jueves, 25 de noviembre de 2010

DES PLUMES DANS LA TÊTE * * * *

"Des plumes dans la tête" cuenta el duelo de una madre por la pérdida de su hijo. 


Un pequeño niño cruza las calles del pueblo en el que vive con sus padres, en algún punto de la provincia belga. Arthur (Ulysse de Swaef), el niño en cuestión, va solo y ante la mirada atónita de los habitantes del pueblo. Lo extraño –e increíble- es que ninguno se detiene a preguntarle a dónde va sin sus padres. En Plumas en la Cabeza (Des Plumes dans la tête, 2003), el realizador Thomas De Thier nos cuenta el drama que viene después a causa de esta caminata que Arthur decide hacer, simplemente para buscar un lugar en dónde jugar.

El tono en que De Thier nos cuenta la historia es de una inocencia tan dulce como perturbadora, todo visto a través de la mirada entristecida de Blanche (Sophie Museur, magnífica), la devastada madre del niño. La mujer se encuentra en esa fina línea entre la cordura y la pérdida total de la razón, a causa de la muerte de su hijo. En esta película, que puede verse como un amargo cuento, la acción parecerá instalada en un mundo con toques absurdos, coloridos, graciosos, delirantes y, por ende, escapistas.

La película cuenta la forma en que Blanche cargará con su pena, con la negación de la pérdida, con las alucinaciones que tendrá producto de esa misma negación, al ver por todas partes a Arthur creyendo que aún vive. Es tan desgarrador verla caer poco a poco en la locura, pero ese tono fantasioso y colorido ayuda a aligerar la experiencia. Blanche pasará por todo, incluso problemas con su marido desempleado, a quien se le acabará la paciencia por no saber cómo manejar toda la situación. En un momento dado queremos “arrojar la toalla” por ella, pensando que llegará a tomar el peor de los caminos. Mientras tanto, como viviendo en su propio universo y sin que logremos –al menos al inicio- adivinar qué tiene que ver en todo el asunto, un adolescente (Alexis Den Docker) se encuentra observando aves y haciendo experimentos sin ningún sentido, apuntando todo en un cuaderno.

El título alude a un momento en que Blanche se disfraza de india, creyendo jugar con Arthur. El tema principal será la locura, o mejor dicho el desequilibrio mental que De Thier sabe reflejar perfectamente en cada personaje y plano de su película, impecablemente fotografiada por Virginie Saint-Martin. No me malentienda. Si bien en “Plumas en la Cabeza” no existe ningún exceso melodramático a lo Hollywood, tampoco es una película cómica, ni mucho menos. Habrá momentos, en especial al inicio, en que será algo difícil seguir la historia, pero el enfoque es optimista. Su plano final es silencioso aunque muy elocuente. No demuestra otra cosa que el hecho de que una pérdida como la sufrida por  Blanche nunca se supera del todo. 

++ Disponible en DVD región 1 y 4. La película no ha tenido estreno comercial en España y no se encuentra disponible en DVD. Si puede consiga la edición francesa.

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