lunes, 9 de junio de 2008

DVD: EL MAQUINISTA * * * *

Lo primero que impresiona al ver El Maquinista (España-E.U., 2004), es la extrema transformación física a la que se sometió Christian Bale, algo que se puede comparar a lo que Robert DeNiro hizo en Raging Bull (Martin Scorsese, 1980), es decir, engordar hasta quedar irreconocible para interpretar al boxeador Jake La Motta. Con Bale fue al contrario, ya que el nuevo “Batman”, en aquel entonces, se quitó de encima entre 8 y 10 kilos, para lucir algo parecido a un esquelético prisionero de un campo de concentración nazi.

Brad Anderson, realizador del filme, aprovechó en varios sentidos esta transformación física de Bale quien, según cuenta en una entrevista, se le pasó la mano debido a retrasos en la filmación, cuando Anderson, en realidad, lo quería con un poco más de peso. El cinefotógrafo Xavi Giménez, convierte a Bale en un juego de luces y sombras notándosele hasta su última costilla, cual personaje de un cuadro de Caravaggio.

Sin embargo, como averiguaremos en algún momento del filme, Trevor Reznik (Christian Bale), no siempre fue el cadavérico hombre que es ahora, y el relato nos mostrará cómo es que llegó a estar en esas condiciones físicas. Reznik entrará en un estado esquizoide, debido al fatal accidente que provoca en la fábrica donde trabaja como ensamblador, distraído por un ser, aparentemente, “imaginario”.

El único escape a su crisis serán dos mujeres: una guapa camarera (Aitana Sánchez-Gijón), que trabaja en el restaurante de un aeropuerto, al que Reznik siempre va a tomarse una taza de café, y una prostituta (Jennifer Jason Leigh), la única persona que parece real en su volátil mundo.

Si uno ha visto Spider (David Cronenberg, 2000), el filme de Anderson causará una especie de “deja vú” en el espectador, por su acercamiento más o menos similar al tema de la esquizofrenia. La drástica transformación física de Bale distrae un poco en la trama, pero es una prueba más de su deseo de ocupar terrenos histriónicos demandantes. Su personaje acaba siendo complejo e interesante, ya que no se limita tanto a irradiar tics enfermizos (como los de Ralph Phiennes en Spider), sino que es un ser de una confesada y sincera inocencia. Reznik no esconderá su nobleza ante el accidente que provoca. La mayoría de sus compañeros lo apoyan, hasta que su locura empieza a notarse. No esconde sus sentimientos hacia la atractiva mesera, ni su simpatía hacia el hijo de esta.

Anderson dirige con vigor este puzzle narrativo. Consigue transmitir la angustia y la desesperación que su flaco personaje vive, en tanto sus personajes secundarios resultan eficaces. Lo malo, es que ya entrado el tercer acto, parece que Anderson no sabe qué hacer con la acrecentada locura de Reznik, al grado de ponerlo a hacer cosas excesivas (dejarse atropellar para conseguir el número de placa de un coche), y no sabe hacia donde llevarlo en su relación con la camarera.

Como sea, Reznik termina revelándose como un personaje que debe resolver su propio enigma mental y paranoia. Poco a poco se irá adentrando en esa espiral de locura y tendrá que salir de ella por sí mismo.

++La edición de coleccionista, incluye un disco con el "Cómo se hizo" (31 min), imágenes de rodaje (15 min), escenas eliminadas (12 min), presentación y rueda de prensa en el Festival de Berlín (35 min), audiocomentarios del Director, fichas, biofilmografía director y actores, tráiler, teaser y spots.

2 comentarios:

Ad Ayin dijo...

Trites recuerdos. A mi me contaron el twist de esta cinta y ya no la disfrute tanto. De ahi una reflexion:

Tambien me contaron el twist de Sexto sentido antes de verla, pero aun asi me gusto bastante. No fue asi con El Maquinista. Sera que esta ultima solo funciona por su revelación?

Joel Meza dijo...

Chin, ya no recuerdo la revelación de El Maquinista. O sea, que la puedo volver a disfrutar...

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