viernes, 6 de febrero de 2015

GUARDIANS OF THE GALAXY * * * * *

RESGUARDANDO EL UNIVERSO.
Chris Pratt, Dave Batista y Zoe Saldana. 
Guardians of the Galaxy es la película de aventuras espaciales más originales y divertidas que he visto. No es demasiado obvia en sus fuentes de inspiración (Star Wars,  Star Treck, e incluso se le ha calificado como "Indiana Jones en el Espacio"). En realidad, Guardians es la adaptación del comic de la Marvel (publicado en 1969, y con una nueva versión en 2008), creado  por Dan Abnett y Andy Lanning. Narra la historia de Peter, un niño terrícola secuestrado por piratas espaciales, justo la noche en que su madre murió. Años después, Peter (Chris Pratt), se apodera de una misteriosa esfera (escena que recuerda a Indiana Jones en Raiders of the Lost Ark, robándose el ídolo de oro en la cueva), tan valiosa que pronto se convierte en objeto de una cacería por parte del villano darth-vaderezco en turno, Ronan (Lee Pace). Sin saber que tiene en sus manos una poderosa arma, que podría destruir una galaxia entera, Peter, ahora con un precio por su cabeza, es perseguido por cazarecompensas, entre ellos, Rocket (voz de Bradley Cooper), un mapache parlante, que es una mutación producto de un experimento, y su amigo, Groot (voz de Vin Diesel), una criatura alienígena hecha de pura corteza, raíces y ramas, con una fuerza descomunal, la inocencia del monstruo Frankenstein, y que sólo sabe decir: "Soy Groot". 

Zoe Saldana interpreta a Gamora (con la misma bravura y atletismo que mostró en Colombiana), la hija de piel verde del Emperador, quien la envía para recuperar la esfera. Sin embargo, las cosas salen mal para todos, y en prisión formarán un disparejo grupo de mercenarios del espacio, que tratará de salvar el universo de los malévolos planes de Ronan. Dave Bautista interpreta a Drax, un presidiario de ojos amarillentos, piel rojiza, y cuerpo de luchador, quien se agrega a la pandilla para pelear contra Ronan. Como el Maximus de Gladiator (2000), Drax tiene cuentas que ajustar con el tiránico Ronan, por haber matado a su esposa e hijo años atrás. La película acaba siendo divertida de principio a fin. Guardians es una comedia espacial redonda y que funciona a la perfección. James Gunn (quien me sorprendió con el humor negro que supo inyectar a Super), sabe cómo retroalimentarse de fuentes del cine de ciencia ficción más clásico. Nos da algo completamente único, con toda la parafernalia obligada de efectos especiales. Guardians está entre la parodia y el homenaje referencial al cine de George Lucas, a programas cómo Battle Stargalactica, y ejemplos más recientes, como Serenity o The Chronicles of Riddick. Su humor, incluso, recuerda en muchos momentos a Futurama.  De hecho, el toque mágico de Gunn, es agregar un humor inteligentemente llevado, que sus antecesoras tal vez fueron más tímidas en exhibir.  

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