lunes, 1 de septiembre de 2008

DUMBO * * * *


Apenas y recuerdo la primera vez que vi Dumbo (1941), uno de los clásicos largometrajes de la casa Disney. Decidí verla de nuevo, como si fuera la primera vez, y me he reencontrado con un filme que me conmovió en mi infancia y que ha vuelto a hacerlo, más de 20 años después. Claro, sin mencionar lo mucho que continuó impresionándome su arcaica pero estupenda manufactura visual.

Dumbo es el cuento que de niños todos quisiéramos escuchar antes de irnos a dormir, una historia sobre la autoestima y los talentos ocultos que llevamos dentro. Basada en el libro escrito por Helen Aberson y Harold Pearl, Dumbo es una encantadora historia sobre un pequeño elefante, que sufre las burlas y el desprecio de todos debido a sus enormes orejas, desde el primer instante en que es estregado a su mamá por la cigüeña.

Como en casi toda película de Disney sobre un personaje desorientado, habrá un pequeño compañero que le servirá de guía en todos los aspectos, como sucedía en Pinocho (1940). En Dumbo será un ratón de gran espíritu y fortaleza. Timothy (voz de Edward Brophy), el ratón, será el único que crea en Dumbo, su amigo incondicional y protector. No nada más Timothy tiene experiencia en el mundo del circo, sino una ratonil sabiduría, en especial por las palabras de aliento que le dice a Dumbo en esa gran escena, cuando nuestro elefantito, convertido en payaso, debe brincar al vacío, confiando en la inexistente magia de una pluma negra que carga en la trompa. En realidad, sí hay magia y es la que Dumbo lleva dentro, la cual descubrirá cuando se de cuenta que sus enormes orejas sirven para algo más que darle problemas.

Por otro lado, la película tiene una de las escenas más delirantes y, quizás también, adelantadas a su tiempo, con un regusto a los números musicales de Fantasia (1941). Me refiero a las surrealistas y musicales imágenes de la accidental borrachera de Dumbo y Timothy, que da origen a un número con burbujas transformándose en elefantes rosas, una sucesión de pregnancias visuales y otras imaginativas transformaciones, llenas de explosivos colores y formas. Este número nos invita a deducir el porqué Disney y Dalí llegaron a entenderse bien y planear alguna colaboración dentro de otro largometraje, que tengo entendido nunca tomó forma.

Fuera de estas alucinaciones paquidérmicas, Dumbo es una fantástica fábula con un sano mensaje para cualquier generación, así como una historia de amor maternal, no tan triste como Bambi, obra maestra de la Disney (¿Será coincidencia que fuera producida un año después, 1942, y con un relato más o menos similar?), pero igual de entrañable.

6 comentarios:

Joel Meza dijo...

Uno de mis recuerdos más persistentes de la infancia, es la línea "¡Vuela, Dumbo, VUELA!!!" gritada por el ratón Timoteo en la versión en disco (LP de acetato) de la película, parte de una colección que mezclaba la banda sonora original para México de muchas de las películas de Disney, con una narración especial para el disco, que llenaba los huecotes que dejaba la falta de imagen. Por supuesto, antes del video casero, a fines de los 60s, principios/mediados de los 70s.
En particular, la de Dumbo la narraba el actor que hacía la voz de Timoteo. Mis hermanos y yo nos sentábamos en el piso, alrededor de la consola del tocadiscos, y a imaginar se ha dicho.
Increíble pero cierto: ví Dumbo por primera vez en 1986 o 1987, pero me la sabía de memoria por el disco. Eso sí, nada me preparó para la escena del delirium tremens. Y las lágrimas salieron más fácilmente al ver a Dumbo columpiarse suavemente en la trompa de su mamá. Y ya no le sigo, porque apenas puedo ver las teclas y la pantalla...

Ad Ayin dijo...

Yo he llorado rios con Bambi, todavia de adulto. Traumas brutales que Disney genero en toda una generación mexicana, dependiente y atado a la madre...

Pero mi recuerdo más frecuente de Disney es la cinta de Robin Hood, quiza una de las menos populares, pero esa era la que más disfrutaba.

Dumbo me gustaba, pero no al mismo nivel. Uno a veces no comprende obras mayores

Bargalloneta dijo...

Estoy de acuerdo con Ad, si analizamos profundamente las historias de Disney, es que todas, todas eh? son dramaticas, masoquistas, terribles y crueles... pero com decia aquel , la belleza está en el interior y Dumbo tenia mucha belleza...

Joel Meza dijo...

(Ah, a mí me gusta mucho Robin Hood también, Sergio: el nivel de aventura y el humor son muy buenos. Y el doblaje para México también lo disfruto mucho. Si no me equivoco y mi memoria auditiva no me falla, Carlos Riquelme dobló al príncipe Juan, perfecto como la sanguijuela cobarde que es.)
Bambi no me hace llorar como Dumbo. Creo que me gana el asunto de que después de la muerte de la mamá (sólo sugerida, nunca se ve ni se menciona directamente), Bambi empieza a vivir su vida junto al papá. En Dumbo, Dumbo sólo tiene a su madre y la meten a la cárcel. Eso es trágico.

Àlex Frias dijo...

NO recuerdo mucho Robin Hood, la ví también hace tanto tiempo, que tengo que revisarla y prometo reseña en su momento.

Joel, y hay una secuela de Bambi que habrá que revisar, jajaja. Creo que lo que más duele en Bambi, es verlo tan indefenso y vulnerable luego de morir su madre, aunque es verdad, al menos el tenía a los demás animales para acompañarla, incluyendo el conejo TAmbor no?? jaja. Dumbo es más conmovedora, porque el nada más tiene un amigo, el ratón Timothy, y creo que es igual de doloroso ver como encierran a su mamá.

Saludos!

Àlex Frias dijo...

Uiiii Mònica, et semblan també terribles i crueles??? Potser que a certa edat, quan vam ser nens, eran dolorosas, si.

Jo no diria tan, encare si molt, molt dramátiques, pero al cap i a la fi, el missatge es optimista en totes les pel.licules, i amb final felic.
Salut!!!

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