martes, 28 de septiembre de 2010

BLUEBERRY * * * *

Chamanismo, viajes astrales y tesoros indios,
en el atípico western "Blueberry".
Blueberry es un popular cómic en Francia, creado por Jean Michel Charlier y con dibujos del famoso Jean “Moebius” Giraud. El cómic narra las aventuras por el salvaje oeste de un “renegado”, el Blueberry del título. El holandés Jan Kounen (responsable también de Doberman), se encarga de adaptar por primera vez al cine Blueberry, luego de un largo proceso de preproducción en el que el realizador se documentó, exhaustivamente, respecto al chamanismo. Todo empezó con su documental Other Worlds, en el que Kounen abordó el tema de las artes indígenas relacionadas con las hierbas alucinógenas y los estados alterados de consciencia, incluyendo la lectura de “Las enseñanzas de Don Juan”. Tal vez después de leer esto, Blueberry, conocida también como Renegade (2004) no suene como cualquier western tradicional. En realidad, no lo es.

La película tiene varios cameos (Vahina Giocante, Tcheky Karyo, Djimon Hounsou) , y es un regreso a las raíces del spaghetti western, con elementos que recuerdan a Sergio Leone y su trilogía de “los dólares”. Las locaciones son magníficas, que van desde los estados de Chihuahua, Coahuila y Durango en México (¿Por qué nunca se habrá estrenado en este país?), así como en Almeria, España, donde Leone rodó muchos de sus westerns. Lo cierto, es que no había visto en mucho tiempo un western tan adrenalínico, cinemático e impecablemente producido como este, en el que Kounen, desde el inicio, consiguió engancharme con una historia de venganza plena de misticismo.

Vincent Cassel interpreta a Mike Blueberry, un forastero cajun (es decir, descendiente de inmigrantes franceses asentados en Louisiana), quien vive atormentado desde su juventud luego de presenciar el asesinato de una joven prostituta (Vahina Giocante), a manos de Wallace Blount, un pistolero ebrio (Michael Madsen). Luego de haberse criado con una tribu de indios chiricahua, Blueberry se convierte en marshal del pueblo, colaborando con el sheriff en turno (nada menos que Ernest Borgnine, legendario protagonista de westerns) y un asistente buscapleitos (Colm Meaney).

Hay una fuerte parte épica en la historia, con una especie de mcguffin: un antiguo y mítico libro escrito por un misionero español, el cual contiene un mapa hacia un tesoro oculto en unas montañas resguardadas por los indios. Tras el mapa estarán Wallace Blount, así como un geólogo explorador (Eddie Izzard), capaz de trazar una ruta hacia el tesoro. Por supuesto, no faltará un nuevo interés amoroso, Maria (interpretada por una guapa Juliette Lewis), hija de un rico hacendado (Geoffrey Lewis, padre en la vida real de Juliette), quien, claro, también tiene un gran interés en el tesoro indios.

Tenemos un western con mucho sabor “pulp” (vamos, de novela de bolsillo), el cual, si bien tiene un par de pequeños enfrentamientos a tiros, así como una formidable pelea entre indios y pistoleros a caballo digna del mejor John Ford, el fuerte de la historia es la magia y el chamanismo. En ese sentido, Kounen ha utilizado, inteligentemente, unos soberbios efectos digitales, justo en las escenas de los trances chamánicos de Blueberry, junto a su guía indio, Runi (Temuera Morrison).

El diseño y concepto visual de la película me ha dejado boquiabierto. El clímax final es tan audaz, que en lugar de que Blueberry y Wallace tengan un duelo a tiros, su enfrentamiento tendrá lugar en un viaje astral, ambos en trance y recostados dentro de un círculo mágico. Kounen afirma que para el diseño de estas “visiones”, se basó en descripciones que le relataron chamanes del Perú (por cierto, un verdadero chamán, Kestenbetsa, hace un pequeño papel en el filme), como esa hidra con tentáculos que ve Blueberry en el primer trance. Pero las imágenes del clímax final, barrocas, orgánicas, geométricas, etc., son tan magníficas y complejas, que las dos veces que vi el filme no me bastaron para apreciar toda su riqueza visual. Quizás sea necesario ver esta secuencia una docena de veces, para apreciarla en todo su esplendor.

Con todo, muchos críticos no recibieron bien a Blueberry. Es cierto, al inicio se siente cargada de personajes que desaparecen sin razón. Pero al menos para quien esto escribe, la película no nada más tiene una parte artística por demás apreciable, sino que es endiabladamente entretenida. Y Kounen ya se prepara para traer de vuelta al cine a un personaje famoso de la literatura francesa, Fantomas

++Disponible en una edición especial en DVD, con un disco adicional lleno de extras, como:

-Los secretos de la película: galería de fotografías, 5 módulos de making of, documental "El espíritu de la película", escenas eliminadas del documental, documental "El secreto de Broken Nose".

-Material gráfico: galería de fotografías y storyboard comentado por Jan Kounen.

-El equipo habla de la película: entrevistas, presentación y rueda de prensa.

-Material promocional: spots, trailer, teaser, proyectos de trailer y teaser.

... y mucho más.

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