lunes, 2 de julio de 2012

THE HANGOVER * * * 1/2


Tres idiotas y un bebé.

La historia narrada en The Hangover (2009) arranca con la premisa más simple y vista hasta el momento: un grupo de amigos idiotas se aventuran a Las Vegas, para celebrar la despedida de soltero de uno de ellos, el cual se casa en un par de días. Sin embargo, en esta aventura de excesos, alcohol, drogas y hasta un tigre encerrado en un baño, el giro que tiene la trama es original: los amigos se despiertan al siguiente día con la peor resaca del mundo, sin tener memoria de lo que pasó la noche anterior. Su cuarto de hotel está de cabeza, aunque lleno de muchas pistas sobre lo que pudo haber pasado. Lo que los motivará a indagar más al respecto, es que uno de ellos (para colmo, el que se va a casar) ha desaparecido.  Además del tigre encerrado en el baño (tamaña sorpresa se llevarán cuando se enteren quién es el dueño), otra de las pistas que tendrán a su disposición es un bebé, que aparece en un rincón del cuarto.

Es algo vulgar, tal vez con demasiadas tomas  que incluyen el trasero desnudo de Zack Galifianackis (el más idiota del grupo), pero la película acaba siendo graciosa. Es una comedia de esas que pueden caer dentro del subgénero de las "locas vacaciones en Las Vegas". No faltarán situaciones predecibles, como la típica boda en estado de ebriedad, en donde el personaje de Ed Helms (el cual es dentista y amanece con un diente menos en la boca) se casa con una stripper de muy buen ver (Heather Graham, nada menos), o estereotipos que de lo desgastados que están no funcionan del todo (los mafiosos asiáticos). 

El reparto se completa con Justin Bartha, como el desaparecido que corre el peligro de perderse su propia boda, y Bradley Cooper, interpretando a un maestro de primaria. El grupo, por una u otra razón, acaba teniendo un extraña química, una muy tensa de hecho, pero que funciona. No es el grupo de los amigos entrañables, sino uno que parece no tener otra opción que permanecer unido, apoyarse y encontrar a su amigo perdido. Lo bueno, es que el filme (la dirección es de Todd Phillips) tiene partes y gags rescatables, como esa sádica estancia en la estación de policia, el tigre y cómo solucionan sacarlo de la habitación, así como la pequeña participación del bebé. Hay un gag, de un cruel humor negro,  pero del cual no pude evitar reír aunque sea un poco, donde el bebé recibe un portazo en la cara. Pero que bien hubiera sido que los realizadores prolongaran más la presencia del bebé con el grupo de dopados y amnésicos. Hubiera dado lugar a situaciones interesantes. 

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