martes, 31 de enero de 2023

ELVIS

EL RETORNO DEL REY. Austin Butler y Tom Hanks.
 
 Algo ha llovido desde que vi la miniserie en donde Jonathan Rhys Meyers interpretó a Elvis (llamada, precisamente, Elvis). Quizás eso nuble un poco mi juicio, pero luego de ver este caleidoscópico y luminoso torbellino de biopic sumamente musical, me arriesgo a decir que la interpretación de Austin Butler del Rey es superior. Es verdad que, en comparación, pierde mucho en rostro, pero gana en varios otros aspectos.


Esta es la revisión de Baz Luhrmann del ícono musical, un recorrido exhaustivo en donde no nada más mis ojos vibraron, sino también mis oídos. Además de hacer una ultra condensada revisión de la vida de Elvis, desde sus orígenes hasta su -lo diré, no es spoiler- muerte en 1977, Luhrmann (como evidente amante de la música) nos lleva de la mano por la historia de la música pop y rock, desde el Blues y R&B, hasta el nacimiento del Rock 'n Roll.

Casi olvido mencionar que en este viaje tenemos a un narrador confiable -o tal vez no- en la figura de su representante, el coronel Tom Parker, interpretado por otro Tom de apellido Hanks, en donde este último muestra una capacidad camaleónica que pocas veces vemos. Hanks hace un acento obscuro, pero sin duda no americano, que delata de inmediato los verdaderos orígenes de Parker. Levantándose de su cama en un hospital en Las Vegas, afectado de salud y avejentado, Parker empieza a contar su historia, sobre cómo se inició en el showbusiness, explicando que todo el secreto está en saber uno o dos trucos; en saber crear ilusión y fantasía. De ahí, Parker continuará con su historia con Elvis, cómo lo conoció y lo convirtió en estrella.

En Elvis el coronel supo ver ese truco al verlo actuar por primera vez y volver locas a decenas de chicas, poniéndolas en un estado histérico. Al ver los contoneos de cadera del juvenil Elvis (desde ese momento ganándose el apodo de "Elvis la Pelvis"), no nada más las chicas se desmayaban sino que incitó al escándalo, por ser considerado demasiado inmoral y provocativo para aquellos inocentes años 1950. Durante la primera mitad del filme Luhrmann hace de esto todo un tema.

El mismo Parker se da cuenta que había creado un monstruo que se estaba empezando a salir de control. A diferencia de la miniserie, el amor de Elvis a su madre (muy bien Helen Thomson) en la película no está tan acentuado. A la muerte de aquella, Luhrmann muestra a un Elvis llorando desconsolado, como niño lastimado y vulnerable, con la oportunidad para Parker de convertirse en figura paterna. El padre de Elvis (Richard Roxburgh, viejo colaborador de Luhrmann) en el filme será más un fantasma, apenas visible, lejano y poco comunicativo.

El coronel Parker de Tom Hanks me pareció más interesante que el de Randy Quaid en la miniserie (tal vez este último no tuvo suficiente espacio para desarrollar más el personaje), y en el filme es como el titiritero bajo cuyo control se encuentran los hilos de su creación. Bajo maquillaje y prostéticos Hanks se transforma, tiene una actuación formidable (creo que merecía una nominación al Oscar), y encarna al hombre con la visión suficiente y la estrategia adecuada para crear una leyenda, que poco a poco se le iría de las manos a mediados de los 1960 (el especial de Navidad por TV es, según el filme, la pauta de una eminente separación).

Con una duración de poco más de 2 horas y media, no creo que haya sido tarea fácil el condensar la vida de Elvis. ¿Y qué hay de Austin Butler? El tipo simplemente está fantástico, y es evidente que su principal tarea fue estudiar a Elvis por completo, así como revisar horas y horas de metraje documental, sus conciertos, y películas. He leído una o dos críticas sobre lo demasiado simplificada que luce la faceta cinematográfica de Elvis en la película, la cual no será tan brillante como la musical, pero es verdad que merecía un poco más que simples guiños a filmes clave, como Viva Las Vegas o Jail House Rock (ni siquiera hay unos segundos recreando el número musical clásico). Tampoco Luhrmann profundiza mucho más en la ambición de Elvis por ser un gran actor como su ídolo, James Dean.

Es comprensible que, siendo Luhrmann el director, la brújula haya ido más en la dirección del Elvis musical, de sus abusos con las drogas, y su autodestrucción y decadencia. Algo tuvo que ver ese mefistofélico coronel Parker, quien terminó explotándolo. Más que para fans de Elvis, el filme es también para los fans del cine de Luhrmann, dispuestos a subirse a su montaña rusa y no tener un descanso en este viaje a Graceland.
En HBOmax

martes, 20 de diciembre de 2022

BULLET TRAIN

 

A TODA...BALA.             Brian Tyree Henry y Brad Pitt.
 

 

A pesar de estar basada en un best seller escrito por Kotaro Isaka, Bullet Train luce como un filme con un guión que fue rechazado por Guy Ritchie. Podría jugar con varias teorías del rechazo: porque su trama está confinada a desarrollarse dentro de un tren bala japonés, o por que simplemente las grandes velocidades no son lo suyo. No sé, estoy nada más jugando un poco. Sin embargo, en manos de David Leitch, el material encuentra su camino en la forma de un hiperactivo, hiperveloz, y muy parlanchín thriller para matar una tarde dominguera.

También la influencia de Tarantino es bastante palpable, especialmente en tener algunos personajes que pasan un considerable tiempo teniendo largas conversaciones sobre cualquier tonteria. Me refiero a los personajes de Tangerine (Aaron Taylor Johnson) y Lemon (Brian Tyree Henry, con un excelente acento cockney), hermanos de hecho. Entre sus temas de conversación se encuentran pláticas profundas y filosóficas sobre Tomás la locomotora (estrella de un programa infantil), por ejemplo, y cómo cada persona puede ser definida según el carácter del trenecito en cuestión. Incluso, Lemon, fan del trenecito, usa una hoja de estampas del personaje para ilustrar su teoría.

Luego de leer lo anterior, quien se anime a ver el filme puede empezar a hacerse una idea del nivel del guión de Bullet Train, en cuya autoría el mismo Isaka estuvo involucrado junto a Zak Olkewicz. No quiero decir que la película sea para niños, sino que estamos ante una historia que no presume tener un IQ elevado, ni un nivel intelectual para romperse el coco. Lo cierto, es que tenemos un filme para palomear por poco más de dos horas, ensuciarse los dedos con queso de nachos, y reir por momentos durante poco más de dos horas.

Bullet Train (por cierto, desde hace poco disponible en HBO Max también), me pareció más Guy Ritchie que Tarantino, con el nivel de entretenimiento del primero, pero sin mucho de la inteligencia y audacia de un filme escrito por el segundo. Para que se hagan una idea más clara, es como si ambos la hubieran dirigido, sólo que sin ponerse de acuerdo en varias cosas, cada uno insertando aquí y allá cosas sin mucho sentido. Por ejemplo, esa historia de fondo en la que se cuenta la historia de Lobo (interpretado sin problemas por Bad Bunny, ya que nada más dice una o dos líneas), un narco mexicano y pasajero del tren por motivos que serán revelados más adelante en la trama. Dicha secuencia termina siendo demasiado larga, y como ésta hay otros largos flash backs explicando, en la forma de mini relatos, contando historias de mafiosos rusos, yakuzas, y samurais.

Brad Pitt es quien abre el filme, caminando por las calles de Tokio, y escuchando por algún dispositivo una voz femenina (Sandra Bullock, más en voz que en cuerpo y alma), dirigiendo la operación para recuperar un portafolio en poder de Tangerine y Lemon, quienes a su vez, se encuentran escoltando al hijo de un poderoso mafioso ruso, conocido como la Muerte Blanca, teniendo que asegurarse de que llegue sano y salvo a cierto punto en Rusia. El hijo es interpretado por Logan Lerman, quien por cierto apareció junto a Pitt en Fury. ¿Coincidencia? No creo, por que luego también aparecerá Channing Tatum, quien -¡oh sorpresa!- apareció recientemente junto a Sandra bullock en Lost City. Por eso, Bullet Train es como una fiesta a donde los amigos de los amigos asistieron para hacer cameos extendidos.

La otra historia que empieza a mover las cosas dentro del tren es la de Kimura (Andrew Koji), un hombre buscando cobrar venganza contra la Muerte Blanca, por un ajuste de cuentas del pasado. Su problema, es que Prince (Joey King), una chica viajando en primera clase, no tan inocente como parece, complicará los planes de aquel.

Todo lo anterior es acelerado por un ritmo en crescendo, en donde la acción sube a un paso algo irregular debido a largos flashbacks. Una serpiente suelta ataca a algunos pasajeros desprevenidos, mientras que el portafolio termina siendo un macguffin que desatará, en resumen, el Big Bang dentro del tren. Si hay algo que distingue al filme, es el ser gráficamente violento, chuzco, y con mucho humor negro. Algo chusco, por ejemplo, es un melenudo Michael Shannon como la Muerte Blanca, apenas creíble como mafioso ruso. A pesar de todo este hiperveloz caos, con peligro de descarrilarnos y perdernos en algún enredijo del guión, es que termina siendo entretenido, bizarro por completo en su final.
En HBOMax y a la renta.

martes, 22 de noviembre de 2022

LUCK

Un gato negro...de la suerte.
 

https://www.imdb.com/title/tt7214954/ Me costó algo de trabajo conectar con el universo presentado en el filme, uno en donde las dos fuerzas dominantes son la buena y la mala suerte, está poblado por leprechauns, gatos, dragones, unicornios y, eso sí, mucho mucho verde. Sin embargo, sus personajes principales, una chica con toda la mala suerte del mundo y un gato negro, tuvieron al final química y emotividad suficientes para atraparme. Además, su animación es increíble. 
En Apple TV Plus

miércoles, 16 de noviembre de 2022

THE BULLET TRAIN

A TODA... BALA
   

: https://boxd.it/qW26 Me pareció más Guy Ritchie que Tarantino, y aunque el guión no tiene mucho del ingenio e inteligencia de este último, sí tiene la cualidad de entretenimiento palomero del primero. Al final, lo que salva a este tren de descarrilarse, es que, a pesar de sentirse como una fiesta, a donde los amigos de los amigos están invitados (si sale Brad Pitt, es seguro que veamos a Sandra Bullock), la película, con todo y lo saturada e hiperviolenta que es, me entretuvo las dos veces que la vi. A la renta.

martes, 15 de noviembre de 2022

RRR

Ram Charan y N.T. Rama Rao Jr.
 

RRR recaudó nada más en la India la nada despreciable cantidad de 72 millones de rupias en el momento de su estreno (la cifra ha crecido hasta alcanzar, aproximadamente, las 3,500,000,000 de rupias en su totalidad), y no es de extrañarse. La película es una épica de 3 horas de duración, y no pertenece a Bollywood, sino a Tollywood, aquel que está producido en lengua Telugu. RRR está completamente hablado en lengua telugu, sólo que la versión estrenada en Netflix (al menos en México) sólo puede verse doblada al hindi. Sin embargo, dicho aspecto no va en detrimento del verdadero espectáculo que termina siendo RRR, que significa "Rise, Roar, Revolt", aunque según avanza la historia dichas letras van tomando otros significados.

El título tal vez suena demasiado simple para el calibre del filme, dirigido por S.S. Rajamouli (guionista de Baahubali, otra super épica de gran presupuesto), el cual mezcla ficción y realidad de una forma fantástica. RRR te engancha a tu asiento desde los primeros minutos, justo cuando su ritmo frenético se empieza a establecer. Son los años 1920, durante el colonialismo inglés en la India. Frente a un cuartel militar se encuentra un grupo de gente protestando, cuando uno de los manifestantes arroja una piedra a los militares y huye despavorido. Uno de los generales se ofrece a perseguirlo y atraparlo, pero uno piensa "imposible, no lo logrará, hay demasiada gente". No arruinaré la sorpresa para quienes no hayan visto el filme, tan sólo diré que es una de las mejores presentaciones de un personaje que jamás haya visto antes, impresionante y sorprendente.

Alluri Sitarama Raju (Ram Charan), es nuestro general en cuestión, pero entre los manifestantes se encuentra Komaram Bheem (N.T. Rama Rao Jr.), quien mira atónito la manera en que el primero se dispone a atrapar al agresor. Sólo que en la mirada de Komaram hay cierto reconocimiento en lo que observa.

Estamos ante uno de los filmes más espectaculares del año. Con todo y no ser 100 por ciento Bollywood, RRR tiene todo lo que puede esperarse en una producción del mainstream hindú, empezando por unos números musicales intensos, con coreografías y bailes que te quitan el aliento. Y lo mismo puede decirse de sus escenas de acción, las cuales, desde el arranque de la historia, con el encuentro de Alluri y Komaram, dos viejos y entrañables amigos, pero pertenecientes a mundos opuestos por completo, no obstruyen el desarrollo de la trama. Y esta última, considerando la duración del filme, no deja un cabo suelto.

Mientras Komaram es un humilde aldeano que habita en la jungla, y es capaz de pelear, cual Tarzán hindú, con enormes tigres, Alluri pertenece a la milicia británica y es visto como un traidor por la gente del pueblo al que alguna vez perteneció. En el mundo real, ambos personajes fueron figuras revolucionarias, pero nunca se conocieron. En el universo presentado en RRR ambos además tienen una fuerza y habilidades sobrehumanas.

La historia no tarda en convertirse en una de venganza, justo cuando Komaram, luego de un trágico incidente al inicio del filme, se da a la misión de rescatar a una niña que fue capturada de su aldea. Pero no lo tendrá fácil, ya que además de haber encontrado al objeto de su afecto en una guapa mujer británica, Jennifer (Olivia Morris), Alluri se encuentra investigando como infiltrado una revuelta, en donde se planea una conspiración en contra del ejercito británico, para derrocar a su principal jefe, Scott Buxton (Ray Stevenson).

Mientras todo esto que describo suena a una película tradicional de venganzas y rebeliones envuelta en la forma de un musical, RRR es un filme inclasificable. Hay una escena de acción que parece una mezcla de Jumanji con alguna otra como sacada de Avengers. Aunque suene ridículo, la secuencia es vibrante, emocionante, y espectacular, y sobre todo, muy cinética. Como todo el filme lo es en sí, el cual, dentro de su larga duración, contiene algo cercano a dos películas más, una de ellas una pequeña precuela sobre los orígenes de uno de nuestros héroes. Esta parte, que trata sobre la niñez de Alluri, ayuda a entenderlo como personaje y sus motivaciones, y a ver que tal vez no sea del todo el traidor que podríamos imaginar.

Y antes de que haya alguno que empiece a criticar al filme como una versión hindú de 300, con todo y peleas coreografiadas estilo Zack Snyder, donde cada golpe o espadazo es ralentizado para poder apreciarlo con lujo de detalle, S.S. Rajamouli ya nos ha enganchado con una historia mucho más interesante que la contada en 300. No trata únicamente sobre el significado de la amistad y lo que significa pertenecer a un pueblo, sino por sus revelaciones y vueltas de tuerca en su tercer acto, así como por el cierre del filme y su secuencia de créditos, formado por un número musical magnífico incluso en su diseño de arte.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
En Netflix

MALVERDE: EL SANTO PATRÓN

Pedro Fernández como Malverde.
  

 https://www.imdb.com/title/tt11874906/

Lo que pensé sería una serie histórica, terminó siendo más una telenovela que otra cosa. Estrenada recientemente en Netflix, y conformada por 80 episodios (voy en el 20), Malverde está instalada durante la época previa a la Revolución Mexicana, e intenta meter en el contexto la figura "ficticia" (¿o semi-ficticia?) de Jesús "Malverde" (Pedro Fernández), cuya existencia no está del todo comprobada. Malverde, cual Robin Hood mexicano, oculto en la campiña sinaloense con su banda de ladrones, se dedica a robar a los ricos para dar a los pobres. Por ello, es visto como un "santo patrono", misterioso, y al cual el presidente Diaz puso precio a su cabeza por sus actos casi "terroristas" en un pueblito del estado. Malverde es, incluso, un "amo del disfraz", capaz de pasar desapercibido entre los pobladores (¿En donde consigue sus disfraces y bigotes postizos? No está claro todavía)

Si bien su diseño de producción es, aunque televisivo, bueno y aceptable, la serie termina siendo toda una telenovela sin mucho de "histórica", con todo y que aparecen Pancho Villa y Emiliano Zapata. Además, es la típica producción en donde los morenos son los malos, aquí un villano más malo que el COVID y la influenza juntos, muy malo "ñaca-ñaca" (Luis Felipe Tovar), y los blancos son los buenos. Otros detalles también cuestionables, es el hecho de que, estando ambientada en Sinaloa, ningún personaje habla con el acento regional (ni siquiera nuestro héroe), quedando evidente que ni los directores ni los actores se tomaron mucho la molestia de intentar, al menos, imitarlo. Ni los indígenas yoremes en el programa hablan con algún acento. Es más, nuestro héroe, quien admite ser mitad indígena yoreme, mitad "blanco", tiene algún rasgo indígena o mestizo. ¿Llegaré al episodio 80? Quién sabe, los mantendré informados.

En Netflix.

ESTRENO THIS MUCH I KNOW TO BE TRUE.

 

 https://boxd.it/yVwU
Si bien me gusta el tema musical que escribió para Peaky Blinders, no soy exactamente un fan de Nick Cave. Sin embargo, reconozco que su música puede ser hipnotizante, con un toque meditativo, y unas letras interesantes. Aunque esperaba ver en este documental-musical un poco más de su faceta como escultor, para los verdaderos fans de Cave el filme será un deleite.
En Mubi desde el viernes 8 de julio.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

BELFAST

 https://www.imdb.com/title/tt12789558/
¿Se habrá inspirado Kenneth Branagh en Roma, de Alfonso Cuarón, para realizar Belfast? Es posible, ambos filmes comparten muchas similitudes, una de ellas es su bella dirección de fotografía en blanco y negro. Belfast tiene una historia conmovedora sin caer tanto en lo sentimental, con algunos brochazos de humor, y un guión magnífico.
A la renta y en HBOMax

martes, 8 de noviembre de 2022

JURASSIC WORLD: DOMINION

Laura Dern regresa como la Dra. Elie Adler.
 

En Jurassic World: Dominion ocurre lo que esperábamos desde hace años, si no, décadas: tener a todos los personajes de la saga original juntos nuevamente, quienes no coincidian desde Jurassic Park (1993), el primer filme. Sin embargo, a los productores de pronto se les prendió el foco, y dijeron "pongamos también a los personajes de la nueva saga y veamos qué ocurre". La verdad, no mucho, y es que para quienes vimos el primer filme en el cine, en el verano de 1993, (y quedamos boquiabiertos, al ver por primera vez en una película dinosaurios hiperrealistas) será un deleite ver nuevamente reunidos a Sam Neill, Laura Dern, y a Jeff Goldblum, y tratar de reactivar la misma química que tuvieron hace casi 30 años, no lo será tanto ver al cuadro de personajes nuevos, conformados por Bryce Dallas Howard y Chris Pratt, este último de regreso como el entrenador de velociraptores, quien con sólo levantar una mano conjura su magia hipnótica con estos depredadores.

Mientras veía Dominion, dirigida por Colin Trevorrow, no encontré manera de que compitieran los personajes jóvenes con los veteranos, en cuestión de carisma y presencia en pantalla. No es que Dominion no sea entretenida, palomera, y que sea ideal para pasar -un largo- rato. En ese sentido, cumple con creces, con todo y lo saturado que se sienta, poniendo en escena algunos dinosaurios nuevos, los cuales, la verdad sea dicha, ya lucen como sacados de la imaginación de los realizadores que de un libro especializado en el tema. Uno de ellos parece una cruza entre el Godzilla japonés y el nuevo Godzilla de Hollywood.

El problema principal de Dominion, es que tiene a los dos grupos de personajes separados por cerca de 2 horas... ¡de las 2 horas y media que dura el filme! Por un lado, Claire (Bryce Dallas Howard) y Owen (Chris Pratt), están en una búsqueda frenética por Malta, tratando de rescatar a su hija adoptiva (Maisie Lockwood), quien ha sido secuestrada por unos malosos bajo las órdenes del villano en turno (Campbell Scott, haciendo su papel de malo de una forma impresionantemente natural y simple). El motivo: la chica es producto de un valioso experimento de clonación humana.

Agotado el tema de la clonación de dinosaurios, ahora Dominion trata sobre las posibilidades de la clonación humana, aspecto que juega un poco en contra de una franquicia que, originalmente, era fascinante por sus historias sobre cómo poder resucitar dinosaurios, usando sangre consumida por un mosquito fosilizado, así como la responsabilidad de llevarlo a cabo. Esto le roba mucho de su magia a los filmes tanto de la saga "Park" como de la saga "World" (por cierto, Jeff Goldblum tiene su momento, bueno, "Goldblum", con la línea "¿¿Jurassic World?? No soy fan".), haciendo que sintamos a Dominion como perteneciente a otro universo.

Los dinosaurios terminan robándose el filme, incluyendo ahora velociraptores todavía más inteligentes que nada más les falta hablar. Por su parte, el Dr. Grant (Neill), la Dra. Adler (Dern) y Malcolm (Goldblum) tratarán de resolver el problema de una plaga de langostas gigantes y modificadas genéticamente, que se encuentran aterrorizando unas granjas en E.U.

Al final, cuando todos nuestros "invitados" llegan a la fiesta, la sensación es, los primeros minutos, como de "increíble, por fin se ven las caras, se conocen y coinciden. ¡Fenomenal!" El momento es adrenalínico y emocionante. Luego empezamos a tener la sensación de que muchas cosas ya las hemos visto antes en Jurassic Park et all. Vemos pequeñas rutinas vistas en Jurassic Park, con alguna escena recreada pero de distinta forma, con guiños incluídos a aquella película. Lástima que Sam Neill luzca medio serio y enojón la mayor parte del tiempo.

Otra cara conocida es la de BD Wong (¡el tipo luce igual!), quien regresa como el científico estrella del primer filme (creo que es el único personaje que ha estado en todas las películas, tanto de Park como de World), ahora con un tratamiento más humano como personaje. Considerando que Steven Spielberg estuvo detrás del proyecto como productor ejecutivo, uno espera mucho más, pero mientras vemos si este será el último filme de la franquicia, Dominion resulta un entretenimiento efectivo de fin de semana.

A la renta

lunes, 24 de octubre de 2022

C'MON C'MON

 

Joaquin Phoenix y Woody Norman

C'mon C'mon representa un giro de más de 180 grados para Joaquín Phoenix, después de haber interpretado a un psicópata como el Guasón en Joker (2019). Su siguiente movimiento ha sido interpretar a un extremadamente paciente documentalista, dedicado al 100 por ciento a su trabajo. Sin embargo, podría llegar a pensarse que no es del todo accidental el que un niño llegue a su vida para mover un poco su tapete emocional, sacarlo de su nicho y rutina profesional.

Johnny, el personaje de Phoenix, se encuentra trabajando en un documental para radio (quizás un podcast), en donde la idea es entrevistar a niños de varios estados para preguntarles, en resumen ¿qué esperan del mañana y del futuro? Por eso, la llegada a su vida de su sobrino, Jesse (Woody Norman), de aproximadamente 10 u 11 años, no podría ocurrir en mejor momento. La experiencia le servirá a Johnny para nutrir más su trabajo en el documental, para ofrecerle diferentes perspectivas, y llenar algún vacío que pueda tener en su vida. La aparición de Jesse ocurre luego de que su mamá, Viv (Gaby Hoffman), hermana mayor de Johnny, le pida de favor a éste que cuide al chico por un tiempo mientras su marido (Scott McNairy), quien sufre de trastorno bipolar, se somete a un tratamiento médico.

Dirigida por Mike Mills (Thumbsucker, Beginners), el título del filme proviene de un famoso cuento infantil, que en algún momento del filme Johnny leerá al chico. Es de esos filmes de autor de bajo presupuesto, filmado con una fantástica dirección de fotografía en blanco y negro, que alimenta el tono bucólico y nostálgico de su historia, lleno de flashbacks en donde vemos como la vida del chico era más feliz y cálida en su hogar, junto a sus padres bohemios, y disfrutando de música clásica mientras juega con su mamá. El filme es bello de ver en ese sentido, tanto que hay momentos en que su dirección de fotografía nos distrae un poco del hilo de la historia, viendo como los dos personajes poco a poco van formando un lazo emocional. Mientras uno vive en los Angeles y el otro en Nueva York, de costa a costa, dicha distancia se va borrando gradualmente.

A pesar de que el chico es tranquilo, bien portado para su edad, habrá momentos en que para Johnny será un reto el vivir con él. Especialmente, lo vemos en las escenas de la calle, donde parece que de un momento a otro Johnny tirará la toalla y mandará a su sobrino de vuelta a su casa (esa escena en el baño del restaurante, con el taxi esperando afuera, ambos teniendo que llegar al aeropuerto).

Al leer esto, parecerá que nos enfrentamos a una comedia, pero nada más lejos de ser así. No es que no haya momentos con cierto humor, pero Mills mantiene todo dentro de un tono cercano al melodrama familiar lejos de lo lacrimógeno, sin repuntes melodramáticos ni mucho menos; todo está dentro de un tono tranquilo, un ritmo que tal vez muchos espectadores encontrarán lento si lo suyo no es mucho el drama con tintes poéticos (hay muchos diálogos en off por parte de Johnny citando extractos de novelas). Además, cabe en la mezcla un poco de documental, ya que es obvio que las entrevistas a los niños son reales, lo cual es interesante y al mismo tiempo entretenido, el verlos y escuchar sus respuestas. De lo mejor del 2021.
En #PrimeVideo y a la renta.

jueves, 29 de septiembre de 2022

HUSTLE

Coach Sandler y su futura estrella.

Cuando Adam Sandler se pone en plan serio, puede ser un buen actor. Y aquí lo vuelve a demostrar. Tal vez el filme sea más para fans del basketball, pero es también para los que disfrutan una clásica historia del triunfo contra la adversidad, con todo y un toque a la Rocky. Sinceramente, está mejor de lo que esperaba.

En Netflix.

PLEASURE

VIDEO KILL...THE PORNSTAR.
 

Con todo y ser uno de esos filmes sobre la industria del cine porno que resultan bastante difíciles de ver, no se siente como una película hecha expresamente para incomodar audiencias. Y si bien su final no me pareció del todo bueno, no hay duda que su historia, sobre una chica sueca que decide viajar a Los Ángeles para convertirse en la próxima estrella de cine pornográfico, te termina involucrando emocionalmente.
En MUBI

EL AMARRE

UN TOTAL...DESAMARRE             Vadhir Derbez

Creo que Vadhir Derbez me dio más miedo en Tres Idiotas y en El Mesero (te dan escalofrios de lo pésimas que son) que en esta ridícula y aburrida película, supuestamente, de horror. En serio, Vadhir Derbez en ningún momento te espanta ni se ve amenazante como pretende en la segunda mitad de un filme flojamente dirigido y actuado. La verdad, el pobre tipo nunca luce convincente en ninguna película.

En PrimeVideo.

jueves, 8 de septiembre de 2022

UNDINE

Undine, una guía en el Museo Histórico de Berlín, conoce a un misterioso joven quien, a primera vista, se ha obsesionado con ella. Sin embargo, su encuentro en un restaurante (en donde hay una pecera enorme) no podría ser más accidentado, detonando así una historia romántica que podría describirse, digamos, como poco convencional.

Lo interesante del filme, el más reciente de Christian Petzold, es que, poco a poco, su historia de amor te va atrapando. Es cierto que, al inicio, luce convencional, pero con el tiempo se va volviendo cada vez más inquietante, extraña, y con un giro final inesperado. #Undine #FICUNAM2021


⭐️⭐️⭐️ 1/2

miércoles, 7 de septiembre de 2022

PETITE MAMAN

Grabrielle y Joséphine Sanz.


Las películas sobre viajes en el tiempo regularmente pertenecen al género de ciencia ficción, aunque puede haber excepciones. Petite Maman es un ejemplo, uno muy especial diría yo. Como sucedía en el filme animado japonés Your Name (2016), que también trata sobre viajes en el tiempo, la trama de Petite Maman no entra precisamente dentro de la ciencia ficción, ya que aquí los viajes en el tiempo ocurren debido a una especie de magia invisible, con la velocidad de un parpadeo, incluso sin alguna razón aparente.

La querida abuela de Nelly (Joséphine Sanz) ha fallecido, así que, junto a sus padres, se encuentra recogiendo sus cosas del asilo en donde residía. Inmediatamente, emprenden un viaje al bosque a la casa de la abuela, para continuar con el proceso de limpiar y recolectar sus pertenencias. La situación, inevitablemente, trae recuerdos a la mente de la mamá de Nelly (Nina Meurisse) sobre su infancia, al ver su antigua habitación, sus viejos libros escolares, y la cama en la que no podía dormir durante las noches, debido a las sombras que se proyectaban en la pared.

Durante todas estas acciones, no hay lágrimas ni melodramas, sólo una serenidad y calma impresionantes, que terminan por reflejarse también en el papá (Stéphane Varupenne), con quien Nelly lleva una buena relación. Sin embargo, a la mañana siguiente, la mamá de Nelly se va sin explicación aparente, dejando a ésta y a su papá continuar con la limpieza.

Dirigida por Céline Sciamma, la narración avanza tranquilamente, sin giros abruptos, siendo lo más interesante el comprobar que, luego de un filme como Portrait of a Lady on Fire (su anterior película), con una historia más adulta en comparación, la realizadora es una gran narradora de historias protagonizadas por niños. Sciamma es una observadora del alma infantil, dirigiendo historias que te atrapan por su inteligencia, madurez, y una dosis de inocencia. Esto no es de sorprender, ya que en Ma vie de Courgette (2016), magnífico filme de animación en stop motion dirigido por Claude Barras, Sciamma, como autora del guión, ya había dado muestras de lo anterior con una historia infantil sumamente sensible y divertida.

La tranquilidad de Nelly toma un giro cuando, paseando por el bosque, conoce a Marion (Gabrielle Sanz, de hecho, hermana gemela de Joséphine Sanz), una niña de su edad, curiosamente muy parecida a ella. Marion se encuentra construyendo una casa con ramas, y lo más extraño será que cuando Marion invite a Nelly a su casa, ésta se de cuenta que la casa también es muy parecida a la suya.

A partir de este punto, Sciamma deja que su historia fluya con mucha naturalidad. No hay muchas preguntas entre las niñas sobre la excesiva familiaridad entre sus hogares y sus vidas, dejando que todo se desarrolle como una entrañable amistad entre dos seres que parecen conocerse de años. Las sorpresas irán siendo reveladas poco a poco. Lo impactante, es ver cómo ambas niñas asumen su situación y relación con la mayor naturalidad y madurez, sin efectismos dramáticos, sin quebrar la sencillez de la historia (la cual dura poco menos de hora y media), sin invertir tiempo en complejas explicaciones sobre cómo es que ambas están experimentando todo esto. A ratos, Nelly y Marion son como dos mujeres adultas hablando sobre su pasado y su presente, sus emociones y miedos; a ratos son como dos niñas comunes y corrientes jugando y haciendo tonterías.

Es en sus diálogos en donde el filme termina teniendo su propia magia, sin necesidad de efectos visuales. Es tal la similitud entre los dos universos de las niñas, que ambos se fusionan de manera impresionante. ¿Es todo producto de la imaginación de Nelly? ¿Está viviendo un sueño que se siente sumamente real? Son preguntas sin respuesta que forman parte de la magia propia del filme. De lo mejor del año.
⭐️⭐️⭐️1/2
A la renta y en #PrimeVideo

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