lunes, 8 de septiembre de 2008

SWEET AND LOWDOWN * * * *

Ya lo había hecho antes con Zelig (1983), y Woody Allen volvió a repetir el mismo ejercicio de estilo, aunque no con la misma maestría, en Sweet and Lowdown (1999). La película es un ingenioso falso documental sobre un ficticio guitarrista de jazz, un tal Emmet Ray, que deliraba al grado de llegar a desmayarse cuando veía en persona a Django Reinhardt, este último, por el contrario, un prodigioso guitarrista de jazz que sí existió.

Allen consigue la dramatización de la vida de un músico, que parece tan real como la música que logra cuando sube al escenario. Emmet Ray es un genio al sacar esos bellos acordes de su guitarra, pero también un total discapacitado emocional, cosa que le traerá problemas con el sexo femenino. Sweet and Lowdown es otro homenaje al jazz, a su época de mayor esplendor, el más inusual de todos los que ha hecho Allen, quien también participa como narrador. Emmet Ray es interpretado por Sean Penn con la habitual maestría que lo caracteriza, y junto a Woody Allen participan otros auténticos especialistas de jazz, como el locutor Ben Duncan, o Nat Hentoff.

Esta farsa musical funciona de principio a fin, gracias a que Allen es, ante todo, un gran contador de historias. Su Emmet Ray es un genio incomprendido, que de todas maneras no busca ser comprendido por nadie, sólo que lo dejen ser como es e interpretar su música. Ray es el ser más raro del mundo, uno lo ve y no parece en lo absoluto un genio de la guitarra, más bien luce como un bribón, embustero y malandrín. Cuando no está matando ratas o mirando trenes obsesivamente en su tiempo libre, sube al escenario para tocar como poseído por el diablo. “El problema, es que no muestras tus emociones”, le dirá una de sus novias. La carga emocional del pasado que lleva Emmet tardará en salir, en hacer catarsis, luego del largo camino que debe recorrer para entrar en contacto con sus emociones.

Al final de cuentas, nada está claro ni seguro en la vida de Ray, según cuenta la leyenda. “Nos quedan sus grabaciones y está en los libros...” dice un desmemoriado Woody. Sweet and Lowdown es eso, una leyenda en tono de tragicomedia, magníficamente musicalizada y ambientada, además de tener un elenco impresionante en el que destaca Samantha Morton, interpretando a Hattie, una chica muda y tímida. Hattie no sólo será una víctima más del mujeriego Ray, sino aquella que quizás le de el primer golpe existencial de su musical vida. Bueno, ...según cuenta la leyenda, por supuesto.

++ Desafortunadamente, Sweet and Lowdown se encuentra descatalogado en España. Disponible en región 1 y región 2 edición francesa.

3 comentarios:

Joel Meza dijo...

Y cuenta la leyenda que la fotografía es preciosa...

Àlex Frias dijo...

jajaja, es muy buena la fotografía Joel, sí, pero yo me quedó más con el aspecto musical. Todavía quiero comprarme el soundtrack!

Joel Meza dijo...

Sí, después de verla me compré un disco de Django Reinhardt.

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