lunes, 19 de diciembre de 2011

TOWER HEIST * * * 1/2


¿Cómo sacarías un Ferrari rojo de un rascacielos? Este grupo
de inexpertos ladrones tendrá la respuesta.


¿La mejor película de Brett Ratner a la fecha? Un crítico así lo afirma. He visto la mayoría de sus películas, y me parece un realizador irregular. Si bien lo peor de sus películas es “After the Sunset” y la saga de “Rush Hour” (entretenidas gracias a las acrobacias de Jackie Chan, pero insoportables debido al insoportable Chris Tucker), por otro lado, me gustaron “The Family Man”, “Red Dragon” y “X Men: Last Stand”. Aún tengo que ver “Horrible Bosses”, que en general he escuchado   está “pasable”. Tower Heist (2011) es una buena comedia, redonda, con humor bien dosificado, así como una ridícula y vertiginosa escena de un robo a miles de pies de altura. Lo más sorprendente, es que trae de vuelta (como en una cápsula de tiempo) al mejor Eddie Murphy. No al de los churros que empezó con su remake de “The Nutty Professor”, sino al Murphy que fue gracioso en los 1980. Cómico, verborreíco sin ser insufrible y en plena forma, para mantener su humor intacto de principio a fin. Eddie Murphy casi acaba robándose la película.

Como el título indica, tenemos una “heist movie” (es decir, película de grandes-y-casi-imposibles robos) en clave de comedia. Puede verse como una especie de parodia de la trilogía de “Ocean’s Eleven”, con todo y música jazzy-groovy-funky. No por nada Casey Affleck, protagonista de todas las películas “Ocean’s”, actúa en la película. Un grupo ecléctico, pero con una cosa en común, planea llevar a cabo un gran robo. Casi todos han sido estafados por un millonario hombre de negocios (Alan Alda), por lo que buscan venganza planeando el robo de su caja fuerte, en donde creen oculta una cuantiosa suma de dinero.

El grupo está encabezado por Josh (Ben Stiller), gerente de “The Tower”, un lujoso edificio en Nueva York, en donde vive lo más selecto, incluyendo nuestro estafador. Un pobre tipo al que ha dejado su esposa (Matthew Broderick, genial en toda la inocencia y habilidad numérica de su personaje), también residente del edificio, se unirá a ellos. El grupo se completa con el recepcionista de la torre (Affleck), un elevadorista latino (Michael Peña) y un ladrón de cuarta (Eddie Murphy), vecino de Josh y reclutado por éste como principal asesor.

Sería un crimen revelar aquí los giros inesperados que toma la historia. Basta decir que en el robo acaba involucrado un valioso Ferrari rojo, que según se afirma, perteneció a Steve McQueen. ¿Cómo sacarías un Ferrari rojo de un rascacielos, en pleno desfile de “Día de Acción de Gracias”, sin que nadie se de cuenta de ello? Esa será una de las aventuras en la película, por las que vale la pena la entrada. Ben Stiller actúa bien en su personaje habitual del tipo torpe al que las cosas no le salen como espera, aquí con un aire inesperado de importancia y grandeza, que va acorde con la misión. Es decir, su Josh está decidido a ser una especie de “Robin Hood” de la “Gran Manzana”, dispuesto a hacer justicia por su cuenta y en favor de su staff. Tea Leoni luce guapa de morena ojiverde, en su personaje de agente de FBI, seria la mayor parte del tiempo, pero con un logrado tono de suma autoridad. Mientras, otra de las sorpresas es ver de vuelta a Gabourey “Precious” Sidibe, como una empleada de limpieza jamaiquina (su acento es de lo más convincente). Un poquitín más de romance entre Josh y la agente, no le hubiera venido mal a la historia.
 

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