viernes, 31 de julio de 2015

STILL ALICE * * * *

LA MEMORIA DEL OLVIDO.
Kristen Stewart y Julianne Moore.
Still Alice consolida a Julianne Moore como una magnífica actriz, una artista de alto calibre. Su actuación le valió el Oscar a Mejor Actriz este año. Al final de la película, no me quedó otra opción que quitarme el sombrero ante una actuación que resulta dolorosa, conmovedora y, sobretodo, impresionante. Sin duda, Julianne Moore es de esas actrices que simplemente respetas y punto. Still Alice narra cómo la Alice del título, una respetable doctora y académica de lingüística en la Universidad de Columbia, va perdiendo poco a poco la capacidad de recordar. Podemos sentir su frustración al no poder recordar palabras que antes parecían sencillas de recordar. Su memoria a corto plazo va disminuyendo. El diagnóstico: Mal de Alzheimer. Algo increíble para ella y su marido (Alec Baldwin), debido a su todavía joven edad. Este aspecto hace más desgarradora la experiencia de ver el deterioro por el que tiene que pasar Alice, y Julianne Moore consigue transmitirlo con total maestría.

Alice ya tiene planes para el futuro. Graba vídeos en su laptop, sobre cosas importantes que tiene que recordar para cuando ya no estén en su mente. Vemos momentos en los que la desesperación y la tristeza estén a punto de hundirla ("desearía tener cáncer,... al menos la gente se pone listones rosas y junta dinero por eso", dirá en alguna escena), pero lo que nos entregan los directores y guionistas Richard Glatzer (fallecido el pasado marzo, precisamente, por complicaciones debido al Alzheimer) y Wash Westmoreland, es un recuento sobre la lucha que lleva a cabo el personaje para sobrellevar la enfermedad. Como dice en un discurso, que valientemente dice frente a una audiencia, en el que intenta describir el mal que padece:  "es aprender el arte de perder: perder objetos, perder el dormir, pero sobretodo, el perder recuerdos. Seguramente mañana ya habré olvidado que estuve aquí".

Kristen Stewart interpreta a la hija bohemia de Alice, cuyo único objetivo es convertirse en actriz de teatro, quien se convertirá en la confidente de su madre. La hija tiene momentos tensos pero también sensibles. Stewart es una buena actriz, y aquí está mostrando su potencial al máximo. Siendo Glatzer alguien que sufrió esta enfermedad, el filme es un compendio de primera mano sobre lo que es, no nada más el experimentar la enfermedad físicamente, sino que nos adentra en lo que ocurre en la mente del enfermo. 

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