lunes, 19 de mayo de 2008

EN CARTELERA: SPEED RACER * * *


Nunca fui un seguidor de la serie animada Speed Racer, uno de los clásicos del ánime por televisión transmitido de 1967 a 1968, creado por Tatsuo Yoshida, cuyo título original era Mahha GoGoGo. Lo poco que tengo en mente de la teleserie, es el impresionante coche blanco de carreras “Mach 5”, conducido precisamente por el joven Speed. Los hermanos Larry y Andy Wachowski, creadores de la trilogía Matrix, rescatan en Speed Racer (E.U., 2008) tan sólo la premisa y los personajes principales, para crear un relato retro-futurista con su inconfundible sello estilístico: una explosiva parafernalia visual, destinada más al público infantil de principios de siglo XXI, que a los seguidores de la serie original de hace 40 años.

Speed (Emile Hirsh) lleva su “Mach 5”, construido por su padre (John Goodman) especialista constructor de autos de carreras, por autopistas vertiginosas que desafían la gravedad, aunque el filme es para verse con el cerebro en “neutral”. Así, probablemente el espectador más adulto podrá tolerar el humor simplón e infantil que ostenta de principio a fin la película, con un mono queriéndose robar cada escena con sus “monerías”. En resumen, la película no es del todo apta para adultos.

Speed Racer es el primer churro bien hecho de los hermanos Wachowski. Cuenta con unos impresionantes efectos especiales, y en sus emocionantes carreras de autos tiene su punto fuerte. Pero no estamos ante comunes carreras Fórmula 1, ya que el filme hubiera sido poco menos que aburrido. Aquí, veremos coches no nada más saltar, dar volteretas y ejecutar acrobacias, sino que, al estilo de las carreras del Episodio I de Star Wars (1999), los autos tendrán toda clase de artilugios y armas ocultas, para tratar de vencer a sus oponentes.

La historia es de lo más convencional, con un obvio subtexto anticapitalista. Es la clásica historia sobre el honor familiar, la maduración, el crecimiento y la ética deportiva. Siendo un niño, Speed vio cómo su hermano mayor, Rex, un experto corredor, pierde la vida en una carrera. Speed seguirá los mismos pasos de Rex, su gran mentor, rompiendo records y cuando un feroz empresario, Royalton (Roger Allam), le revele que todas las carreras en donde ha participado han sido arregladas y le proponga unirse a este lucrativo negocio, el chico enfrentará una lucha contra todo ese sistema corrupto. En el camino, Speed será aconsejado por un misterioso personaje, Racer X (Matthew Fox), en un principio su contricante, y será seguido por su hermano menor, Spritle (muy simpático Paulie Litt), quien lo admira de lejos, siempre a la sombra de los demás.

Hay un gag simpático, el del beso imposible entre Speed y su inseparable amiga Trixie (Cristina Ricci), ligado al ritmo narrativo del filme, que no tiene descanso, a ratos incoherente, a ratos mareador, en un experimental formato visual inspirado en el cómic y en los dibujos animados japoneses, todo logrado con sofisticados efectos especiales que logran ponernos en el centro de la acción.

Algo que llama la atención en el guión, escrito por los mismos Wachowski, son las complejas relaciones familiares que entreteje, y que por fortuna no quedan tanto en un plano superficial (Susan Sarandon incluso logra sobresalir en su secundario papel de madre de Speed), hasta una vuelta de tuerca final que se viene telegrafiando desde la mitad del filme.

Como sea, esta colorida, azucarada, pop e inocente versión del Speed Racer animado, es también un espectacular deleite visual para los aficionados al estilo frenético de los Wachowski, con sus acostumbrados ralentis, imágenes congeladas, artes marciales, en un mundo creado con la socorrida técnica del green screen. Y si usted lleva a su “niño interno” por fuera, mucho mejor, no la pasará tan mal.

3 comentarios:

d-47 dijo...

El primer churro bien hecho, jajaja... que razon tienes.

El problema es que fueron muy egoistas en pensar que a todos nos interesaria sus vicios, fanatismos y obsesiones. El principio es como un largo capitulo del manga que aca se conocio como "supercampeones" donde el heroe en un largo enfrentamiento, recuerda eventos del pasado.

El fanatismo de los Wachowski por el anime, el manga y la tecnologia no es algo que todos compartan. No juzgo que les interese contar lo que ellos quieran. Pero si te dan mas de 150 millones de dolares, pues trata de interesar a todos.

Jejeje... pero la verdad es q me divirtio. Eso de ir con niños de tu familia y verlos tan emocionados, se contagia

d-47 dijo...

AAhhh... por cierto... sobre tu comentario en el blog de Diezmartinez... Indy, Indy, Indy!!!

Pon tu reseña de Indy... que con tantas malos comentarios en el metacritic, no caeria mal uno positivo

Àlex Frias dijo...

Ad, creo que el problema estuvo en que se centraron demasiado en el público infantil que en el adulto, aquel que en verdad disfrutó de los dibujos animados en aquel entonces. Preguntale a un niño ahora si se acuerda de Speed Racer el dibujo animado, y se quedará perplejo preguntando: ¿Hay dibujos animados de Speed Racer?

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