martes, 9 de septiembre de 2008

DEAD MEN DON'T WEAR PLAID * * * *

El experimento formal y estilístico en Dead Men Don’t Wear Plaid (1982), no nada más es un humorístico homenaje a los films noir de la Epoca de Oro de Hollywood (1940-1950), sino a un grupo de estrellas emblemáticas de ese género. Steve Martin, protagonista, y Carl Reiner, realizador y también actor del filme, ceden un considerable espacio a quien es, con seguridad, la más grande de esas estrellas: Humphrey Bogart.

Rigby Reardon, personaje encarnado con eficacia por Martin, emula casi de manera caprichosa el estilo, voz y gestos de los antiguos detectives del cine, y por si fuera poco, trata de darle lecciones al detective Philip Marlowe, personaje que Bogart inmortalizara y que aquí aparece gracias a la inserción de escenas de famosas películas, como The Big Sleep, In a Lonely Place y Dark Passage.

Barbara Stanwyck, Burt Lancaster, Vincent Price, Charles Laughton, James Cagney, Ava Gardner, Cary Grant, Ingrid Bergman, Joan Crawford, Fred MacMurray, etc., también hacen acto de presencia mediante un hábil juego de edición. Al igual que Bogart, todos ellos interactuan con Steve Martin, sin que apenas se noten los estratégicos cortes. En ocasiones el resultado es tan impresionante (digo, esta hecha muchos años antes de que la magia digital lograra algo similar en Forrest Gump), que en verdad parece que estamos viendo un filme realizado a finales de los 1940, con cameos de estas leyendas del cine.

El efecto viene a ser acentuado gracias a la magistral música de Miklos Rozsa, gran exponente musical de aquella época y compositor de bandas sonoras de film noirs, como Criss Cross (1949). Además, la fotografía en blanco y negro logra emular soberbiamente la iluminación contrastante y expresionista característica del género. Por extraño que suene, la película es, más que nada, un homenaje paródico al film noir y un repaso a sus obras más distintivas, que disfrutarán sobre todo los aficionados al género.

La trama es el clásico relato del detective privado enamorado de una hermosa clienta (Juliet Forrest). Según la regla establecida por Marlowe, nunca hay que enamorarse de una “hermosa clienta”. Reardon, la chica y Marlowe, tratan de investigar qué fue de un notable científico e investigador de.....quesos, con todo y nazis de por medio.

La historia es lo de menos, no muy cuidada en su estructura y con giros forzados, con personajes que aparecen y desaparecen sin más. Ni modo, es el precio que se tiene que pagar en aras de lograr un experimento de este tipo, más que nada en su acabado visual y sonoro; el precio por ver a tantas leyendas de Hollywood juntas en escasos 88 minutos de duración.

++ Disponible en un austero DVD región 2, edición española, sin extras.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Cada vez que me topo con ella en el videoclub le saco la vuelta y no he buscado reseñas para decidir si la rento o no. Gracias, Alex, una más para la lista.

Àlex Frias dijo...

Al menos por mi parte, te la recomiendo Joel. Es para fans de los films noir y de Steve Martin, por supuesto.

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