martes, 10 de abril de 2012

ORPHAN * * * *

Orphan es una película incómoda, perturbadora y políticamente incorrecta de principio a fin. Tal vez algo racista, xenófoba en el peor de los casos. La huérfana del título (interpretada genialmente por la no muy conocida Isabelle Fuhrman), es una niña de 10-11 años proveniente de Rusia (o de algún país de Europa Oriental). Ha llegado a la casa de una ya de por sí atormentada familia, con el propósito de lastimar, torturar, sembrar odio y matar. La película está dirigida por Jaume Collet Serra, un catalán quien, junto con Juan Antonio Bayona (El Orfanato), también catalán, y Rodrigo Cortés, forma parte del grupo de realizadores ibéricos que están dando mucho qué hablar en Hollywood.

La niña se gana de inmediato el corazón del padre (Peter Sarsgaard), quien junto a su esposa (Vera Farmiga, magnífica), de profunda mirada azul y afligida por pesadillas por el bebé que perdió en el quirófano, han llegado al orfanato para adoptarla. No es para menos. Esther tiene grandes capacidades artísticas (es talentosa para pintar, tocar el piano y aprender idiomas) y será bienvenida al hogar, en donde también habitan los dos hijos del matrimonio (Aryanna Engineer y Jimmy Bennet), uno de ellos una niña sordo muda, con encanto y que se roba casi todas las escenas donde sale.

No es apta para públicos sensibles. Durante más de la mitad de la película vemos como Esther, una verdadera sociópata, realiza toda clase de actos sádicos, piromaniácos, malignos y sangrientos. Pero si se tiene una mente lo suficientemente abierta y afinidad para una historia de este tipo, la película acaba siendo entretenida. Tiene momentos de suma tensión y su trasfondo psicológico (celos edípicos, rivalidades entre el niño y la huérfana "intrusa"), están bien planteados y reflejados en la historia. Todos los actores están magníficos, intensos, especialmente Vera Farmiga. La actriz consigue trasmitir, además de una fragilidad y vulnerabilidad física, todo un cúmulo emociones hasta una explosiva desesperación, cuando descubre que Esther, con esas coletas, acento exótico y que gusta usar obscuros vestidos, no es la linda niña que su marido cree. Esta niña, como cualquiera podrá adivinar, esconde más que un secreto. El giro final será de esos que te dejan boquiabierto.  

Isabelle Fuhrman.

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