martes, 20 de septiembre de 2011

EDDIE MACON'S RUN * * *


Kirk Douglas en "Eddie Macon's Run" (1983).


La historia clásica del policia envejecido y persistente, con mucho combustible todavía por quemar y una misión (quizás la última) que cumplir. El detective de policia es interpretado por Kirk Douglas, con sumo vigor y fortaleza, cuando los años ya empezaban a notársele. John Schneider (el Duke de Hazzard, Bo Duke), es Eddie Macon, un presidiario que se da a la fuga durante un rodeo, faltándole sólo dos años para cumplir su condena. A través de flash backs, iremos conociendo el pasado de Eddie y el por qué fue a dar a la cárcel, tal vez injustamente. Todo lo tiene planeado para intentar llegar a México, en donde su esposa (Lisa Dunsheath) y su hijo lo esperan.

El soundtrack es muy disfrutable, con pura música country, que le añade un sabor muy texano al viaje de Eddie, hecho mayormente a pie. Sorteará peligros, vivirá aventuras y pasará contratiempos. Alguna de estas experiencias pondrán a prueba su fidelidad a su esposa, cuando conozca a una atractiva mujer (Lee Purcell), quien le ayudará en su travesía. La película es entretenida a un nivel muy televisivo, sin muchas complicaciones en su trama. La escena más emocionante tiene lugar en el clímax, con esa persecución de coches que acaba en un cementerio (literalmente). Su final feliz deja mucho que pensar sobre lo creíble que puede ser, pero es un deleite ver a Kirk Douglas en plena forma. 

POSEIDON * * * 1/2


Un grupo de pasajeros intenta escapar de un barco naufragando en
"Poseidon".


Remake de The Poseidon Adventure (1972), en donde un enorme tsunami, en medio del océano, provocaba que un crucero quedara de cabeza. Wolfgang Petersen, con su experiencia previa dirigiendo la claustrofóbica “Das Boot”, tiene en sus manos todo un arsenal técnico (y cuantioso presupuesto) para ofrecer un enorme espectáculo hollywoodense, igualmente claustrofóbico. Dentro del trasatlántico, precisamente llamado “Poseidon”, habrá un sin fin de peligros para que los sobrevivientes puedan escapar. Un grupo, encabezado por un padre sobreprotector (Kurt Russell) intentará salir del barco sorteando toda clase de obstáculos, como cámaras y túneles obstruidos, incendios, inundaciones, etc.

El resto del grupo está protagonizado por Josh Lucas (la mente maestra y temeraria), Mia Maestro, Richard Dreyfuss, Emmy Rossum, Jacinta Barrett y Jimmy Bennett. Los millones de dólares se notan en cada set y en cada litro de agua (y hay mucha agua en esta película). No hay mucha trama de por medio, y la principal línea que sigue es ver si el padre se reconcilia con su hija (Rossum), y aprueba la relación de esta con su novio. Lo demás, es un verdadero entretenimiento palomero, emocionante casi cada cinco minutos y con magníficos efectos especiales. Su fuerte no es el guión, ni ofrecer personajes interesantes, y en ese sentido es todo lo opuesto a “Titanic”. 

viernes, 16 de septiembre de 2011

GAMBIT * * * 1/2


Michael Caine y Shirley MacLaine.


Se ha dado a conocer que el próximo año, Gary Oldman dirigirá un remake de “Gambit” (1966), originalmente protagonizada por Michael Cane y Shirley MacLaine. Los nuevos protagonistas anunciados son Colin Firth (quien tiene todo para ser un buen sucesor de Michael Caine) y Cameron Diaz. Suena bien, y seguro los resultados serán buenos. El filme original está dirigido por Ronald Neame (The Poseidon Adventure), una mezcla de heist movie y screwball comedy, que funciona como fórmula matemática. La fría, calculadora y elegante personalidad de Michael Caine, junto a la más dulce, graciosa y encantadora personalidad de Shyrley MacLaine, nos telegrafía desde el principio cuál será el destino de estos dos, pero es interesante ver el camino que seguirán para llegar hasta ah.

El comienzo nos habla del plan que Harry (Michael Caine) y su amigo (Emile Fournier), un par de ladrones de arte, traman para conseguir que una atractiva bailarina euroasiática, Nicole Chang (Shirley Maclaine), de ojos azules, colabore con ellos para robar a un multimillonario del medio oriente (Herbert Lom). Su estrategia: la esposa fallecida del millonario era en extremo parecida a Nicole, y lo esperan distraer de esta forma para robar un valioso busto con la imagen de la mujer. Todo sale con una extraña perfección, sin problemas de por medio, a pesar de lo silenciosa e inexpresiva que es Nicole. Pero cuidado, esto tan sólo existe en la mente de Harry. Lo que vemos es nada más un ensayo mental de cómo espera que salgan las cosas. Lo que vendrá luego, es la otra cara de la moneda, el cómo sale el plan en el mundo real, con todos los problemas, contratiempos y dificultades que implicará robar al millonario Ahmad y burlar su sistema de seguridad.

La película de Neame no tenía mucha acción, ni mucho suspenso que digamos. Tampoco es una obra maestra del género. Harry no es quien al final sorprende como personaje, sino Nicole, quien no resulta ser la, en apariencia, superficial, frívola y poco brillante chica que uno imaginaría. Es una chica espontánea, inteligente, algo impulsiva, pero con mucha cultura. Lo que necesita Harry para salir de algunos aprietos. Una pareja dispareja, pero perfecta. 

WAR OF THE WORLDS * * * *


Tim Robbins, Tom Cruise y Dakota Fanning.


Steven Spielberg reinventa completamente los libros que adapta al cine. Su adaptación de “The Lost World” no me gustó tanto como la que hizo de “Jurassic Park”, ambas novelas de Michael Crichton. De la primera tan solo tomó el escenario principal (una isla con dinosaurios) y 3 o 4 personajes, para crear una historia completamente distinta, que apenas y tiene que ver algo con la fuente literaria principal. En el caso de “War of the Worlds”, novela clásica de H.G. Wells,  ha pasado lo mismo. No me pareció una adaptación lograda del libro, pero la película es buena, ya que respeta el espíritu de la novella de Wells y la paranoia de finales de siglo XIX (publicada en 1898) acerca de una invasión de marcianos a la Tierra. Algo que fue usado por Orson Wells en un programa de radio en 1938, alarmando a media población norteamericana con una transmision ficticia que hizo sobre una invasión extraterrestre.
 
Spielberg toma lo necesario de la novela para exponer sus propias inquietudes dramáticas y temáticas. Es decir, el personaje principal es un padre, Ray (Tom Cruise) divorciado, totalmente desconectado de sus hijos (Dakota Fanning y Justin Chatwin) y del mundo. En medio de una invasión extraterrestre, con máquinas gigantes que caminan con 3 largas patas brotando del suelo, Ray tendrá el escenario ideal para acercarse a sus hijos y reencontrar su lado paterno, que estaba tan enterrado en la tierra como los mismos extraterrestres.
 
Es un giro considerable en la filmografia de Spielberg. Esta es su primera película en la que los extraterrestres están lejos de ser los “E.T.s” amistosos de “Close Encounters of the Third Kind” y “E.T.”. Los extraterrestres de War of the Worlds pulverizan personas con un rayo láser, o los toman prisioneros para extraerles la sangre y usarla como alimento para una planta alienígena. Si alguien quisiera comunicarse con ellos haciendo música con un sintetizador, el desafortunado ya estaría hecho cenizas.
 
Los hijos de Ray no ayudan mucho en su travesía para sobrevivir el ataque. La niña es una preguntona, escandalosa y con ataques de ansiedad, mientras que el chico es un rebelde que prefiere estar peleando con los soldados que ayudando al padre. En ese sentido, hay partes que parecen más escenarios de alguna película de la Segunda Guerra Mundial. Las personas huyendo llegan a parecer prisioneros judíos de guerra, y hay un tren en llamas que cruza imparable, fantasmagórico.
 
Fuera de todo esto, la película es un gran espectáculo, aunque la historia no es nada del otro mundo. Hay instantes magistrales, como el ataque submarino en el ferry, los cadáveres que van apareciendo en un lago ante la asustada niña, el primer ataque de las máquinas en las calles, o esa parte del refugio que toma Ray con un extraño (Tim Robbins). Esta última, es una parte llena de suspenso ocurriendo en un sólo espacio, en especial, cuando entra ese enorme tentáculo telescópico en busca de víctimas. Un extraterrestre descubre una bicicleta, el téntaculo se observa a sí mismo en un espejo, y una decisión trágica detrás de una puerta cerrada.  

martes, 13 de septiembre de 2011

RISE OF THE PLANET OF THE APES * * * 1/2


¿QUIÉN SE TOMÓ MI CERVEZA? César,
un chimpancé en evolución y IQ elevado.
Siguiendo la moda de las precuelas, llega un intento más por rescatar la serie de filmes de culto “The Planet of the Apes” (1968-1972), de la cual también hubo serie televisiva en los 1970. Luego del fracaso de crítica que tuvo la versión de Tim Burton (a mi me gustó, a pesar del extraño final que tiene), llega un tal Rupert Wyatt (¿A alguien le suena?) con una idea en la que parece querer empezar desde cero. En esta película, todo empieza con unos experimentos científicos para encontrar una cura para el mal de Alzheimer, y luego, una enfermedad que se esparcirá por todo el mundo.

Los experimentos, por supuesto, son llevados a cabo en simios, creados digitalmente y que cobran vida gracias al motion-capture. Andy Serkis, convertido en un experto en esta técnica luego de dar vida a Gollum en Lord of the Rings y a King Kong en la nueva película, es quien da vida a nuestro simio protagonista, César, un chimpancé. De hecho, César (y muchos de sus compañeros simios) no luce tanto como un simio real, sino algo más cercano a los primates de la prehistoria. El caso es que, luego de quedarse huérfano siendo bebé, César es adoptado por Will (James Franco), un investigador del proyecto, cuyo padre (sorpresiva reaparición de John Lithgow en cine) sufre de Alzheimer.

No es difícil adivinar que entre Will y César se irá formando un entrañable cariño y lazo paterno-filial. César tiene la inteligencia suficiente para comunicarse con lenguaje de señas, transmitir emociones, sentimientos, y en un momento dado, empezar a caminar erguido. Algo que hubiera dejado a Darwin completamente fascinado. No hay nada extraordinario en esta parte. Lo interesante comienza cuando César quiere dejar de sentirse como una mascota y arrojar la correa a un lado. Cuando el chimpancé acabé encerrado en un centro de control animal, el filme cobra un giro descomunal, convirtiéndose en un drama carcelario protagonizado por simios.

Lo mejor de la película, es la climática escena de los simios tomando el puente Golden Gate en San Francisco (y la ciudad entera), destinada con seguridad a convertirse en icónica en la Historia del Cine. Y si algo me sorprendió en esta escena, no fue tanto ver orangutanes colgando del puente, o a un gorila tratando de saltar hacia un helicóptero en pleno vuelo, sino la total ausencia de reporteros o de cámaras de televisión. En serio, los medios y la prensa están muy ausentes en este filme. Mientras, lo más cómico (o tragicómico) es ver la mala suerte que tiene siempre el pobre vecino de Will y César.

En su etapa post-Harry Potter, Tom “Draco Malfoy” Fenton, es el malo de la historia, encarnando el prototípico papel de “carcelero” torturador. Brian Cox es su padre y director del centro de control animal. Freida Pinto es el interés romántico de Will, y en cierto modo, la “rival” del celoso César. La mayor virtud de la película, es su magnífica narración, sin fallas, lagunas o puntos flojos. Es cierto, es una historia pequeña, sencilla de seguir, pero ante todo bien editada. Y no sólo César se roba la película como el mono más inteligente. Hay un orangután que también maneja el lenguaje de señas y tiene mucho que compartir.

¿Qué depara el futuro? ¿Esto es el inicio de una nueva serie de películas? ¿Todo se quedará en esta precuela? Con toda la tecnología digital a la mano, se abren muchas posibilidades para una nueva saga. Aunque, sinceramente, no estoy seguro de querer ver siempre simios digitales en futuras películas, y que se pierda el encanto y personalidad propia que daba a las viejas películas ver actores maquillados. El tiempo dirá. 

jueves, 8 de septiembre de 2011

EIGHT LEGGED FREAKS * * 1/2


David Arquette y Kari Wuhrer.


Una actualización de las premisas argumentales de las películas serie B de los 1950, sobre invasiones de monstruos y mutaciones radioactivas. No se puede negar que es divertida y entretenida, si se toma como lo que es. Un pequeño pueblo minero es invadido por arañas y tarántulas gigantes de todas especies, luego de estar en contacto con desperdicios radioactivos. Hay unas arañas (las tarántulas) que lucen convincentemente temibles, mientras que otras se quedan a medias en cuanto a animación y acabado. Dirige un tal Ellory Elkayem, cuya estrategia es sobrepasar los limites de la autoparodia. Muchas arañas hacen ruidos graciosos y actúan en muchas ocasiones de manera muy caricaturezca. La  escena de las avestruces siendo devoradas por la araña escondida es hilarante. Scarlett Johansson tiene un papel secundario y pequeño, totalmente fuera de lo que nos tiene acostumbrados. David Arquette es el héroe de la historia, un tipo común y corriente con un solo gag qué mantener todo el tiempo: la imposibilidad de declarar su amor hacia la atractiva sheriff del pueblo (Kari Wuhrer). 

martes, 6 de septiembre de 2011

GHOST SHIP * * 1/2


Emily Browning y Julianna Margulies.


Básicamente, es la clásica historia del hotel embrujado, pero trasladada en altamar. Para ser más específicos: “The Shining” se va al océano. El escenario es un trasatlántico italiano, que se creía desaparecido desde 1962 en el Mar de Bering. Un equipo de caza-tesoros, encabezado por un serio pero experimentado capitán (Gabriel Byrne), se topa con el mentado barco 40 años después, en total abandono. Cada rincón oxidado del barco tiene algo que contar sobre los pasajeros desaparecidos. En general, la película de Steve Beck consigue crear una cruda atmósfera, gracias al buen diseño de producción. Cada personaje enfrenta distintas situaciones macabras a bordo, a los diferentes espíritus que viven atrapados en el barco por una fuerza diabólica. Maureen (Juliana Margulies), quien lleva el peso de la historia, tendrá en una niña fantasma (Emily “Sucker Punch” Browning) a su aliada. La secuencia donde se nos revela qué pasó realmente con los pasajeros, está bien dirigida, editada y con varias vueltas de tuerca (lástima de la música de fondo). El problema, es que el final acaba arruinándolo todo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

THE LIST OF ADRIAN MESSENGER * * * 1/2


Kirk Douglas y George C. Scott.


No está a la altura de Maltese Falcon (1941), una de las más grandes películas de John Huston, pero The List of Adrian Messenger (1963) es un película de misterio interesante, con su atractivo, personalidad, y un reparto de primer nivel. Su problema, es que a la historia, muy estilo Agatha Christie, le falta más fuerza, suspenso y clímax. Ambientada en Inglaterra, los dos actores de peso son norteamericanos, George C. Scott y Kirk Douglas. El primero, luciendo como una versión británica de Hercule Poirot, tratará de resolver un misterio sin mucho sentido. Su buen amigo, Adrian Messenger (John Merivalle), le ha entregado una lista de nombres y le ha pedido que investigue qué ha pasado con ellos. Messenger se lleva los motivos consigo, luego de morir en un accidente aéreo. Aún así, su amigo está dispuesto a investigar la lista, descubriendo que muchos de los incluidos en la lista han muerto en accidentes.

Kirk Douglas es quien, de una u otra forma, se roba la película, interpretando al villano y asesino, maestro del disfraz, quien sistemáticamente ha ido eliminando a las personas de la lista de Adrian. En ese sentido el maquillaje es magistral. La travesura de John Huston, es haber incluido en cameos a estrellas como Tony Curtis, Robert Mitchum, Frank Sinatra y a Burt Lancaster, interpretando personajes apenas secundarios con kilos de maquillaje encima (el más fácil de reconocer es Robert Mitchum). Además, la película vale también por la escena final de la cacería a caballo, bien editada y con todo el suspenso que la historia no tuvo antes. 

sábado, 3 de septiembre de 2011

NATIONAL TREASURE: BOOK OF SECRETS * * 1/2


Nick Cage y Diane Kruger.


La primera National Treasure me pareció entretenida, palomera y con un buen ritmo. Nicolas Cage, caricaballo y con peluquín, resulta creíble como el cazador de tesoros Benjamin Gates. Lo que me gustó de la antecesora de National Treasure: Book of Secrets, fue su premisa de combinar hechos históricos (con una intención muy didáctica) y ficción. El crear una historia donde claves secretas, escondidas en lugares de relevancia histórica, te llevarán hacia otras, y estas a otras más. Fue filmada en locaciones reales y, además, aprendías algo de la historia de E.U. y su independencia.

Jon Turteltaub vuelve a dirigir. Ahora el trasfondo histórico es el asesinato de Abraham Lincoln. Las claves: unas páginas perdidas de un importante diario, que pone en duda la reputación del tatarabuelo de Gates. Su misión: limpiar el buen nombre de la familia, acompañado de la siempre efectiva presencia de Jon Voight, quien interpreta a su papá historiador. Al reparto se agregan Ed Harris como el villano, y Helen Mirren, como la madre de Gates, experta en lenguas antiguas. Esta segunda parte es igualmente entretenida, aunque la espontaneidad de la primera historia se ha perdido. Muchas situaciones son de lo más inverosímiles y forzadas (por ejemplo, los personajes cruzan el Atlántico en cuestión de minutos, o esa escena en la Oficina Oval de la Casa Blanca ¡Por favor!). Lo mejor, es la cómica tensión entre Jon Voight y Helen Mirren (¿separados? ¿divorciados? Como sea, están peleados por algo) que desafortunadamente no se explotó más. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

MATILDA * * * 1/2


Mara Wilson como la pequeña Matilda.


Primera adaptación de una de las mejores novelas infantiles de Roald Dahl al cine. Danny De Vito dirige, actúa y también narra la historia. Esto último se siente extraño, siendo él quien interpreta al castrante padre de la pequeña Matilda. Esta adaptación se apega lo más posible al libro, aunque su humor negro no alcanza las cotas del libro de Dahl, más violento e inquietante en la figura de la gigantezca y fascistoide directora Trunchbull (la actriz de origen alemán Pam Ferris, quien no podría estar mejor en el papel). Mientras en el libro los niños sufren lo indecible, física y emocionalmente a manos (y lo digo literalmente) de Miss Trunchbull, en la película las tormentos son aligerados, seguramente para conseguir una clasificación más familiar en el momento de su estreno.

Matilda (Mara Wilson, muy desaparecida del ámbito cinematográfico actualmente) es una niña de 5-6 años, que no es feliz ni en su casa ni en la escuela. La niña es una genio devoralibros y una calculadora humana, capaz de resolver enormes sumas y multiplicaciones en segundos. Sin embargo, su ambiente familiar está totalmente en su contra. Ni al padre (Danny DeVito), un fraudulento vendedor de autos usados, ni a la madre (Rhea Perlman), adicta al bingo, les importa la niña en lo más mínimo. El mundo familiar gira más en torno a la televisión, a seguir el ritual nocturno de cenar frente al aparato como una religión. En la escuela, Matilda y el resto de los alumnos viven aterrorizados por Miss Trunchbull, la cual no titubea en dar toda clase de castigos físicos a los alumnos. Pero Matilda encontrará en Miss Honey (Embeth Davidtz), su joven  maestra, el consuelo y refugio que necesita de su triste vida familiar.

La versión de Danny DeVito se toma las infaltables licencias artísticas. Hay un par de personajes (los detectives de policia) que no existen en el libro, y que no ha tenido el menor caso agregarlos. Con todo, la película acaba siendo divertida,  en especial, por las torturas casi carcelarias que Trunchbull aplica a los niños, muchos de ellos con la mala suerte de acabar encerrados en un cuarto con clavos en las paredes. La película se inclina más por la acción (el clímax final es ampliado en el filme) y por la comicidad, mientras que el libro, a pesar de mezclar fantasía, mucho humor negro y aspectos paranormales (Matilda se descubrirá como una especie de inocente “Carrie”, con poderes mentales), es más conmovedor y sensible, en la relación que Miss Honey y la niña acaban formando. 

martes, 30 de agosto de 2011

THE WATER HORSE: LEGEND OF THE DEEP * * * 1/2

Alex Etel y su mascotita en "The Water Horse".

La leyenda (o más bien historia fraudulenta) del famoso monstruo del Lago Ness, en Escocia, es adaptada en un relato infantil conmovedor. El protagonista es Angus (Alex “Millions” Etel), un niño que vive cerca del lago, durante la Segunda Guerra Mundial. Su vida toma un giro descomunal al adoptar un dinosaurio marino bebé, el cual se convierte en su entrañable mascota y al que bautiza como “Crusoe” (sí, en honor de Robinson Crusoe). No nada más será un problema el descomunal tamaño que tome Crusoe con el tiempo, sino mantenerlo escondido de su madre (Emily Watson). Además, un capitán (David Morrissey) decide tomar la casa de Angus como cuartel por tiempo indefinido. Jay Russell ofrece un más que correcto y apropiado entretenimiento familiar, con momentos graciosos (el odio de cierto bulldog por el pobre Crusoe), emocionantes (esos viajes submarinos de Crusoe y Angus) y otros que amenazan con formarnos un nudo en la garganta (la secuencia final). Es algo así como “Free Willy” versión jurásica. Todo está narrado en el presente por Brian Cox. No nada más perros collie y caballos en la pradera pueden conmover. También dinosaurios generados digitalmente pueden hacerlo.

lunes, 29 de agosto de 2011

N (IO E NAPOLEONE) * * 1/2

Daniel Auteil como Napoleón Bonaparte.

Me pareció descabellada la idea de que Daniel Auteil interprete a Napoleón. Es un gran actor, pero de lejos parece un total miscast. Sin embargo, esta película no sigue el rigor o seriedad de una película histórica. Su intención es ser una especie de comedia, con elementos de parodia política. Ahí fue cuando comprendí la decisión de elegir a Auteil para el papel. He podido comprobar con anterioridad que se desempeña bien en la comedia. El problema, es que la película de Paolo Virzi se queda a medias en su comicidad, que no pasa de un par de escenas con Monica Bellucci con arranques de histeria, y las indiscreciones de la empleada doméstica en la casa de nuestro protagonista.

Aunque cuenta con un buen diseño de producción y vestuario, así como actuaciones aceptables, la película nunca se atreve a ir más allá en su intento de ser una parodia política. Napoleón llega a la isla de Elba exiliado (o como muchos piensan, para apoderarse de la isla). Un maestro de primaria (Elio Germano), odia a Napoleón con mucho fervor. Su plan de asesinarlo parece tomar forma cuando el emperador lo contrata como su bibliotecario. Suena gracioso, pero no lo acaba siendo mucho en la película. Los intentos frustrados de nuestro maestro para matar a Napoleón pudieron haber sido más graciosos. Que sirva de excusa para ver esta película la buena actuación de Auteil y lo que puede hacer con el personaje. Ah, claro, y Monica Belluci también.

martes, 23 de agosto de 2011

BLACK SWAN * * * *

Natalie Portman tiene el mejor trabajo en su carrera en "Black Swan".

Darren Aronofsky desglamoriza el mundo del ballet en Black Swan (2010), mostrando su parte enfermiza y obscura. Para ello recurre a la obra más icónica y representativa del ballet clásico, “El Lago de los Cisnes”, cuya música está grabada en la memoria de muchos. Algunos al escucharla, no sabrán el título, pero seguro reconocerán la melodía de inmediato. Black Swan es un viaje surreal por los recovecos mentales de una frágil y vulnerable bailarina, Nina (Natalie Portman, genial y con un merecido Oscar a Mejor Actriz este año), que aspira a ser elegida para el papel principal en “El Lago de los Cisnes”, una complicada y exhaustiva labor, ya que es un doble papel: El Cisne Blanco y el Cisne Negro.

El suspenso psicólogico que logra Aronofsky es intenso, con todo y lo simple de su trama: una chica hermosa que tiene que luchar contra una esquizofrenia paranoide, que no la deja conseguir la perfección anhelada en sus ensayos. Además, cree que una compañera (Mila Kunis) quiere arrebatarle el papel. Aronofsky mezcla de una manera sublime la realidad y la “realidad” existente en la turbulenta mente de Nina. Hay momentos en que parece que Black Swan está inspirada en el horror orgánico de David Cronenberg, cuando Nina imagina que sus uñas se fragmentan y su piel se levanta. Estas dos realidades parecen fundirse de tal manera, que no sabemos qué es real y qué es alucinado por Nina.

El verdadero trabajo de Nina no será conseguir el “Cisne Blanco”, sino el “Cisne Negro”. Algo para lo que el director de la obra (Vincent Cassel, personaje hecho a su medida), brillante pero con un lado perverso, la pondrá en contacto con su lado obscuro, instintivo e impulsivo. Más que nada, con el lado carnal de Nina. Uno que contrasta con el rosado entorno casero (contrario al neutro y grisáceo teatro) en donde vive con su madre (Barbara Hershey), quien en su juventud fue bailarina. Una parte de Nina en donde no necesita tanto la perfección técnica, sino gracia y soltura.

La actuación de Natalie Portman es fenomenal, el mejor trabajos hasta la fecha en su carrera. Siempre tomada de la cintura para arriba en escenas de baile, es obvio que la versatilidad de Natalie no fue al extremo de ejecutar las rutinas de baile ella misma. Una doble se encargó de llevar a cabo los números complejos y técnicamente más complicados. Pero su actuación es intensa, potente y consigue, al mismo tiempo, transmitir los horrores que está experimentando su mente, viéndose a sí misma, día a día, convertirse en un cisne negro.

sábado, 20 de agosto de 2011

WHAT HAPPENS IN VEGAS * * 1/2

Un matrimonio accidental en Las Vegas y 3 millones de dólares,
serán el motivo de estas caras largas.

Tal vez sea la poca química entre Ashton Kutcher y Cameron Díaz, o lo predecible que acaba siendo esta película en su conjunto. El hecho es que What Happens in Vegas se queda en una buena idea. Con algunos momentos cómicos, la premisa de esta screwball comedy pudo haber sido explotada mucho más. No acaba siendo más que una simple romcom con escasas sorpresas. ¿Hay otro papel para el que esté hecho Kutcher que el del tipo treintañero inmaduro y con mentalidad de adolescente? No, no lo hay.

Las Vegas se convierte en un escenario de predecibles consecuencias: apuestas, el golpe de la fortuna, la borrachera y el matrimonio accidental de rigor. Jack, el hijo del dueño de una fabrica de muebles, llega a Las Vegas. Por un error, se encontrará en su cuarto de hotel con Joy (irónico el nombre), corredora de bolsa que ha sido dejada por su prometido. La estupidez de haberse casado borrachos y la condena de un juez a tener que vivir juntos por 6 meses, los lleva a una eterna batalla campal en un pequeño apartamento. ¿El motivo? 3 millones de dólares, que ambos se ganaron en las máquinas tragamonedas.

martes, 16 de agosto de 2011

DOOMSDAY * * 1/2

Eden Sinclair en "Doomsday".

Si algo define a esta película serie B, es una palabra: pastiche. Doomsday es derivativa hasta más no poder y con nula originalidad, pero resulta estúpidamente divertida. Es una película de zombies, pero sin zombies, al menos no en el sentido estricto del término. Londres se encuentra infectada con un fatal virus, y las víctimas se comportan como zombies, pero la diferencia es que no son muertos vivientes. ¿O si? La protagonista (estilo Mila Jovovich en Resident Evil) es una chica atractiva (Eden Sinclair), quien perdió un ojo siendo niña y ahora usa uno prostético, que al mismo tiempo le funciona como una cámara.

Durante una misión a Escocia para encontrar la cura contra el virus, un equipo de élite pasará por varios escenarios. Primero, unos caníbales como sacados directamente de Mad Max, les darán varios dolores de cabeza. Luego, un par de personajes vestidos como elfos (cuidado, no llegamos a la Tierra Media), nos llevan a un escenario salvajemente medieval, liderado por un científico con mucha información valiosa (Malcolm McDowell). Y para cerrar, una genérica escena de persecución de autos en carretera, sádica y culposamente divertida. Neil Marshall sabe como armar esta adrenalínica escena, y otras 2 más. Nos da 3 películas en una. Un simple entretenimiento palomero y dominguero, adornado con la gran presencia de Bob Hoskins.

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