel esposa, la Gabrielle del título (Isabelle Huppert), lanzará a su marido, Jean (Pascal Greggory), la confesión más gráfica y escatológica que pudo haber pensado, luego de que esta le haya confesado su aventura romántica con otro hombre a través de una carta. “La idea de tu esperma dentro de mí me da asco”, le dirá así, sin emoción alguna. Sin saber bien porqué Gabrielle ha regresado, para un ajuste de cuentas emocional con el herido Jean, durante una jornada traumática en la que lloverán reproches por ambos lados, removiendo los escombros de un matrimonio que, al parecer, ya estaba muerto.

Dirigida por Patrice Chéreau (La Reina Margot, Intimidad), la cinta es un duelo histriónico entre la siempre magnífica Isabelle Huppert y Pascal Greggory, pero debo decir que la película pertenece totalmente a este último, quien ha sorprendido siempre por su gran versatilidad haciendo papeles de todo tipo.

La gran actuación de Greggory nos dolerá a cada momento. Desde el punto de vista del espectador masculino, no podremos más que sentir una lástima tremenda por el resentido y lastimado Jean, a quien, con el corazón roto, Gabrielle castigará más con su silencio.

En este sencillo relato, basado en la novela “The Return” de Joseph Conrad, no hay un intento por justificar a uno u otro personaje. Llega un momento en que la firmeza y frío rostro de Gabrielle, intensificará el derrumbamiento emocional de Jean, al grado de comportarse de una manera desesperada y patética para tratar de remediar lo irremediable: su deteriorada relación con Gabrielle. Jean intenta buscar un poco de amor en donde nunca lo hubo. Por su parte, la idealizada Gabrielle (a los ojos de su marido, claro está), nos mostrará que no era la intachable mujer de sociedad que Jean creía, que con mirarla a los ojos creía adivinar su pensamiento; la atractiva esposa de la cual creía saberlo todo después de casi 10 años de matrimonio.

Chéreau se luce con un par de planos secuencia estupendos, y Eric Gautier con una limpia fotografía, aprovechando magníficamente el gran talento de sus dos protagonistas. Es algo exhaustiva la experiencia de adentrarnos en las discusiones íntimas de Jean y Gabrielle. Ambos acaban al final sin una pizca de emociones, sentimientos o secretos, con un vacío emocional torturante.

++ Disponible en un austero DVD, tan sólo con extras como ficha técnica, ficha artística, ficha de doblaje y filmografías.

2 comentarios:

Xavier Vidal dijo...

Uf... me aburrió soberanamente, y eso que me encanta Huppert. Eso si: Chereau, aunque me gusta La reina Margot, no es santo de mi devoción. Un film teatral, exagerado, frío, sin jugo... vaya, todo lo contrario a lo que apuntas en tu escrito. Contra gustos...

Saludos!

Àlex Frias dijo...

Lo que más me gustó Xavier fue la gran actuación tanto de Huppert como de Greggory. Es lo que sostiene el filme desde el principio.

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