miércoles, 9 de julio de 2008

8 FEMMES * * * *

La inquietud por la música y el baile ha sido constante en la filmografía del director francés Francois Ozon. 8 Mujeres (2002) es una efectiva mezcla de suspenso y melodrama, en una historia protagonizada exclusivamente por mujeres.En Gotas de Agua sobre Piedras Ardientes, Ozon ponía a bailar también a sus personajes dentro del apartamento donde se desarrollaba la historia, y en Swimming Pool Charlotte Rampling y Ludivine Sagnier (actrices favoritas de Ozon), bailaban justo a mitad de la noche. En 8 mujeres, el baile, la música y el canto, quedan acoplados en una clásica historia de misterio “whuddunit”, muy al estilo de Gosford Park, de Robert Altman.

Lejos de ser una de sus mejores películas, 8 mujeres demuestra cómo Ozon defiende los temas que ha hecho suyos a lo largo de su carrera: la homosexualidad, las complejas relaciones generacionales, la muerte, etc.; de una manera muy original y con resultados estéticos logrados. El misterioso asesinato del patriarca de una familia, conformada por mujeres de todas las edades, provoca que la hija menor, aficionada a las novelas policíacas, decida cerrar la mansión hasta que aparezca la verdadera asesina.

Ambientada en los años 1950, el crimen deja salir resentimientos y culpas en todas las mujeres. Poco a poco, el asesinato queda en segundo plano, dando espacio al desarrollo de los conflictos que las habitantes de la residencia sacan a relucir. El reparto femenino tiene a la crema y nata de la cinematografía francesa, desde las juveniles y guapas Ludivine Sagnier y Virgine Ledoyen, hasta la veterana Danielle Darrieux; pasando por Emmanuelle Béart en el papel de una bella sirvienta de doble cara, la actriz negra Firmine Richard, Catherine Deneuve (la tercera vez que interpreta a una hija de Danielle Darrieux), Isabelle Huppert como una hipocondriaca solterona, y Fanny Ardant, como la hermana del fallecido dueño de la casa.

Ozon rescata una tradición musical cimentada por Jacques Demy en los 1960 (Los paraguas de Cherbourgo, Las señoritas de Rochefort), sin estar a la altura del trabajo de aquel maestro del musical. A pesar de la buena producción musical, ni el baile ni el canto son el fuerte de las ocho actrices, además de que los números musicales tienen una sucesión rutinariamente previsible.

Pero este experimento de Ozon con el género musical, resulta genial en su puesta en escena teatral, como si todas las actrices estuvieran situadas en un auténtico escenario de teatro, cargado de color y texturas. Es notable también la capacidad del director por sostener la trama en los interiores de la residencia, de imprimirle a su musical un estilo y visión propios, todo en un extravagante ejercicio fílmico retro, colorido, nostálgico e impresionante.

++ El DVD no tiene grandes extras, tan sólo el trailer, ficha técnica, ficha artística y galería de imágenes.

1 comentario:

Joel Meza dijo...

Uf, esa pelea entre Deneuve y Ardant. Una joya sensual.

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