jueves, 23 de octubre de 2008

TAKING LIVES * * *

En Taking Lives (2004), Angelina Jolie ofrece otro de los personajes que mejor sabe hacer: la chica que se vale de su fuerza e inteligencia para enfrentarse a cualquier problema. Este thriller, dirigido por D.J. Caruso, se aventura por caminos ya explorados en thrillers excelentes, como Seven, que llevaban a sus personajes a internarse en terrenos de violencia demencial y sus efectos materiales, es decir, despojos humanos abandonados, cadáveres irreconocibles, etc. Un infierno representado en escenarios marginales y de ambientes putrefactos.

Luego de una ágil secuencia de créditos, la película nos lleva a una introducción violenta, ubicada a principios de los 1980, cuando el cambio de una llanta a mitad de la carretera se convierte, de pronto, en un impactante asesinato, tan sorpresivo que se queda grabado en la mente de uno durante buena parte del filme. La trama tiene como centro la búsqueda de un asesino en serie, cuyo sello particular es destrozar la cabeza de sus víctimas con una piedra. La agente del FBI Ileana Scott (Angelina Jolie), auxiliará a la policía canadiense para atrapar al criminal, luego de que el equipo de investigadores encabezado por Leclair (el actor turco Tchéky Kario) y el temperamental agente Paquette (Olivier Martinez), fracasa en su intento por dar con el asesino, quien toma la identidad de sus víctimas.

Los métodos de Ileana chocarán con los de la policia canadiense, más lenta y machista. Soportará incluso bromas misóginas dichas en francés, hasta que el dueño de una galería de arte (buena actuación de Ethan Hawke) amenace con distraer demasiado su atención. Como dato curioso, Ileana terminará siendo una suerte de extensión del personaje de policía que interpretó Angelina Jolie en The Bonne Collector.

Junto al macabro desfile de cadáveres, la película presume de un reparto atractivo. Kiefer Sutherland participa en reveladoras tomas lejanas, Gena Rowlands es la madre del posible asesino y el francés Jean-Hughes Anglade interpreta al agente Duval. Para mala fortuna de este thriller, que sin duda prometía mucho más, Caruso muestra un afán por dar demasiado espacio a los flirteos entre Angelina Jolie y Ethan Hawke, en lugar de centrarse más en la inquietante parte criminal y la exploración de la mente del asesino. Desperdicia mucho a un retorcido criminal que hubiera dado, irónicamente, más “vida” a esta película, que una vez vista corre el peligro de olvidarse.

++ Los extras del DVD incluyen "El laboratorio del crimen" un documental, escenas suprimidas, trailer y tomas falsas.

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