jueves, 29 de julio de 2010

ESTRENO: THE REBOUND * * 1/2

Justin Bartha y Catherine Zeta Jones en la comedia romántica "The Rebound"

Estoy empezando a sentirme algo preocupado por Catherine Zeta Jones. Si no piensa rápido (y creo que ella es muy inteligente) se estancará en un tipo de personaje como el que interpreta en The Rebound (2009), el cual, a su vez, se parece mucho al que encarnó en No Reservations (2007). Su caso no es tan grave, ya que entre las dos películas interpretó el interés amoroso de Harry Houdini en Death Defying Acts (2007), y este año interpretará (al menos se rumora) a Gala, en una biopic sobre Salvador Dalí. Tengo fe en Catherine, es talentosa, una gran bailarina y cantante, y además, es hermosa. De hecho, si por algo he soportado hora y media de esta película, una trillada comedia romántica en extremo predecible, ha sido sólo y nada más por ella.

¿Cuáles son las cosas en común entre The Rebound y No Reservations? En ambas, Catherine interpreta a una madre pasando por un momento difícil en su vida, tratando de salir adelante en su profesión, vive en un modesto pero bonito apartamento, y a su vida pronto llega el amor. En esta ocasión será en la forma de un joven de 25 años, Aram (Justin Bartha), quien se encuentra viviendo su propia crisis existencial, luego de la separación de su esposa francesa, la cual nada más lo utilizó para obtener la famosa “tarjeta verde”. A pesar de ser un graduado universitario, Aram prefiere trabajar en un cafeteria, y tomar algún trabajito ocasional que se le presente.

Sandy (Catherine Zeta Jones), de 40 años, madre de un simpático niño (Andrew Cherry) y de una niña odiosa (Kelly Gould), se muda de los suburbios a la ciudad de Nueva York, justo al edificio en donde se encuentra la cafeteria de Aram. Sandy ha decidido separarse de su marido, al descubrir que este le es infiel. Por alguna extraña razón, Sandy es una fanática de los deportes (excepto el hockey), y sigue las estadísticas deportivas por internet. No sera difícil adivinar lo que vendrá, luego de que Aram acepte trabajar de niñera para Sandy: ambos acabarán enamorados. El problema será la diferencia de edad entre ellos, y como esto representará muchas complicaciones en la vida de Sandy.

Dirigida por un tal Bart Freundlich, la película apenas y me divirtió. No voy a negar que tiene una primera media hora con momentos graciosos, como la clase de defensa personal para mujeres, la cita que Sandy tiene con un quiropráctico (interpretado por el Duke de Hazzard John Schneider), y debo decir que me ha resultado carismático el hijo de Sandy, queriendose cambiar de nombre a “Pablo”. Fuera de eso, la película no depara sorpresa alguna. Es una historia contada ya antes, sabemos que el romance entre Sandy y Amar es demasiado bello para ser verdad. No es difícil imaginar que vendrá una crisis entre ellos. Sin embargo, para los realizadores ha sido irrestible el happy-end. El problema, para mí al menos, no ha sido el happy-end, sino que no me lo he creído mucho para ser sincero.

++Lo mejor: sus primeros 30 minutos, en especial, la clase de defensa personal.
++Lo peor: que es predecible hasta más no poder.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Bueno, si en la vida real está casada con un vejete, es justo que en la pantalla se dé vuelo con chamaquitos...

Àlex Frias dijo...

jajajaja. Ya quisiera ser uno de esos "chamaquitos", jajajaja

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